OK... estoy demasiado feliz porque parece que sí lograré terminar este fic y en menos de seis meses, en menos de un año, en menos de todo el tiempo que usualmente me toma terminar una fanfic! Holy Roman Empire -sí también soy parte del fandom de Hetalia XD, random comment-

Si las cosas me salen como las quiero se supondría que el siguiente sería el último, si la situación da un giro inesperado quizás queden dos capítulos, y si salen dos más cuento el motivo del por qué se me ocurrió la idea del fic, la cual es bastante estúpida, pero dio una historia que crear XDD... mi próximo proyecto corto en español será algo angst... y será un Song Fic... extraño escribir song fics corta venas...

Sin más preámbulo, Capítulo 6.


Capítulo 6

Corazón Negro

Han pasado algunos días desde el último acontecimiento en el que Dark Cerulean se hizo presente, y aunque los chicos desearían pensar que ya no se tienen que preocupar que eso vuelva a suceder, saben que lo mejor es estar preparados. Saben que los Caerula Adamas tienen la ventaja de esta batalla y sobre todo que aún no tienen realmente una solución para resolver el problema, pese a que Wómbat sigue insistiendo que la solución sea el amor.

- Oye En, ¿en serio te sientes bien?- Atsushi cuestiona a su mejor amigo al ver que el joven carece de entusiasmo más que de costumbre.

- Sí, ya te dije que no tienes que preocuparte – responde el mayor y luego bosteza.

- De acuerdo – replica el chico de lentes, pero por más que intenta quedarse callado no lo logra - ¿Dormiste bien anoche?

El castaño detiene su andar y el peliazul imita la acción. Por un momento sólo se escucha el pasar de la brisa en medio de los dos y el camino a la secundaria repentinamente parece más largo de lo usual. Yufuin desvía su mirada, trata de cubrir las grandes ojeras con los mechones de su cabello, pero ya han sido visibles para Kinugawa. ¿Acaso era posible que la persona que conocía desde hace tanto tiempo y que se destacaba por poder dormir más horas consecutivas que cualquier otro ser humano no hubiera dormido?

- ¿En?

- No pude dormir anoche, no es nada grave – contesta el castaño, y aunque su noticia podría ser vista como algo insignificante para muchas personas, no lo fue para Atsushi.

- ¡¿No dormiste anoche?! – exclama asombrado el chico de lentes y toma por los hombros a su amigo - ¿Estás seguro que quieres ir a clases? ¿No crees que sea mejor que regreses a tu casa?

- No hagas tanto drama – En expresa y se suelta del agarre de su amigo para seguir su camino.

- Que no haga drama, En prácticamente duermes 20 horas al día y me acabas de decir que ayer no dormiste, eso no es normal – reclama Atsushi, pero En hace caso omiso a las palabras del peliazul.

El castaño trata de seguir su camino con el ritmo más normal que le es posible, pero tenía pleno conocimiento del cansancio que sentía y de lo mucho que anhelaba poder dormir. Sin embargo, cada vez que cerraba sus ojos, lo único que escuchaba era la voz de los Caerula Adamas ordenándole atacar a sus amigos, así que por más esfuerzo que le llevara, aguantaría sus deseos de descansar si eso significaba que podía mantener a salvo a sus amigos.

Por otro lado Atsushi seguía cuestionando el actuar de su mejor amigo, ¿en serio no había problema que la persona que tenía el récord de haber dormido 72 horas seguidas y levantarse nada más para comer algo y volver a dormir por 12 horas más estuviera bien si no había dormido en todo un día? Trató de sacudir la idea de su cabeza, debía de confiar un poco más en En. Si él decía que no había problema, Atsushi debía pensar que así sería. Quizás toda esa energía acumulada le ayudaría a poder sobrellevar un día de no haber descansado.

- Una vez que finalmente llegaron a la entrada de la secundaria Binan se toparon con Io y Ryuu que al igual que ellos apenas y lograron llegar a tiempo.

- Buenos días – Io saluda a ambos chicos.

- ¡Gahhh! ¡Yufuin te vez terrible! – Ryuu no puede guardar sus palabras y eso ocasiona que el mayor le dirija una mirada llena de cansancio, sin motivación alguna de defenderse o de reprochar las palabras del pelirrosa.

