No tengo mucho que decir, siento mucho la tardanza. Pronto el capitulo de RoM.
Muchas gracias a:
luna-silvana
Koisshi Saotome
Gii-chan
Rivaille's wife
Mei Phantomhive
LuXi3l
Paloma12314
Y gracias por darle favorito y a seguir 8D
ACLARANDO CLARESAS CLARAMENTE (?):
"blablabla" son pensamientos
-blblblblaaaa- son dialogos
-_._._._ fue a casa de pedro.- estan diciendo el nombre del lector.
Espero les guste este capitulo!
Disclaimer: Shingeki No Kyojin NO ES MIO, es de Hajime Isayama!
Advertencia: Lenguaje Vulgar y posible OOC.
.
.
.
-¡Aquí están! ¡Las tropas de la Legión de Reconocimiento!-
-Acaben con esos titanes, Erwin-Danchō!-
-¡Ustedes pueden!
Ah, lo bueno de ser anónima. No estabas segura de ser capaz de soportar la carga que conllevaba ser una figura aclamada por los civiles o ser considerada una heroína por ellos. Ni siquiera en la Legión eras demasiado conocida, incluso cuando muchos soldados sabían que eras la mujer del Lance Corporal Levi, procurabas mantenerte al margen, hacer solo lo que tenias que hacer y no caer bajo la sombra de ese titulo. Que tuvieses una relación "formal" con él no te daba ningún merito ni lujo como soldado, todo lo que tenias lo habías obtenido por tu propio esfuerzo.
Notaste la presencia de algunos uniformados entre la multitud que siempre se acumulaba antes de sus partidas, jóvenes cadetes que los observaban pasar. Un trio de tres cadetes en particular que probablemente estarían próximos a graduarse llamo tu atención por unos segundos, pero giraste el rostro en la misma dirección que ellos cuando escuchaste la típica frase que siempre resonaba en cada expedición:
-¡Mira, ese es Levi-Heichō!-
Miraste hacia tu derecha. Montados en sus caballos Levi y Hange cabalgaban silenciosos cerca de ti, Hange sonreía serena, pero Levi miraba hacia la multitud a tu lado como si estuviese hastiado, escuchando los vitoreos con su nombre entre la multitud. -¡Dicen que vale más que toda una tropa de soldados!-
-Tch. Basura.- lo escuchaste gruñir. Hange y tu intentaron aguantar la risa, siempre decía lo mismo, en cada salida había alguien que gritaba exactamente esa misma frase y el parecía enojarse tanto, poniendo esa cara de niño malhumorado.
-La gente no se pondría así si supieran que eres un maniaco de la limpieza.- se burlo tu ex-capitana con una sonrisa mientras cabalgaba a su izquierda, recibiendo un bufido ausente como respuesta.
-Deberíamos decirles a las personas que dejas un rastro de titanes y un rico aroma a flores por donde pasa.- susurraste bajito, pero ambos fueron capaces de escucharte, Hange partiéndose de risa mientras Levi se giraba a verte con esa expresión gélida que siempre tenía. Oh, oh.
-Voy a enseñarte disciplina de la "otra manera" cuando regresemos si continuas jodiendo.- sus ojos se entrecerraron y un rayo surco sus ojos cuando noto como te ruborizabas al comprender lo oculto tras sus palabras, recordando lo que había pasado apenas la noche anterior en su habitación. ¡Enano pervertido, violento e insaciable! Intentando salvar tu dignidad -ya que habías perdido un poco con él y otro poco al ver que Hange también lograba escuchar eso y se partía aun mas de risa- bufaste un "Hmpt" y apartaste el rostro lejos de ambos, alzando la barbilla mientras cruzaban la calle principal de Trost, manteniéndote en silencio por el resto del trayecto mientras él amenazaba a Hange con darle otro baño con cloro para detener sus risas.
Fue la hora de organizarse antes de salir de los muros entonces, tú debías reunirte con tu escuadrón. Mientras se detenían frente a la puerta aun cerrada, te giraste en dirección a donde debían estar tus cuatro nuevos subordinados. Esa seria su segunda expedición juntos y debías reunirte con ellos en el segundo flanco hacia la izquierda, un escuadrón de distancia entre Levi y tu.
-Yo ya debo irme.- te giraste hacia ellos, obteniendo su atención. -Tal vez hoy consigamos un par de buenos ejemplares para tus investigaciones, Hange-san. Buena suerte para ambos.- le sonreíste, haciendo que sus ojos brillaran con la ilusión de una niña de ocho años mientras tú dirigías a Snowhite hacia atrás.
