Solo porque son vacaciones hay capítulo y espero lo disfruten, casi no sé qué hacer con esta historia pero no la dejaré.


Capítulo 13: División.

En el anterior capítulo se le ha pedido a Seiya, a punto de ser caballero de Pegaso, ir a Genetics, una de las muchas academias que existen en el país. Él no entiende por qué su armadura no le responde, la respuesta del patriarca tampoco le había servido de mucho, él quería entrar al torneo de caballeros, él no quería ser un caballero, pero la necesidad de encontrar a su hermana lo impulsaba a hacer todo tipo de cosas para lograr su objetivo.

Tendría que tomar un autobús hacia esa academia, pero antes de eso debería de preparar alguna mudada de ropa.

Antes de seguir con Seiya, la diosa Atena se encontraba dormida, pero se despertó de inmediato por cierto sueño extraño, al principio se sintió bien en esa habitación, su habitación. Pero luego… vio algo raro a su costado, en una mesita a lado de su cama: un periódico con noticias y con nombres que ella jamás en toda su vida había oído hablar, el periódico llevaba los siguientes titulares:

"Los grandes pesos pesados de la ciencia en tecnología que revolucionará al mundo: NERV y SEELE, ver página 5".

"Sabemos que todos los demás países tienen lo suyo, pero daremos todo, palabras de la entrevista con Oliver Atom, jugador estrella de la selección de Japón, ver página 8".

"Las destrucciones masivas a la ciudad por esos seres llamados Saiyans están poniendo en riesgo la economía de Japón, dice el jefe de Recursos Financieros del país en su más reciente entrevista, ver página 10".

Atena vivía en Saori Kido sin tener ella control de su cuerpo, pero estaba consciente de que había algo malo en todo esto, ¿por qué no sabía nada de todo lo que se decía ahí? No, algo estaba pasando y debía estar informada de esto pero en cuanto abrió el periódico para ver su contenido a fondo, se encontró con el anuncio de un torneo de caballeros, realizado por nadie más que ¡ella!

—Esto no puede ser, ¡pero esto ya sucedió! ¿Qué es lo que sucede?

Ella se limpió el sudor de su frente y se leyó los titulares con sus respectivas páginas, no podía entender nada, ¡jamás había escuchado de nada igual! Es como si ella no perteneciera ahí. Pero de inmediato pensó en su más fiel caballero: Seiya. Tal vez él podría ayudarle, no perdió más tiempo y lo llamó.

Seiya, Seiya, por favor, escúchame.

—¿Qué?—. Seiya se encontraba en su autobús para ir a esa academia, junto con sus cosas y su armadura. Pero observó que nadie le estaba hablando, el bus estaba vacío a excepción del conductor. —"No hay nadie, debió ser una ilusión"

No es ninguna ilusión, Seiya, ¿no sabes quién soy? Soy yo, Atena—. El joven caballero se quedó de piedra.

—"¿Atena? ¿Cómo es posible? Bueno, no dudo de su poder pero, ¿por qué me habla a mí? ¿Es por qué no puedo ponerme la armadura?"

—"¿No puede ponerse la armadura? Entonces quién haya hecho esto debe de estar afectándolo a él y a mí, ¿será una ilusión? Todo parece normal"

—"¿Atena?"

Lo siento, estaba pensando en lo de tu armadura. Pero debo contarte algo, escúchame hasta el final, debes ayudarme, algo malo está pasando.

Seiya se sintió inseguro de todo esto, pero decidió aceptar y Atena empezó por el principio, la infancia de Seiya, como es que se habían conocido y de más, hasta que llegó el torneo de los caballeros pero Seiya desconfiaba, todo lo que ella decía no era cómo él lo recordaba. Cuando terminó lo del torneo galáctico de caballeros, Seiya se sintió muy triste.

—"Me estás diciendo… ¿Qué nunca encontré ni encontraré nunca a mi hermana?"—. Su voz se escuchó furiosa en la mente de la diosa.

No estoy… diciendo eso, de seguro la encontrarás.

—"No te creo nada, no sé cómo hiciste para entrar en mi mente, pero no dejaré que me cuentes estas tonterías, ¡voy a encontrar a mi hermana! Así tenga que ponerme la armadura sin que se fusione con mi cuerpo".

¡Seiya, escúchame!

