Saludos, actualización nueva... sinceramente no puedo creer que lo esté logrando actualizar de forma tan rápida y puntual... que lo digan mis otros fics que tienen hasta tela de araña por la falta de actualización... En fin, agradezco de todo corazón a las personas que han comentado, que han comenzado a seguir el fic o que lo han marcado como favorito, creo que todo eso ayuda a que esté más motivada a escribir, ¡muchas gracias!
Como ya se habrán dado cuenta, el fic tiene como personaje protagonista a En Yufuin... eso se debe a que él es mi consentido de esta serie y en algún momento de este año, espero, poder hacer hacer el cosplay de él, por todo eso, les pido y les recomiendo que vayan y busquen las canción de En en YouTube, esa canción es todo un himno al culto de la vagancia (?) XD En fin ya no los molesto más con mi palabrerío XD
Corazón Negro
Capítulo 3: No se puede escapar de la oscuridad
Al día siguiente, los cuatro muchachos pensaron que no verían al joven Yufuin, pero para sorpresa de todos, este se había hecho presente a clases, y por ende al Club de Defensa de la Tierra. Aunque los chicos tenían curiosidad por saber si En recordaba lo que había sucedido el día anterior al terminar de luchar contra el monstruo, ninguno sabía cuál era la mejor manera de iniciar con el tema. Por unos momentos se mantuvieron ocupados en sus cosas, Io con sus inversiones, Ryuu revisando su celular, Yumoto achuchando al Wómbat, Atsushi leyendo y En, pues En se encontraba entre dormido y despierto, quizás otra de las razones por las cuales los chicos aún no le dirigían la palabra. Claro, las cosas dejaron de estar en silencio absoluto cuando el mayor de los chicos cayó al suelo y terminó por despertar de golpe.
- ¡En! ¿Te encuentras bien? – Atsushi se apresura a llegar al lado de su compañero y ayudarle a levantarse.
- Sí – responde – Creo que no calculé bien.
- Yufuin, ¿no cree que lo mejor sería ir a la enfermería? – el joven Naruko cuestiona, dejando en evidencia la preocupación colectiva que rondaba en el grupo de amigos.
- No, estoy bien – responde el cuestionado.
- Pero, En no…
- Ya regreso – En no deja a Atsushi terminar su frase, por el contrario se levanta y sale por la ventana a tomar algo de aire.
Yufuin entiende a la perfección la intranquilidad de sus compañeros, él mismo se siente así, tiene pleno conocimiento que lo que le está pasando no es un resfriado, no es fatiga, no es nada común, pero teme saber cuál es la respuesta. Ha pasado pensando desde el día anterior qué ha sido diferente en las veces que ha combatido los monstruos con la ocasión en la que enfrentaron a aquel demente del "corre, corre," pues desde ese día sabía que algo había cambiado.. Trata de mantenerse despierto, sin éxito alguno y se deja llevar por el cansancio que le ha atormentado todos estos días. Luego de unos minutos, los otros chicos se asomaron por la ventana para encontrar al mayor completamente dormido.
- ¿Qué se supone que debemos hacer? – Ryuu pregunta – No podemos dejarlo ahí, ¿cierto?
- Sería algo peligroso – Io comenta y mira al resto.
- Wómbat lo puede vigilar, ¿no? – Yumoto propone, pero rápidamente el resto rechaza la propuesta.
- Me quedaré yo, después de todo el próximo periodo no tenemos clases – Atsushi les dice y sale por la venta para sentarse al lado de En.
- Si necesitas algo envía un mensaje de texto, ¿de acuerdo?- Ryuu le dice y entran nuevamente, la campana ha zona y deben de volver a clases.
En un principio Atsushi pensó que no pasaría mucho tiempo para que su amigo despertara, pero cuando pasaron dos horas y seguía igual creyó que lo mejor sería tratar de despertarlo. Además, ya era hora de regresar a casa y tratar de regresar cargando a En sería algo complicado. Kinugawa comienza a sacudir ligeramente a su amigo, pero se mantiene profundamente dormido.
- ¡En, despierta! Vamos tenemos que regresar a casa – Atsushi dice y lo sacude nuevamente.
- Vete – murmura En y se vuelve.
- Vamos, vamos, no me iré sin ti despierta ya – dice el chico de los lentes – En, ya tienes que despertar.
- ¡Hola! – el repentino sonido de la voz de Yumoto, hace que Atsushi pierda el equilibrio y caiga sobre el pecho de En, pero eso fue más que suficiente para que Yufuin despertara.
- ¿Qué pasa? – musita aún un tanto adormilado.
- Es hora de ir a casa – responde Atsushi levantándose y ajustando sus lentes.
- Dormí tanto, ¡cielos!
- ¿Se encuentran bien? – Ryuu que recién se asoma por la ventana les pregunta y ambos chicos asienten.
- Yufuin, disculpe que insista con la idea, pero creo que es realmente necesario que consulte a un médico respecto a su actual condición de salud – Naruko sugiere nuevamente, pero la negativa de En es inmediata.
