La habitación estaba sumida en una oscuridad total, se sabía a sí mismo en ella y aun escuchaba la acelerada respiración de su hermano junto a él.
-Calma Trix todo estará bien
Intento buscar a su hermano con su mano pero esta no se topó con nada. Tristán estaba más lejos de lo que recordaba al entrar a la habitación.
-Sombras del dios de la muerte Sorrow, demuestren al gremio cual debe seguir el legado del dolor.
La voz en eco lleno su oídos en medio de la oscuridad, aun no sabía qué hacer.
-Ián ¿y si nos hacen pelear entre nosotros? – escucho la voz de su hermano temblar.
-Entonces dejare que me cortes la garganta
-No digas eso – lo sintió moverse, podía estar seguro que estaba parado de frente a él, sus sentimientos eran verdaderos él se dejaría matar si aseguraba la vida de su hermano pero también entendía el dolor que se formaba en Tristán, la idea de matar tu propio hermano era demasiado para un joven de quince.
-Tristán, ¿sabes por qué madre nos eligió a nosotros en medio de aquel lugar?
-No lo se
-Yo tampoco, pero seguro tubo su razón, debió de ver algo en nosotros que los demás con tenían
-O solo eligió al azar
-¿a los dos que no tenían amigos?
-A los que nadie extrañaría
Las luces parpadearon y apenas se pudieron ver mutuamente por un momento ambos derramaban gruesas lágrimas.
-Yo te extrañaría demasiado
-Yo también
Las luces se encendieron. Un cuarto de paredes llenas de chorreante pintura roja…no, no era pintura era sangre, el olor a sangre y putrefacción lleno sus poros cuando el cristal frente a ellos se levantó ambos dieron un paso al frente.
Alaridos de dolor los llamo a adelantar la vista y darse cuenta de que frente a ellos, la habitación se extendía albergando a decenas de personas en camillas vestidos con batas azules desfigurados. Heridas. Tuberculosis. Meningitis. Protuberancias. Gangrena. Malaria. Lepra.
-Las personas que tiene enfrente están por morir, uno o dos días –Hablo la voz una vez más –Pero también hay personas que no morirán, no ahora. Encuéntrenlas y sáquenlas.
-¿Pero cómo se supone que sepamos eso? No tenemos ningún conocimiento de medicina suficiente para eso además si entramos en ese lugar seguro nos contagiaremos de algo – Grito Tristán al techo, no sabía si estaba más alto o más bajo, las dimensiones en ese lugar eran difíciles de saber.
-Eres la sombra del dios de la muerte tú debes de encontrar la forma – la voz callo, él sabía que si hablaba una vez más no tendría respuesta, había escuchado el micrófono apagarse. Se preguntó cómo estaría observándolos sin tener cámaras y como llegaba su voz a ellos sin haber bocinas. Pero ahora no importaba la única manera de salir era encontrar a las personas con esperanza de vida en medio de ese lugar.
Quinta noche o la herencia maldita
Cerró la maleta y corrió el numerador del seguro barias veces para borrar el rastro de la clave que lo habría, bajo la maleta de la cama y la puso sobre las rueditas plateadas mientras miraba a su rededor buscando algo que pudiera olvidar.
Miro su escritorio. Ya no había nada allí que pudiera importarle, hacia dos semanas había entregado al rector la selección de música para el aniversario de la universidad. No lamentaba tener que faltar al evento, tenía cosas más importantes que hacer.
Miro sobre los demás muebles, nada que ocupara verdaderamente, la mayoría de las cosas que había sobre ellos solo eran adornos sencillos que había colocado para quitar la sensación de vacío en la habitación.
Vacío. Sus ojos se detuvieron sobre el soporte de madera pulida al centro de su cómoda. Recordó lo que debía de estará allí, llenando un vacío: su flauta de pan.
Había sido el mismo día en que tuvieron que auto robarse los micrófonos de cristal durante el concierto. Después, ya en casa, se había sentido como nunca obligada a ostentar el título que llevaba sobre su piel.
Isaura había amonestado a la sirvienta que acaeció en trabajo de fingir ser Circe y que estuvo encargada de "robar" el micrófono de ella, las heridas que se había hecho Yuu Kanda era algo fuera de plan que provoco un inmenso disgusto en la chica.
-Arregla tus cosas mañana serás reasignada a otra de mis propiedad – interrumpió Ethel las amonestaciones dadas por su hermana y haciendo el ademan a la sirvienta de que se marchara inédita.
