Capítulo 4. Vuelta a casa.

Natsu's Pov

-Dos años después-

-hummb. Odio los transportes – me encuentro fatal, después de tanto tiempo con papá en las montañas había olvidado este odioso sentimiento.- Hummmmb.

Recosté la cabeza en la ventanilla del vagón del tren en el que viajaba. Al fin. Al fin volvía casa. Me preguntaba si habrán cambiado las cosas en en gremio. ¿Estarán todos bien? ¿cómo estará Happy? ¿se habrá declarado ya ha Charle? ¿Cómo estará Lucy?

Lucy. Al pensar en ella recordé la pequeña charla de Hombres que había tenido con mi padre cuando le había hablado de todos, y sobretodo de Lucy.

-Flashback-

-¿Lucy? -preguntó Igneel con curiosidad - ¿Quién es?

-Es mi compañera de equipo – le conté mientras devoraba un trozo de carne asada.- Es increíble ¿sabes? Es una maga celestial, y es bastante graciosa.

-Vaya, parece que la aprecias mucho- dijo Igneel con un tono extraño en su voz.

-¡Si! Es mi preciada compañera.- le sonreí

-Compañera ¿Eh?- volvió a hablar con aquel extraño tono.- Dime Natsu. ¿No sientes nada extraño cuando estas con esa tal Luigi?

-¡Es Lucy!- le corregí- ¿Extraño? ¿Que quieres decir?

-Bueno, ya sabes... algo que solo sientas cuando estás con ella. Como por ejemplo, que te preocupes por ella.

-mmm... claro que me preocupo por ella, es mi amiga.- le dije como si estuviese diciendo algo fuera de lo común.

-uhhg...Me olvidaba de que eres Natsu...- murmuró por lo bajo.- Veamos, pongámos un ejemplo. Si por un casual, alguien decidiera llevarse a Lucy, y tu no pudieses verla nunca más, ¿qué harías?

-No lo permitiré.- dije decidido, aunque no sabía muy bien por qué.

-Bien...¿Y si lucy se casara con alguien?

-¿Casarse? - Nunca lo había pensado. ¿Se habría casado Lucy con alguien mientras yo estaba en busca de mi padre?. Casi al instante empecé a arder. Literalmente. No entendí muy bien porqué, pero comencé a gritar que no permitiría que Lucy se casara. El porqué de ese extraño comportamiento, me lo explicó mi padre en cuanto me tranquilicé.

-Natsu- habló con voz grave.- Estás enamorado de Lucy.

-¿Enamorado?- dije extrañado- yo no estoy enamorado.

-Oh, si que lo estás. Esas llamas de celos lo acaban de demostrar.

Celos. Entonces era eso. Cada vez que veía a Loki o a el cubito de hielo acercarse a Lucy y me molestaba, estaba celoso. Entonces... ¿Me gusta Lucy?

-Fin del flashback-

-Hummmb.- tras esa última arcada me dormí. Aun quedaba bastante camino hasta Magnolia.

-3 horas mas tarde de sufrimiento -

Me arrastré por los suelos de la estación, aliviado por pisar tierra firme. Por fin en casa. Decidí pasarme por mi casa antes de ir al gremio y a casa de Lucy. Tenía que contarle todo. Que había encontrado a mi padre, que había estado entrenando con el y por eso había tardado tanto en volver, y que... Me...me... un calor irremediable se apoderó de mi cara.

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHH POR QUÉ ES TAN DIFICIL DECIR LO QUE SIENTES!- Exclamé llevándome las manos a la cabeza con desesperación.

Tras un largo camino, llegué a casa. Antes de abrir la puerta pude ver que algo había cambiado. Todo al rededor olía a Lucy. Me apresuré a abrir la puerta.

-¡¿PERO QUE DEMONIOS HA PASADO CON MI CASA?!- grité observando aquella extraña estancia. ¿Un escritorio? ¿UNA CAMA DE GIGANTESCA? Habían hasta cuadros de algunas fotos de los del gremio. Me acerqué hacia el escritorio, y un hermoso cuadro de color rojo con adornos dorados lo adornaba, con una foto en la que salíamos Lucy, Happy y yo. La cogí, recuerdo ese día. Reedus decidió hacernos un retrato a los tres, y Lucy se empeñó en guardarlo. Bajé la vista, y vislumbré uno de los cajones del escritorio abierto. Habían muchas cartas en el. Todas dirigidas hacia mi,Las fui abriendo una a una, sorprendiéndome al ver que en ellas estaban descritos los días de Lucy, mientras yo no estaba.