- Estaré bien, no se preocupen.
Todos entran al salón del Club de la Defensa de la Tierra, toman sus cosas e inician su camino de regreso a casa. Rara vez el silencio era incómodo entre los cinco, además que desde el momento en que Yumoto se unió al grupo no había un solo momento de silencio. Los chicos estaban justo a la entrada de la escuela cuando las pulseramor reaccionan dándoles a saber de la presencia de un nuevo rival. Para nadie es un secreto que ninguno tiene la más mínima intención de transformarse y luchar, bueno casi todos Yumoto se muestra con la misma iniciativa de siempre.
- ¡Es hora de entrar en acción! – exclama el menor, pero el resto de los muchachos se mantienen en la misma posición.
- Por favor, cumplan con la responsabilidad que se les ha sido dada como los Battle Lovers – Wómbat les pide nervioso de una posible respuesta negativa.
- ¡Vamos!
En expresa y se coloca la lado de Yumoto y ambos se ponen en posición para transformase. Por un momento Ryuu, Io y Atsushi se mantuvieron en dude respecto a llevar a cabo la transformación, pero si Yufuin se mostraba tan decidido y listo, pues ellos también debían actuar de la misma manera. Una vez que los cinco príncipes herederos del trono del amor se encuentran listos se dirigen todos juntos hacia donde el monstruo se encuentra causando caos.
- ¡Cerulean!
- ¿Qué sucede, Epinard?
- No tienes que ir, ¿sabes? Nosotros cuatro nos podemos encargar de esto – Epinard le dice a su compañero, ambos se han detenido y dejan a los otros tres adelantarse un poco.
- No hay problema, me siento un poco mejor cuando estoy transformado – En contesta, pero sabe muy bien que sus palabras no han sido más que una gran mentira.
Tras escuchar lo que parece ser una explosión, tanto Cerulean como Epinard detienen su conversación y reanudan su marcha. Esta vez el monstruo se trataba de algún tipo de piano combinado con una trompeta, Scarlet, Sulfur y Vesta están atacando al monstruo con todo su poder, y tanto Cerulean como Epinard se unen al combate.
"Simplemente, resiste por ahora" son los pensamientos que pasan por la mente del Battle Lover Cerulean al sentir como su cuerpo se rehúsa a moverse y una extraña sensación le invade lentamente.
- Es nuestra oportunidad – Zundar expresa con fuerza y los tres muchachos asienten
- Esta vez no le defraudaremos señor Zundar – el joven de cabello blanco dice con seguridad y comienzan a avanzar hacia el lugar de la batalla.
Mientras que los chicos se encargan del monstruo atacándolo en repetidas ocasiones, los Caerula Adamas se mueven sigilosamente para acorralar a uno de los Battle Lovers. Justo en el momento en que los chicos reúnen sus poderes y Scarlet se encarga de realizar el Love Attack tanto como el Love Shower, el trío de Caerula Adamas rodea a Cerulean para llevar a cabo su jugada.
- ¿Qué diablos?
- ¡Cerulean! – expresa alarmado Epinard.
- Es el momento, ¡Zundar Needle! – el pequeño erizo de color verde lanza la letal aguja desde el hombro de Aurite hacia la pulseramor de Cerulean.
- ¡Aurite!
- ¡Argent!
- ¡Perla!
- ¡Donum!
Por un momento todo está en silencio, los Caerula Adamas han logrado su objetivo y los Battle Lovers miran como su compañero permanece completamente estático, sus ojos perdidos y sin reflejar brillo alguno. De pronto, unas líneas negras comienzan a avanzar desde la muñeca izquierda de Cerulean al resto de su cuerpo. Lentamente, los colores en su vestuario se tornaron en tonos más oscuros y las partes blancas ahora son completamente negras. Lo último en cambiar de color es el broche que sujeta el lazo de su cuello, volviéndose también de color negro.
- ¡Ha funcionado! – Zundar exclama.
- Así que, ahora tenemos un nuevo aliado, será divertido ver cómo ataca a sus antiguos compañeros – Perla expresa mientras juguetea con su cabello.
- Señor Zundar, ¿qué debemos hacer ahora?
- Sencillo Argent, simplemente pídanle que ataque a los cuatro chicos restantes.
Al instante en que esas palabras fueron mencionadas, Scarlet, Sulfur, Vesta y Epinard reaccionan sorprendidos, hasta el momento no habían podido hacer más nada que observar. Los cuatro Battle Lovers restantes se encuentran confundidos y sobre todo ignorantes de lo que pueden hacer para regresar a su amigo a la normalidad.
- Dark Cerulean, atácalos – Aurite ordena, su voz fría y deseosa de ver lo que sucederá.
Cerulean, ahora totalmente poseído por la oscuridad de las dos Zundar Needle que ha recibido toma en sus manos el Love Stick, el cual también ha cambiado por completo. Hay un momento en el cual Epinard se da cuenta de la duda que embarga a Cerulean con respecto a atacarlos, un ligero temblor en la mano del joven y un pequeño brillo en sus ojos son las claves que el Príncipe Perforador tiene para saber que aún no todo está perdido.
