Unas horas después, en el Polo Norte

-Eso definitivamente no era solo miedo –dijo Jack negando con las manos

-Era más que eso –dijo Kali cruzando los brazos pensativa

Los seis Guardianes estaban reunidos en el salón de los Guardianes. Todos tenían dudas sobre lo que acababa de pasar allá afuera. Era madrugada, casi amanecía y ya solo faltaban unos días para Otoño.

-Era… era como… -decía Jack sin saber cómo explicar el asunto –como terror,… como fobia por las cosas –

-¿Fobia? –pregunto Norte

-Tal vez sea cierto –dijo el Hada

-Los niños a los que ayudamos también parecían tener terror, no miedo –comento Conejo

-Es cierto –dijo Kali recordando cada niño a los que ella y Jack ayudaron –Recuerdo: Ligofobia, coulrofobia, aracnofobia y claustrofobia –

-Jamie no solo tenía claustrofobia –dijo Jack recordando la reacción de Jamie –Los demás luchaban contra sus sueños, pero él, tenía los ojos abiertos pero… -

-Pero no estaba con nosotros –continuo Kali –Parecía en un transe…una ilusión –

-Ningún niño puede dormir con los ojos abiertos –aseguro Conejo

-Solo los mundis lo hacen –reconoció Tooth

-¿Qué es un mundi? –pregunto Jack

-Un humano mitad espíritu inmortal –dijo Conejo

-Pitch solo puede causar miedo… -comenzó Norte –Y miedo en las pesadillas –

-Eso nos lleva a dos salidas… -dijo Kali mirando a la Luna en lo alto

Todos reaccionaron igual, miraba hacia el agujero del techo en donde se asomaba la brillante luna, la miraban como si esperaba que esta les diera la respuesta, pero el Hombre de la Luna no lo hacía tan fácil… como siempre.

-Pitch es ahora más poderoso… -continúo Kali

-O no es Pitch. –fue la segunda opción de Jack


Días después, en algún lugar del mundo

Pasaron los días, durante estos, cada guardián se dedico a sus labores diarios, pero con más cautividad y así lograr combatir cualquier problema. Jack y Kali en especial, no podía dejar de pensar en el caos que se avecina, entonces, junto con Norte comenzaron a buscar pistas que los llevaran al origen de este problema. Pero todo esto era descrito desde el punto de vista de una persona… una que justo hoy se ha vuelto más poderosa que durante todo el año.

Con sus ojos cerrados, una pierna arrodillada, y su brazo derecho apoyado en esta, esperaba y disfrutaba mientras los primeros rayos de luz alumbraban la escena. Ella estaba en la punta de una montaña, su mano izquierda estaba apoyada en el pasto del suelo. De pronto, sus ojos se abrieron violentamente, un rayo plateado se delineo en su ojo izquierdo, al igual que una sonrisa de malicia en su rostro. El pasto verde que antes tocaba con su mano, ahora se seco y marchito convirtiéndose rápidamente en polvo.

-Espere este momento por más de 45 años, Guardianes –dijo Raquel levantándose del suelo siendo su silueta alumbrada por el Sol –Ahora no solo enfrentaran mi furia, si no la de alguien más –

Se dio la vuelta y comenzó a caminar hasta estar hasta la orilla de la montaña, mirando hacia abajo y después hacia un punto desconocido a lo lejos.

-Pero… -dijo cerrando los puños –Primero la primer parte de mi venganza –

Se impulso y comenzó a volar a toda velocidad hacia el punto que indicaba su mirada.


En otro lugar del Mundo

Kali camino por el césped de un parque. Sentía bajo sus pies descalzos la frescura de las plantas verdes, sin embargo su rostro mostraba tristeza, ya que no habría más pasto verde hasta dos estaciones más. Arrodillo una pierna hasta que pudo tocar el suelo con su mano. Suspiro, e hizo que su mano se iluminara y comenzara a cambiar el color del césped de un verde limón a un café seco. Dentro de un minuto todo el pasto del parque era ahora color triste. Se levanto y comenzó a levitar, extendiendo una mano que soltaba luz brillante, cambiando toda naturaleza de color verde a café.

Siguió volando por todo el mundo, lo que era habitual ya que se había acostumbrado a cambiar el clima por todo el mundo. Hasta que llego a un área muy conocida. Bajo lentamente y toco el suelo con sus pies el cual al instante se volvió color café secando las plantas. Comenzó a caminar hacia al frente, entre el bosque mirando arboles a alrededor.

-¿Cómo fue que llegue hasta aquí? –se pregunto

Dejo de avanzar hasta que sus pies no tocaron solo hiervas cecas, si no también cenizas. Bajo la cabeza y trato de seguir caminando solo que esta vez sus pasos eran más lentos y arrastraba un poco los pies. Camino por un rato hasta que vio el Lago y se arrodilló frente a él. De pronto su cabeza comenzó a dolerle. Apretó sus ojos con fuerza y recuerdos le aparecieron en su mente. Sujeto su cabeza con ambas manos y comenzó a hacer gestos.

