Miyagi cerró los puños contra la puerta. ¿Prefería al otro chico que a él, su novio? Suspiro intentando calmarse.

"Tranquilo hombre, su razón ha de tener."-se dijo en voz alta entrando al departamento. Paso por el refrigerador tomando una cerveza y sentándose en su sillón.

Antes, aunque no quisiera, el chico se la pasaba en su departamento haciéndole de comer y después platicaban o hacían cualquier cosa juntos. Desde hace un par de semanas había vuelto a su rutina al regresar del trabajo: llegar a casa, comer, trabajar y dormir. Honestamente, odiaba esa rutina.

Suspiro de nuevo y termino su bebida. Después se levantó de nuevo a tomar otra cerveza.

"Solo espero no volverme un alcohólico."-dijo mientras abría la botella.

CscS

Misaki le mostraba a Shinobu como hacer las croquetas de carne molida. Una vez lista, se aventaba un poco en las manos para quitarle el aire dentro. Después pasaban a empanizarlas y ponerlas en la sartén. El castaño era muy hábil, Shinobu sabía que sería difícil alcanzarlo pero con práctica lo lograría.

"Y eso es todo Shinobu-kun."-puso la croqueta que acababa de hacer en un plato. El estudiante asintió y se preparó para hacerlo.

Agarro una bolita de carne, la aventó un poco fuerte haciendo que se abriera. Misaki le corrigió la forma y después de empanizarlo lo puso al sartén.

"Ahora tienes que dejarlo volteado de un lado hasta que tome este color."-le mostro la croqueta ya hecha.-"Después lo volteas hacia el otro y cuando esté listo lo quitas."

"Suena fácil."-dijo el chico mientras dejaba con cuidado la pieza.

Con ayuda de los palillos alzo un poco el pedazo que estaba en el fuego viendo el color que tenía para después dejarla otros minutos. Después, volvía a hacerlo de nuevo esperando "pacientemente" a que estuviera lista. Misaki rio un poco pero lo dejo preparar la croqueta.

Cuando ese lado estuvo listo volteo la pieza y repitió lo mismo hasta tener el mismo color de ambos lados. Después la tomo y la puso en el plato donde estaba la que acababa de hacer su senpai. Este apago el fuego y tomo un cuchillo partiendo ambas por en medio.

"Muy bien vamos a verlas por dentro."-al partirla vieron que tenían por dentro color parecido. Misaki cortó 4 pedazos de cada uno y tomó 2 tenedores.-"Ahora probaremos ambas para ver si saben igual ¿sí?"

Shinobu asintió. Ambos probaron las croquetas y después comentaron el resultado. La de Misaki sabía bien, el empanizado estaba crocante y la carne cocida. La de Shinobu por otro lado estaba un poco cruda pero el empanizado sabía bien.

"Muy bien ahora quiero que vuelvas a hacer otra pero esta vez cuenta con el cronometro cuanto tiempo dejas a cada lado. Así veremos cuanto tiempo hay que dejarlo."

Shinobu asintió y camino hacia el cajón donde había guardado su cronometro.-"¿Por qué no simplemente me dice el tiempo que tengo que dejarle?"-pensó un poco molesto mientras regresaba viéndolo tomar su celular y revisarlo.-"Aunque…esto también puedo aplicarlo para otras cosas."-pensó en algunas otras recetas en donde tampoco especificaban el tiempo de cocción.

"¡Usagi-san!"-escuchó al chico hablar.-"Deja de ser tan terco, te dije que solo sería por un par de horas… No me importa que necesites recargar energías…No, no te acerques a mi cuarto… ¡Usagi-san!"

Escucho como respiraba hondo y trataba de detener al hombre a través del teléfono. Una vez tuvo lista la croqueta la dejó en la sartén y encendió el cronometro en 5 minutos. Empezaría con eso y si hacía falta más tiempo lo agregaría. Misaki colgó y se acercó a él.