-¿Solo reasignar?
-¿Quieres matarla? –El silencio de Isaura le decía que si al igual que sus ojos, pero Isaura sabía que no debía…por que verdaderamente podía hacerlo.
-La enviare con el tío Tristán o a uno de los hoteles en isla Tritón –Contesto encogiéndose de hombro.
-Eres demasiado despreocupada Ethel, no siempre se puede resolver las cosas así como si nada
-Tampoco podemos matar a todo aquel que haga algo fuera del plan ¿recuerdas el libre albedrío? Ahora tranquilízate en nombre de Velmord.
Las palabras de Ethel eran entonadas con fuerza y determinación, estaba claro que solo deseaba preparar todo para hablar de algo importante, siempre era lo mismo usaba su voz de suave con tintes autoritarios, se sentaba, cruzaba las piernas y se recargaba hacia atrás dejando que su flequillo callera sobre su ojo y no despegaba la vista de ella. Isaura sabía bien el ritual de su hermana antes de una gran noticia.
-¿y bien? ¿Qué es lo que intentas decirme? Hay algo que se muere por salir de tus labios hermana y no es una invitación a la heladería – dijo con cierta diversión…la verdad era que esperaba algún reclamo por sus notas o hablar sobre trabajo, lo tipio.
-Tienes que entregar tu Stradivarius –Soltó sin más
-¿Cómo? – Su rostro mostraba la sorpresa de aquellas palabras, no encajaba con la traviesa Isaura de siempre
-El gremio lo ha reclamado, es un candidato,
-No. Los micrófonos eran candidatos por eso todo este montaje – dice meneando las manos con fuerza acentuando la molestia que se palpaba en su voz.
-Enviaron un mensaje esta mañana, diciendo que había otros candidatos además de los micrófonos – Se levantó y se justo enfrente de ella – tu sabes que hay dos tipos de joyas del tiempo
-No tienes que explicarme lo que ya se
-¿Entonces? –Ethel no pregunta que es lo que Isaura quiere que se le explique, no, ella pregunta sobre su forma de comportarse en se momento, sobre la resolución que va a tomar sobre el tema
-No entiendo primero piden nuestros micrófonos, no importa son bonitos los mandamos hacer nosotras el artesano ni siquiera quería hacerlos pero tienen los sentimientos de tas las personas que escuchan nuestra música y luego dicen que quieren mi violín ¡Mi violín! ¡El ultimo regalo que tuve de papá antes de que se fuera!
-Nuestros instrumentos tienen los sentimientos del artesano, de nuestro padre, los nuestros y el de las personas que aman nuestra música son una joya del tiempo de segundo nivel.
¿Sus instrumentos? Isaura no dijo nada, la voz tranquila y pausada con la que su hermana le hablo le permitió procesar lo que ella había dicho. No lo de la joya del tiempo ella conocía todo el protocolo de memoria incluso mejor que Ethel pero algo la dejo anonadada ella había dicho "nuestros instrumentos" Entonces lo entendió.
Hizo a su hermana a un lado y corrió escaleras arriba entro sin pensarlo a la habitación de su hermana al centro de la cómoda estaba el soporte en donde conservaba la flauta de Pan que padre le había obsequiado el mismo día que ella había recibido el violín.
Ethel entro a la habitación después de ella se quedó junto al marco de la puerta esperando a que su hermana reaccionara a su presencia.
-No entiendo nunca la tocas en público
Pero no. Ella la había usado en una de sus películas, en la que había sido una encantadora sirena, todos conocían esa película y todos amaban la escena en que ella tocaba la flauta de pan llevando con la música el mensaje de bienestar al humano con el que había logrado una amistad verdadera.
-Enviare tu violín con Elena cuando parta mañana.
Se dio la vuelta e Isaura clavo la vista en lo que podía ver del tatuaje que abarcaba la espada de su hermana gracias a que aún conservaba la ropa usada en el concierto. Era consciente de que quien le hablaba no era su hermana. Ella se había impuesto como nuca como Sorrow poniendo prioridades.
Salió de la habitación solo para encontrarse con Star, su rostro reflejaba que conocía toda la discusión seguro la había escudado desde su habitación.
-Dile a alguien que tome mi violín y le diga a Elena que se lo lleve con sus cosas cuando mi her... Cuando la señorita Sorrow la reasigne, también dile que siento haber sido tan grosera con ella ase un momento.
