Bueno, aquí está el segundo capítulo de este fic, espero que os guste y siento haber tardado en actualizar, pero es que estas semanas tengo muchos exámenes y trabajos y casi no tengo tiempo ni para dormir... Pero bueno, eso es lo que tiene bachiller.
Muchas gracias a todos los que habéis leído y comentado el fic, de verdad muchas gracias. Ya sé que no es muy bueno, pero espero ir mejorando con el tiempo, todo comentario ayuda, así que ya sabéis :D
Por cierto, he pensado empezar un fic sobre icarly (sería sobre cam) o sobre victorious (sería sobre jori), ¿vosotros qué pensáis? ^^
Espero poder actualizar cada fin de semana que es cuando tengo más tiempo, dejo de hablar y os dejo en paz, hasta la semana que viene :3
Los personajes no son de mi propiedad y blah blah blah.
Bonnibel's POV.
Sin darme cuenta puse mi mano sobre la de Marcy, su suave mano… El tacto de su piel contra la mía me hacía sentir cosas que no había sentido antes, como un cosquilleo y un escalofrío recorrer mi espalda. Y esos ojos de un color casi carmesí, nunca me había fijado, pero son preciosos, igual que ella. Decidí salir de mi trance ya que Marceline esperaba que le respondiese.
"Ha estado genial… Lo que tienes que hacer es abrir más tu corazón y expresar todo lo que sientas." Le dije mientras acariciaba su mano inconscientemente, cuando me di cuenta aparté mi mano con cuidado.
"Tienes razón, Bonnie… Pero es que estoy bloqueada, no sé qué hacer." Me respondió mientras se apartaba el flequillo de la cara y me miraba a los ojos.
"¿Por qué no descansas por hoy?, ya es tarde y no sé, quizás mañana estés más inspirada." Dije mirando mi reloj que marcaba las 00:30 am y le devolví la mirada a la pelinegra.
"Sí, es verdad… Tú siempre tienes razón, pelirosa." Me dijo mientras se acercaba a mí y me alborotaba el pelo.
Le di las buenas noches y me dirigí a mi habitación para acostarme, ya que mañana tenía clases y no podía faltar.
Marceline's POV
Bonnie era siempre tan dulce y amable conmigo… Desde pequeña ella siempre me ha ayudado en todo lo que podía, siempre ha estado ahí… No sé qué haría sin ella.
Me quedé dormida y acabó despertándome mi hermano a las 09:00 am como si hubiera un apocalipsis zombie, pero lo que pasaba era que teníamos ensayo y se me había olvidado. Si es que tengo la cabeza en otro mundo últimamente.
"¡Marceline!, ¡despierta de una vez que vamos a llegar tarde!" Me gritaba mi hermano mientras me zarandeaba de un lado a otro hasta que me desperté.
"¡Tío, que ya estoy despierta!" Le aparté las manos y me levanté de la cama.
"¿No te acuerdas de que tenemos ensayo a las 10:00 am o qué?, ¡eres una dormilona!" Me reprochaba él mientras yo buscaba algo de ropa para ponerme.
"Relájate de una vez, son las nueve y sólo me tengo que duchar, nos sobra el tiempo." Le respondí despreocupada mientras me dirigía al baño.
"Está bien, pero no tardes." Soltó él mientras se sentaba en el sofá y encendía la tele.
Menos mal que está mi hermano para recordarme las cosas, porque si fuera por mi perdería hasta la cabeza por ahí.
Me duché y en 10 minutos ya estaba lista, así que Marshall y yo decidimos desayunar algo para hacer tiempo. Él se hizo unas tostadas y yo sólo me tomé un Monster, no me apetecí nada todavía.
"Hey, ¿has empezado con la canción?" Me preguntó mientras mordía la tostada.
"Bueno… Empecé anoche, sólo tengo el principio. Es que no me concentro, no sé qué me pasa." Le respondí yo mientras me echaba el flequillo hacia un lado.
"Será que no tienes un buen día, nos suele pasar a todos, hermanita." Dijo terminándose su tostada.
"Sí, será eso…" Respondí dudosa, la verdad es que últimamente estaba muy distraída porque sin darme cuenta no podía parar de pensar en Bonnibel.