"Shinobu-kun tengo que regresar a casa, Usagi-san se está poniendo muy pesado."-suspiro tomando sus cosas.-"Continua así hasta que encuentres el tiempo indicado, después puedes anotarlo para comparar y aprender a hacer otras cosas. Mañana nos veremos aquí para ver cómo te salió todo ¿sí?"

Shinobu asintió con la cabeza mientras lo acompañaba a la entrada del departamento.

"Usagi-san puede llegar a ser molestó pero no me quita todo el tiempo, si tienes alguna duda o algo llámame o mándame un mensaje."

Asintió y cuando se fue regreso a la cocina justo a tiempo para escuchar la campana indicando que el tiempo había terminado. Volteo la croqueta viendo que el color era parecido o similar al que buscaba. Sonrió y volvió a poner el cronometro.

Estaba mejorando, sin duda alguna, había un progreso significativo en lo que aprendía. Se le ocurrió volver a hacer los platillos de antes para practicar la comida y tenerlos listos para el almuerzo de mañana.

CscS

Nowaki regresaba a casa completamente exhausto. Su estado emocional no había sido el mejor y había terminado muy cansado su turno. Al entrar a su departamento dejó sus zapatos en la entrada y pudo oler un magnifico aroma indicándole que fuera a la cocina. Lo hiso en silencio y al llegar vio a Kamijou leyendo un libro y con una cacerola en el fuego. Escucho la campanilla de la estufa, el cronometro estaba integrado, y lo vio apagar el fuego y encender el cronometro de nuevo. Hiroki dejó el libro cerrado en el primer cajón y suspiro. Nowaki decidió caminar de nuevo haciendo ruido para que lo notara.

"Hiro-san estoy en casa."-dijo entrando a la cocina.

Su novio lo recibió con un sonrojo y un tímido "bienvenido". Después se sentó a la mesa que estaba lista para la comida. En la mesa también había una jarra de agua pura así que tomo su vaso y se sirvió. Minutos después tenía un plato frente a él de comida caliente y el castaño se sentaba a su lado.

"Huele delicioso Hiro-san."-dijo sonriendo mientras se alistaba para probarlo.

"Te aseguro que sabrá bien."-tomó sus palillos llevando comida a su boca.

La comida sabía deliciosa, como lo había dicho, e incluso diferente a lo normal. El médico no se quejaba de la comida que Hiroki le hacía pero sabía que no le haría mal practicar un poco. Sin embargo la cena de esta ocasión sabía mejor que otras veces ya que era un platillo que cocinaba con frecuencia.

"Es verdad esta delicioso."-dijo Nowaki mientras continuaba comiendo.

Su sonrojo se hiso presenté mientras volteaba la mirada, después sonrió con un poco de superioridad.-"Por supuesto que esta delicioso, yo cocino bien."

Nowaki simplemente le asintió sonriendo aumentando su sonrojo. Claro que Hiroki jamás admitiría que los tips que le dio su alumno lo habían ayudado bastante y estaba listo para sacarle provecho a esas clases de cocina.

PtpT

Miyagi ya no podía más. Había estado enviando muchos mensajes al chico pero este no se había dignado a contestar. Sabía que seguía en su departamento, no lo había estado espiando claro que no. Y en una ocasión había timbrado pero no recibió respuesta. Suspiro apagando su colilla en el cenicero.

"Me estoy preocupando demasiado con esto."-dijo paseando sus manos por su cabello intentando descargar su frustración.

Se sentó en su sillón y después de unos minutos volvió a levantarse. Dio una vuelta y se sentó de nuevo. Minutos después repitió la misma acción. Finalmente estando de pie se dirigió a la entrada al bowl de plástico donde dejaba las llaves. Levantó las suyas y tomó otras que estaban debajo de estas. Suspiro y guardo esas llaves en su bolsillo y después tomo las suyas y su teléfono. Marcó de nuevo esperando recibir respuesta pero no escucho nada. Salió de su departamento y timbro la puerta de Shinobu. Espero unos minutos y no escuchó nada así que toco con su puño dando golpecitos. De nuevo, sin respuesta.

"Shinobu si no me abres voy a entrar."-dijo en voz alta. Tras esperar unos minutos en silencio sacó las llaves que había guardado.-"De acuerdo entonces entrare."

