¡Un pequeño drabble sorpresa (para que el drama siga)!

Muchas gracias a:

Atzuko-san

D-Henderwhore

Koisshi Saotome

Gii-chan

srayt

Cloud-bell

Y gracias por darle favorito y a seguir 8D

ACLARANDO CLARESAS CLARAMENTE (?):

"blablabla" son pensamientos

-blblblblaaaa- son dialogos

-... fue a casa de pedro.- están diciendo el nombre del lector.

Espero les guste este capitulo!

Disclaimer: Shingeki No Kyojin NO ES MIO, es de Hajime Isayama!

Advertencia: Lenguaje Vulgar, MUY posible OOC y Contenido Sexual Explicito.

.

.

.


.

.

.

Fotografía

.

.

.


.

.

.

La expresión que había en el rostro de Levi era digna de un poema mientras observaba al hombre frente a ustedes preparar aquel enorme y extraño aparato, montándolo sobre un trípode, calibrándola y perdiéndose debajo de la manta obscura que tenía detrás. Él no parecía nada convencido de aquello que veía, mostrándolo abiertamente con su evidente mal humor, cruzándose de brazos.

-Repíteme que demonios estamos haciendo aquí.- Mascullo, interrumpiendo tu labor de arreglar uno de los voladillos en el vestido amarillo crema con el que habías vestido a Dánae, girándote a verlo.

-Vinimos a tomarnos una fotografía.- respondiste divertida, recibiendo una mirada de odio de parte de tu esposo.

-¿…Y porque demonios vamos a tomarnos una fotografía cuando soy uno de los más buscados por la corona?

Sonreíste cansada mientras soltabas un suspiro, pensando en que ya era la quinta vez que preguntaba aquello. –Quiero hacer algo con esa fotografía.- explicaste mientras enderezabas un poco la corbata negra que sustituía por la ocasión al cravat en su cuello. Vestido elegantemente con la versión de gala del uniforme de la Legión de Exploración, la chaqueta larga y negra con insignias y medallas adornando la tela, guantes blancos como su camisa con el anillo negro en su dedo por encima de la tela y el cabello negro peinado hacia atrás, te mando una mirada de pocos amigos sujetando entre sus brazos a su hija. Admitías que estando de esa forma resultaba jodidamente irresistible.

Y al parecer él pensaba lo mismo de ti. Con cuidado de no estrechar a Dánae entre los cuerpos de ambos se acercó a ti y deposito un suave beso sobre tus labios pintados en carmín, haciéndote sonrojar ligeramente por no haberlo esperado. Cuando él deseaba algo de afecto o si creía que lucias bien casi siempre te lo demostraba con un beso inesperado, casto y a veces nervioso, casi como un niño tímido que deseaba ser consentido…

-Luces muy apuesto, Levi.- sonreíste dulce mientras te alejabas un par de pasos, observando el adorable cuadro que hacían él y Dánae en sus brazos, dormitando. –Ambos lucen perfectos.-

-Tch.- Los ojos grises del mayor se movieron a un lado, tímidos. –Tú tampoco luces mal…- Afirmo, haciendo que te mirases confundida. No lucias realmente especial según tú misma, llevabas también el uniforme de gala con tus respectivas medallas, una larga falda blanca como los pantalones de Levi, zapatillas de tacón pequeño marrones y la faja de tu cintura junto los cinturones del torso y la cintura, tu camisa negra y una corbata blanca en tu cuello sustituyendo los pañuelos que siempre llevabas, tus manos cubiertas con guantes negros, el anillo de cristal por encima de la tela igualmente. Tu cabello había crecido en aquellos nueve meses de embarazo, cayendo largo hasta los omóplatos, de nuevo suave y brillante como cuando eras una novata. Sin darte cuenta, siempre te vestías en una versión de negativo a como él lo hacía.

-Ya está todo listo, señores.- el camarógrafo salió de debajo de la cortina, mirándolos con una sonrisa amable e interrumpiendo el momento. –Por favor, en sus posiciones.-

Ambos asintieron, el moreno te entrego a Dánae y tú caminaste hasta sentarte en la bonita silla de madera que el camarógrafo había dispuesto para ti –insistencia de Levi para que estuvieses más abajo que él-, colocando a la niña de forma que la cámara también captase su rostro. Unos segundos después sentiste una mano cálida sobre tu hombro cuando él se irguió a tu derecha. Se suponía que debía sujetar la silla...

-Muy bien, ahora miren a la cámara y no se muevan hasta que se los diga.-

Una luz cegadora salió de la cámara un rato después. El hombre salió de debajo de la cortina, luciendo inconforme.

-Disculpen, pero sería bueno que el señor se relajara un poco más… Luce algo… extraño.

Girándote y levantando la vista hacia él, constataste que efectivamente Levi lucía una expresión forzada, intimidante incluso; como si en cualquier momento fuese a sacar un cuchillo para ir a apuñalar la cámara. Una expresión similar a la que le habías visto llevar en esa fotografía que tenía junto a Farlan Church e Isabel Magnolia. A él no le agradaban las fotografías.

-¿Estas insinuando que no te gusta mi rostro, pedazo de mierd-…? ¡...!- Levi intento responderle, su expresión volviéndose aún más aterradora antes de que le estampases una de tus manos contra su boca acallándolo cuando Dánae comenzó a sonreír. Con unos cuatro meses de edad, habías comprobado que efectivamente la niña sabía identificar las groserías de su padre.

