Nowaki empezó a recoger sus cosas y las del maestro, tenían que darles su espacio para que hablaran.
"Deja de mover las cosas y díganme qué demonios hacen aquí y porque no me habías dicho nada Kamijou."-perdió la poca paciencia que le quedaba alzando la voz.
"Profesor tranquilícese."
"No me voy a tranquilizar ya fue suficiente de que me estén ocultando cosas."-camino hacia el castaño y lo tomo del cuello de la camisa.-"¡Dime ahora mismo!"
"…"-sabía que en el estado actual del maestro sería casi imposible que entendiera.-"Adivínelo."
Por unos momentos se vieron a los ojos y el mayor fue frustrándose cada vez más. Nowaki tomo su mano apretándola con fuerza llamando su atención.
"Suelte a Hiro-san"-con fuerza empujo la mano del otro obligándolo a soltarlo.
Miyagi se dio la vuelta y pasó sus manos sobre su cabeza frustrado. Volteo por todo el departamento y descubrió la laptop conectada. Se acercó al aparato y vio que había ventanas abiertas de videos para cocinar. Volteo hacia la cocina del departamento y la vio llena de guarniciones y platillos.
"¿Qué hacen aquí?"-preguntó más calmado, aun confuso.
"Clases de cocina."-dijo Hiroki poniéndose su saco.
Camino hacia el maestro e intento poner su mano en su hombro pero se arrepintió, lo mejor sería dejarlo solo. Se reunió con el médico y ambos salieron del departamento dejando al profesor solo adentro.
CscS
Shinobu caminaba perdido en sus pensamientos. Sabía exactamente donde estaba pero se rehusaba a poner los pies en la tierra. Llegó a una banca conocida para él y se dejó caer sentándose en ella. A una cuadra de su departamento había un parque. Por las tardes estaba lleno de niños jugando y corriendo y por las noches los faroles mostraban las bancas vacías. Shinobu usaba esa banca en particular para esperar a Miyagi. Cuando regresaba de la universidad se sentaba ahí, a veces leía u otras solo observaba a los niños jugar, y cuando el profesor se divisaba en la esquina emprendía el camino al departamento. De esta manera coincidirían en la entrada y podría utilizarlo como excusa para invitarlo a comer juntos. Había dejado de hacerlo cuando empezaron las clases de cocina.
Esa tarde hacía un poco de frío pero no lo sentía. Intentó calmarse y respiro profundamente. Bueno, no todo estaba perdido, ahora solamente tenía el orgullo dolido. No quería que Miyagi se diera cuenta de su obvia necesidad de lecciones de cocina. Claramente el maestro lo sabía y lo observaba luchar en su misión por querer mejorar como cocinero pero jamás le ofreció ayuda. Y eso Shinobu lo apreciaba. Si Miyagi se ofrecía a enseñarle hubiera sido peor ya que quería demostrar que no necesitaba de alguien que lo ayudara. Quería que el maestro lo elogiara, que reconociera su persistencia ante el problema. Su orgullo varonil se lo demandaba. Pero tras ver al maestro y al médico coquetear en la cocina se arrepintió. Sabía que si le pedía ayuda en la cocina a Miyagi lo ayudaría y se empeñaría en enseñarle bien. No solo eso, sabía que si pedía ayuda en cualquier cosa la recibiría. Pero estaba demasiado acostumbrado en hacer las cosas por y para sí mismo.