Pero Seiya no hacía caso de lo que decía Atena. Seiya estaba descartado ahora y si él no recordaba nada, tampoco sus demás compañeros lo harían, los caballeros de oro tampoco. El mundo estaba cambiado ante sus ojos, pero tendría que haber alguien que estuviera igual que ella, que pudiera recordar su anterior vida, tomando en cuenta de que no solo el mundo y el país, sino hasta las personas no era iguales, el Seiya que ella conocía no se parecía mucho al que le habló ahora.

Ella usó sus poderes para encontrar a una persona que fuera diferente a todas las demás, que se sintiera fuera de lugar y entonces, podría hablarle y pedirle ayuda de quién hizo semejante cambio, tenía que saberlo, no sabía la razón pero algo en cerebro le decía que no era bueno todo esto.


—¡Maldito!—. El zorro, en su forma humana de Naruto, se encontraba aun peleando con Ryusske en un espacio desconocido, estaban en un lugar oscuro pero había máquinas trabajando, haciendo armas de fuego, ensamblando las partes. —¿Qué le hiciste a todos los demás?

—¿Estás preocupado ahora que tu bandita no está por ahí para cubrirte la espalda?—. Ryusske estaba volando, su cabello ahora estaba suelto y le tapaba parte su cara, le llegaba hasta la espalda. Ya no tenía su camisa y sus heridas eran mínimas, su pantalón de cuero también estaba manchado con suciedad y se encontraba descalzo.

—Cállate, no los necesito pero de todas formas, quería saber—. El Kyubi en forma humana miró alrededor. —¿Cómo llegamos aquí?

—Te dije que iba a cambiar el mundo, ¿no? Este es el mundo perfecto, lamentablemente no he logrado que todos los seres vuelvan a revivir.

—¿Qué dices?

—De hecho, no entiendo por qué estás aquí, debiste quedar afectado como todos los demás. Bueno, no importa—. De un segundo a otro, con tan solo elevar su energía, las máquinas volaron en pedazos, así como la planta entera, el zorro apenas y pudo escapar utilizando toda su velocidad pero se encontró ante una ciudad con edificios gigantes y estaba en medio de la calle, hubo choques de auto por eso pero él miraba impresionado.

—¡Muévete, estás estorbando!—. Ryusske apareció a un lado, también tapando el camino a los coches.

—¡Sálganse, llamaré a la policía!—. Ryusske ni siquiera tuvo que moverse para que los autos fueran cortados en trozos junto con lo que estuviera dentro y él seguía con su sonrisa.

—Al fin se callaron, todavía no saben que yo soy su dios.

—Ja, no entiendo nada de lo que sucede pero no esperaré a que me lo cuentes, prefiero acabar contigo—. Extendió sus manos hacia él haciendo una esfera oscura de energía. —¡Muere!—. Lanzó su biju dama pero su enemigo ni se inmutó, solo preparó su puño para el impacto, la esfera cambió a ser el mismísimo Kyubi y le metió una patada a su enemigo que lo mandó lejos, hasta una cuadra de distancia, corrió hasta él con una biju dama en su mano y ya estaba por llegar a su estómago con su técnica pero Ryusske desapareció y la técnica chocó en el piso, causando un cráter gigante y miles de personas muertas, además de destrucción.

—Esos ataques no funcionan, soy invencible. Mira bien, este mundo es mío, ¿crees que puedes despertarlos y obligarlos a vivir el infierno que vivieron en su vida pasada? ¿Crees que ellos quieren volver a eso? Nadie quiere vivir en el infierno.

—La perfección no existe, es una ilusión humana—. El zorro se levantó del cráter.

—¿Incluso tú? Aquí podrías ser feliz pero te resistes, ¿acaso todos los seres vivientes quieren sufrir? ¿Qué tan masoquistas pueden ser?

—No es masoquismo, es lo que nos hace diferentes a unas piedras—. El zorro volvió a elevar su energía. —las piedras solo viven, sin que nada les afecte, nosotros vivimos pero todo nos afecta, si fuéramos felices siempre, nada podría afectarnos, ¡eso no es vivir!

—Masoquista.

Ya no se dijo más, ambos comenzaron con su intercambio de golpes y patadas, pero el zorro no podía combatir a ese nivel, durante su pelea, la ciudad sufrió daños que el gobierno también pagaría.

