Saludos, más pronto de lo esperado he logrado escribir el segundo capítulo de esta fanfic. Siendo franca me pone un tanto nerviosa estar escribiendo una historia de un anime que ni siquiera ha terminado, siento que no lo conozco bien, pero si tengo que respaldar la ausencia de conocimiento con algo, sería el amor que le tengo a la serie, honestamente no creí llegar a querer tan rápido esta serie, y siendo muy sincera amo la serie. En fin, no los aburro con más palabrerío, simplemente quiero agradecer a quienes han comenzado a seguir la historia o la han marcado para sus favoritos, a la vez agradezco todo tipo de comentarios, sobre todo si me hacen mejorar mi estilo de escritura n.n


Corazón Negro

Capítulo 2: Poco a poco la oscuridad llega

Es una mañana como cualquiera, con la excepción que Atsushi camina solo hacia la secundaria Binan, aparentemente En no se sentía bien y decidió quedarse en casa en lugar de pasar el día entero en la enfermería. Eso preocupó un poco de más al chico de lentes, pues para En era más común ir hasta la escuela y salir de clases para relajarse en la enfermería a quedarse en casa. Sin embargo, Atsushi pensó que lo mejor era no darle mucha atención al asunto, lo mejor sería ir a clases estar con el resto de los chicos y luego pasar a casa de En para poder compartirle las tareas asignadas de ser necesario.

- ¡No vendrá hoy! – el Wómbat exclama alarmado por la inevitable ausencia de uno de los Battle Lovers - ¡¿Qué pasará si algún monstruo ataca?! ¡¿Qué pasará si alguien necesita amor?!

- ¡Vamos, vamos! No te alarmes Wom, seguramente En sólo necesita descansar y ya mañana estará bien, será sólo por un día – el menor del grupo dice mientras se acerca al pequeño "mamífero" rosado y lo abraza con fuerza.

- Además, ha pasado una semana desde que enfrentamos al último monstruo, no creo que haya problema, ¡maldición, canceló la cita! – Ryuu expresa y se concentra más en su celular, posiblemente tratando de reconquistar a la chica.

- Aunque sí es un poco extraño de Yufuin ausentarse del todo – Io comenta y levanta su mirada del monitor de la computadora.

- Cierto, de todas formas iré a su casa al finalizar el día, posiblemente para ese momento se sienta mejor.

- ¿Podemos ir contigo? ¡Quiero saber dónde vive En! – Yumoto interrumpe emocionado y abrazando más fuertemente al Wómbat.

- Bueno, sí, no creo que le moleste – Atsushi responde.

- Tú qué dices Ryuu, ¿vamos?

- No tengo problema en ir, mi cita ha sido cancelada, tengo la tarde libre por hoy – responde joven de cabello rosa.

Así que tal y como acordaron, los cuatro amigos junto con el Wómbat y el profesor Tawarayama, se reunieron a la salida e iniciaron su camino, guiados por Atsushi, para ir a la casa de En. Una vez allí, son recibidos por la madre de En, quien les invita a pasar y sabiendo que vienen a visitar al mayor del grupo de amigos les indica seguir hasta la habitación del joven y les avisa que pronto les estará llevando algunos bocadillos.

- Vienes acá con frecuencia, ¿verdad Kinugawa? – cuestiono Io.

- Así es, pero por lo general mi casa es el sitio de reunión.

- ¿Se reúnen para dormir juntos y hablan sobre sus secretos más íntimos y hablar sobre la persona que aman y todo ese tipo de cosas?

La pregunta de Yumoto, y sobre todo la emoción reflejada en sus ojos por saber si ese era el tipo de cosas que En y Atshushi hacían cada vez que pasaban tiempo juntos, hace que el resto del grupo se sorprenda y se cuestionen si es simple ingenuidad o si el menor en realidad tiene un nivel de malicia oculta incomparable. Tras unos segundos para reincorporarse y al tiempo que se dan cuenta que están frente a la puerta de la habitación de En, Atsushi finalmente se decide a responder.

- Por lo general hablamos y jugamos video juegos, eso es todo – responde el peliazul y toca la puerta – En, somos nosotros, ¿podemos pasar?

- Sí – se escucha la respuesta desde el otro lado.

Un simple giro al llavín y con eso los cuatro chicos, Wómbat y el profesor entran a la habitación. Una vez allí, es fácil notar que su amigo se encuentra en cama y que la debilidad en su voz no fue cuestión de tener una puerta de por medio. El chico realmente lucía como si estuviera teniendo el peor día de su vida y no le ayudó el hecho de intentar levantarse, pues cayó casi de forma instantánea.

- ¡En! ¿Te encuentras bien? – Atsushi es quien reacciona más rápido y corre al lado de su amigo para ayudarle a sentarse.

- Sí… ¡gah! Este es el karma que me tengo merecido – responde el joven con sus ojos entrecerrados.