-Espera.- detuviste tu acción y giraste el rostro, mirando por sobre el hombro como Levi te observaba desde su caballo, mirándote de forma extraña mientras tú acomodabas a Snowhite para enfrentarlo. -Estas olvidando algo.-
¿Algo? Frunciste ligeramente el ceño sin comprenderlo por un segundo, mas luego recordaste lo que podría ser ese algo, tus mejillas tomando un suave color mientras él se acercaba en su caballo hasta quedarse a tu lado. ¿Que clase de monstruo habías creado esa tarde, unos meses atrás? Bajito, procurando que nadie estuviese prestando atención a lo que decías, hiciste aquello que habías olvidado según él. -...T-te amo...-
No sonrió, su expresión no cambio ni un poco, pero pudiste ver como las nubes grises en sus ojos se derretían al escucharte, complacido por un minuto que te resulto vergonzoso. -Ya vete, idiota. Esos cerdos te esperan.- fue su amable respuesta, regresando la vista al frente y espueleando su caballo para hacerlo moverse, dejándote plantada en mitad de la calle.
Tú le frunciste el ceño, irritada. ¿Por qué tenía que ser tan... Enano bastardo? Aguantándote un par de palabrotas suspiraste y también espueleaste tu caballo, moviéndolo en dirección a donde estaría tu escuadrón entre la multitud de soldados. Observaste en algún momento también al equipo de Operaciones Especiales y al Escuadrón de Investigaciones y saludaste con una mano a tus antiguos compañeros, mas te detuviste solo al ubicar a un grupo de cuatro jóvenes, aparentando todos unos veinte años, mucho mayores que tu. Hablaban entre ellos tranquilamente, no era su primera expedición como soldados pero si la segunda bajo tu mando. Aun así, no eran para nada un mal equipo. A pesar de llevar tan solo desde Enero conociéndose, ellos eran capaces de confiar en ti y tú en ellos, y eso definitivamente era importante.
-Espero que hayan traído otros pantalones limpios.- los cuatro se giraron al escucharte, tensándose antes de sonreírte, nerviosos.
-¡No diga esas cosas, Taichō! Ya no somos novatos.- pidió uno de ellos, sonriendo bromista. En realidad era dos años mayor que tu. -Hoy patearemos algunos culos titánicos como usted y Levi-Heichō nos enseñaron.-
Tu les sonreíste de regreso y te posicionaste ante ellos, mirando como la puerta del muro Rose se abría ante ustedes lentamente. No era la primera vez, pero tal vez seria la ultima para muchos de los que estaban a tu alrededor... Incluso para ti.
-Solo les pido que sobrevivan...- respondiste, y por un segundo una fibra sensible en tu pecho se removió, obscureciendo tu mirada mientras sentías el grito de "En Marcha" de Erwin Smith retumbar en tu cuerpo, afilando la mirada. De nuevo tendrías que enfrentarte a los rostros desfigurados de aquellas muertes ambulantes que ustedes llamaban "Titanes"... -...Y recuerden que esos malditos pueden saltar.-
No sabias cuantas otras cosas podían hacer hasta ese día. El día en que la humanidad fue atacada de nuevo, pero que gracias a la aparición milagrosa de un titán que cargo un gran peso a sus espaldas como ese tal "Atlas" de las fabulas... La humanidad pudo comenzar su contrataque.
.
.
.
Eren
.
.
.
"Un soldado que puede… Convertirse en titán…"
De habértelo contado otra persona en verdad te hubieses partido de risa, pero la expresión de Levi al decirte esas palabras no habían sido en son de broma, menos cuando te dijo que estarían peleando por la custodia de ese mismo personaje en la corte en contra de la Policía Militar. Hablaba en serio… El ser del que te contaba en verdad existía y tú no pudiste evitar pensar que era, efectivamente, un monstruo.
Joder, tenias que verlo con tus propios ojos y confirmarlo. Era por eso que ahora estabas allí, en uno de los balcones de la corte, una encantadora vista panorámica del salón en donde todo se llevaría a cabo. Ubicaste con la mirada la brillante cabellera rubia de Erwin Smith y la imagen apenas notable del Lance Corporal Levi, quienes permanecían de pie en su lado de la sala, justo debajo de ti. Por un segundo las últimas palabras que te había dicho el moreno llegaron a tu memoria.