-¡E-está bien! ¡Por favor intente tomarnos otra! Solo estamos algo nerviosos…- te excusaste y tomaste a tu esposo por su corbata, halándolo hacia abajo para acercarlo a tu rostro. -¡Él solo quiere decir que te relajes, Levi! No tienes que asustarlo.- lo reprendiste en susurros tensos. –Ya relájate y cambia un poco el rostro.-

El Lance Corporal te miro como si estuviese fastidiado de tus estupideces. –Esta es la única cara que tengo, idiota. ¿Cómo demonios sugieres que la cambie?-

Bufaste cansada. ¿En verdad serias capaz de salir cuerda de allí? Te mantuviste pensando en la respuesta para su exigencia hasta que de pronto le clavaste la mirada, sonriéndole radiante.

-¡Acércate!- le pediste, y cuando lo hizo estampaste un beso sobre sus labios, sorprendiéndolo y alejándote antes de que pudiese ser capaz de siquiera reaccionar.

-Te amamos.- susurraste con los ojos brillantes, notando como sus ojos se abrían asombrados por alguna razón antes de que te giraras hacia el camarógrafo. –Ya estamos listos.

Unos segundos después, de nuevo la luz cegadora se disparó hacia ustedes.


.

.

.

Sereno, altivo, poderoso y confiado, casi como si fuese un ser no terrenal, una suave y casi imperceptible sonrisa saliendo de sus labios mientras los ojos grises se clavaban en la cámara y su mano sujetaba tu hombro, posesivo, protector. La expresión de Levi en la fotografía te dejo sin palabras, tan radiante que sentiste que Dánae y tu habían sido opacadas por su presencia en la fotografía.

-Tch. ¿Acaso me veo mal?

Dejaste las dos fotografías sobre la mesa mientras buscabas algo en el interior de tu chaqueta. –Tu expresión… No fue solo porque te bese… Solo me pregunto en que estabas pensando…-

Él tardo un largo minuto en responder, picando suavemente con su dedo una de las mejillas infladas y tiernas de Dánae, observando curioso como ella lo miraba de regreso con los ojos ligeramente desenfocados, moviendo sus manitas hasta sujetar su dedo, sin soltarlo. Le habías escuchado decir que comenzaba a adoptar ciertas expresiones faciales tuyas.

-…Solo pensaba que soy afortunado.- Tu mirada se clavó en él, pero no te la devolvió, sino que continuo observando como la bebé sujetaba su dedo con fuerza. –Diez años atrás jamás me hubiese siquiera imaginado estar así como estamos ahora. Jamás hubiese siquiera soñado el tenerte a ti y a Dánae...-

Conmovida por sus palabras, sonreíste suavemente y terminaste de sacar aquello que habías buscado en tu chaqueta, tomando la fotografía más pequeña de las dos que te habían entregado, recibiendo la mirada curiosa de tu esposo.

-¿Qué haces?

-Ya lo veras.

Unos minutos después, protegida dentro de un cristal, la versión pequeña de la fotografía yacía dentro del collar portafotos que habías comprado tiempo atrás, mientras aun estabas con tus hermanos. Te acercaste a Levi y dejaste el collar sobre su mano, mostrándole el grabado en la plata, un par de alas en relieve, y la fotografía de los tres dentro del dije.

-La fotografía grande la conservare yo.- explicaste antes de cerrar el dije, tomando la fotografía grande y guardándola en el interior de tu chaqueta antes de sujetar el collar por la cadena y ponérsela a él en el cuello. –Esta es para ti. Feliz cumpleaños.-

Levi te miro de una forma que no supiste reconocer por un rato mientras tú le sonreías, tomando el dije con su mano, mirándolo por un segundo y volviendo a mirarte a ti. Efectivamente, era la tarde del veinticinco de Diciembre y al parecer él lo había olvidado por completo. Estaba allí contigo solo porque su equipo y él habían pasado cerca del camino y había aprovechado la oportunidad para llegar a verlas a ti y a Dánae. Probablemente para el día siguiente tendrían que partir y no sabías cuando volverías a verlo.

-Tch…- chasqueo la lengua, y por un minuto notaste como el hielo en su mirada parecía derretirse, sujetando tu muñeca y halándote para que te sentaras en una de sus piernas, sujetando a la bebé con su otro brazo mientras acariciaba tu espalda, acercando su rostro al tuyo. –Eres una tonta…-

Rodeando su cuello con tus brazos con aire juguetón, te acercaste y arreglaste su cabello aun peinado hacia atrás, regresándolo a su estilo original antes de besarlo, escuchándolo suspirar contra tu boca, contento. –Al menos podrías decir que me amas en vez de insultarme…-

Sus mejillas se tornaron rojas y cálidas ante ello, mientras tú te separabas y le sonreías. Él jamás te había dicho claramente, sin recato o disfraz alguno, que te amaba. No eras idiota para no haberte dado cuenta de ello antes, pero tú lo sabias, sabías que te amaba… Tanto como tú lo amabas a él.

-Tú me lo has dado todo.- afirmo con convicción, sus mejillas encendiéndose aún más, pero sin apartar sus orbes plateadas de las tuyas. –...Juro que algún día voy a devolvértelo todo y aun mas, Diamant D'Hiver… Incluso si tengo que darte mi vida.-

Mientras él sujetaba tu nuca y te inclinaba para que volvieses a besarle, tu corazón se estremeció dentro de tu pecho por alguna razón gracias a esas palabras. Dánae, aun cuando nunca lloraba cuando estaba entre los brazos de Levi, repentinamente comenzó a llorar.

.

.

.


Muchas gracias por leer! Por favor, si te gusto, si no te gusto, si lo odiaste, si quieres otro capitulo, si tienes una sugerencia para el siguiente capitulo, si crees que merezco morir... POR FAVOR deja un review, sigue o deja de favorita la historia o a mi, la escritora. Eso me ayudaría mucho.

Kurenai Lukia