Oh por todos los cielos... este es el primer fan fic que logro completar y publicar completo (algunos los tengo completos en cuadernos y no los he pasado a computadora) en tres años... realmente han pasado tres años desde la última vez que logré ser puntual con una fanfic... esto es realmente un milagro... listo sólo quería expresar esto.

La verdad, este anime se ha convertido en algo muy especial para mí, Binan Koukou Chikyuu Bouei Bu Love! es demasiado para la vida... y me siento muy feliz de saber que haré un cosplay grupal con un grupo de amigas a las que aprecio demasiado y que son como mis hermanas, y ustedes saben quienes son y las adoro y este fic a fin de cuentas es por y para ustedes. Ustedes me motivaron a escribirlo y me motivaron a seguirlo hasta el final, gracias

Y ya sin más preámbulo el último capítulo.


Corazón Negro

Capítulo 7: Promesa

Una memoria se repite, el recuerdo lejano de una promesa entre dos amigos. Eso es lo que motiva ahora a Atsushi a poder librar esta batalla.

- Entonces, ¿ahora somos mejores amigos? – pregunta el niño peliazul y el otro le mira un tanto sorprendido.

- Creo que sí – responde el castaño con una mirada que enmarca aburrimiento, pero al instante ofrece una pequeña sonrisa a su amigo.

- Puedo… puedo pedirte un favor – Atsushi pregunta tímidamente y desviando su mirada.

Yufuin por un momento le mira extrañado, no es como si hubiesen empezado a ser amigos hace poco tiempo, en realidad ya llevaban casi un año de haber iniciado con tan peculiar amistad. Sin embargo, En no podía negar el que en todo ese tiempo siempre había sentido que Atsushi era sumamente precavido, incluso había tardado mucho más tiempo en llamarle por su nombre que lo que él había tardado. Quizás, Atsushi aún se mostraba temeroso de unirse mucho a alguien por lo que había pasado con Kusatsu, pero este no era el momento de estar pensando o sacar conclusiones de ese asunto, Atsushi le había preguntado algo y debía contestar, sobretodo porque el otro comenzaba a verse nervioso al no tener una respuesta.

- Claro, no veo por qué no – replica y detiene el andar para mirar a Atsushi directo a los ojos.

- Bueno… - el niño Kinugawa también se ha detenido y nervioso juguetea con sus dedos pensando en cómo hacer su petición – Ahora que somos mejores amigos, podemos confiar el uno en el otro, ¿cierto? Sin importar la situación y podremos hablar lo que sea que nos moleste entre sí.

Con cada palabra que Kinugawa decía, En se daba cuenta que realmente todo esto tenía que ver con la experiencia que había pasado con Kusatsu. Hubo un momento en el que el niño castaño pensó que el peliazul estaba a punto de llorar a causa del nerviosismo o tal vez a causa de recordar la amistad perdida, y justo en ese momento En extiende su mano para que Atsushi pueda calmarse y estar tranquilo, En se prometería a sí mismo en ese momento nunca abandonar a Atsushi.

- Es un pacto – Atsushi levanta su mirada y abre sus ojos sorprendido - Es un pacto, un trato, como quieras llamarle, somos mejores amigos y nos ayudaremos en cualquier situación.

- Gracias, En – Atsushi responde y toma la mano de En.

Había sido una promesa, y esa promesa no dejaba de repetirse ahora en la cabeza de Atsushi, ahora que se enfrentaba a En para ayudarlo. Tal y como lo habían prometido ayudarse sin importar qué.

- ¿Qué rayos está haciendo Epinard? – Vesta pregunta alarmado al ver a Epinard atacar a Dark Cerulean.

- Epinard no pensará que atacar a Cerulean es la mejor opción, ¿o sí? – Scarlet cuestiona, la preocupación evidente.

- ¡Cuidado! – Sulfur les advierte en el momento en que el monstruo que estaban combatiendo les ataca – Creo que no es momento de distraernos con lo que Epinard haya decidido hacer.

- Supongo que simplemente debemos confiar en lo que Epinard crea que es lo mejor – Vesta concuerda con Sulfur.

- Pero… - el príncipe Resplandeciente aún se muestra dudoso de dejar a Epinard solo.

- Acabemos con el monstruo y tan pronto lo derrotemos, ayudaremos a Epinard, ¿de acuerdo? – Vesta propone y alborota un poco el cabello de Scarlet para jugar un poco con él y motivarle a seguir el plan.

- En ese caso nos tendremos que dar prisa, no podemos dejar a Epinard que él sea el único en ayudar a Cerulean, ¡Lumniere Scarlet!