"-Erwin ya tiene uno de sus planes enfermizos para él. Considéralo dentro de la Legión... Y muerto si llega a meter la pata.-"
La cosa no necesitaba de demasiada reflexión. El ser capaz de controlar a un titán a favor de la humanidad significaba un rayo de esperanza en aquel desastre que se había desatado con el segundo ataque del llamado Titán Colosal, un progreso de gran importancia en aquella lucha estancada. Pero según Erwin y Levi te habían contado, la Policía Militar deseaba quedarse con aquel ser y eliminarlo, impulsados por el miedo a lo desconocido.
La puerta de la corte se abrió repentinamente y tus ojos volaron hacia aquel que iba a entrar, preparada para ver un verdadero espectáculo ambulante. No habías podido evitar crearte una imagen desagradable de quien podía ser esa "cosa" que podía cambia a titán, pintándolo en tu imaginación como una especie de ser humano deforme y de apariencia siniestra... Pero grande fue tu sorpresa al observar algo completamente distinto a tus expectativas. Tu corazón salto dentro de tu pecho y por un segundo tus ojos casi quisieron salirse de sus orbitas.
"¿...Alex?"
Pero tu mente te regreso a la realidad. No, no era Alex Lawson, pero sin duda era muy similar, un jovencito de cabello castaño y brillante y apariencia algo desgarbada por su estadía en los calabozos era el que estaba entrando, el que recibió la atención de todos los presentes mientras permanecía esposado y era apuntado con una bayoneta a la espalda, siendo ordenado que caminara al centro del salón. No podías ver bien su rostro por la altura desde donde estabas, pero si bien por un segundo lo habías confundido, ahora confirmabas, gracias a su altura promedio, que no era tu fallecido amigo; Alex Lawson media unos destacantes 1.85 con diecinueve años.
"¿Por qué demonios lo tienen atado como si fuese un criminal? Es solo un niño." Fue lo segundo que pensaste, y la impotencia te lleno el cuerpo.
-Camina.- le fue ordenado al que seria juzgado y obedientemente camino hasta aquel pilar de metal rodeado por una cerca de madera, en donde le ordenaron ponerse en cuclillas antes de que trancasen sus esposas con el pilar al suelo. Absurdo, si él muchacho decidía convertirse en titán, esas tontas cadenitas no iban a servir para nada. Notaste como el chico comenzaba entonces a mirar a las personas a su alrededor, una congregación de varias figuras importantes de la milicia se encontraban allí, el Comandante de la Policía Militar, Nile Dawk, el de las Tropas Estacionarias, Dot Pixis, Erwin, Levi, varios miembros del Culto a Los Muros que por alguna razón habían logrado inmiscuirse en ese embrollo... Los ojos del muchacho se detuvieron entonces en dos personas más. Un par de cadetes, una chica morena y de rasgos orientales y un chico rubio que permanecían parados junto a Rico Brzerk, una de las miembros del equipo de elite de las Tropas Estacionarias. El rostro del muchacho, que no debía tener más de quince años, pareció sorprenderse al notarlos. ¿Esos serian sus amigos?
El Juez apareció y hubo silencio mientras se sentaba en su silla frente al estrado, dejando su abrigo sobre su escritorio y arreglándose los lentes antes de tomar los papeles que había frente a él. Generalísimo Darius Zacklay, había comandado las tres fracciones en su tiempo y ahora tenia ese cargo. -Bien, comencemos.- afirmo y tú agudizaste el oído y te cruzaste de brazos mientras el muchacho se arrodillaba en el suelo. -Eren Jäger, ¿Verdad? Tú eres un soldado que juro dar su vida por el bien de la humanidad, ¿Me equivoco?
Su nombre era Eren Jäger. Intentaste no olvidarlo mientras observabas al muchacho asentir, luciendo aturdido. -S-si...-
-Estas son condiciones excepcionales. Este es un juicio marcial en que las leyes ordinarias no aplicaran. El dictar un veredicto se me ha dado a mi...- sus ojos pequeños se clavaron entonces en Eren. -También si vives o mueres, seré yo quien lo decida. ¿Alguna objeción?-
El muchacho bajo lentamente la cabeza. -No la hay.- afirmo sumisamente.