- Lo sé – susurra, bosteza y sigue caminando sin darle importancia a las miradas de sus amigos.

- ¿Realmente estará bien? – Io cuestiona a Atsushi.

- No lo sé, no quiso centrarse en el tema, pero siento que esto se debe a…

- A los Caerula teniendo control de él – Yumoto interrumpe al chico de lentes y todos asienten ante la observación.

-Igualmente no lo deben presionar, si él decide hablar le será más fácil recibir sus sentimientos de amor, pero si lo presionamos puede que no hagamos ningún bien – Wómbat que se había acercado manipulando el cuerpo del profesor Tawarayama les dice.

- ¿En serio está bien que lo dejemos actuar así? – cuestiona Ryuu y los demás simplemente observan a Yufuin entrar al edificio principal de la secundaria Binan.

- Es lo único que podemos hacer por el momento – finaliza Atsushi, aunque no satisfechos con la solución, todos se muestran de acuerdo.

Habían pasado los dos primeros periodos de clases, y estaban a punto de entrar a uno de los más agotadores. El periodo antes de poder salir y disfrutar del almuerzo, este periodo especialmente para Yufuin era simplemente eterno. Especialmente hoy, sentía más sueño que nunca, su estómago rugía con tanta fuerza que sentía que toda la secundaria era capaz de escucharlo y pese a estar en la clase de Historia del Arte trataba de mantenerse despierto. Por lo general no le hubiera tomado ni cinco minutos encontrar la posición perfecta y caer dormido, pero ahora simplemente no se podía permitir eso. Era su obligación permanecer despierto.

- En, deberías ir a la enfermería, allí podrías descansar – Atsushi le susurra a su amigo al verle que se peñizca por quinta vez la mejilla.

- No hace falta, estoy bien – responde y pestañea varias veces tratando de ahuyentar el cansancio.

Atsushi suspira, nunca antes imaginó que tendría que lidiar con un lado lleno de terquedad por parte de En, y mucho menos se imaginó que le tendría que insistir a su amigo que se tomara un descanso. Al final llega la tan esperada hora de salida, Yufuin lanza su cabeza en contra de su pupitre y el golpe seco se escucha en todo el salón de clases, más de uno de los allí presentes voltea a ver, el mismo Kinugawa se sorprende y se alarma de ver que su amigo se levanta de inmediato, su frente teñida de rojo a causa del golpe. Sin embargo, Yufuin simplemente voltea hacia todas partes, desconocido totalmente para él, el golpe que se acaba de dar.

- ¡Ven conmigo! – Atsushi le dice tomándolo del brazo y prácticamente arrastrándolo fuera del salón de clase ante la mirada curiosa de sus compañeros.

- ¡Ey! ¡Atsushi! ¿Qué te pasa? ¡No vayas tan rápido! ¡Oye espera! – En le reclama, pero el peliazul hace caso omiso a los reclamos del más alto.

- ¡En, Atsushi! ¿Van a almorzar en el salón del club? – Yumoto que aparece de repente en el camino les pregunta.

- Hoy no Yumoto, hay algo más importante que hacer que comer – responde Kinugawa y sigue arrastrando a Yufuin.

- ¿Más importante que comer? – susurra el rubio y les sigue con la mirada, una vez que ve el destino al que Atsushi guiaba a En, Yumoto sonríe y continúa con - tranquilidad al salón del club.

Kinugawa sin pensarlo dos veces lanza a Yufuin a la cama de la enfermería y antes que este tenga la oportunidad de levantarse y debatir, le arroja la sábana y lo sujeta con toda su fuerza hasta que En no tenga energía para seguir la pelea.

- En, necesitas descansar, no eres el tipo de persona activa que pueda pasar tanto tiempo sin dormir… - Kinugawa expresa cabizbajo.

- No puedo – es la respuesta inmediata de Yufuin y comienza a levantarse, hasta que Atsushi lo sujeta por los hombros prohibiéndole dar un paso más.

- ¿Qué es lo que pasa, En? ¿Por qué no confías en mí? ¡Dime algo! – Atsushi reclama, ya con su voz evidentemente entrecortada por la preocupación que sentía por su amigo.

