Capítulo 6: ¿Quién es el líder?

La batalla contra Ryusske había terminado y nuestros héroes estaban bien, después de todo, el dragón los curó a todos. Moka sonrío al ver su rosario, el único recuerdo que tenía de su madre, estaba reparado y en perfectas condiciones.

-bueno, ¡Lo hicimos!- dijo Seiya alzando los brazos -bien hecho equipo

-¿Desde cuando somos tú equipo?- le dijo con disgusto, el zorro -¿Y cómo que "buen trabajo equipo"?- el zorro tenía una venita marcada en su cabeza -¡Este no es tú equipo!

-...ah, pero es que no tenemos líder y... pues- el caballero se puso a sudar un poco al ver la mirada fulminante del zorro -ya que yo soy el caballero con más años aquí... pues estaba pensando que...

-¡Ni lo sueñes!- los ojos de Kurama se pusieron rojos -¡Yo inicie este grupo! Además, tengo siglos viviendo, soy mucho más grande que tú

-jaja, eso se nota, Kurama- Moka se cruzo de brazos -creo que yo debería de ser la más capaz para liderar este... bueno, este equipo disparejo.

-¿¡Y tú por qué deberías ser la líder?!- preguntaron los dos

-¡Es más que obvio!- les gritó -tú eres un zorro gigante que solo se la pasa durmiendo, además de que eres un zorro viejo

-¡Cállate!

-y tú Seiya, tú eres un chico de 14 años, yo soy la mejor para esto, quién sabe lo que puedan hacer ustedes, par de locos- inmediatamente todos se dijeron de cosas y a discutir por eso, el dragón era el único ignorado. Pero hizo su aparición en frente de ellos.

-¡Ya cállense! No olviden quién los lleva de dimensión en dimensión

-¡Tú no cuentas, eres un dragón!- le gritaron los tres. Pero luego lo pensaron mejor, ya que el dragón era algo sensible -bueno pues, ¿Quién crees que debería ser el líder?

-mm, hasta que por fin piden mi opinión. Iba a decir que Kurama fuera ya que él nos convocó a todos, pero siempre me llama estúpido, así que ya no estás nominado- el Kyubi se enoja pero decide no hablar, Moka y Seiya se ríen de él -Moka es demasiado orgullosa, así que no podría mandarlos

-¿Qué?

-jajaja

-¡En tú cara, vampira!

-¡Cállate zorro!

-y Seiya... bueno, ya has liderado con un equipo anteriormente, así que lo más apto sería que tu liderarás este grupo- Seiya asiente con la cabeza -pero... este grupo es demasiado para ti

-¿Qué?

-entonces... solo me queda alguien, el líder será... ¡Tú!- el dragón miro a Moka y todos se quedaron con una interrogante en la cabeza

-hmp, sabía que reaccionarías, dragón

-¡No tú! Estoy hablando de Omote- Moka se va de espaldas junto con el zorro y Seiya se queda con una interrogante gigante en la cabeza -¿Dije algo malo?

-¿¡Estás de broma!? ¿¡Omote?!

-¿Quién es Omote?- pregunta el caballero

-es mi segunda personalidad

-¿Tienes segunda personalidad?

-sí, se parece un poco a mí, pero pensamos diferente. Te lo mostraré- Moka se pone el rosario de nuevo y Omote aparece en frente de ellos. El caballero se impresiona al ver como la chica ha cambiado; su cabello era rosado y largo, sus ojos eran de color esmeralda, hermosos y con una brillante chispa en ellos y era muy hermosa también, aunque su pecho se hizo un poco más pequeño al igual que su trasero.

-¡Wow! ¡En realidad cambió!

-sí, sí lo que sea

-...¿Uh? ¿Qué me paso?- Omote se estiró un poco -siento que mi cuerpo está adormecido, ah, ¡Hola Kurama-san!- ella saludo con una sonrisa pero el zorro estaba muy enojado, Seiya se aguantó la risa pero luego estalló.

-¡Jajaja, Kurama-san, jajaja!