-Nos ayuda que seas comprensivo en esto. Estas condiciones son realmente excepcionales. Sentimientos encontrados se apretujan dentro de estas paredes: Algunas personas te llaman el monstruo que nos llevara a la destrucción. Otros te llaman la esperanza que nos conducirá a la salvación.- el anciano continuo leyendo y hablando mientras el juzgado lo miraba desde su posición. -Como era de esperarse, es imposible mantener tu existencia oculta al público. Sea cual sea la figura que tomes públicamente, es inevitable que les resultes como una amenaza además de los titanes. Lo que decidiremos en esta ocasión es a que grupo le confiaremos tu custodia, dependiendo de esa fracción, se decidirá que trato se te dará. ¿Sera a la Policía Militar? ¿O a la Legión de Exploración?-
No tuviste que escuchar mucho más. Levi te había contado sobre los planes de la Policía Militar para ese chico: Matarlo. Le tenían miedo, para ellos solo era una amenaza ambulante solo porque no lo conocían, y la verdad no los culpaste, era de humanos juzgar siendo guiados por el miedo o la apariencia. Mientras Nile Dawk exponía sus planes al juez, tú observaste como Hange Zoë y Mike Zakarius entrar al balcón en donde estabas, ahorrándose los saludos.
-Odio a ese cara de perro.- susurraste, y ambos sonrieron silenciosamente, divertidos. No era la primera vez que lo veías y te había tocado tratar con el en tiempos pasados, cuando habías acompañado a la elite de la Legión a una de las reuniones anuales de los comandantes dentro del Muro Sina... No te explicabas como era posible que Erwin y él fueran amigos.
-No hay necesidad de eso.
Giraron el rostro en dirección a un hombre que alzo la voz. Sus ropas y las joyas en su cuello te dieron a entender que era un miembro del Culto a los Muros. Debía estar jodiendo. -Este tipo es un mero insecto que se escabullo por la pared que es la misma sabiduría divina y la profano. Debemos matarlo ahora mismo.-
Ese imbécil. También lo habías visto antes, en Trost, un loco adorador de los muros que solo hablaba y hablaba. Ese juicio estaba lleno de idiotas. Miraste a Levi desde tu sitio y observaste que permanecía de brazos cruzados mirando todo en silencio, en ese momento debía estar pensando lo mismo que tu.
-Pastor Nick, le ruego silencio.- pidió Darius Zacklay rápidamente. -A continuación escuchemos la propuesta de la Legión de Exploración.-
-Si, señor.- la voz de Erwin fue lo siguiente en escucharse. -Permita a su servidor, el decimotercer comandante de la Legión de Exploración, Erwin Smith, expresar su opinión. Nosotros, la Legión de Exploración, recibiríamos a Eren como un miembro oficial. Y recuperaríamos el Muro María aprovechando su fuerza de titán. Eso es todo.-
Allí iba Erwin y sus bizarros planes. Hubo sorpresa entre los presentes, incluso en el rostro de Eren y el juez. -¿Eh? ¿Eso es todo?
-Si. Si pudiéramos usar su fuerza, podríamos recuperar el Muro. Es nuestra prioridad.
Nile Dawk y el Pastor Nick lo miraron de forma extraña desde su lado de la sala. -Ya veo.- afirmo también el juez. -A propósito. ¿De donde saldrá la próxima expedición fuera de los muros? Pixis.-
-La pared del Distrito Trost fue completamente sellada, ¿No? Ya no podemos volverla a abrir y cerrar nuevamente.- afirmo el comandante. Por el color de sus mejillas debía estar borracho... Si no estaba borracho de forma permanente desde antes de que lo conocieras.
-Deseamos salir desde el Distrito de Karanese, en el este. La ruta hasta Shiganshina tenemos que... Buscarla de alguna forma desde cero.
Y allí comenzó una extraña pelea. Un comerciante defendiendo su opinión de sellar todas las puertas y acabar con las expediciones, conservadores llamando "idealistas" a la Legión. Levi los hizo callar, llamándolos cerdos y echando por tierra sus ideas de que todo se arreglaría si sellaban los muros, diciéndole que no había comida para todos y que además los titanes no iban a esperar a que el cemento se secara para atacar de nuevo. El Pastor Nick chillo enfurecido entonces, gritándole a aquel comerciante que ningún vil humano pondría sus manos sobre el santo Muro Rose, comenzaron a hablar todos al mismo tiempo y la cosa se volvió inentendible, haciéndote suspirar y pasarte una mano por el rostro pues ya había salido a relucir la vil realidad: Pasara lo que pasara los intereses individuales siempre estarían por encima de las situaciones importantes. ¿Que clase de juicio era ese? No era como si hubieses asistido a otro antes, pero estabas segura de que esto no hacia gala de ser el mas tranquilo.