-Valdría más si lo dijeras tú
-No quiero hablar con nadie
-Isaura
-No importa después de todo solo soy la sombra de sorrow – los brazos revestidos por la camisa de lino agua marina la rodearon abrasándola por detrás y recargando su cabeza en la de ella.
No diría nada, no la molestara eso era lo último que él podría hacer con ella provocarle algún disgusto cuando lo único que le preocupaba era mantenerla feliz.
Así habían dejado pasar el tempo y ahora tenían algo importante que cumplir.
Tomo la maleta y abandonó su habitación, paso su brazalete frete al sensor de la cerradura y este se puso azul, tomo su monitor y lo conecto al sensor para colocar la clave de seguridad.
Las sirvientas se quedarían y confiaba en todas (las más jóvenes habían sido entrenadas por Isaura y ella, mientras que las mayores eran las que su padre había reclutado cuando ellas eran pequeñas) pero eso no significaba que dejaría su habitación sin seguridad.
Bajo las escaleras con la maleta negra y plata de rueditas en una mano y el neceser a juego en la otra.
-Marian dijo que nos alcanzara allá – Informo Star tomando la maleta de la chica para salir de la casa a la camioneta negra que esperaba enfrente.
-Seguro estará con alguna de sus mujeres
-Él no tiene mujeres, solo chicas – Dijo poniendo en la parte de atrás la maleta junto con otras dos que pertenecían a él y a Isaura.
-¿En dónde está Isa? – pregunto al notar que esta no estaba apartando su lugar en el asiento del copiloto.
Star se asomó a la camioneta, impresionado de que no estuviera allí giro la vista a las diferentes partes de la gran mansión.
La mansión de altos techos azules y blancas paredes se extendía por varios metros cuadrados pero lo que hacía aún más grande la propiedad era las casi seis hectáreas de bosque y jardines, gimnasio piscina y algunos otros lujos que las hermanas dejaban empolvar sin darle ningún tipo de uso.
Fue por camino en espiral entre rosas que conducía a las caballerizas por donde apareció Isaura corriendo y llamando a sus dos mayores.
-¿Qué hacías? – pregunto Ethel subiendo al sillón de atrás
-Fui a despedirme – Contesto tomando su lugar el asiento del copiloto y Star el del conductor
Ethel Subió los pies al sillón abarcándolo completamente y recargándose contra la pared del automóvil.
-Solo son tres días, no creo que lo tomen a pecho- Dijo antes de ponerse los audífonos de diadema color rojo y poner play a la última reproducción desde su monitor.
Isaura y Ethel tenían cierto gusto por los caballos, siendo la menor la que no dudaba en comprar uno o dos especímenes excepcionales cuando la oportunidad lo merecía.
El viaje en camioneta término en la estación de trenes consistía en atravesar toda la isla en dirección contraria a la mansión.
La estación de trenes de Spirit era una pequeña edificación que permanecía demasiado silenciosa para el tipo de trabajos que implicaba el lugar.
Los viajes no eran algo común, eran considerados una molestia y algo considerado exclusivo de trabajadores o de jóvenes que se trasladaban ayudados de becas de estudios superiores. Rara vez alguien realizaba un viaje que llevara el connotativo "de placer" sobre todo por ser algo realmente caro.
Cuando las hermanas llegaron a la edificación de techos ovales sobre bajos y laminadas paredes grises y pisos obsidiana
El gran tablero en la pared principal sobre las tres únicas taquillas marcaba la hora de salida y de llegada.
-Iré por los boletos – Dijo Star caminando a la taquilla del centro que tenía la fila más corta de espera.
El tablero cambio y el tren de la isla Centauro había llegado justo cuando uno a punta escarlata había salido.
Star regreso antes de que un grupo de estudiantes en excursión se dieran cuenta de su presencia en el lugar.
Para abordar el ten era necesario pasar un intricado sistema de seguridad que comenzaba con un escaneo de las pertenecías en las valijas y seguía con uno del pasajero, después un formulario de salida, muestra de pasaporte para finalizar con un bloqueo de los brazaletes –Los brazaletes eran un sistema demográfico – económico que tenía función únicamente en las islas, pero por lo que cualquier persona que entrara a la isla habiendo nacido en el continente debía de llevar un brazalete temporal que era des activable al momento de abandonar la isla, extiendo dos tipos diferentes el ejecutivo destinado a las personas que debían de abordar o dejar la isla por trabajo y el turístico que era removido al terminar la visita, este no ultimo era meramente estadístico-.