Tomó las llaves y abrió la puerta.

CscS

Misaki suspiro en la almohada. Había regresado a casa, hecho la comida y cenado tranquilamente. No supo en que momento el calmado Usami se había convertido en el escurridizo Usami. Antes de que se diera cuenta estaba en la habitación del mayor y gran parte de sus prendas había desaparecido. Tiempo después, cuando el ejercicio había pasado, ambos reposaban un poco en la cama. Aparentemente el escritor acababa de entregar el manuscrito y tras reabastecer sus energías con el cuerpo del chico quería descansar.

El castaño por su parte, y ahora que tenía la mente clara, se había quedado preocupado por su pequeño estudiante. Recibió un par de mensajes mientras cocinaba pero después de la cena ya no tuvo noticias de él. Se preguntaba si sería correcto o no llamarlo, después de todo ya era un poco tarde y tal vez el chico ya estaría durmiendo.

"¿Qué tanto le vez al celular?"-preguntó mientras abrazaba su cintura con sus brazos.

"Me preocupa un poco Shinobu."-de un manazo se soltó del agarre de su captor y quiso levantarse. Pero fue devuelto, sin mucha resistencia, a la cama.

"Mañana tienen otra clase ¿no? Ahí sabrás si está bien o no."

"Pero…"

Usami lo empujo a la cama dejándolo debajo de él. Con sus manos a los lados de sus hombros y una de sus piernas entre las suyas. Aparentemente no estaba tan cansado como él creía.

"Es suficiente con que te preste una hora de vez en cuando, pero cuando estamos solos tienes que concentrarte solo en mí."

"Pero Usagi-san yo solo- ¡Ahm!"-antes de poder decir algo más sus labios taparon los suyos.

Poco a poco soltó el aparato hasta dejarlo en el colchón mientras las manos iban recorriendo nuevamente su cuerpo sin piedad alguna.

CscS

Miyagi entro en la habitación. La luz estaba apagada y camino hacia el encendedor pero antes de llegar sintió unos brazos alrededor de él. Su primer respuesta era la de defenderse ¿y si había entrado un ladrón? ¿O, en el peor de los casos, estuviera ocupado con aquel senpai que no había visto salir? Pero reconoció el cuerpo temblando contra el suyo y se relajó.

"Me asustaste Shinobu-chin."

Su atacante no dijo nada simplemente lo apretó fuertemente. Tomándolo de la mano lo guio hacía el sillón y lo sentó a su lado. Después le dio la espalda para encender la lámpara que había a un lado.

"Listo."-dijo volteándose.

Y fue atacado de nuevo. Shinobu lo recostó en el sillón y se puso encima de él.

"¿Shinobu?"

El chico no dijo nada y en su lugar lo beso. El beso era violento y demandante, completamente diferente a los demás que habían compartido. De inmediato el mayor se dio cuenta que las cosas no estaban bien. Tomó los brazos del chico y lo alejo de él.

"Tranquilo Shinobu ¿qué pasa?"

"...ni siquiera puedo besarte bien..."-una lágrima cayo por su mejilla.

Miyagi se incorporó de inmediato para llegar a su altura. El haber estado bajo él no le permitía verlo claramente pero ahora podía gracias a la luz de la lámpara. El chico tenía las orejas y mejillas rojas, los ojos llorosos y la cara y manos manchadas de varias cosas.

"Cálmate primero para poder hablar."

El chico asintió, el maestro se sentó y lo jalo hacia él. Shinobu se recargó en su brazo y empezó a llorar. Dejo salir toda la frustración que sentía. Se había puesto a practicar de nuevo a hacer la comida pero se había confiado demasiado. Las recetas no le habían salido como esperaba y tras intentar volverlas a hacer recibió el mismo resultado.

Frustrado continuo con las croquetas pero algo en el sabor no terminaba de agradarle y se había desesperado. Tanto tiempo perdido, tantas cosas aprendidas y ninguna habían servido para nada. Ya no estaba tan seguro de que fuera mejorando sino todo lo contrario. Temblaba y lloraba pero no sabía si era de enojo o tristeza.