El sonido del maso golpeando la madera hizo parar el jaleo. -Prosigamos.- Ordeno Zacklay, y cuando hubo silencio se giro hacia Eren, quien tan solo había sido capaz de mirar y no hacer nada. -Eren, te tengo una pregunta.-
-Si.
-Al parecer, aspiras integrarte a la Legión de Exploración. ¿Tal como hasta ahora puedes hacer uso de tu "Fuerza de Titán" para contribuir con la raza humana como un soldado?
Eren pareció estar procesando la pregunta, pero sus ojos mostraron determinación al responder. -S-si. ¡Puedo hacerlo!-
-¿En serio?
Su determinación pareció romperse entonces. Miro confundido hacia su juez y este golpeo suavemente los papeles en sus manos.
-Este es el reporte de la estrategia de recuperación del Muro Rose: Justo después de tu transformación... Apuntaste y atacaste a Mikasa Ackerman en tres ocasiones.
La expresión de Eren mostró terror, girándose en un jadeo hacia donde estaban los dos cadetes que tu suponías eran sus amigos. La muchacha de cabello negro bajo la mirada y pareció intentar cubrirse el rostro con el cabello, pero era demasiado corto y hasta tu fuiste capaz de notar la cicatriz en su mejilla mientras chasqueaba la lengua. Tus ojos se opacaron y un poco de la esperanza que estabas guardando sobre que tal vez podrían llevarse a Eren comenzó a menguar mientras Darius preguntaba a Mikasa si era verdad lo que decía en los reportes, confirmándolo. De nada valía mentir a estas alturas.
-Pero...
Tus ojos volaron hacia la chica.
-Previo a eso, dos veces fui salvada por Eren como titán. Una vez fue justo antes de ser devorada por otro titán: se planto ante el y me protegió. La segunda vez nos protegió a Armin y a mi de las balas de un cañón. Deseo que considere esto igualmente.
"Salvados." Pensaste, pero llego el "Cara de Perro" a joder las cosas de nuevo.
-¿Y que con eso? Eso estaba escrito en tu reporte, pero debido a que da la impresión de que hay muchas impresiones tuyas con ciertos anhelos, juzgo que debe ser un documento que carece de valor objetivo.- Mikasa frunció el ceño desde su sitio. -Además, también se de algunas otras razones para que respaldes a Eren: Al investigar sobre sus orígenes, encontramos este registro de un caso de hace seis años. Para nuestra sorpresa, estos dos, teniendo nueve años, mataron a puñaladas a tres ladrones adultos.
Eren y Mikasa parecieron palidecer. Tú los miraste fríamente desde tu sitio, cruzándote de nuevo de brazos en una posición similar a la que tu pareja ostentaba un piso mas abajo. "¿Y eso que? Cara de perro." Pensaste para ti misma. Tú también habías matado a un hombre adulto a hachazos con una edad similar, Levi había sido un verdadero criminal en su juventud, pero mira en donde estaban ahora. Nada tenia que ver esas cosas. Los murmullos comenzaron a elevarse en el aire, asustados, y Eren comenzó a mover la cabeza, mirando a todos a su alrededor cada vez mas desesperado al escuchar y sentir el temor que tenían hacia él. Por un segundo incluso recordaste como se sentía ser tratada como un demonio por los demás...
Más Eren Jäger solo reacciono cuando una voz acuso a Mikasa de no ser humana y ofreció diseccionarla para comprobarlo.
-¡NO, NO ES ASI!-
Hubo silencio cuando su voz se elevo por encima del ruido. Eren miro al publico y su voz tembló, pero no sus palabras. Estaba furioso. -No-no. Se equivocan... Puede que yo sea un monstruo, pero Mikasa no tiene nada que ver.- el rostro de la muchacha mostro sorpresa, y así la mostraste tú, no habiendo esperado que el sumiso joven reaccionara. -Además, haciendo suposiciones que solo les convienen a ustedes, solo se alejan de la realidad y hacen que nada valga la pena. Casi... Todos ustedes... Encima de que nunca han visto un titán, ¿A que es lo que le temen tanto?-
Por un segundo pareció dudar de lo que decía... Pero luego apretó los dientes y elevo su voz, como un rugido que retumbo en todos.