- Cada vez que intento dormir… - En susurra sin dirigirle la mirada – escucho las voces de los Caerula Adamas ordenándome que los ataque a todos ustedes… el control que tienen sobre mí es cada vez más fuerte… no puedo permitirles ganar.

Por un momento parecía como si el tiempo se hubiera detenido en la habitación en donde se encontraban ambos chicos. Yufuin seguía tratando de luchar contra su constante cansancio, esperando la respuesta de Kinugawa. El chico peliazul no podía generar comentario alguno, se había quedado sorprendido al saber que ellos eran la razón por la cual En prefería sacrificar su tan sagrado descanso. De pronto, Atsushi toma nuevamente la sábana, empuja cuidadosamente a En y lo cubre.

-Yo me encargaré de cuidar que nada suceda, descansa – dice sonriendo gentilmente.

- ¿Atsushi?

- Lo prometí, ¿cierto? Yo me encargaré de cualquier emergencia y me encargaré de hacer que todo vuelva a la normalidad.

- Pero…

- En, descansa, me quedaré aquí y nada malo sucederá, lo prometo.

Aunque En hubiera querido seguir la discusión para mantenerse despierto, no le fue posible. Al sentir el suave contacto de la almohada y la calidez de la sábana, se dejó llevar por el sueño y se permitió dormir. Atsushi se sentó en una silla al lado de la cama, sacó su celular e informó a los chicos lo que estaba ocurriendo, sabía que quizás En se molestaría que le dijera a los demás, pero también sabía que era justo que todos los Battle Lovers estuvieran al tanto de lo que sucedía.

Pasaron unos quince minutos cuando Atsushi notó que algo pasaba, En entrecerraba sus ojos con fuerza y cerraba sus puños al punto que sus nudillos se veían completamente blancos. El peliazul se levanta y trata de despertar a En, pero no le es posible, claro debió saberlo, una vez que Yufuin logra conciliar el sueño la misión más imposible del mundo es despertarlo, pero ahora debía encontrar la forma de hacerlo. Lo primero que se le ocurre es lo típico, sacudirlo un poco de los hombros, pero no tiene sentido, eso simplemente no funciona.

Cuando Atsushi toma un poco de distancia para tratar de pensar en más ideas, se da cuenta que En está haciendo tanta presión en cerrar los puños que incluso se ha abierto la piel con sus propias uñas. El peliazul corre de inmediato a tomarle las manos y tratar de hacer que deje de presionar con tanta fuerza.

- En, por favor, nunca pones tanta resistencia, vamos esto es por tu bien – susurra Kinugawa mientras trata con más fuerza de abrir el puño izquierdo de En.

- ¡Oi, Kinugawa! Vinimos en cuanto terminamos de almorzar, ¿cómo se encuentra Yufuin? – es la voz de Ryuu la que Atsushi escucha desde el pasillo.

- ¡Dense prisa! – grita Atsushi y justo en ese momento el chico ve como el corazón de la pulseramor de En se tiñe de negro - ¡¿Qué diablos?!

Inmediatamente, surgen de la pulseramor de En salen pequeños remolinos de agua que lo comienzan a rodear lentamente y cada vez estos se vuelven más fuertes.

- ¿Qué pasa Kinugawa? – Io cuestiona cuando finalmente entran a la enfermería y se dan cuenta de lo que está sucediendo.

- No tengo idea, el corazón se tornó negro y eso comenzó a rodearlo.

- No hay tiempo que perder transfórmense ahora en los Battle Lovers – Wómbat ordena y todos asienten.

Una vez transformados el remolino que rodeaba a En aún no se había disipado, así que todos toman la oportunidad para invocar sus lovesticks. Todos aguardan por lo que sucederá, pero antes de ver lo que sucedería con En, se escucha un gran disturbio en las afueras de la escuela.

- ¿Y ahora qué pasa? – Vesta cuestiona.

- Un monstruo está atacando a los otros estudiantes – Scarlet contesta al ver por la ventana.

- ¡¿Qué?! – Sulfur y Vesta expresan al mismo tiempo.

- Los Caerula Adamas realmente esperan sacar provecho al máximo de esta situación – Sulfur suscita pensativo y dudoso de lo que deben hacer.