-...¡Estúpido dragón! ¿¡Cómo vas a nombrar jefa a esa niñita mimada?!- el zorro estaba casi, haciendo una biju dama de lo enojado que estaba.

-tranquilízate Kurama. Ella es una buena chica y tiene deseos muy puros por lo que no causaría problemas,¡Como otros!- todos miraron a otro lado y Moka se veía confundida.

-"Ura-chan, ¿Dónde está Tsukune?"

-Omote, estamos en otra dimensión, acabo de tener una pelea mortal y... ¿¡Todavía me preguntas donde está Tsukune?!- su contraparte no estaba muy contenta que digamos, Omote se asustó por la regañada que le metió Ura

-em, si derrotamos a alguien muy fuerte, ¿No deberíamos de celebrarlo?

La idea le llegó a los oídos de todos y aceptaron la idea, el zorro no quería aceptar a Omote como miembro del grupo, pero entonces se resignó y le dio una oportunidad al tocar su cabeza con su mano.

-está bien, eres la jefa, pero de Las Eminencias... Junior, junto con Seiya

-¿¡Qué?! ¡Yo soy una leyenda!

-¡Cállate niño! Yo sigo siendo el jefe aquí, ¿Alguien tiene alguna objeción?- el zorro hizo una mirad fulminante y Omote se asustó mucho y Seiya decidió no discutir con él. -así me gusta. Ahora, ¿Hay algún lugar en el que no exista alguien que pueda buscarnos pelea para descansar?

-conozco un buen lugar.


El dragón los llevó a un estadio de fútbol en asientos de primera fila. La gente estaba dividida entre japoneses y brasileños, de azul y amarillo.

-¡No puede ser verdad! ¿Japón está en las finales del mundial?- preguntó Seiya muy emocionado

-sí, en está dimensión no hay nada más importante que el fútbol, nadie va a querer hacernos pelea aquí, el chico más importante aquí es...- para cuando el dragón estaba explicando esto, el partido ya había comenzado

-Oliver Atom tiene el balón, hace una pared con Steve Hyuga y el dúo japones sigue avanzando hacia la portería brasileña

-bueno, ya dijeron el nombre

El partido siguió avanzando, nadie se esperaba que ahí, del lado japones había nada más y nada menos que una vampiresa, un caballero de Atena, un zorro gigante y un dragón arriba del estadio, observando la final del mundial del 2002: Japón vs. Brasil. Moka solo observaba pero le gustaba el juego que se estaba librando, todo pasaba tan lento y se hacía con tanto esfuerzo, que hasta Moka estaba como cualquier otro espectador del estadio. Al zorro parecía no interesarle mucho el juego, hasta que le cometen una falta a Oliver pero el arbitro no marca nada.

-¿¡Qué?! ¡Maldito arbitro ciego!- gritó el zorro -¡Eso está más que claro!

-Kurama... ¿Desde cuando te gusta el fútbol?- le preguntó Seiya

-...¡No me gusta! Pero eso es una falta más que clara

-jijiji- Moka solo reía de lo que hacían sus nuevos compañeros

-¡Potente disparo de Steve Hyuga!- el balón se había puesto de color naranja o algo parecido y el portero no pudo hacer nada al respecto -¡GOL DE JAPÓN! ¡Que tiro más potente señores! ¡Ha atravesado la red!- efectivamente, la red se había roto ante el tiro del tigre y no solo eso, hasta el concreto de la pared estaba roto y el balón seguía girando

-¡WOOW!- el grito de los japoneses se escuchó en todo el estadio, era 1-0 a favor de su equipo.

El partido se siguió desarrollando con mucho entusiasmo, momentos dramáticos ya que Brasil iba ganando por un gol de Carlos Santana y todos esperaban el empate; el dragón sonreía, se les veía más unidos a esos tres y todo gracias al deporte que nos une a todos: el fútbol. El partido acabó en penales después de los tiempos extra. Un grito de gloria y de felicidad se escuchó al ver como Oliver Atom había metido el último penal y les había dado la victoria y la copa del mundo a Japón. Después de todo, todos ya están un poco más unidos ahora.