El Kyubi se defendía como podía, usando la sustitución casi siempre de algún ataque mortal y cubriéndose de los ataques más ferocidad, avanzando dentro de la ciudad, hasta que fue tomado del cuello a una altura de tres metros, el cuerpo del Kyubi estaba lleno de heridas y con sangre que salía de su boca.

Una chica se quedó viendo la escena con cierto terror y mucha impresión. La chica, de cabellera larga de color rojizo pero de un tono oscuro y con ojos azules, que claramente la hacía notar de que no era de ese lugar, además de su figura delgada pero con buenos atributos, cayó sentada al ver y sentir la fuerza de ese sujeto que sostenía al otro con una sola mano, además de que estaba volando.

—Esto no se acaba—. El zorro hizo uso de su factor de curación, Ryusske sonrío.

—Por supuesto, no ha acabado—. Ryusske se quedó viendo a la chica y ella retrocedió un paso.

—"Esto es malo, ya se dio cuenta de que estoy aquí"—. Ella salió corriendo o lo intentó, porque un clon apareció en frente suyo.

—¿Tratando de huir? ¿Otra vez? ¿Cómo siempre sueles hacer?—. Ella corrió a otro lado pero igual apareció en su camino. —Asuka Langley Soryu, ya no debes huir más—. En cuanto eso fue pronunciado, el original Ryusske lanzó al zorro a un lado y se centró en su clon, había algo raro en él, ¡no podía controlarlo! —Necesito que ayudes a esa persona que está por ahí—. Señalo al zorro en plena calle, aun curándose de sus heridas.

—¿¡Qué estás haciendo?! ¡Mátala! Nadie debe verme aun, regresa a mí

—No, no volveré ahí. Veo que no sabes lo que pasa—. Dijo su clon. —Eso nos beneficia a todos, bienvenido a tu mundo perfecto, donde todo está en partes iguales, donde no puedes reinar sin mi permiso—. Frunció el ceño ante eso, el otro Ryusske apretó los puños, ahora entendía todo.

—Pues si no puedo hacerlo por las buenas, será por las malas—. Lanzó una ráfaga de energía por su mano pero fue absorbida por su clon, pero volvió a sonreír.

—¿Dejas al cuidado de una niña con problemas psicológicos al único que tiene una mínima oportunidad contra mí? Al parecer al dividirme me separé de mi estupidez, si es que llegaba a parecer.

—"¿De qué están hablando estos tipos? ¿Por qué tengo que hacer estas cosas? ¿Y por qué no me puedo mover?"—. Pensaba Asuka mientras seguía observando todo. Vio que el Kyubi se levantaba con más furia que antes.

—Sí, más bien, dejo al zorro a cargo de ella.

—¡¿Qué!? ¿Quién eres para darme órdenes? ¡No voy a ser una niñera!

—Tienes que hacerlo, ya te diré los detalles después.

—No te dejaré hacer planes—. Ambas partes Ryusske empezaron su batalla de nuevo pero el original, es decir el malo, dejó un clon que iba a matar a Asuka de un golpe, pero el Kyubi se adelantó para recibirlo de lleno, lo cual logró.

—"No sé por qué, pero si esto me ayuda a derrotarlo… creo que está bien".

—Meteoro Pegaso—. Miles de golpes fueron hacia el cuerpo del Kyubi, pero el clon miró extraño que a Asuka no le haya pasado nada a pesar de estar detrás del Kyubi. Ella apreció detrás de él en menos de un parpadeo.

—¿Asustado, gusano?—. Le metió un buen golpe que lo mandó hasta un edificio y muchos más que destruyó por la fuerza. Después de un poof, el zorro volvió a ser él mientras cargaba a la chica, inconsciente. —Espero que en verdad esta chica sirva de algo, no entiendo por qué su clon me ayudó, ¡estúpido dragón! ¡Explícame todo esto!

Pero la respuesta nunca llegó, las nubes siguieron su curso y él seguía igual, viéndolas pasar. El clon desapareció por el ataque del zorro. El Kyubi caminó cargando a Asuka en su espalda, sin saber por qué diablos no la dejaba ahí tirada en algún lado, él no necesitaba ayuda de nadie, pero debía admitir que todo era más divertido estando a lado de las demás eminencias, incluso extrañaba las peleas con Seiya, había una extraña sensación ahora que ellos no estaban.