Su padre siempre había estado ocupado con la universidad, su madre solía hacerse cargo del hogar y salía con sus amigas todos los días. La relación con su hermana era buena pero ella tenía sus propios asuntos por atender. Amaba a su familia pero cada uno de ellos estaba inmerso en su propia vida así que siempre tuvo que hacerse cargo de lo suyo. Tenía dinero, tenía todo lo que quería y necesitaba pero no se había dado cuenta de lo solo que se sentía hasta que conoció a Miyagi. Al principio pensó que él estaba pasando por lo mismo que él, estando solo en la biblioteca tanto tiempo con los libros de compañeros, justo como él. Pero al ver que no solo salía con su hermana sino que se casaría con ella se sintió traicionado. Por eso decidió que lo mejor sería irse lejos para no pensar en él. Pero cuando escucho que se divorciarían sintió que el destino, de nuevo jugando, le daba una oportunidad. Sabía que estaba enamorado de él, había sido amor a primera vista, pero cuando convivieron se dio cuenta de que en realidad lo amaba. A su lado no se sentía solo y el maestro despertaba en él la necesidad de hacerse notar, la necesidad de cuidar a alguien y salir de esa tonta rutina de hacer las cosas solo. Quería mejorar para Miyagi, no ser ese niño rico mimado que no sabe hacer las cosas. Pero al final no solo le había mentido sino que también había huido del lugar como un cobarde.
Puso sus brazos sobre sus piernas y recargo su cara en sus manos tapando sus ojos. ¿Cómo podía solucionar esto?
"Así que si estabas aquí."
Levanto los ojos y vio a Miyagi sentándose a su lado.
CscS
Misaki caminaba hacia la estación de tren. Había regresado al departamento pero escuchó como discutían y decidió mejor no entrar. Probablemente ocasionaría otro problema o algo. Afortunadamente tenía su cartera y su celular en el bolsillo así que tomaría el tren a casa.
"Deja de intentar verle el lado positivo a las cosas…"
Recordó la voz del chico y se estremeció. Cuando era pequeño en la escuela siempre se burlaban de él por muchas cosas. Como vivía con su hermano debía buscar la manera de animarse para no preocuparlo y encontrar la forma de arreglar los problemas. También se reían de las ideas que tenía, siempre fue algo torpe así que sus ideas no eran muy buenas. Ante una situación difícil siempre buscaba en que sacarle provecho o que lograría tras hacerla para animarse a solucionarla. Esto le ayudaba en la escuela para los trabajos y tareas pero no todo era bueno. A veces cuando intentaba animar a alguien o apoyarlo su intención no era bien recibida. Sabía que a nadie le agradaba un optimista incurable que le daba vueltas a las cosas para no afrontar la realidad.
Estaba a punto de entrar a la estación cuando escuchó su celular. Ya tenía un par de llamadas perdidas del escritor así que se detuvo para contestar.
"Usagi-san."
"Ya es la hora y aun no has regresado."
"Ya voy en camino, enseguida llegó."
"…Misaki ¿Qué pasa?"-su tono de voz era de preocupación y se reprochó a sí mismo.
"Nada Usagi-san, no pasa nada."
"Iré a recogerte"
"No, ya estoy en la estación. No puedo preocupar a Usagi-san, tengo que calmarme primero. Nos vemos en casa, ¿sí?"
"En 10 minutos llegare a recogerte."
"No es necesario Usagi-san, de verdad estoy bien. Ah ya llegó el tren."
"Misaki espérame."
"Tengo que colgar Usagi-san nos vemos en un rato."
"¡Misaki!"
Cerró el aparato y lo puso en modo de silencio. La pantalla le mostraba que Usami le llamaba de nuevo pero decidió guardar el aparato en su bolsillo. Empezaba a recordar cosas de su infancia que prefería mantener en el olvido y si hablaba con alguien no podría ocultarlo. Tembló un poco al sentir una ráfaga de aire y entró a la estación a comprar su boleto.
CscS
"… ¿Cómo?..."-empezó a preguntar.
"¿Creíste que no me daba cuenta?"-sonrió.-"Las primera veces pensé que era algo raro, tu habilidad para acosar es algo que siempre me sorprende, pero realmente me gusta. Así entramos juntos al edificio sin tener que irte a buscar a tu departamento."
"Nunca has ido por mí, y estoy frente a tu departamento."
"Si bueno, nunca había necesidad porque estábamos juntos."
Se quedaron callados y frente a ellos paso una pareja caminando tranquilamente. Shinobu quería hablar pero tenía vergüenza, no sabía que decir. ¿Y si Miyagi se reía? ¿Y si le parecía estúpido que fuera tan orgulloso? Tenía miedo que lo rechazara…
"¿Por qué no me dijiste que estabas aprendiendo a cocinar?"