- Parece ser que recuperó el ánimo – Sulfur comenta e intercambia miradas con Vesta para ir y ayudar al Battel Lover Scarlet – Será mejor que no nos quedemos atrás.

- Tú lo has dicho - Vesta dice con sus ánimos recargados y uniéndose al Príncipe Resplandeciente en la pelea.

Los tres Battle Lovers continuán así en su lucha contra el monstruo mientras que Epinard se mantiene en un ataque constante contra Dark Cerulean. Ambos sin detenerse y sin mostrar ningún tipo de pausa en la ofensiva, los Caerula Adamas se encuentran observando cada movimiento, a la expectativa que en algún momento uno de los dos realice un movimiento que logre acabar en definitiva con el otro.

- Aurite, ¿estás seguro de este plan? – Argent cuestiona temeroso de las consecuencias que esta lucha pueda traer.

- Es parte de nuestro objetivo máximo, esto es lo que debe suceder, ¿no es así señor Zundar?

- Así es, estén preparados para poder actuar en el momento indicado – indica el puerco espín de color verde.

- Sí, señor Zundar – responden los tres jóvenes.

Mientras tanto, Atsushi, o mejor dicho el Battle Lover Epinard, continuaba su estrategia de luchar contra Dark Cerulean con la intención de traerle de vuelta de alguna manera. Ni siquiera él mismo estaba seguro de lo que estaba haciendo fuera lo correcto y esa duda hacía que sus ataques se vieran cada vez más inconstantes y lentos en comparación a los movimientos que Dark Cerulean realizaba.

-"Por favor, En, reacciona, este no eres tú, esto no es lo que debes hacer" – piensa Atsushi mientras esquiva con dificultad uno de los ataques que Dark Cerulean lanza con su espada.

- ¡Cerulean! ¡Reacciona, por favor! – grita nuevamente y por un momento Atsushi puede jurar que la mirada de En cambió por un ligero instante pudo ver la mirada aburrida, pero gentil de En.

Ese cambio, ese diminuto momento en que Atsushi fue capaz de notar ese cambio, le da esperanza, y le hace creer que aún puede tener una oportunidad de hacer volver a En sin la necesidad de mantener la pelea. Atsushi busca una forma de hacer que tanto él y En se alejen de los alrededores de la secundaria, necesita llevarlo a un lugar en donde los Caerula Adamas no puedan interferir, a un lugar en el que pueda hacer reaccionar a En.

- ¡Dark Cerulean! – Epinard grita tratando de sonar tan retador como pueda – Si quieres una verdadera batalla, ¡Sígueme!

Tras esas palabras Atsushi corre a toda velocidad hacia el bosque que hay en la parte trasera de la secundaria y a los pocos segundos escucha los pasos de Dark Cerulean que le sigue muy de cerca.

- Debemos ir tras ellos.

Aurite expresa y Argent y Perlite están listos para seguirles, pero en ese instante, Scarlet, Sulfur y Vesta han logrado noquear temporalmente al monstruo y se interponen en el camino de los tres miembros del Caerula Adamas.

- Lo sentimos, pero no dejaremos que interfieran en el plan que Epinard tenga pensado – Vesta expresa manteniéndose en posición de ataque.

- ¿Cómo se atreven a interferir con nuestros planes? ¡Tan poca delicadeza y tan faltos de belleza! ¡Es algo indignante! – Perlite exclama moviendo su cabello de forma dramática en son de protesta.

- Ustedes fueron quienes primero se metieron con nosotros e hicieron a Cerulean uno de sus esclavos, eso no lo podemos permitir – Scarlet replica con su Love Stick listo para atacar a los tres jóvenes.

- ¡Escorias! – susurra Aurite, sabe que por el momento tendrá que deshacerse de los tres Battle Lovers que tiene frente a él si desea asegurarse que el plan siga funcionando.

- ¿Aurite? – Argent cuestiona, notando en su líder la frustración.

- No hay otra opción, debemos luchar contra ellos – expresa el líder de los Caerula y todos toman posiciones de batalla al igual que lo hacen los Battle Lovers.

Por otra parte en el bosque Atsushi se mantenía oculto y sigiloso, esperando el momento perfecto para poder llevar a cabo su plan. Sentía de cerca los pasos de Dark Cerulean y como este agitaba su espada cortando ramas y partes de los troncos de los árboles al pasar. Atsushi sólo esperaba que tuviera el tiempo suficiente para reaccionar y así evitar ser parte de las cosas que la espada de Dark Cerulean acaba a su paso.