-Hola,… -

-¿Quién eres? –

.

-Son extranjeros –

.

-¿Te vas? –

-Algo pasa… -

..

-¡Fuego! –

-¡AH! –grito Kali provocando una oleada de viento

Su cabeza comenzó a dejar de doler y las imágenes en su mente desaparecieron. Se levanto y miro su reflejo en el lago y vio su yo en su vida pasada. Cabello largo castaño, ojos verdes, piel más o menos clara y vestía no un pantalón y blusa, si no un vestido café con decorados dorados y una abertura a un costado que mostraba parte de su pierna derecha.

-¿Qué me está pasando? –se pregunto


Al mismo tiempo, en el Polo Norte

Jack estaba sentado en una estancia junto a la ventana. Miraba hacia afuera desde la parte más alta del taller de Norte. Kali le había pedido dejarla ir sola y él había aceptado. Tenía su gorro puesto y su basan recargado en la pared junto a la ventana. Le preocupaba lo que le pudiera pasar a Kali, últimamente ella lo había hecho mas sensible conforme a sus sentimientos. Toco la ventana con un dedo y dibujo un copo de nieve rodeado con unas llamas, era la especialidad de ellos, ponerle un poco de fuego al hielo.

Sonrió de lado y giro un poco el cuelo, pero de pronto un dolor de cabeza lo invadió haciendo que se la sujetara con ambas manos y cayera al suelo de rodillas. Varias imágenes pasaron por su mente, recuerdos de su vida pasada, muy borrosos que nunca antes había escuchado.

-Hola –

..

-Puedes llamarme Jack –

..

-¿Confías en mi? –

..

-Nos volveremos a ver –

.

-No te pasara nada… lo prometo –

..

-¡Jack! –

Abrió los ojos… todo desapareció. Se levanto lentamente y trato de tranquilizarse. Esos recuerdos… más bien eran solo voces que retumbaban en su cabeza, algo que nunca antes había escuchado más que lo último.

-¿Qué fue eso? –se pregunto y después reacciono –Kali… -

Tomo su bastón y corrió hacia la salida. Se topo con varios duendes y elfos los cuales esquivo a su paso, hasta los Yetis, pero justo cuando iba a salir por la puerta, esta se abrió dejando que Kali entrara rápidamente y chocara con Jack.

-Jack –dijo ella abrazándolo sin saber por qué tan repentina razón

-Kali… -dijo el sujetando la cabeza de ella -¿Estas bien? –

-Si –contesto -¿Tu tambien lo sentiste? –

-Algo pasa, Kali –continuo él –Debemos averiguar que es –

-Pero ante tengo que hablar con todos –dijo ella jalando a Jack para que fueran hacia la Sala del Mundo –Tengo una pista –

-¿Una pista? –pregunto Jack dejándose llevar por Kali

-Acá te explico –dijo llegando y empujando la puerta del Salón de Mundo en donde estaban todos

-Kali –dijo Norte mirándola

-Se de alguien que puede ayudarnos –dijo ella –Eolo –

-¿Eolo? – Pregunto Jack desconcertado y después enfrento a Kali -¿Qué tiene que ver él? ¿Lo has visto? –

-No, es encerio –trato de explicar ella

-¿Eolo? Kali –pregunto Conejo sin saber a qué venía eso

-Eolo es la segunda persona que puede controlar las tormentas –explico Kali –Durante Primavera y Verano Raquel no aparecía, sin embargo se presentaba una que otra leve tormenta causada por Eolo –

-¿Crees que Eolo sepa algo de Raquel? –pregunto el Hada

-Los espíritus que tienen los mismos poderes están conectados con un vinculo desde su resurrección –reconoció Norte –Tal vez tengas razón y Eolo conozca a Raquel –

-Necesitamos ir con él, entonces –reconoció Jack cruzando los brazos

-¡Todos al trineo! –exclamo Norte levantando un brazo


En Madeira

-¡Abre la puerta! –Grito Raquel azotando la puerta con su mano -¡Se que estas ahí dentro! –

El rayo de su ojo se ilumino. Alzo su mano derecha y con un gesto hizo que el cielo se nublara y empezara a tronar. Violentamente dirigió su mano hacia la puerta y un rayo la atravesó haciendo esta pedazos. Raquel dio un paso al frente y miro a todos lados de la casa. Definitivamente no había nadie.

-¡AH! –Grito fuertemente alzando el rostro y pateo una silla -¡Te encontrare! –

Salió de la casa, pero antes de irse, hizo un gesto con ambas manos y una tormenta creó un tornado haciendo que este pasara sobre todo el pico de la montaña destruyendo la casa. Raquel rio divirtiéndose levanto el vuelo hacia su próximo objetivo.