El tren que viajaba de Spirit al continente era muy diferente a los trenes que viajan entre islas, conocidos como supra acuáticos pues corrían sobre la superficie del mar, debido a la tranquilidad de las corrientes marinas, muy diferente al tren presurizado sujeto por energía de atracción que corría debajo del mar. Un tren subacuático.
Un ancistrus cebra permanecía pegado a la ventanilla del cubículo de viaje que compartían las hermanas y Star. Paredes de color gris sobre las que resaltaba los remaches color rojo dando la sensación de un empapelado a puntos, a juego con la salita al centro del cubículo. Las maletas esperaban en una esquina una sobre la otra.
-¿Cuánto creen que haya cambiado durante nuestra ausencia? – Pregunto Isa mientras golpeaba el cristal blindado en donde estaba el pez
- Han sido tres meses – Suspiro con añoranza Star recargándose en el respaldo del sillón
-Las cosas en el continente cambian constantemente, eso es lo que me gusta – Dijo Ethel bajando a su regazo, sin perder la página, el libro que leía para pasar el rato.
-Muy diferente que las islas y su monótona permanencia – Las mejillas de Isa se inflaron con fastidio, realmente odiaba tener que estar el Spirit
-Cuantos deseos tengo de ver a todos - Una gran sonrisa se apodero del rostro de Ethel, dejando por fin perder la página.
-¿A todos? Más bien dirás ¡a alguien! – Isaura se apresuró a donde su hermana con una sonrisa divertida y tono mordaz
-¡Calla Isa! – Levanto su libro de vuelta cubriendo todo su rostro, sin prestar atención al a página que ya había leído.
-¿De que no estoy enterado? –Pregunto Star realmente interesado.
-De que a mi hermana le gusta cierta personita que está en el continente
-¿Qué? ¿Enserio? ¿Quién? ¿Es del gremio?
-¡cállate Star! - El libro salió volando y se impactó contra su frente - Y tu Isaura Sholoshka quiero recordarte que también tienes cola que te pisen.
-¿yo? – se hace la desentendida
-Sí, tu
-¿Tú también, Isa? pero no puede ser – Star estaba consternado por la información que recibía en ese momento.
-¿Qué hay de ti Star Blue? Nos conocemos desde niños y jamás he sabido de alguien que te guste, no serás de eso chicos con intereses…diferentes ¿verdad? –pregunto con ironía la menor de las hermanas
-¿qué? ¡No! Yo no… ¡a mí me gustan las chicas!
-Eso ya lo sabemos – Comenzó a reír Ethel ante la reacción de su amigo
Star Blue era el nombre que el conde Sorrow le había dado cuando lo adopto siendo un niño abandonado en medio de una ciudad arrasada por una plaga de enfermedad, no solo cuido de él sino que también le dio un nuevo nombre y una nueva vida, creció como su protegido y después se convirtió en hermano mayor y médico personal de Isaura y Ethel tras ser adoptadas por el conde.
"Debes de cuidar de ellas Star, por eso elegí ese nombre para ti, debes de ser como una estrella azul brillando y resaltando entre las demás, debes de ser luz en la oscuridad"
Le había dicho el mismo día en que se había titulado de doctor apenas cumplidos los veinte.
Él las quería como nada en el mundo.
Se quitó su chaqueta y la coloco sobre Ethel que dormía sobre uno de los sillones, después recogió la gabardina de Ethel que Isaura usaba de cobija para volverla a cubrir.
-Hay veces que quisiera querer como un hermano y no como un hombre.
Las compuertas del túnel se abrieron y junto con el tren ha entrado suficiente agua para no dejar una sola burbuja de aire, el sistema de vacío vibra y el agua es regresada al mar y el tren puede avanzar a la plataforma de llegada en la que permanecerá un par de horas antes de llevar acabo un viaje de regreso a Spirit.
Las plataformas aún se encontraban bajo el mar, los techos trasparentes permitían seguir viendo el cielo acuático hasta que se llega a la fría sala de espera que es una cueva tallada
El tableta sobre las escaleras de salida y entrada como sobre la única taquilla marcan las pocas y exclusivas salidas, dos a Spirit por día y una a la isla Calipso y Arrietty.
La llegada al continente fue antes del atardecer.
-Si tomamos un tren terrestre habremos llegado a Nightmare al anochecer – Dijo Star mientras observaba en su monitor las posibilidades de viaje.
