Capítulo 2.¿De verdad estoy enamorada?

Y pasaron 6 largos meses. Ya estábamos en el mes terriblemente frío de Diciembre. Después de un tiempo ocupándome de tu casa, Happy y yo decidimos marcharnos a vivir allí, aunque yo sin querer ya había empezado a llevar cosas mías a la casita, al final solo tuve que comprar una cama con algunos ahorros que tenía y llevar mi ropa y los pocos libros que me quedaban. Como estábamos cerca de la navidad, decidimos buscar un pequeño abeto, y decorarlo. No podía parar de pensar en que harías en cuanto supieras que te había invadido y no pude evitar reírme como una tonta. Levy-chan, Erza, Mira-san y Lissana me habían abordado ese día sin piedad.

-Lu-chan- me llamó Levy mientras se acercaba a la mesa en la que me encontraba hablando con Kana. - ¿Es cierto que te has mudado a la casa de Natsu mientras el no está?

-Eh... yo... Bueno si... pero...

-Oh, muy bien Lucy, eso significa que ya te has dado cuenta.- dijo Erza colocando su mano en mi hombro derecho.

-Si, parece que Lucy ya ha aceptado sus sentimientos hacia Natsu.- dijo mira con su sonrisa perversa. (si, esa que pone cuando está tramando algo y le está saliendo bien).

-¿Qué? Esperad...¿De qué estais hablando?- pregunté alejándome un poco de ellas.

-De que ya te has dado cuenta de que estás enamorada de Natsu.- dijo Lissana sonriéndo igual que su hermana.

-Ya nos costó bastante que Levy nos contase sus sentimientos hacia Gajeel, aunque era demasiado obvio.- dijo Kana entrando al trapo de las demás.- Casi tan obvios como los tuyos Lucy.

-¡Que a mí no me gusta Natsu!- exclamé completamente sonrojada.

-Dicen que el primer síntoma es negarlo.- dijo Lissana arqueando las cejas.

-¡Lissana!- exclamé a modo de protesta, inflando los mofletes.

-Vamos Lucy, ¿vas a decirnos que nunca te ha traicionado el corazoncito, cuando cruzabas miradas con Natsu?- (kana)

En ese momento, mi cara casi se podía camuflar con el pelo de Erza. Aquella última frase me había rallado todos los esquemas, y me hizo recordar las sonrisas cómplices que tu me lanzabas y que hacían que me sonrojase y que mi corazón fuera a mil casi inexplicable. Y las veces que me salvabas, o te metías conmigo y no podía enfadarme contigo.

-JAJAJAJAJAJA- se carcajeó Kana – solo hay que verte la cara para saber que acabas de darte cuenta de todo.

-Ai Lu-chan- dijo Levy coreando a Kana y las demás.

-No hay mucho más que pensar Lucy.- dijo Mira-san- reconocelo.

-No... No lo digan.- dije tapándome los oidos a modo de reflejo

-¡Estás enamorada de Natsu Dragneel! - exclamaron todas a la vez mientras se reían y llamaban la atención de los demás del gremio.

-¡Asi que por fin lo has reconocido Lucy!- gritó Gray

-Al fin tendré el camino libre con Gray-sama * w * - dijo Juvia dando saltitos de alegría cerca de Gray.

-¡BUAAAAAAAAAHHH! MIS HIJOS SE ESTÁN HACIENDO MAYORES – lloriqueaba el Maestro

-¡ASI SE HACE LUCY! ¡ERES TODO UN HOMBRE!.- gritó Elfman.

-Que es una mujer, ¡Baka!- le dijo Evergreen.

Me rendí. Nunca entenderé como podrían haberse dado cuenta todos de que estaba enamorada de ti, si ni tan siquiera yo misma saberlo. O puede que ya lo supiese, pero simplemente me dedicaba a negarlo, porque yo sabía que para tí, solo era una compañera de equipo. ¿no?

Asi que me di por vencida,y lo reconozcí. Estoy perdida y locamente enamorada del dragón más cabezota y tonto que existirá en todo el mundo. Con el característico "Te gussssta" de Happy y unas cuantas felicitaciones más, decidí encaminarme hacia tu casa con Happy.

-Nee nee, Lucy.- dijo Happy mientras caminábamos.

-Si vas a hacer alguna broma, esta noche no cenas- le amenacé-

-TT^TT solo quería saber si ahora que te gusta Natsu te vendrías a vivir con nosotros a la casita.

-Yo... Bueno Happy, no es solo decisión mía. No creo que Natsu sienta lo mismo que siento yo.- le intente explicar.

-Pero si yo se que a Natsu le gussstas

-Pero solo como compañera de equipo y como amiga Happy.- dije sin nada de esperanza.- Haremos una cosa. Cuando Natsu vuelva, le preguntaré si me puedo quedar a vivir con vosotros ¿vale?

-¡AYE!

Pasaron los días y llegó la víspera de Navidad.

Esa noche el gremio celebró una gran fiesta. Como las de siempre. Todos bebieron, se pelearon entre ellos, pero apuesto a que desde donde estuvieses no te imaginarías que en el fondo todos os echaban de menos. Y por supuesto, yo y Happy te extrañábamos muchísimo. Cuando volvimos de la fiesta, mientras Happy dormía, me asomé a la ventana que daba hacia el pequeño bosque que rodeaba tu casa, cuando comenzaron a caer pequeños copos de nieve del cielo. Decidí salir a observar la nieve caer, era una hermosa vista y me hubiese gustado compartirla contigo.

-ojalá estuvieses aquí...Natsu- dije en un susurro mirando al cielo.

El frío estaba quemándome las mejillas y la nariz, asi que opté por volver a entrar y encender la pequeña chimenea. Antes de acostarme a dormir, coloqué mi regalo de navidad para Happy en el árbol para que lo viese por la mañana. Esa fue mi primera Navidad sin ti. Fue la más triste de todas. Me acosté en la cama junto a Happy, abrazándole mientras rezaba por que estuvieses bien, donde quiera que estuvieses.