Por un momento, dejó a Asuka tirada en el suelo, tampoco había caminado mucho, luego la quedó viendo un rato, parecía más débil que un perro.

—Maldita sea, ¿por qué siempre me dejan a cargo de niños?—. La cargó de nuevo. —"Si esta niña no me sirve ni de mascota, la voy a matar, no puedo seguir perdiendo el tiempo con esto, debo derrotar a ese maldito"—. Se dispuso a subir a un edificio, cuando la chica comenzaba a despertar, al notar la situación le metió una patada al Kyubi y se alejó de él.

—¡Pervertido, idiota!

—¡Maldita mocosa! ¡Acabo de salvar tu vida!

—¿¡A quién le llamas mocosa?! ¡Idiota!—. Le gritó, los dos se quedaron mirándose con enojo.

—Joder, debí de dejarte en la acera cuando pude.

—¿¡Qué?! ¿Ibas a dejarme en la acera? ¡Maldito depravado!—. Pero el Kyubi le tapó la boca para que le dejará hablar, pues esto seguiría por siempre si no la callaba.

—¡Escucha! Te he salvado la vida del tipo que acababas de ver y tienes que ayudarme, no sé todavía en qué, pero debes de hacerlo. Llévame a tu casa, tengo hambre y un lugar donde descansar, si no lo haces, te mato—. Amenazó con voz fuerte, Asuka, quién tenía un carácter de la patada (Malo) y un orgullo en potencia de ser más grande que el de un zorro gigante, dígase el Kyubi, no tuvo más opción que asentir con la cabeza. —Bien—. Le dejó de tapar la boca. —¿Quién eres para empezar?

—Soy… Asuka Langley Soryu.

—Que nombre tan largo, niña.

—¡Mi nombre es Asuka!

—¿¡A quién crees que le hablas?!—. La levantó de su ropa e iba a golpearla pero recordó que era humana y la dejó en el piso de nuevo. —Soy el Kyubi, no tienes derecho a tratarme así. Además, salvé tu vida, deberías estar agradecida, si no fuera por mí, ahora estarías muerta y tu rostro sería irreconocible, niña.

—Bueno, lo que sea. Necesito saber qué eres y qué acaba de pasar. Ni creas que te ayudaré sin información—. Dijo con orgullo, mientras empezaban a caminar.

—"Esta niña… que carácter más horrible, dudo que tenga amigos si es así"—. El Kyubi suspiró. —Te lo advierto, es una historia muy larga y puede que me tires a loco después de que lo oigas.

—No tengo nada mejor qué hacer.

—¿No tienes que ir a una escuela o por qué estás vestida con ese uniforme?

—Pues sí, pero entonces apareciste tú. No tengo porque llegar a la escuela, hace mucho que ya cerraron la puerta.

—Solo dime donde está tu casa, no quiero seguir caminando más y cuando lleguemos te contaré todo. No sé si me puedas ayudar con algo pero de seguro algo has de tener a tu favor, o eso espero.

—Hmp, estás hablando con la gran Asuka Langley Soryu, la más hermosa y talentosa de todas las chicas…—. Y siguió diciendo muchas cosas más de su "grandeza" como que nació en Alemania, era de ascendencia Americana y Japonesa, además de que era muy buena en la escuela y demás cosas que al zorro no le importaba en lo más mínimo, de hecho le valía un cacahuate lo que dijera Asuka y de inmediato pensó en lo largo que sería este día, sobre todo por la historia que tendría que contar a esa chica Alemana de 14 años de edad.

Un dato curioso es que ella no dijo nada sobre los Evangelion o que era piloto de uno de esos robots gigantes, de hecho, de la unidad 02, ella no había mencionado nada de eso y eso era muy raro, porque debió hacerlo pero ni Asuka ni el zorro sabían nada de esto, los Evangelion no existían y tampoco habían enemigos gigantes que derrotar para haberlos creado, ni nada de eso, tal vez ese era uno de los muchos aspectos que había cambiado Ryusske con sus poderes.


Espero les haya gustado, el personaje nuevo incluido es Asuka del anime Evangelion, a lo largo del capítulo se hacen muchas indirectas con respecto a ella con respecto a su historia del anime se refiere, si no conocen a Asuka, busquen en Wikipedia, así entenderán cómo es ella, así como su historia y los problemas que tenía.