- ¡Cerulean! ¡Reacciona! ¡No tienes que hacerlo! – Epinard grita y los otros Battle Lovers lo miran como si también estuviera a punto de perder la razón.
- Es imposible que te escuche ahora – Wómbat aparece detrás de Scarlet – no sé cómo lo han logrado, pero han conseguido invadir su corazón con odio y pensamientos oscuros, no será fácil convencerlo de no atacarlos.
- ¡¿Qué?! – exclaman todos al unísono.
- Dark Cerulean, hazlo ahora – Aurite ordena nuevamente y en esta ocasión no hay vuelta atrás.
- ¡Dark Aqua!
El ataque de Cerulean se dirige a sus compañeros, ninguno lo logra esquivar y ninguno esperaba la fuerza de dicho ataque. Los cuatro junto con Wómbat han caído y a pesar de que tienen el poder para defenderse de ese ataque, no lo hacen, no pueden luchar en contra de su compañero.
- ¡Acaba con ellos Dark Cerulean! – es la siguiente orden por parte de Aurite.
- ¿No es demasiado pronto para ello, Aurite?
- Te preocupas por pequeños detalles, Argent, este es el mejor momento para acabar con ellos y saber sus verdaderas identidades – Perla añade deseoso por ver como sus rivales finalmente son derrotados.
- ¡Maldición! ¿Cómo es que Cerulean es más fuerte ahora? – pregunta Ryuu mientras se levanta y ayuda a Io.
- Sus pensamientos más negativos han tomado más fuerza y eso le da más poder – responde el Wómbat.
- ¡Dark Cerulean! ¡Te di una orden, obedece! – espeta furioso Aurite.
Sin embargo, el joven Cerulean no hace movimiento alguno, parece más tener una batalla consigo mismo y tratar de alguno forma de luchar contra la oscuridad que le ha invadido.
- Señor Zundar, disculpe mi atrevimiento, pero creo que es necesario otra de sus valiosas agujas para poder cumplir de forma definitiva con nuestro objetivo – Aurite expresa y tanto Perla como Argent se sorprenden.
- Nunca hemos usado tantas Zundar Needle, podría ser peligroso – Argent intenta razonar con su compañero.
- También deseo acabar con ellos, pero tres agujas podría ser más de lo que nosotros mismos podríamos manejar – Perla añade, pero no hacen cambiar de idea al joven.
- Si es por el objetivo que buscamos… ¡Zundar Needle!
Epinard, Sulfur, Vesta y Scarlet se levantan rápidamente y con las energías que aún tienen atacan en dirección de la aguja para evitar que entre a la pulseramor de su amigo. Los Caerula Adamas quedan impactados por la acción tan imprevista de los cuatro muchachos.
- ¡No dejaremos que le hagan nada a nuestro amigo! – Scarlet grita.
- Su amigo es ahora nuestro esclavo, pierden su tiempo si creen que lo pueden rescatar – refuta Aurite.
- No importa – susurra Epinard - ¡No importa lo que digas! ¡Nosotros recuperaremos a Cerulean! ¡Es nuestro amigo y nada es más importante que eso! ¡Epinard Hurricane!
El Príncipe Perforador lanza su ataque contra los Caerula Adamas que lo evaden sin ninguna dificultad y desaparecen del lugar. Una vez que el trío se ha marchado, el control que ejercen sobre el Battle Lover Cerulean desaparece y la transformación se deshace por completo.
- ¡En! – exclama el joven de lentes quien también deshace su transformación al igual que el resto de sus amigos y corre al lado de En quien está inconsciente.
- Wómbat… ¿podemos revertir esto? –Yumoto pregunta, su voz suena algo apagada y en cierta forma nostálgica.
- Ha de haber una forma, estoy seguro que no hay nada que ustedes, como Battle Lovers, no puedan hacer – el "mámífero" rosado expresa, intenta sonar lleno de confianza para transmitir ese sentimiento a los jóvenes, pero en las facciones de todos es evidente que no da resultado.
Los chicos deciden que es mejor llevar a En de vuelta al salón del club de Defensa, tanto para mayor comodidad como para evitar que el joven Daitenji los viera en el momento en que despertara. Afortunadamente, pasaron solo unos minutos antes de que En recuperara la consciencia.
- ¿Qué pasó? – cuestiona al ver que todos le están clavando la mirada.
- Eso no importa, ¡es bueno que hayas despertado! – Atsushi expresa y sonríe al ver que las agujas con las que su amigo fue atacado no presentan ningún tipo de efecto ahora.
- En realidad, creo que es algo de lo que sí debemos hablar, Kinugawa – Io interrumpe .
- No seas tan directo – le susurra Ryuu en el oído al peliverde.
- Hablaremos mañana, nos podemos ver en los baños Kurotama y allí lo discutiremos todo – propone el joven Kinugawa y todos asienten.