"Shinobu."-y aquella persona que tanto quería, por la que se esforzaba tanto, estaba ahí desesperado por consolarlo.-"Todo saldrá bien ¿sí? Todo tiene solución."

Sonrió rendido. Tal vez debería dejar las lecciones de lado y aceptar que jamás aprendería a cocinar bien. Jamás podría darle algo hecho por él a Miyagi, tendría que buscar otra forma de mostrarle su amor. Suspiro calmándose poco a poco.

"No puedo rendirme a estas alturas."-pensó recordando las veces que había cocinado siguiendo las recomendaciones de sus maestros culinarios.-"No puedo defraudarlos de esta manera."

Sentir el calor de Miyagi lo ayudaba a calmarse. Estaba realmente agradecido con el destino por haberle elegido a esta pareja tan maravillosa y quería agradecérselo. Y si para lograrlo tenía que sufrir en el intentó, lo haría.

"¿Ya estas más tranquilo?"-preguntó Miyagi casi una hora después. Seguían sentados en el sillón con las luces apagadas salvo la pequeña lámpara.

"Si."-se incorporó pero no se alejó de él.-"Perdona por haberte asustado."

"Descuida Shinobu."-acaricio su cabeza sonriente.-"¿Todo bien? ¿Quieres hablar de eso?"

El estudiante se tensó un poco. Sabía que si le decía lo que ocurría le diría que dejara esas clases, que no había problema por él. Pero quería, realmente quería que Miyagi lo felicitara y tuviera esa mirada de satisfacción que tenía cuando leía al probar su comida. Negó con la cabeza volteando hacía la cocina.

"Es algo que no me puedes contar…Pero apuesto que a él si…"-respiro hondo tranquilizándose. No era justo reclamarle al chico por tenerle secretos. Su relación no es la mejor y sabe que tienen mucho por mejorar. Pero aun así le dolía pensar que confiaba más en alguien que no era él.-"Bueno pues… ¿ya comiste algo? ¿tienes hambre?"-por ahora se preocuparía por encargarse de sus necesidades básicas.

"Comí suficiente."-pensó en la comida que había probado y como esta no le había gustado.

"Muy bien entonces a la cama será."

"¿Eh?"

Antes de que pudiera decir algo, lo cargo entre sus brazos y lo llevo a su habitación. Lo deposito con cuidado sobre el colchón y le quitó la ropa. Después desabrocho su propio pantalón y camisa.

"Ahm…Miyagi no creo que…este sea un buen momento."-dijo nervioso. Nunca antes se había negado de esa manera pero ahora no se sentía de ánimos para nada.

"¿Te parezco insensible en ese aspecto?"-fingió una cara de dolor y después sonrió.

Se quitó su pantalón y se acostó en la cama con el cuerpo del chico entre sus brazos. Shinobu se sentía nervioso. Habían dormido juntos muchas veces, después de tener relaciones, pero nunca se habían acostado juntos a dormir. Sentía su cara arder por el sonrojo y agradecía que no hubiera encendido las luces.

"Ah deje prendida la lámpara."-dijo el maestro a su lado.

"Está bien, déjala así."

Miyagi sonrió y acerco él cuerpo más hacía sí. Podía adivinar el sonrojo en las mejillas de su novio y sentir el calor de su cuerpo agradablemente a su lado. Suspiro llenándose de su aroma y apoyo su cara en su cabeza.

"No sé lo que pasó Shinobu y no te forzare a decírmelo."-sintió el cuerpo tensarse y relajarse después.-"Pero quiero que sepas que cualquier cosa que necesites puedes pedírmelo ¿de acuerdo?"

Shinobu apoyo su cara contra su pecho y asintió con la cabeza.

"Miyagi…"

"¿Si?"

"…tienes los pies fríos."

El mayor rio mientras se acurrucaba más contra él. Poco a poco el sueño los fue atrapando y cayeron dormidos.