De pronto, hay un silencio, no se escuchan los pasos, no se escucha la espada, una ligera brisa recorre los alrededores; Epinard contiene su respiración, trata de concentrarse al máximo para evadir cualquier sorpresa que Dark Cerulean le pueda dar. Pasan unos cuantos segundos, segundos que en perspectiva de Epinard parecen horas, hasta que él puede escuchar los pasos. No estaba equivocado, una parte de En sigue muy consciente y sabe que llegara al punto en el que él se encuentra.

Lentamente cuenta los pasos que Dark Cerulean da, cada vez más cerca del punto en el que se encuentra él. Epinard toma con más fuerza su Love Stick. Epinard sabe bien que sólo tiene una oportunidad para hacer esto bien y no lastimar tanto a En. Aunque, para Epinard no era ningún secreto que él mismo tenía dudas de lo que planeaba hacer, pues tiene total conocimiento que él no es tan fuerte como En.

Cuenta con en su mente los pasos que Dark Cerulean da, sabe que dentro de tres pasos más debe moverse. Dentro de dos pasos más debe dirigir su ataque, y dentro de un paso debe noquear a En.

Tres pasos, Epinard se mueve rápidamente, sabe que En ya está en el ángulo en que lo podrá atacar. Dark Cerulean se mueve un paso más, y así el Príncipe Perforador lanza su ataque de Epinard Hurricane para poder arrebatarle la espada a Dark Cerulean. Sorprendido que hasta el momento su plan haya marchado bien, decide que es el momento de confiar en el pequeño aumento de poder que las transformaciones les dan como Battle Lovers y tratar de embestir a En para tumbarlo contra el suelo.

Atsushi en sus adentros agradece que el hecho que En esté poseído haga que en momentos sus acciones sean aún más lentas que cuando es simplemente En o incluso Cerulean, pues Dark Cerulean se quedó mirando hacia la dirección en la que la espada salió expulsada en lugar de poner atención a Epinard.

- Lo siento, En – Atsushi susurra al momento en que se lanza contra En tumbándolo al suelo.

Por un momento el Battle Lover cierra sus ojos, temeroso de verse de pronto en una situación desfavorable, pero luego de esperar por un momento y no sufrir consecuencia alguna tras su acción abre los ojos. Lo primero que nota es que sí logró derribar a En, y realmente se siente agradecido del aumento de su fuerza física, pues Atsushi estaba completamente seguro que usando su propia fuerza jamás hubiera sido capaz de derribar a En.

Luego de salir del estado de sorpresa, dirige su mirada al rostro de En, al parecer el golpe había sido lo suficientemente fuerte para dejarlo inconsciente, lo cual alarmó a Atsushi.

- ¡En! ¡En, por favor responde! – Atsushi expresa preocupado y se hace a un lado.

Toma la mano de En, la mano en la cual tiene su pulseramor, el tono del corazón aún de color negro. Atsushi no puede contener las lágrimas, está cansado de está situación, está harto de ver que no ha podido lograr hacer que En regrese a la normalidad. ¿Qué puede hacer para que la pulseramor cambie a su estado original?

- En… por favor… no dejes que te controles… sé que tú puedes contra eso – Atsushi expresa acercando la mano de En a su pecho – Por favor, En… no nos abandones… no me abandones…

Lo último lo dice en un tono que es casi imposible de escuchar, pero ante esas palabras la pulseramor de En parece reaccionar. Esto no pasa desapercibido por Atsushi, quien levanta su mirada, una vez más siente una ligera gota de esperanza surgir en él.

- El amor… Wómbat tenía razón… ¿Wómbat tenía razón? – cuestiona el peliazul sorprendido de admitir que el "mamífero" que los ha metido en todo este lío tuviera razón – Un momento… ¿el amor?

Atsushi se cuestiona una vez más y no puede evitar el sonrojo que lentamente se comienza a expandir por todo su rostro. El chico peliazul trata de normalizar el latido de su corazón que repentinamente se ha acelerado al pensar en las palabras que ha dicho para sí mismo. Lentamente dirige su mirada al joven Yufuin, quien aún se encuentra inconsciente, y si fuera cierto… y si realmente se estuviera dando cuenta de lo que realmente siente por En… y si eso pudiera salvar a su amigo…

¿Acaso sería capaz de admitir algo así en esta situación?

- En… por favor… recuerda nuestra promesa, déjame ayudarte, por favor, tienes que volver a ser el mismo – Atsushi susurra tomando con más fuerza la manos de En.

- Atsushi…- un leve susurro sale de los labios de En, llamando a su mejor amigo.

