Saludos, primero que nada quiero realmente agradecer desde el fondo de mi corazón a las personas que han apoyado el fic a través de reviews, favorito o dándole seguimiento, muchas gracias de verdad. Lamento también de corazón la poca regularidad con las que he realizado las últimas actualizaciones, en resumen se debe a una sola cosa: trabajo. Además, en estos días una de mis más grandes amigas, es más una de mis queridas hermanas me convenció de trabajar otra historia de EnAtsu... aún estoy decidiendo si dejo vivir esa idea o si mejor simplemente la desecho...
En fin sin más rodeos, capítulo 5.
Corazón Negro
Capítulo 5: Promesa
Había pasado una hora desde el acontecimiento sucedido esta mañana, los chicos se encontraban aún en el parque esperando por En a que despertara, en su estado de inconsciencia la transformación de Dark Cerulean se había desvanecido y Atsushi se había encargado de cuidar de él. El resto de los muchachos también estaban ahí, principalmente encargándose de cubrir las heridas ocasionadas por ese último ataque por parte de Dark Cerulean. En el caso de Yumoto, había sufrido un fuerte golpe en su cabeza, así que Io se había encargado de revisarle y vendarle cuidadosamente, con vendajes totalmente improvisados de las ropas que llevaban puestas ese día, para evitar consecuencias más serías. Io también se había encargado de vendar la herida que Ryuu había recibido en la pierna izquierda, y de la misma manera, Ryuu se había encargado de vendar el brazo de Io.
El único que aún no había aceptado ayuda alguna era Atsushi, él simplemente parecía pendiente de En y que este se mantuviera en buen estado. Claro, los muchachos también pensaban que Atsushi se mantenía en extremo estado pensativo tratando de encontrar ideas para solucionar la situación actual. Una vez que Io, Ryuu y Yumoto estaban totalmente listos se acercaron al lado de Atsushi también junto con Wómbat, el chico peliazul se sobresaltó un poco al sentir a los otros tres cerca de ellos, pero les sonrió con gentileza al ver que todos estaban bien.
- Kinugawa, también necesitas vendarte el brazo, y al menos limpiar un poco tu cara – Ryuu le dice ofreciéndole un pañuelo.
- ¿Eh? ¿Mi cara?
- Tienes unas pequeñas cortadas en la mejilla izquierda y la frente – Io explica al ver el desconcierto del joven.
- ¿Cuándo creen que despierte? Ha pasado mucho tiempo, ¿acaso le pasó algo grave? – Yumoto pregunta abrazando al Wómbat, es algo sorprendente ver a Yumoto dando un gentil abrazo al "mamífero" rosado y no achuchándolo de forma incontrolable como siempre lo hace.
- Él estará bien Yumoto, no tienes por qué preocuparte – Ryuu se apresura a contestar, al parecer el pelirosado lo menos que quería era que el menor y más enérgico del grupo perdiera esa distintiva felicidad por preocuparse.
- Posiblemente usó mucha de su energía al tratar de rehusar el comando de los Caerula Adamas, creo que todos vimos y fuimos testigos que Yufuin intentó con todas sus fuerzas evitar atacarnos – Io comenta de forma racional y Ryuu asiente al comentario.
- En fue muy fuerte al tratar de rehusar esa orden – Yumoto comenta retomando ligeramente su entusiasmo.
La conversación parecía avivarse un poco y hacer que todos fueran recuperando poco a poco un estado de ánimo más positivo. Claro, la misma se detuvo momentáneamente cuando los cuatro chicos y el Wómbat se percataron que el mayor comenzaba a despertar. El castaño parecía estar lidiando con un fuerte dolor de cabeza y por ello lleva sus manos directamente a sus ojos y comienza a restregarlos de forma agresiva hasta que finalmente abre sus ojos azules. Al principio, el joven Yufuin parece confundido ante el escenario, cinco rostros curiosos mirándole atentamente, pero no pasó mucho tiempo para que se levantara de forma repentina y fijando su mirada en cada uno de ellos de forma detenida. El cambio en la expresión de En era algo que nunca ninguno de los chicos habría imaginado, la mirada que siempre permanecía relajada, aperezada y sin energía de nada, lucía ahora totalmente afligida, llena de remordimiento contra sí mismo y llena de desesperación.
- ¿Yo hice esto? ¿Realmente los ataqué? – cuestiona el joven desviando la mirada.
- No fue tu culpa, los Caerula Adamas te tenían controlado, no es algo que quisieras hacer, En por favor trata de entender que no fue tu culpa – Atsushi rápidamente le dice al ver a su amigo tan ofuscado por lo sucedido.