PtpT

Por la mañana Miyagi fue el primero en despertar. Había dormido maravillosamente y se sentía completamente relajado. Esto era algo que tenían que repetir. Volteo hacía Shinobu y sonrió. Después su mirada se dirigió al reloj despertador que el chico tenía en el mueble al lado de la cama.

"Ya es tarde."-intentó levantarse sin mover mucho al otro.

Shinobu despertó y se sentó en la cama.-"¿Qué hora es?"-preguntó ocultando un bostezo con su mano.

"Las 7 de la mañana."

"Hun…es muy temprano."-dijo volviéndose a acostar.

Miyagi sonrió y se puso su ropa. Apenas tenía tiempo de ir a su casa, darse un baño rápido y alistarse para llegar antes de su primera clase. Salió del cuarto y apago la lámpara. Su mirada se fijó en la cocina encontrándola sucia con muchos platos manchados. Sonrió de nuevo y entro otra vez al cuarto.

"Olvidaba algo."

El chico saco su cabeza de la almohada para preguntar pero el maestro lo beso antes de que dijera nada. Después le sonrió despidiéndose con la mano y se fue del departamento. Shinobu se sonrojo un poco y dejó caer la cara de nuevo en la almohada. Su primera clase era hasta las nueve y ahora estaba más despierto que nunca. Quiso forzarse a sí mismo a dormir más pero le fue imposible conciliar el sueño de nuevo. Se levantó, tomo un short del closet y camino por su departamento.

Llegó a la cocina, encontrándola realmente sucia. Había dejado las sartenes con un poco de agua para despegar el aceite y los residuos de comida que se habían pegado. Sin mucho ánimo lavo los trastes sucios y después volteo hacía su librito pequeño. Se puso a revisar sus notas y se dio cuenta de los errores que había cometido la noche anterior.

Estaba bien confiar en su habilidad, pero sería mejor si confiaba en la receta. Recordó la voz de Misaki diciéndole algunos consejos y pidiéndole que respetara los tiempos de cocción de los platillos. Tomo una cacerola mediana y un par de huevos preparándose para cocinar aquel omelet con el que tanto peleaba. Pero desistió de la idea. No era que se rindiera a cocinar sino que ahora reconocía sus límites. Practicaría con lo que sabía, y tenía la receta para corroborarlo, que le quedaría bien. Con nuevo ánimos camino hacia la estufa.

PtpT

Shinobu disfrutaba por primera vez de un desayuno hecho por el mismo. Tenía arroz al vapor, huevo estrellado y un par de pan tostado en la mesa. Sonrió lleno de alegría y orgulloso tomo una fotografía con su celular. Sabía bien que era un desayuno bastante sencillo pero no le importaba ya que lo había hecho él.

Después de comer se alisto para irse a la escuela. Reviso el cuaderno una vez más viendo lo que había anotado en él. Ahora tenía el tiempo de cada lado a dejar para la croqueta y a un lado había escrito otros ingredientes que podían incluirse a la carne para hacer el platillo un poco más elaborado. Ya iba de salida cuando ve el pequeño tupper del almuerzo sobre la mesa. Le sonrió, aunque sabía bien que era un objeto inanimado y lo guardo. A pesar del colapso nervioso que había tenido ayer, sabía que era cuestión de práctica y tiempo para que mejorara. Con actitud renovada salió de su departamento, no sin antes enviar la fotografía a su senpai diciéndole estar listo para la clase.

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Honestamente no tengo nada contra Miyagi sino todo lo contrario. Me gusta mucho su personaje pero si llego a pensar que es un poco injusto con Shinobu…a veces. Aunque de nuevo creo que proyecto demasiado XD

En fin. Shinobu tuvo un ataque de pánico culinario, ¿Quién no lo ha tenido? Cuando vivía sola y me tocaba cocinarme muchas veces tuve que comer comida cruda o quemada que me había salido mal. Pero ni modo ya que comprar los ingredientes puede ser caro. Pero el joven se repuso, con ayuda de Miyagi claro.

Los días son azules, empieza a hacer frio y yo comenzando con una pereza que no me deja. Nos vemos en el siguiente capítulo.