Marshall recogió los platos y nos fuimos al ensayo, ya que eran las 09:45 am y no queríamos llegar tarde.
En el local nos esperaban Finn y Jake, que eran nuestros amigos y vecinos desde que teníamos uso de razón. Finn era el típico chico al que todas las chicas persiguen, ya sabéis; pelo rubio un poquitín largo, los ojos azules, más bien alto, y que siempre solía llevar su gorro blanco, se lo dio su madre y desde siempre lo ha tenido. Ah sí, Finn fue adoptado por los padres de Jake cuando tenía menos de un año, y desde entonces los dos son inseparables. Por cierto, es nuestro batería en el grupo. Y Jake, que era su hermano mayor, tenía el pelo corto castaño, los ojos marrones claros y siempre llevaba su pulsera de color más bien naranja. Siempre la llevaba encima, desde que era un crío y se la regalaron sus padres. Él es nuestro bajista.
Cuando llegamos ellos estaban afinando los instrumentos. Jake estaba tocando unos acordes con su bajo mientras fin ponía a prueba las nuevas baquetas que se había comprado ya que en el último ensayo se motivó bastante y acabó cargándose las otras.
"Hey, por fin habéis llegado." Dijo Jake mientras seguía afinando el bajo.
"¡Hey chicos!, ¿habéis visto mis nuevas baquetas?, ¡son más resistentes que las otras!" Gritaba emocionado Finn.
Se me ha olvidado mencionar que Finn era un chico muy activo y casi no paraba quieto en todo el día.
"¡Hey!" Dijimos Marshall y yo mientras soltábamos las cosas.
"Genial Finn, pero intenta no motivarte demasiado, que esas te tienen que durar más" Le dijo mi hermano mientras se reía junto a Jake.
Después de unos minutos de bromas y risas nos pusimos a ensayar y se nos fue el santo al cielo, hasta que llegaron Lady y Lumpy. Lady es la novia de Jake, ella es rubia con el pelo muy largo, alta y le gusta llevar ropa muy colorida. Lumpy por otro lado es de estatura media, tiene el pelo morado ya que es su color favorito y es muy dramática y expresiva. Ellas estaban en la misma universidad que Bonnie, era muy buenas amigas.
"Hey, ¿no sabéis la hora que es?" Pregunto un poco enfadada Lady, sobre todo con su novio.
"Lo siento churri, es que estábamos ensayando y se nos ha ido el santo al cielo, no nos hemos dado cuenta." Le respondió Jake mientras se acercaba a ella y le daba un beso.
"A todo esto, ¿qué hora es?" Dijo Finn distraído mientras desmontaba su batería.
"Son las 14:45" Dijo Lumpy mientras miraba twitter en su móvil.
"Oye, ¿tú no habías quedado con Bonnibel para comer?" Me preguntó mi hermano un poco alarmado.
"¡Joder, es verdad!" Dije mientras cogía el móvil y veía 3 llamadas perdidas de Bonnie. "Mierda. " Susurré y me llevé las manos a la cabeza.
Cogí las llaves de la moto de Marshall y me fui directa a casa. Entré y lo primero que hice fue pedirle disculpas a Bonnie.
"Bonnie, yo… Lo siento, es que estábamos ensayando y se nos fue el santo al cielo…" Le dije muy arrepentida mientras la miraba a los ojos, esos preciosos ojos azules.
"No… No pasa nada Marcy, pero podrías haberme avisado." Dijo ella mientras miraba hacia abajo y se apartaba un mechón de la cara.
"Lo siento mucho, de verdad" Le volví a repetir mientras me sentaba a su lado.
"No importa, idiota. Sé que eres muy despistada así que ya me imaginaba que pasaría algo así. Por cierto, ¿tienes hambre? Dijo con su tono de voz muy dulce y con su mirada tan agradable como siempre mientras me servía un plato de espaguetis.
"Claro, me encantan tus espaguetis casi tanto como tú." Dije sin pensar y cuando me quise dar cuenta de lo que había dicho ya era demasiado tarde.
Bonnie se sonrojó ante ese comentario que salió de mis labios sin que me diera cuenta, aunque era verdad, ella me encantaba.