El día de mi marcha y los días posteriores a ella. Su repentina mudanza a mi casa. Las primeras navidades que pasamos separados. Y...sus sentimientos. ¿Lucy estaba enamorada de mi? Al leer eso me quedé perplejo, pero no pude evitar seguir leyendo las demás cartas, hasta que llegué a la penúltima carta. En ella explicaba la llegada de Gajeel dos años atrás, el le había dicho a ella que no había vuelto a saber de mí tras habernos separado en Infe. La carta acabó con varias marcas de lágrimas en ella. Con algo de incomodidad, abrí la última carta que era la más reciente, en concreto de hacía tres meses.

"7 de Julio de X794"

Hola Natsu. Hacía bastante tiempo que no te escribía. Siento haber tardado tanto, pero no me sentía con fuerzas para hacerlo. Han pasado ya tres largos y dolorosos años desde que te marchastes. ¿Sabías que Gray le ha propuesto matrimonio a Juvia? Ha sido algo increíble de ver. Levy-chan y Gajeel están viviendo juntos y no puedo evitar el pensar que son una monada cuando están juntos. Erza y Jellal llevan un año de casados, y esperan un hijo. Tendrías que ver a Erza con antojos, es algo digno de apreciar. El gremio se ha llenado de pequeñas hadas que darán a la siguiente generación. Entre ellos estan los hijos de Mira-san y Laxus, el segundo hijo de Alzak y Viska, el futuro bebe de Erza y Jellal, y los demás que vendrán. ¡OH! Happy y Charle también se han casado y han tenido pequeños bebes.

No puedo evitar sentir algo de envidia. Todos habían sido capaces de seguir con sus vidas y yo, poco a poco me voy quedando atrás, viviendo con la esperanza de que cualquier día entres por la puerta del gremio y me dediques esa sonrisa que tanto anhelo ver.

Pero, después de todo se que tu nunca nos abandonarías asi que, si hace falta, esperaré hasta mis últimos días hasta que vuelvas a casa. Al gremio. Hasta que vuelvas a mi.

Te quiero Natsu.

Lucy Heartfilia.

Tiré las cartas sobre el escritorio, y salí a toda prisa de mi casa, dejando incluso la puerta abierta, en dirección al gremio. Solo tenía algo en mente. Más bien a alguien. Lucy. Me había estado esperando, incluso tras mi desaparición. Le debía una explicación. Se la merecía. Llegué al gremio abriendo la puerta estrepitosamente, sólo como yo la abriría, provocando que todas las miradas presentes en el gremio se dirigieran hacia mi.

-¿Quién demonios eres y que quieres? - Dijo Gray amenazadoramente.

-Cállate cubo de hielo. ¿Dónde está Lucy?- le grité mientras caminaba por el gremio en busca de una cabellera rubia.

-¿Lucy? Espera...¿CUBO DE HIELO?- exclamó sorprendido.- ¿NATSU?

-¡SI SOY YO DEMONIOS! NECESITO QUE ME DIGAN DÓNDE ESTÁ LUCY – Grité desesperado.

-¡NATSU!- gritó una voz grave y que indicaba un próximo castigo.- ¡QUE FORMAS SON ESAS DE PRESENTARTE DESPUES DE TRES AÑOS DESAPARECIDOS BAKAA!- Me reprendió el maestro mientras me daba una paliza de las buenas.

-¡Viejo! Necesito ver a Lucy- le rogué malherido- luego os lo contaré todo pero primero quiero verla a ella.

-Lucy acaba de irse a casa con Happy, Charle, Wendy y Romeo.- dijo Gray cruzandose de brazos.- Llamita.- me sujetó del hombro antes de que echase a correr y me sonrió- Bienvenido a casa.

-Gracias Hielito- dije devolviéndole la sonrisa. Después volví hacia mi casa corriendo, y mientras más cerca estaba, más sonreía.