Un rato después

El trineo aterrizo sobre el pico más alto de una montaña de Madeira. Bajaron rápidamente, en especial Conejo el cual cayó arrodillado. Comenzaron a caminar hacia el frente y los sorprendió lo que vieron: Los árboles, arbustos y césped del lugar estaban secos y no quedaban más que ramas, incluso pareciera que la rama de un árbol tenía un poco de fuego. Kali se le acercó, torno sus ojos a escarlatas y con un movimiento de manos hizo que el fuego desapareciera.

-Obviamente un rayo paso por aquí –dijo ella

-Y no solo aquí –dijo Norte mirando al frente

Todos siguieron la mirada de Norte y vieron mas al fondo la casa de Eolo completamente destruida.

-Alguien estuvo aquí –dijo el Hada

-¿Alguien más cree que fue Raquel? –pregunto Conejo

-Sin duda fue Raquel –dijo Jack poniendo su bastón sobre sus hombros y sus brazos recargados en el

-¿Pero por qué? –pregunto Kali mirándolo

-¿Existe otro lugar donde pueda estar Eolo?... –pregunto Conejo pero después se corrigió –Claro, si es que aun vive –

-Áster –dijo Kali regañándolo

-¿Qué? –Pregunto alzando los hombros –Si hay alguien peor que Jack es Eolo –

-Bueno, ignorare el comentario –dijo Jack fingiendo indiferencia

-Creo que hay un lugar en donde pueda estar –dijo Norte y después sonrió -¡Otra vez al trineo!


Un rato después, En Monte Elbrus, el Cáucaso

-Hazlo tú –dijo Conejo a Norte

-Soy Santa, yo mando –dijo el yéndose hasta atrás de todos

-¿Cuándo te nombramos el jefe? –pregunto Conejo

Sandy alzo los hombros en señal de duda.

-Hazlo tú, Sandy –le dijo el Hada

Sandy negó con la cabeza y con ambas manos.

-¡De acuerdo! Lo hago yo –dijo Kali acercándose a la puerta de madera fina –Que difícil –

Toco varias veces la puerta pero no hubo respuesta. Volvió a tocar y de pronto el cielo cambio de color a un azul marino. La puerta se abrió lentamente soltando un crujido. Kali entro lentamente y miro al fondo, no había nada, o almenas no se veía nada, solo oscuridad. Dio otro paso con la guardia en alto y de pronto presencio una figura acercarse a ella rápidamente y la sujeto de las muñecas. Kali alarmada se trato de defender haciendo que ambos cayeran al suelo. Ese alguien que sujetaba a Kali trato de golpearla pero ella esquivo el ataque y giro hacia un lado ahora quedando ella sobre este. Los demás Guardianes se alarmaron con la escena y rápidamente entraron para tratar de ayudarlos pero debido a la oscuridad no sabían quién era quién. Kali trato de lanzarle un ataque con su puño cerrado pero al instante el sujeto le dio vuelta quedando nuevamente sobre ella y sujeto sus muñecas a los costados de la cabeza de Kali.

Una luz se abrió de entre las nubes y se asomo por la puerta y las ventanas alumbrando la escena y Kali descubrió que era un chico el que estaba sobre ella, pero no cualquier chico, si no uno con cabello negro azabache, piel clara, ojos grises y vestía una camiseta de manga larga blanca y un pantalón negro pegado al cuerpo. Este abrió los ojos de par en par al darse cuenta de quien tenía bajo el.

-¿Dama? –pregunto

-¿Eolo? No me llames Dama–pregunto ella pero sabiendo la respuesta y después lo regaño por como la llamo -¿Esperabas alguien? –

-¡Oye! –Le grito Jack sujetando a Eolo de un hombro y jalándolo para que se levantara -¿Podrías quitarte de encima de mi novia? –

Eolo no contesto, solo se levanto y se sacudió los brazos. Kali se levanto también e hizo lo mismo que Eolo, pero después este reacciono.

-Espera… ¿Qué? ¿Tu novia? –Pregunto mirándolos a ambos -¿De qué me perdí? –

-Muchas cosas –dijo Norte

-Pero hay algo en especial de lo que quisiéramos hablar –le dijo el Hada

-¿Problema? –pregunto Eolo refiriéndose al nombre del problema

-Raquel Storm –contesto Conejo

Eolo abrió los ojos de par en par. Rápidamente se acerco a la salida y miro el cielo, con solo un pensamiento hizo que este volviera a su color azul celeste. Entro a su casa y cerró la puerta con seguro y después cerro las cortinas de las ventanas.

-Díganme que no los siguió –rogo él

-No lo creo –contesto Norte

-Vimos tu otra casa –dijo Jack señalando hacia atrás -¿Qué paso? –

-Fue Raquel –contesto Eolo –Me está buscando –

-¿Ex novia? –pregunto Conejo

-Peor… -dijo Eolo mirando un poco hacia afuera levantando la cortina y al asegurarse de que no había nadie les dirigió la mirada –Ella… ella es mi hermana. –