-Mejor tomemos un coche, enserio que no soporto otro viaje más en tren – Ethel se estiraba poniendo sus manos en el hueco de su espalda baja
-No es como que el viaje en coche sea más placentero
-Si rentamos una limo si – dijo con una gran sonrisa.
El continente era tres veces más grande que las doce islas juntas y contaba con la curiosa forma de una ola, las islas y el continente contaban con gobiernos independientes sujetos a los acuerdos de preservación de la paz, fomento a la convivencia y libre albedrío.
La tecnología usada en Spirit no era muy diferente a la usada en el continente la diferencia radicaba en el uso de la misma, cosas como los monitores eran usados como ordenadores portátiles y teléfono móvil, los brazaletes eran considerados una violación a la privacidad por lo que no eran usables además de que el continente usaba luz azul obtenida de cristales luminiscentes mientras que las islas eran abastecidas por celdas solares en luces blancas.
Las limosinas, autos pequeños de apariencia pre cataclísmica e incluso carruajes tirados por corceles eran lo común en el continente, ya que su política era basada en un sistema religioso-monárquico que gustaba de algunas excentricidades como esas.
-Condesa, baronesa ¡bienvenidas las estábamos esperado!
Saludo el Bernard, un hombre de baja estatura y piel morena que trabajaba como guardia de seguridad y encargado de la verja.
La limosina recorrió un kilómetro más por un sendero en medio de un lúgubre bosque de árboles barios, antes de llegar frente a la magnánima mansión de alta fachada negra y puerta de nogal con incrustaciones de oro formando enredaderas de flores tristes que parecen mantener la puerta cerrada, tres pisos contables es de afuera gracias a la hilera de ventanas y balcones de marfil.
La puerta fue abierta por Star y una hilera de sirvientas y mayordomos esperaba a los costados de la alfombra lapislázuli que conducía a las escaleras al segundo nivel.
-Bienvenidos – saludaron al unísono haciendo una reverencia.
-Mis niñas están de vuelta – grito una mujer de grandes pechos corriendo a donde ellas abrazándolas y besándoles las frentes.
-Nana – Se quejaban intentando apartar sus rostros de las "gemelas" de la mujer.
-Hoy hice una cena como nunca, han sido tres meses larguísimos, pero estábamos seguros de que regresarían para el cumpleaños del señor.
-Jamás nos perderíamos el cumpleaños de papá.
Un vestido de algodón azul celeste hasta las rodillas y la parte superior estilo halter dejando su espalda descubierta y con ello las alas el tatuaje que gobernaba gran parte de su espalda, sandalias estilo romano blancas, y el cabello sujeto con una cinta blanca, no era la ropa que acostumbraba pero era la que a él le gustaba verle.
Se agacho para dejar un gran ramo de crisantemos rojos frente a la lápida de piedra negra y letras doradas en la que había el emblema de un corazón que permanece detrás del filo de una oz de mango largo y alado. Debajo llevaba el nombre de Ián Night Sholoshka Sorrow, padre y líder.
- Hola papá –Ethel metió la falda entre sus muslos y piernas al ponerse de cuclillas frente al a lapida – hemos estado viviendo en la viaja mención de Spirit y yo estoy llevo a la misma escuela que fuiste tú, pero la verdad es que es un lugar muy aburrido.
-Este es nuestro último single hay mucha gente a la que le gusta nuestra música
Isaura dejo junto a los crisantemos el pequeño cuadrado azul del tamaño de una galleta, ella llevaba una camiseta blanca, falda short con pechera, calcetas altas a rayas moradas y blancas y tenis bota a los mismos colores.
-Isa se mandó a hacer un traje igual al que te gustaba que usara cuando éramos niñas
-Ethel! – chicho la menor algo avergonzada
-Ambas están haciendo un gran trabajo, con la escuela y con todo lo demás
Star se puso también en cuclillas y paso su brazo por el hombro de ambas chicas quedado en un abrazó fraternal, el llevaba una camisa color crema y pantalón de vestir arena.
-Gracias maestro
-Ethel Isaura
-Tío Tristán
El hombre era
-¿Cuándo llegaron?