"…"-apretó los puños con fuerza poniéndose rojo.
"Me hubiera gustado que me lo pidieras a mi primero."
Ante esto el estudiante se sorprendió y volteo a verlo. Miyagi sonreía, pero era una sonrisa que demostraba dolor.
"Sé que…no he sido la mejor pareja y que a veces no soy un adulto confiable. También sé que te gusta hacer las cosas a tu ritmo y a tu manera pero realmente pensé que cuando estuvieras listo me pedirías enseñarte. Creo que al final solamente me deje llevar por mis tontas fantasías sin pensar que tal vez ante tus ojos no era alguien digno de confianza."
"Miyagi ¿Por qué…por qué dices eso?"-se sentía realmente confundido ante lo que le decía el maestro. Jamás pensó que estuviera esperando que él le pidiera ayuda.
"No estoy acostumbrado a vivir con alguien, creo que te diste cuenta de eso. Pero cuando empezamos a salir y pasabas todo el tiempo conmigo me di cuenta de que asumí que siempre estarías ahí."-tomo su mano entre las suyas.-"Me daba cuenta de que en ocasiones tenías problemas pero siempre los solucionabas tu solo sin pedirme ayuda. Por eso jamás la ofrecía pero con eso solamente te estaba dejando solo y ya no lo estamos. Ahora estamos juntos y necesito poner de mi parte, necesito demostrarte que yo estoy ahí para ti. Como tú lo estas para mí."
Shinobu se puso rojo sin atinar a decir algo.
"Soy el mayor de los dos pero también soy el más torpe. Hago todas las cosas a medias, olvido arreglar los materiales para mi clase y si no fuera por la costumbre tal vez ni siquiera me despertaría temprano para ir a trabajar. Sé que soy un adulto que no cumple con las expectativas y aun así con todo esto tú has decidido quedarte a mi lado."
"Bueno yo…yo tampoco soy un modelo a seguir."-apretó sus manos con fuerza.-"A pesar de ir en la universidad sigo siendo un niño mimado que no sabe hacer nada más que estudiar. Y lo peor de todo es que no puedo dejar de lado mi orgullo, soy demasiado orgulloso y no me doy cuenta del error hasta que es demasiado tarde."
Un par de lágrimas corrían por sus mejillas. Demonios ¿Por qué tenía que ser tan llorón? Miyagi saco un pañuelo de su bolsillo y se lo dio. Se limpió frustrado irritando su piel dejando sus ojos rojos.
"Los hombres somos demasiado orgullosos Shinobu-chin."-le dijo sonriente acercándose más a él.-"Creo que necesito mostrarte que puedo ser una persona confiable."
"Yo tengo que aprender a…pedir ayuda."
Miyagi se levantó y le ofreció su mano para ayudarlo. Entraron al departamento y subieron por el ascensor.
"Por cierto Shinobu."-estaba a su lado así que paso su mano por su cadera acercándolo y le hablo directo en el oído.-"Muchas gracias por cocinar para mí, la comida estuvo deliciosa."
CscS
"¿De verdad está bien así Hiro-san?"
"Miyagi puede ser un imbécil a veces pero estoy seguro de que sabrá arreglar las cosas."
Nowaki estaba preocupado por la situación. No conocía bien al maestro y tampoco sabía que diría Shinobu pero sabía que debían arreglar las cosas ellos solos. Solamente tenían un problema de malos entendidos entre ellos y si hablaban las cosas encontrarían la solución al problema. Suspiro y reviso su celular viendo la hora.
"Por cierto, Misaki-kun ya no regreso después."-pensó en voz alta, ya empezaba a hacerse de noche.
"Probablemente se fue a casa también."-Hiroki se encogió de hombros y fue a la cocina, era su turno de hacer la cena.
El médico tomó su celular y le llamó al castaño pero no respondió. También le mando un mensaje preguntándole si se había ido a casa y al ver que no respondía dejo de insistir. Dejo el celular en la mesa y se acercó a la cocina.