- Kinugawa tiene razón, trataste de protegernos hasta el último momento – Ryuu agrega rápidamente para tratar de ayudar.
- Por ahora – Yumoto inicia su frase con un ligero susurro - ¡Vamos a los baños Kurotama! – grita con gran energía – Sinceramente creo que es lo mejor que podemos hacer, odio que estemos tan lúgubres y sombríos.
El menor expresa poniéndose de pie, dejando que Wómbat regrese al lado del profesor Tawarayama. Ryuu e Io siguieron de inmediato al rubio y al profesor, pero por parte de En y Atsushi el recorrido tardó un poco más en ser iniciado. El mayor no parecía entender las palabras que sus amigos le habían dicho, parecía estarse tomando de la peor forma la noticia de haber atacado a sus compañeros. Y en lo que respecta a Atsushi, pues simplemente trataba de encontrar las palabras y la forma adecuada de decirlas a En.
- Atsushi.
- ¿Qué pasa En? – cuestiona el chico de los lentes poniendo toda su atención en lo que su amigo le fuera a decir.
- Si llega a haber una próxima vez en la que me transforme en eso… no dudes en atacarme, no importa lo que pase, no dudes ni un solo momento en atacarme, si debes dejarme inconsciente hazlo, dame tu mejor golpe, pero no permitas que los vuelva a lastimar – pide el mayor mirando directamente a los ojos a su mejor amigo.
- ¡¿En?! ¡¿Qué estás diciendo?! ¡Yo no sería capaz de atacarte! – reprocha molesto y de inmediato Atsushi.
- ¡Si tú no lo haces ninguno de los demás lo hará! ¡Por eso te lo estoy pidiendo a ti! – el mayor replica, la frustración es evidente en su voz – No… no quiero lastimarlos de nuevo…
- En… no necesitamos atacarte, podemos solucionar esto, ninguno necesita salir herido – Kinugawa trata de razonar rápidamente – Es en serio, podemos encontrar una forma de…
- Atsushi no logra terminar su frase, En lo toma por los hombros y lo mira fijamente, por un momento detiene el agarre del hombro izquierdo de Atsushi para dirigir su mano a la mejilla de Atsushi. El castaño mantiene un semblante lleno de seriedad y parece tener dificultad en expresar lo que pasa por su cabeza.
- ¿En? – cuestiona Atsushi al sentirse sorprendido por las acciones de En.
- ¿Qué pasaría si la próxima vez no son simples rasguños? ¿Qué pasaría si la próxima vez es un daño más serio que no puede ser remediado con vendajes?
Si Atsushi no conociera En tan bien como lo hace, pensaría que está loco, que está imaginando el ligero temblor que se generó en la voz del joven Yufuin. Sin embargo, el peliazul conoce bien a su mejor amigo y sabe que el tono de voz de En reflejó el temor sincero que sentía de ser el culpable de causar un daño mayor a sus compañeros.
El silencio se hizo presente en medio de ambos. Las palabras en este momento no eran más que mera cortesía, Atsushi había entendido la petición de En, y aunque no estuviera cien por ciento seguro de poder cumplirla, había aceptado cumplir con ella. Un pequeño gesto de agradecimiento fue todo lo que En ofreció a su amigo, pues se sentía más tranquilo ahora que estaba la posibilidad que Atsushi lo detuviera en el momento que las cosas se salieran de control.
Hubieran querido estar un momento más a solas, quizás para poder retomar el valor y formular oraciones coherentes que pudieran hacer menos nostálgico el momento, Yumoto, Ryuu, Io, Tawarayama y Wómbat aparecieron nuevamente.
- Oigan ustedes dos, ¿acaso piensan quedarse aquí todo el día? – Ryuu les pregunta cruzándose de brazos.
- Al menos pudieron haber avisado que se quedarían atrás – Io añade mientras se acerca a Ryuu.
- ¡Vamos, vamos! ¡Todos necesitamos un largo y refrescante baño! – Yumoto les expresa comenzando a empujar a los dos mayores del grupo hacia la dirección en la que se encuentran los baños Kurotama.
- Bien, bien, iremos Yumoto, no hay necesidad que nos arrastres hasta el lugar- Kinugawa le dice al menos, pero sin resultado alguno, pues el rubio se mantiene empujándolo.
- Déjalo, tiene energía de más para gastar – En dice, tratando de actuar tan normal como puede frente a todos los demás.