- ¿En? En, por favor despierta, trata de vencer lo que sea que esos tipos te hicieron sé que puedes hacerlo – el chico peliazul le dice, acercando la mano de En a su rostro.

- No… no quiero lastimarte – expresa Dark Cerulean, aún con sus ojos cerrados, pero sin importar eso, una lágrima logra escapar y deslizarse por su rostro.

- Sé que no lo harás, confío en ti – replica el chico permitiéndose soltar unas cuantas lágrimas más – Somos amigos, confío en ti, En.

Atsushi espera por la respuesta de En, pero por un momento no hay reacción alguna, empieza a temer que el momento de consciencia del verdadero En haya sido una casualidad y este vaya a reaccionar con un ataque en su contra. De forma casi automática Atsushi retoma el agarre de su Love Stick con su mano derecha y con la izquierda aún sostiene la mano de En, cada vez más confundido de lo que debería hacer.

De pronto sus pensamientos son cortados por un estruendoso sonido que venía desde la secundaria, ¿les habrá pasado algo a los demás? ¡No! No podía pensar de esa manera, él había decidido ocuparse de regresar a En a la normalidad y debía confiar que los demás estarían bien. Debía confiar en eso.

- Atsus… ¡vete! – escucha nuevamente el susurro venir por parte de En y voltea a ver al castaño quien parece luchar contra sí mismo nuevamente.

- ¡No! ¡Te prometí que te ayudaría! ¡No dejaré que esto continué!

Grita el chico y en ese instante Dark Cerulean abre sus ojos, la mirada vacía y sin emociones presente otra vez. Atsushi no se mueve, no teme, él salvará a su amigo de una forma u otra. Los segundos pasan y ninguno se mueve, Atsushi aún sostiene la mano de En y este aún mira a Atsushi directamente a los ojos.

- En… por favor – sin pensarlo más Atsushi se lanza en un abrazo hacia Dark Cerulean, lo abraza fuertemente, no quiere dejarlo ir, no quiere perder a su amigo, y aunque no tenga idea que esto funcione lo hace, está actuando por instinto, dejándose llevar por sus emociones – Por favor, En… regresa… te necesito… no creo ser fuerte sin ti a mi lado, por favor En.

Tras unos momentos en que lo que lo único que se escucha son los sollozos de Atsushi, se escucha lo que parece ser unos gruñidos. Los típicos gruñidos de quejas que En hace cada vez que le toca despertar de una siesta. Atsushi por un momento trata de contener sus lágrimas, trata de poner más atención a los sonidos que está seguro provienen de En.

- ¿Atsushi? – cuestiona el castaño, su voz suena cansada, y su respiración entrecortada.

- Aquí estoy – replica el chico abrazando con más fuerza a su amigo.

- Aún no… aún no soy yo – En contesta, la frustración es evidente en sus palabras.

- Por eso estoy aquí, te ayudaré, te lo prometí, ¿recuerdas? Te dije que haría que todo volviera a la normalidad – comenta el chico soltando su Love Stick y acariciando el cabello de En – Te lo prometí y lo cumpliré, En.

- Gracias, Atsushi – responde y con gran esfuerzo En trata de controlar sus acciones por un momento, trata de ser libre del control de los Caerula Adamas para corresponder el abrazo de Atsushi.

En ese momento surge un resplandor de la pulseramor de En, un halo de luz envuelve a ambos Battle Lovers y tras el surgimiento de esa energía dos agujas de color verde son expulsadas de la pulseramor de En. El castaño se recuesta sobre el hombro de Atsushi, suspira aliviado y abraza con más fuerza a Atsushi.

- Terminó – exclama En con su voz aún un tanto temblorosa y separándose del abrazo.

- Sí… finalmente – responde aliviado Atsushi.

- Gracias… no sé qué haría sin ti, Atsushi.

- No tienes por qué pensar en eso, nunca dejaré de estar a tu lado, En.

Y antes de poder compartir más, los chicos escuchan nuevamente un sonido estruendoso venir de la secundaria Binan.

- Creo que el resto nos necesita – En señala y su amigo asiente, el castaño se transforma de inmediato, finalmente sin temer el volver a ser Dark Cerulean.

- ¡Vamos! – Atsushi expresa una vez que su amigo se ha transformado y ambos se mueven con velocidad hacia la secundaria.

Al llegar, se dan cuenta que el monstruo ha vuelto a recuperarse y sumado al hecho que los chicos están luchando también contra los Caerula Adamas se dan cuenta el por qué la batalla se había extendido tanto.

- No se dejen toda la diversión para ustedes, ¡Cerulean Aqua!