-Llegamos ayer y decidimos venir temprano a ver a papá
- El seguro está muy feliz de ver lo mucho que han crecido…vi su ultimo PV. Marian parece saber cómo najar sus carreras muy bien
-Nadie nos prestaría tención si nosotras fuéramos nuestros propios representantes así que Marian solo es una fachada
-Toda la carrera de Moment es manejada por Isaura y Star yo solo recibo órdenes
-Quien diría que seriaran buena empresaria
-La vida nos orilla a muchas cosas
El olor a té de rosas y vainilla se añejaba gracias al olor de libro viejo que permanecía constante en la biblioteca que había perdido el rastro del empapelado hacía mucho tiempo detrás de los libros que cubrían por completo los tres niveles.
Levanto su taza de té y aspiro el vapor aromático antes de sorber.
-Siempre tan exquisita princesa
-Quisiera que me dijeras de una vez la razón de reunirnos – objeto ella descansado su propia taza en el platito sobre la mesita junto a su gran silla aterciopelada.
Tristán suspiro, no dejaba de ser su sobrina, la mayor de las dos niñas que su hermano había adoptado y a las que les había heredado la maldición Sorrow, pero realmente le molestaba hablar de trabajo con ella; no era como que hablar de una posible guerra fuera un tema que le agradara pero se hacía insoportable hablarlo con alguien tan joven, tan joven como él cuando perdió el apellido Sorrow.
-Los extremistas están causando problemas en la capital, los Ángeles se han encargado de mantener a la prensa en silencio y que el escandalo no salga de los muros del gremio, pero él está preocupado y convoco a los dioses, Ethel debes de ir tu sola si llevas a Isaura…
-¡Lo sé! Y no me gusta la idea de ocultarle lo que pasa en el gremio – La frustración era palpable en su voz – Ella también es parte de esto
-¡Pero no debería de serlo! Nunca se había visto que un sorrow escogiera como su sombra al perdedor de la selección.
-¡¿Y qué esperaban que hiciera?! – Se levantó de su silla abruptamente, dejando que los mechones de cabello se precipitaran sobre su rostro – También se supone que solo la vería en caso de que tuviera información relevante para mí. Ella es mi hermana ¡Tienen dieciocho! – Extendió su mano como si señalara la obviedad de la chica ausente en la sala – papá murió hace cinco.
-El consejo acepto tu petición siempre y cuando los resultados fueran óptimos, lo han sido hasta ahora pero nada está seguro, debes…
-Ya sé que debo de hacer – Su voz raspaba la garganta y su mirada carecía de sentimientos – Mañana encárgate de llevar a Isaura al puerto y todas las propiedades yo iré al gremio.
-Ethel, Ethel, Hermana despierta de una buena vez – Isaura golpeaba la lámina de madera que conducía a la habitación de su hermana pasaba ya de medio día y esta aún no había bajado a desayunar y ese día debían de comenzar con las inspecciones de todas las propiedades antes de regresar a Spirit.
Harta de no recibir ninguna respuesta saco de su bolsillo una interfaz que conecto al seguro de la puerta en un segundo se escuchó el "clic" que revelaba la puerta abierta, la puerta hackeada.
La sorpresa de encontrar la habitación vacía la sobrellevo la de la preocupación seguida del enojo al ver una carta en el espejo del tocador
"Algo dentro de mí me dice que terminaras entrando a la habitación cuando no me encuentres, perdonadme Isa. Él ha mandado a reunir a los cinco y tuve que partir durante la noche para estar en la capital cuanto antes. Espero que comprendas la razón de mi decisión, te amo demasiado para arriesgarme a perderte.
Ve con el tío Tristán a divertirte en las haciendas y el puerto, yo los alcanzare en Spirit"
Estaba enojada, no estaba furiosa
-¡Maldita sea! – hizo una pelotita la nota y la lanzo contra el espejo cuarteándolo.
Salió de la habitación dando grandes y sonoras ancadas hasta llegar a la sala de estar en donde se encontraba Tristán.
-¡Quiero saber que lo que paso!
-¿Qué aras cuando lo sepas? – Pregunto sin bajar el diario que leía – Sabes que no puedes ir tras ella.
-Tengo derecho
-¿Cómo sombra de Sorrow?
-¡Como la hermana de Ethel!
Bueno este capi parecerá fuera de contexto pero ya verán como las cosas empiezan a unirse con el tema del por qué existe el ladrón sorrow pero sobre todo era para que conocieran el otro lado de la moneda y vieran algo del Continente, por ahora perduraran las preguntas ¿Qué es el gremio? ¿De qué dioses hablan? ¿Qué es exactamente Sorrow? ¿Quién es "él"? ¿La fuga de Ethel causara problemas entre las hermanas?