- ¡Vayan ustedes por el monstruo! – Epinard expresa y los otros tres lo ven sorprendidos.

- Epinard… no podemos… no podemos simplemente dejarte con Cerulean, no sabemos ni siquiera si seguirá siendo Cerulean o qué ha pasado con él – Vesta responde, preocupado por la orden que el mayor ha dado.

- Yo le prometí a él que lo traería de vuelta y que me aseguraría que ustedes estuvieran a salvo, así que obedezcan – Epinard espeta y con eso logra que los tres menores salgan a luchar contra el monstruo que atacaba la escuela.

Desde uno de los puntos más altos de la Secundaria Binan, los Caerula Adamas esperaban ansiosos la llegada de los Battle Lovers, únicamente debían verificar que su poder había surtido efecto sobre Cerulean y de esa forma proceder con el resto del plan. Una vez que vieron llegar a Scarlet, Vesta y Sulfur, lo comprobaron, una sonrisa se esbozó en el rostro del chico de cabello blanco.

- Caerula Adamas, es hora – menciona el pequeño puercoespín Zundar.

- Sí, señor Zundar- responden los tres chicos colocando su mano derecha al frente e invocando el poder de sus anillos.

Al instante en que los Caerula Adamas realizan la ejecución de su poder, los torbellinos de agua alrededor del cuerpo de En se disipan, mostrando una nueva transformación para el Battle Lover Ceruelean, quien obviamente ahora era Dark Cerulean.

Su traje había cambiado a uno que reflejaba un uniforme militar, había correas que rodeaban su torso, brazos y piernas, los colores que predominaban eran el negro y el azul oscuro. Sin embargo, eso no fue lo que impactó más a Epinard, la impresión más grande la tuvo al mirar los ojos de Cerulean completamente negros y verle llevar en su mano derecha una espada.

- E-en… Cerulean – susurra temeroso de lo que vaya a ocurrir.

El joven dirige la mirada lentamente hacia Epinard, quien sostiene con fuerza su lovestick, aún dudose de poder ser capaz de atacar a su propio amigo. No obstante, Dark Cerulean no parecía dudoso de ninguno de sus movimientos, inmediatamente al mirar a Epinard, este dirige un ataque hacia el Príncipe Perforador que por poco logra causar un serio impacto al chico.

- ¡Cerulean! ¡Detente! – expresa al momento en que sale por la venta, lo último que querría sería causar daños a las instalaciones de la secundaria - ¡Detente por favor! ¡Este no eres tú!

- No importa lo que digas, él ya ha dejado de ser tu compañero de equipo, ha dejado de ser tu amigo – la voz del Chevallier Aurite capta la atención de Epinard.

- Ahora él es nuestro títere, mejor dicho nuestra mascota – Perlite agrega.

- ¡Regrésenlo a la normalidad! – Epinard grita lanzando un ataque hacia los tres miembros del Caerula Adamas.

Sin embargo, el ataque es detenido por Dark Cerulean, quien se pone frente a los tres jóvenes como un escudero. Su mirada muerta y perdida en el océano de oscuridad al que los tres jóvenes le han atado.

- Lo vez, no importa lo que hagas, él es nuestro esclavo ahora – Aurite dice.

Epinard no puede creer lo que sucede, no sabe lo que debe hacer, le prometió a En que lo atacaría, pero no sabe si tiene el poder suficiente para hacerlo. Al mirar atrás se da cuenta que Scarlet, Vesta y Sulfur están teniendo problemas para derrotar al monstruo de esta ocasión. Por un momento Epinard considera ir a ayudarle a los tres menores, pero al darse cuenta que sería inútil, pues sin la presencia de los cinco lovesticks no sería posible realizar el Love Shower, acepta que deberá enfrentarse a su mejor amigo.

- ¡No importa lo que digan, Cerulean volverá a ser un Battle Lover! – expresa el Príncipe Perforador con todas sus fuerzas y luego procede en un susurro – En, esperemos que esto funcione.

Sin pensarlo más, el chico se dirige al ataque, todos miran expectante la acción de Epinard, ¿será capaz de poder luchar contra su mejor amigo?


creo que es el cap más largo del fic hasta el momento... tenía que decirlo...