-¿Que harán si los que no son fuertes no pelean? Si dicen que tienen miedo de pelear para vivir, entonces préstenme su fuerza. Ustedes, cobardes... ¡SOLO CALLENSE Y DEJENMELO TODO A MI!-
Bonito discurso. Miraste sorprendida hacia él y volviste a suspirar tras un instante en donde todo quedo en silencio dentro de la corte. Contaste... Tres, dos, uno.
Nile Dawk dio la orden. -¡Prepárate!
-¡Si!- y su subordinado apunto a la cabeza de Eren. Y hasta allí llego su discurso. La había cagado... Pero conociendo a Erwin y a Levi, pronto iban a arreglarlo por él.
Él probablemente no lo vio, pero tu si fuiste capaz de observar el instante en que Levi salto de su lado del estrado, luego la cerca, y con esa misma expresión estoica que se había contagiado a tu rostro ese día, pateo la cabeza de Eren a un lado.
Levi odiaba a los mocosos impulsivos y escandalosos. Eso si que lo habías aprendido bien durante tu tiempo con él. Uno de los dientes de Eren salió volando por el aire y cayo al suelo antes de que volviese a ser pateado en el estomago por la rodilla de Levi y tu entrecerraste los ojos, sintiendo un poco del dolor. A ti también te habían dado palizas de ese estilo cuando llegaste a la Legión, sabia bien como dolía... Aunque te resulto divertido ver la cara de horror de los que no eran parte de la Legión de Exploración y nunca habían presenciado los métodos de disciplina de ese hombre y que además los estuviese aplicando en aquel muchacho que era considerado una bestia peligrosa a punto de atacar o algo así.
-¡Mikasa, espera!- escuchaste una voz pequeña chillar y miraste como el chico rubio al que llamaban Armin sujetaba el brazo de Mikasa para detener sus planes de intervenir cuando Levi lo tomo del cabello y dio un rodillazo en su rostro, sacándole sangre. El chico había comprendido el plan. Levi puso su pie encima de la cabeza de Eren, hundiéndola contra el suelo como si no fuese mas que basura, ni un ápice de emoción en su rostro.
-Esta es solo mi opinión, pero...- entonces hizo presión con el pie. -Creo que el método mas efectivo de disciplina es el dolor.- dándole una fría mirada, soltó su cabeza. -Lo que tú necesitas ahora no son "Palabras de enseñanza" sino un "escarmiento". Como estabas agachado, estabas bien como para patearte fácilmente.-
"Es la única forma de que ese enano pudiese patearte" pensaste, y una sonrisa surco tu rostro.
Hubo silencio entre los presentes antes de que Levi volviese a patear a Eren en una costilla, haciéndolo comenzar a toser y escupir sangre. Casi quisiste partirte de risa al notar las miradas aterrorizada de Nile y Nick desde su lado de la sala. -E-espera, Levi.
Habiendo puesto la suela de su bota contra el rostro de Eren, Levi se giro hacia ellos. -¿Que quieres?
-E-es peligroso...- pálido como un muerto, Nile respondió. -¿Que harás si lo haces enojar y se transforma en titán?
-¿Que mierda estas diciendo?- fue su respuesta, y rudamente agarro al muchacho del cabello y lo hizo levantar. -¿Que no iban a diseccionarlo?
Los miembros de la Policía Militar no respondieron. Levi continúo mirándolos con fastidio. -Cuando él se transformo, al parecer mato a veinte titanes antes de quedarse sin fuerza. Si el fuese nuestro enemigo, su inteligencia definitivamente seria un fastidio. Sin embargo, no es mi enemigo. Entonces, ¿Que harán ustedes? Sera mejor que lo piensen bien aquellos que quieren molestarlo... Si es que en verdad podrán matarlo o no.-
Una imperceptible sonrisa surco tu rostro al tiempo en que Erwin proponía al juez que Eren le fuese entregado a la custodia de Levi. Ya sabias bien en que iba a terminar todo eso. Te diste media vuelta y palmeaste el hombro de Hange. -Iré a buscar algo para curar a nuestro nuevo compañero.- afirmaste, y sin mucho mas saliste de la sala con la seguridad de que pronto habría un nuevo mocoso al cuidado del niñero favorito de la Legión.
.
.
.
Muchas gracias por leer! Por favor, si te gusto, si no te gusto, si lo odiaste, si quieres otro capitulo, si tienes una sugerencia para el siguiente capitulo, si crees que merezco morir... POR FAVOR deja un review, sigue o deja de favorita la historia o a mi, la escritora. Eso me ayudaría mucho.
Kurenai Lukia