- Yufuin, ¿fuiste al médico? – pregunta Io quien se acerca juntos con los otros.

- No, eso sería una pérdida de tiempo, ha de ser un resfrío – responde el cuestionado.

- ¿Tienes fiebre? – cuestiona Ryuu manteniéndose al lado de Io como si hubiesen entrado a un campo radioactivo.

- No.

- Déjame ver – Atsushi dice y acerca su frente a la de En – No, la temperatura es totalmente normal.

- ¿Fatiga? – Io continúa, aunque conociendo bien a En, un caso de fatiga sería muy poco probable por lo que nadie responde a la idea.

- Creo que mañana ya estaré mejor – es la respuesta que ofrece En tras la irónica idea del joven Naruko.

Antes de que alguien más pudiera dar comentario alguno, las pulseramor dan la señal de emergencia, un nuevo monstruo se encuentra atacando y es responsabilidad de los Battle Lovers dirigirse allí. Aunque actualmente ya no les tomaba tanto tiempo decidir si ir o no al combate, esta ocasión es una completa excepción. Uno de los miembros no se encuentra en el estado adecuado para poder combatir.

- Pero qué les pasa, ¿qué están esperando? Alguien allí afuera necesita amor y ustedes deben de darles ese amor – Wómbat reclama tras la angustiante espera de cinco minutos.

- Pero… Yufuin, ¿crees que puedas ir? – Ryuu pregunta, una vez que supo que no era nada contagioso tomó más confianza al estar en la habitación.

- Vamos, no creo que vaya a morir en el intento de luchar uno de esos monstruos – replica el mayor y quita las cobijas que tenía de por medio.

- ¡Ey! ¿Estás seguro de que puedes hacerlo? – Atsushi expresa con pánico evidente en su voz.

- Sí qué más da…

- ¡Hagámoslo! – Yumoto grita entusiasmado como le es costumbre.

- Love making!

Cada uno de ellos completa su transformación y una vez que están listos se dirigen al lugar al que los guía sus pulseramor para ayudar a la nueva víctima. Cuando llegaron al parque, se dieron cuenta de que no sería la gran cosa, el monstruo parecía ser uno que sería fácilmente derrotado. Se trataba de un tipo de monstruo con forma de gusano, el cual se arrastra lentamente por el suelo dejando una baba pegajosa y de apariencia repugnante.

- ¿Para esto me levanté?

- Te dimos la opción de quedarte en casa, Cerulean – replica Epinard.

- ¡Yo sólo me haré cargo! – Scarlet exclama y toma su Love Stick.

- En realidad… eso es lo que haces la mayoría de las veces, hacerte cargo tú solo – Vesta comenta.

- Mejor pasemos al Love Attack y luego discutimos sobre la importancia de roles – Sulfur propone y los demás asienten.

- Resplandece, Lumiere del amor

- Destella, Aqua Purific…

- Perfora, Hurricane Galante

- Clama, Gaia Furioso

- Apasiona, Ignitt Flameante

- LOVE ATTACK!

Como siempre, el monstruo queda debilitado por el Love Attack y eso lo aprovecha el príncipe Resplandeciente para continuar con el Love Shower. Aunque, se hubiera imaginado que la pequeña aventura terminaría justo ahí, tras descubrir a quien sufrió el ataque y deducir el por qué no fue así. El Battle Lover Cerulean permanece inmóvil, sostiene aún en su mano derecha su Love Stick, sus ojos no reflejan nada, y su cuerpo parece ponerse cada vez más rígido.

- ¡Cerulean! ¡Cerulean! ¿Qué sucede? – Epinard le pregunta y lo toma por los hombros para sacudirle y hacerle reaccionar.

- ¿Qué le pasa? – Vesta pregunta preocupado.

- ¿Acaso es una broma? – Scarlet dice con la ilusión de que todos estén jugándole algún tipo de broma.

- No lo creo, esto parece serio, ¿tiene algo que ver con nuestros poderes? – Sulfur cuestiona al Wómbat.

- No lo sé, no sé qué pudo pasar, rápido vámonos de aquí y cuando estemos lejos deshagan la transformación, quizás de esa forma Cerulean reaccione – indica el Wómbat y de inmediato los chicos siguen la instrucción.

Regresan entonces a la casa del Battle Lover Cerulean, quien logra regresar gracias a que Sulfur y Epinard se encargan de llevarlo. Afortunadamente en el instante en que deshacen las transformaciones, En logra reaccionar por un pequeño momento y también deshace su transformación. Sin embargo y al no hacer uso de sus poderes pierde la consciencia y justo cuando iba a caer Atsushi lo atrapa y lo coloca en su cama. Por un momento, no hay palabras, los chicos parecen estar bastante asombrados con lo que ocurrió, pues siendo francos ninguno tiene la más mínima idea del por qué En quedó totalmente paralizado. No obstante y antes de que los cuatro atacaran con preguntas al Wómbat, quien parecía tan confundido como ellos, la madre de En entra a la habitación los bocadillos que había prometido.