"Hiro-san ¿quieres que te ayude?"-preguntó con un tono suave acercándose a su espalda.
"Ni lo intentes, sé que tienes que ir al hospital en una hora."-el médico se detuvo derrotado.-"Ve a bañarte porque hueles a una mezcla extraña de comida."
"Está bien…"-antes de darse la vuelta se acercó al mayor y se besaron, después camino hacia su cuarto.
Hiroki regreso su atención a la cocina, iba a prepararle un almuerzo para que se llevara al hospital además de la cena así que debía darse prisa.
CscS
Shinobu y Miyagi entraron al departamento del estudiante y se dispusieron a limpiarlo. En la mesa habían quedes del platillo que el chico había cocinado y el tupper vació estaba en el piso.
"¿Cómo fue que se te ocurrió darme la comida con Kamijou?"
"Lo conocí en casa de Nowaki-san y…me comentó lo de los almuerzos y pedí hacerme cargo de eso."-se puso rojo de nuevo avergonzado.
"Por eso nuestros almuerzos siempre eran distintos."-dijo Miyagi sonriendo.-"Quiero preguntarte algo Shinobu."-de pronto su tono de voz se volvió serio. El maestro le señalo el sillón y ambos se sentaron.-"¿Por qué estás tan empeñado en cocinar? ¿Por qué es tan importante para ti?"
"No quiero decirte…te reirás de mí."
"No lo haré, te lo prometo."-tomó su mano apretándola fuertemente.
Shinobu lo observo y después asintió.
"Yo…yo quería darte algo, cualquier cosa. Algo con lo cual demostrarte cuán importante eres para mí. Pero no podía ser algo material porque tienes muchas cosas y si lo compró sería con el dinero de mis padres así que no es tan significativo."-volvió a sonrojarse y aparto la vista.-"Por eso pensé que cocinando sería una buena manera. Así soy yo quien se esfuerza por crear algo que sea especial para ti, algo hecho por mis propias manos."
Se quedó callado avergonzado. Finalmente se aventuró en voltear a ver al maestro y lo vio sonrojado. Miyagi no pensó que la razón detrás de esa obsesión, casi insana, de cocinar fuera por él. Shinobu ponía todo su esfuerzo en la cocina y era porque lo hacía para él. ¿Cómo podría reírse de eso?
"Por Dios Shinobu…"-sonrió y lo abrazo.-"De nuevo me dejas en desventaja."
"¿Eh? ¿A qué te refieres?"
"Tú me demuestras tu amor con tus acciones y yo me quedo quieto recibiéndolas."-sonrió de nuevo y tomo su rostro entre sus manos.-"Pero te demostrare yo también cuanto te amo."
Volvió a besarlo acorralándolo contra el sillón. El menor sintió como las manos del maestro alzaban su ropa dejando expuesta su piel. Al sentir las yemas de los dedos rosarlo se estremeció. La lengua del maestro aprovecho que el chico abrió los labios gimiendo para entrar en su boca. Ahora ambas lenguas chocaban encontrándose.
"Ahmm…Miyagi…"
Se separaron para que el maestro le quitara la camisa. De nuevo se juntaron para besarse y las manos del mayor empezaron a trazar un camino desde su cuello hasta su cintura acariciándolo. Shinobu se estremecía ante cada caricia y gemía sintiendo como le robaban el aire. Miyagi dejo sus labios para morder su barbilla mientras sus dedos jugaban con sus pezones. Sentía como iba creciendo su erección sin poder evitarlo. La mano izquierda de su amante bajo hacia su pantalón acariciándolo sobre la prenda.
"¡Haa!... humm…haa."-gemía sin controlarse.
Paso su otra mano debajo de sus piernas y lo cargo besándolo. Entraron a la habitación del chico y con cuidado lo dejo en la cama. Ambos estaban agitados y deseosos. Miyagi empezó a desvestirse frente a él sin apartar la mirada. Finalmente el maestro quedó desnudo y después se inclinó hacia él para quitarle el pantalón junto con la ropa interior.