Los chicos, Scarlet, Vesta y Sulfur voltean sonrientes al ver que el quinto miembro de los Battle Lovers finalmente había vuelto a estar del lado correcto. Por otro lado los Caerula Adamas lucen completamente asombrados de ver que el poder de las Zundar Needles había sido revertido.

- ¿Cómo es posible? – Aurite vocifera al ver a Cerulean de vuelta – El efecto de la Zundar Needle no podía ser revertido.

- Una persona como tú jamás lo entendería – Epinard responde y ataca al monstruo.

- Aurite… - Argent susurra a la espera del siguiente movimiento.

- No tiene sentido, será mejor que nos marchemos – concluye el caballero líder de los Caerula y los tres emprenden la retirada.

- ¡Cerulean! – Scarlet expresa alegra - ¡Ahora podemos acabar con esto!

- ¡Hagámoslo! – todos dicen al unísono.

- ¡Love Attack! – Yumoto grita al máximo y simultáneamente realiza el Love Shower.

Finalmente el chico que fue utlizado por los Caerula Adamas para ser el monstruo en esta ocasión logra volver a la normalidad y los Battle Lovers vuelven a resultar victoriosos.

- Es bueno tenerte de vuelta, Cerulean – Sulfur es el primero en comentar y tanto Vesta como Scarlet asienten.

- Sí, a mí también me alegra estar de vuelta – responde y no puede evitar contener el bostezo.

- Yufuin, deberías ir a descansar – Ryuu dice al momento en que el cansancio se hace más evidente.

- Es cierto, vamos te acompaño a casa – Atsushi interviene y En le mira sorprendido.

- Las clases aún no terminan – es lo único que En responde sorprendido de la actitud de Atsushi.

- No importa, después de lo que ha pasado, te mereces el descanso.

Luego de eso, En no discutió más, aceptó la propuesta de Atsushi y juntos se dirigieron a la casa de En. El castaño no tardó ni cinco minutos en conciliar el sueño una vez que entró a su habitación. Por su parte el chico de lentes le acompaña mientras duerme y se entretiene con un libro. Pasaron varias horas hasta que finalmente En despierta tras el merecido descanso.

- ¿Mejor? – Atsushi le pregunta cuando ve que ha despertado por completo.

- Casi, aún necesito unas horas más – replica En estirándose un poco – No creí que te fueras a quedar todo el rato.

- No quería que pensaras que incumplo mis promesas, debía asegurarme que realmente estés bien – contesta el chico levantándose de su lugar.

- Gracias, Atsushi – el otro responde un tanto sonrojado.

- No hay de qué, siempre estaré allí para ti, En.

- Y tú siempre podrás contar conmigo, Atsushi.

Hubo un momento de silencio entre ambos, ellos ya sabían que las palabras estaban de más en ocasiones para los dos. En la mente de Atsushi se repetía la solución de Wómbat y se preguntaba si realmente eso fue lo que había hecho volver a En a la normalidad, no pudo evitar el sonrojarse al pensar en eso, pero trató de alejar el pensamiento tan rápido como fuera posible. En se levanta de su cama y camina para sentarse al lado de Atsushi.

- Fue horrible… el pensar que los podía lastimar… no quería eso que sucediera, en verdad te agradezco lo que hiciste por mí, Atsushi.

El chico peliazul podría jurar que su corazón se aceleró al escuchar la voz de En tan cerca de él y trató de pensar en las palabras adecuadas para decir. Sin embargo, no fue necesario que respondiera, pues En se había quedado dormido nuevamente, recostado al hombro de Atsushi.

Atsushi sonrió al ver que su amigo realmente era el mismo de siempre, calmó un poco el latir de su corazón respirando lentamente. Fueron días agotadores, pero finalmente todo había terminado.

- Nunca cambies En… te quiero tal y como eres – Atsushi suspira y toma con cuidado la mano de En.

Nervioso de que su acción pueda despertar a su amigo, da un rápido beso a la mano del castaño y cuidadosamente la devuelve a su posición original. Fue una lástima que Atsushi no pudiera tener una mejor visión al rostro del mayor, pues de haber sido posible, hubiera visto la sonrisa más gentil y llena de amor en el rostro de En.

Definitivamente, Wómbat tenía razón.


Bueno... y eso fue todo, espero que les haya gustado y agradezco el apoyo que le dieron a fic, los reviews, follows y favs, los aprecio mucho.

Y sinceramente no sé si vuelva a escribir algo en español y mucho menos no sé si vuelva a escribir algún multi-chapter.

¡Gracias!