- Agradecemos su hospitalidad señora Yufuin, pero creo que ya vamos de salida, En acaba de dormirse y no sería cortés de nuestra parte quedarnos aquí – Atsushi es quien toma la palabra y Ryuu e Io asienten.

- ¿Eh? Pero acabamos de llegar y yo…

- Yumoto, volveremos mañana en caso de En no asista a la escuela – Io interrumpe al menor.

- Así es, será mejor que nos vayamos ahora, estamos haciendo demasiado ruido – Ryuu añade y con ayuda de Io hacen que Yumoto avance para salir de la habitación del mayor.

- Entiendo, gracias por venir.

Tras la estrepitosa salida de la residencia Yufuin, los chicos caminan calmadamente, aunque sus mentes no lo estén, a los baños Kurotama. Sin embargo, en esta ocasión no están allí por el tradicional momento de relajación de todas las tardes.

- ¿Acaso el repentino estado de salud de En tiene que ver con lo que sucedió mientras estaba transformado en Cerulean? – Io pregunta al Wómbat.

- No lo sé, lamento no poder darles más información, pero no lo sé – contesta el "mamífero" rosado.

- Lo mejor será que En no se transforme por un tiempo, si es que eso tiene que ver con lo que está pasando – Atsushi comenta y se cruza de brazos, e Io y Ryuu asienten.

- Pero, ¿cómo vamos a llevar a cabo los ataques sin En? ¿No debemos estar los cinco para que funciones? – Yumoto pregunta, ahora con un tono más serio, lo cual sorprende a los demás.

- Por ahora tendremos que ingeniárnosla nosotros cuatro, por el bien de En – responde Atsushi sonriendo un poco, lo cierto es que no quería preocupar al más pequeño y sabía que el cambio de tono en Yumoto se debía a la preocupación que el menor comenzaba a sentir.

- Entiendo.

- Será temporal, Yumoto, no hay de qué preocuparse – Ryuu afirma y coloca su mano en el hombro derecho del rubio.

- ¡De acuerdo! No hay de qué preocuparse, En se recuperará pronto y los cinco estaremos de vuelta – exclama el menos y el resto del grupo asiente.

Y mientras que los chicos desconocían la razón por la cual su compañero había quedado totalmente paralizado, tres chicos sabían perfectamente la razón. Los Conquest habían observado lo ocurrido desde lo lejos, pero quedando satisfechos de ver que lo que en un principio había parecido un plan fallido podía ser de mayor provecho. Ahora los tres se encuentran en el salón del Consejo Estudiantil.

- Usaremos varias de mis valiosas Zundar Needle hasta el momento en que aquel que llaman Cerulean quede totalmente bajo nuestro poder – explica Zundar desde el hombro izquierdo de Kinshiro.

- ¿Cuánto tiempo llevará eso? – cuestiono el joven de cabello blanco.

- Tomando en cuenta la reacción de hoy, quizás dos monstruos más, todo depende de qué tan fuerte resulte el chico – contesta el erizo.

- Y disculpe mi atrevimiento señor Zundar, pero ¿cuál será nuestro siguiente paso? Ya sabe una vez que Cerulean esté de nuestro lado – Ibushi cuestiona con un leve tono de ingenuidad en su voz.

- ¿Acaso no es lógico? Usaremos su poder en contras de quienes ahora son sus camaradas, no podrán luchar contra él por sus sentimientos de amistad y amor, esa basura idealista los destruirá a todos – responde Zundar.

- Un plan simplemente hermoso, será divertido ver cómo pierden la batalla por no deshacerse de los estúpidos sentimentalismos – comenta con una risa maliciosa esbozada en su rostro el joven Akoya.

- Será sólo cuestión de tiempo para que finalmente nuestro plan y nuestro mundo ideal sean una realidad absoluta – exclama Zundar regresando al bolsillo del joven Kinshiro.

Los tres jóvenes integrantes del grupo de Los Conquest se ponen de pie, cada uno de ellos sonriendo satisfechos, sus ideales pronto se harán realidad. Un acto tan sencillo como separar a su grupo enemigo y aprovechar el poder de al menos uno de los miembros de los rivales, les dará el triunfo que tanto han anhelado. El tiempo es lo único que los separa de su victoria definitiva, pero esperar uno o dos días no significaba nada comparado con el sabor de la victoria.


* Lamento haber introducido al personaje de la madre de En-chan, pero digamos que en este capítulo se me hacía muy necesario.

*Otra cosa, sé que muchas personas suelen usar "chan" "senpai" "san", etc en fanfics en español, sin embargo no soy partícipe de ese tipo de redacciones, son palabras propias del japonés, y en mi opinión personal no tienen sentido alguno si la historia se escribe en el idioma español, lamento si alguien piensa que son necesarias, pero no las usaré.

Gracias por leer!