"Miyagi…"-alzo sus brazos pidiéndole abrazarlo.
A Shinobu le gustaba mucho que se abrazaran y se besaran durante, antes y después de tener relaciones. Se inclinó hacia él y lo beso de nuevo mientras que ahora sus manos acariciaban sus piernas acercándose peligrosamente a su entrepierna. El chico continuaba gimiendo y suspirando, cada vez estaba más duro y sentía que en cualquier momento llegaría al orgasmo.
"Miyagi… ¡Haaa…aaah!"
"Está bien Shinobu."-lo beso de nuevo y tomo su miembro empezando a masajearlo.
El chico se irguió hacia él abrazándolo con fuerza. Intento hablar de nuevo pero solo gemidos salían de su boca. Se estremeció al llegar al orgasmo, todo su cuerpo temblaba. Por unos minutos Miyagi lo dejo descansar pero estos fueron pocos. De nuevo tenía las manos sobre su sensible cuerpo y ahora también en su entrada preparándolo.
"¡Ahmm... aaah!"
Poco a poco Miyagi fue entrando en él. Al sentir el calor conocido recibirlo gimió roncamente en el oído del chico haciéndolo temblar. Sin moverse lo beso de nuevo y lo abrazo para acomodarlo más cerca de él. Se separaron de nuevo y esta vez el maestro se quedó admirándolo por unos minutos.
"¿Q-que pasa Miyagi?"-preguntó preocupado poniendo su brazo sobre el del otro.
"Gracias por amarme Shinobu, y aceptarme a pesar de mis errores."-dijo besándolo de nuevo.
Antes de separarse mordió su labio inferior.-"Eso lo debería decir yo."
Ambos sonrieron y el maestro empezó a moverse. El ritmo era suave pero profundo y sus manos aun vagaban por todo su cuerpo acariciándolo sin piedad. Shinobu atrapo las sabanas de su cama jalándolas cada vez que las embestidas daban con su punto sensible.
"Miyagi…Miyagi…"
Su voz llamándolo era música para sus oídos. Tomando su pierna cambio la posición y esta vez el ritmo fue acelerado. Los gemidos de ambos se escuchaban por la habitación junto con el ruido de sus cuerpos al chocar. Shinobu tomo su mano y entrelazo sus dedos mientras la otra mano de Miyagi lo masajeaba nuevamente. Alcanzaron el mismo ritmo y un par de minutos después llegaron al orgasmo, primero el menor seguido del mayor.
"De esta manera te demuestro…cuanto te amo…"-dijo Miyagi con la respiración cortada.
Shinobu asintió sonrojado. Se besaron nuevamente y poco a poco fueron separándose. Una vez recobraron el aliento el mayor se levantó y se puso sus boxers que estaban en el piso.-"Ve a tomar un baño mientras termino de recoger la cocina."
"Puedo ayudarte."
El maestro negó con la cabeza y lo cargo de nuevo llevándolo al baño. Abrió la llave del agua y después de besarlo salió cerrando la puerta. Camino a la cocina recogiendo también la ropa del chico que estaba en la sala. En el sillón encontró una mochila que no era de Shinobu. Se acercó a ella e investigo su contenido encontrando un trabajo calificado. La mochila era de Takahashi Misaki, el senpai que ayudaba a Shinobu con sus clases.
"Tendré que agradecérselo también."-pensó sonriendo mientras dejaba la mochila cerca de la entrada.
.
.
.
¡Actualización!...
Finalmente Miyagi se enteró del secreto que eran las clases de cocina y por fin pudieron hablar claramente de aquello que los molestaba. Dios ¿qué haremos con estas parejas llenas de malos entendidos?
Como habrán podido adivinar ya vamos para la recta final, aunque aún quedan cosas por atender. Espero recibir sus comentarios sobre el capítulo y dudas que tengan, así como críticas constructivas que surgen de vez en cuando.
Respondiendo reviews:
Guest: Gracias, que bueno que te gusto.