Una vez en los baños Kurotama, los cinco muchachos, en compañía del cuerpo del profesor y Wómbat, se relajaron en las cálidas aguas termales. Cabe destacar que se sintieron bastante relajado al momento en que entraron y Gora no les cuestionó por las resientes heridas, quizás el hermano mayor de Yumoto pensó que los cuatro chicos que llegaron con vendajes practicaron algún tipo de deporte extremo y como era obvio, el mayor de los cuatro fue tan perezoso que no quiso hacer nada. Ese sería el razonamiento más lógico que Gora podría tener acerca de la forma en la que se presentarion, ¿cierto?
Aunque bueno, ese no era el tipo de tema o asunto que debía preocuparles, los chicos tenían que pensar por el contrario en soluciones para ayudar a su compañero, pues tres de ellos desconocían el trato que los dos mayores habían realizado. El Wómbat como siempre propuso su solución de dar amor a En para poder sanar la pulseramor y borrar de esta todo rastro de maldad. Sin embargo, Yufuin no tuvo una recepción muy positiva de la propuesta y la ignoró por completo.
- ¿Acaso no hay una mejor idea a la del Wómbat? – En cuestiona, pero ninguno parece tener una solución a mano.
- Esperemos a que suceda nuevamente, de seguro sabremos qué hacer en ese momento – Yumoto expresa.
- Tu qué dices, Yufuin – Io cuestiona a quien tiene la decisión final.
- Por mí está bien, además pensar en una solución es algo muy agotador, no hay porqué gastar energías en eso.
- No importa lo que pase, nuestro senior siempre será así – Ryuu comenta tras la respuesta del mayor lo cual provoca ciertas risas en los allí presentes.
Sin embargo, la diversión para Atsushi no fue tan duradera, ya él tenía conocimiento de la verdadera solución que En deseaba aplicar para la próxima vez en que su transformación pasara a ser Dark Cerulean. Lo que más angustiaba al chico, era no estar seguro de poder cumplir con la promesa que había realizado a su amigo, ¿atacarlo? ¿Dejarlo inconsciente? El tan simple hecho de pensar que debía de luchar contra su amigo le provocaba un profundo dolor en el pecho y un escalofrío en todo su cuerpo. No obstante, por el momento no pensaría en esa situación, por ahora disfrutaría del momento que pasaba con todos sus amigos y simplemente esperaría tener la fuerza de voluntad necesaria para llevar a cabo la petición de su amigo en el momento que fuera necesario.
Por otra parte, en el salón del consejo estudiantil de la preparatoria Binan, tres jóvenes bien parecidos se encuentran sentados tomando el té. La expresión en el rostro del líder es aquella que denota victoria y el sentimiento de invencibilidad.
- Caerula Adamas, es el momento de tomar ventaja del plan actual y hacer que los Battle Lovers sucumban ante nuestro poder – Zundar quien nuevamente se encontraba dentro de una taza les dice.
- Por supuesto señor Zundar, esperaremos al próximo objetivo para atacar a los Battle Lovers – Kinshiro responde tras probar un poco de su té.
- No será necesario crear a otro "loveless", ahora que hemos ganado total control de aquel al que llaman Battle Lover Cerulean, podemos manipular su transformación sin la necesidad de estar cerca de ellos – expresa el animalito de color verde.
- ¿Es en serio? ¿Podríamos manipular la transformación de ese sujeto incluso en este momento? – Ibushi cuestiona sorprendido.
- Así es.
- Pero, no creo que sea para nada bello si utilizamos desmedidamente al desaliñado ese – Akoya comenta de inmediato.
- Por ahora lo mejor será esperar un momento adecuado para nuestro próximo ataque, debemos asegurarnos que los Battle Lovers estén totalmente descuidados para que así no tengan oportunidad de defenderse, una vez que solamente Cerulean quede en pie nos encargaremos de él – Kinshiro expresa de forma decisiva y dictando así el plan definitivo en contra de sus rivales los Battle Lovers.
- Este es nuestro mejor plan Caerula Adamas, no lo echen a perder.
- ¡Sí, señor Zundar!
El plan de los Caerula Adamas está listo, acabar con sus enemigos utilizando a uno de sus propios camaradas. En esta ocasión es como si nada ni nadie pudiera evitar el fuerte y consistente avance que los Conquest han ejercido últimamente en contra de los Battle Lovers.
¿Acaso los chicos estarán realmente listos para el momento en el que tengan que tomar una decisión? ¿Podrán acaso hallar la manera de ayudar a su compañero de grupo antes que este pierda todo el control y consciencia de sus propias acciones?
