-¡Jack! –

-¡Jack! –

-¡Kali! –

-¡Kali despierta! –

Todo…todo estaba oscuro como si estuvieran en un abismo de oscuridad absoluta. Se escuchaba un eco… voces de alguien que le llamaba. Jack comenzó a abrir los ojos lentamente…moribundo, sin saber cómo rayos sus parpados eran lo único que su mente podía mover en ese momento. Una luz entro por sus ojos cegándolo al principio, pero después vio a una desesperada Tooth frente a él gritándole. Sujetaba su cilindro contenedor de dientes, lo soltó al sentirse débil.

-Jack, mírame –le dijo ella

-Toothiana…. –dijo con dificultad

-Dime cuantos dedos tengo aquí –dijo Norte mostrándole dos dedos de su mano derecha

-Mmmm…. –lo único que Jack podía ver era tres Nortes en ese momento -¿Seis? –

-Bueno no estás tan mal –le dijo ayudándolo a sentarse en la cama –necesitas reincorporarte –

-Auch…. Mi cabeza…. –decía sujetando con ambas manos su cabeza pero después reacciono -¿Dónde está Kali? –

Miro a todos lados y vio a Kali recostada en otra cama. Conejo y Sandy estaban junto a ella, Conejo le sujetaba de los hombros y la sacudía levemente.

-¡Kali! –grito Jack y se bajo de la cama rápidamente casi cayendo

-¡Kali, ya despierta! –le grito Conejo

Jack llego hasta ella y empujo a Conejo para que le dejara su lugar. Él cruzo los brazos. Jack puso una mano en la frente de Kali y la otra sujetó su mano. En la otra mano de Kali estaba su cilindro con sus dientes, lo sujetaba sin posibilidad de que lo soltara. Ella emanaba luz dorada y después solo se apagaba, como si estuviera parpadeando.

-Esta muy fría –dijo Jack -¿Qué le pasa? –Dijo alarmado mirando a Norte –Ella no puede estar fría, su cuerpo no lo soporta… -

-Tranquilo, Jack –le dijo Tooth –Si, es extraño, pero tal vez sea la primera vez que Kali da un salto hacia el pasado… hacia sus recuerdos –

-Puede demorar, Jack –le dijo Norte

-Pero eso no explica…. –dijo mirando a Kali con los ojos cerrados –por que esta… tan fría –

Jack miro detenidamente a Kali, sin soltar su mano. Era cierto, estaba fría, a no ser de sus poderes pero no podía saber de que color estaban sus ojos ya que los mantenía cerrados. Al estar recostada en la cama y no tener pulso ni respiración por ser inmortales, lo único que le decía que podía estar viva era la luz que emanaba su cuerpo.

-Jack… -le llamó Tooth -¿Sabes que día es hoy? –

-Casi es Halloween, ¿no? –le respondió él sin dirigirle la mirada

-No, Jack –le dijo Norte

-Halloween fue hace ocho días –le aclaro Conejo

-¿Qué? –pregunto Jack abriendo los ojos de par en par

-Estuvieron dormidos por más de 10 días –le dijo el Hada –hace seis fue Día de Muertos –

Sandy mostro unos dibujos con su arena que mostraban calaveritas de azúcar, flores, pan de muerto y papel picado.

-Técnicamente… -dijo Norte

-Hace seias dias fue nuestro día –completo Jack

-Y eso no es lo peor –dijo el Hada

-¿Qué es peor? –pregunto Jack mirando a la inconsciente Kali sin soltar su mano

-Jack… -dijo Norte poniendo una mano en el hombro del joven –tienes que ver esto –

Jack suspiro y lentamente soltó la mano de Kali. Jack camino hasta salir de la enfermería y abrió los ojos de par en par sorprendido con lo que veía… calabazas, papel picado, arañas de plástico en largas telarañas y estatuas de brujas con calderos. También habían lapidas en las esquinas.

-Admiro al decorador de interiores –dijo Jack –No sabía que celebraban Halloween –

-No lo hacemos –le dijo el Hada llegando hasta él

-Y eso nos costara muy caro –le dijo Norte –El espíritu del Halloween: Erzebeth Witch, esta un poco enfadada por que nunca celebramos Halloween –

-Cree que no la tomamos en cuenta –dijo Conejo –Y alguien más le ha metido ideas a su cabeza –

-Nadie me ha metido ideas a la cabeza… -

Todos giraron y alzaron la mirada. Muy arriba volando estaba una chica. Vestida extrañamente a lo gótico: vestido negro con holanes morados y anaranjados, votas negras, unas calcetas anaranjadas con murciélagos negros. Sujetaba una lámpara de calabaza y llevaba un gorro de bruja. Estaba maquillada pálidamente, ojos con sombras moradas y un delineador negro. Sus labios también eran negros y sus ojos morados.

-¿Erzebeth? –pregunto el Hada mirando detenidamente a la chica

-Valla… -dijo aquella –Ahora si capte su atención –

Alzo su calabaza y lanzo un conjuro haciendo que un humo oscuro envolviera la sala.

-Nada es lo que parece –dijo ella –Soy también importante, soy un espíritu inmortal legendario y no tienen porque tratarme a menos… -hizo que el humo desapareciera dejando ver la sala mas adornada a lo Halloween –Mi preciado Halloween ya paso y ustedes creen poder opacar mi felicidad… -

-No tratamos nada, Erzebeth –le dijo Norte abriendo los brazos –Las cosas son… complicadas –

-Pues verán que todo puede empeorar –dijo Erzebeth –Mi Halloween permanecerá con ustedes hasta que yo lo decida y entonces… -dijo tornando sus ojos blancos –Otro mal los esperara –

Su calabaza se ilumino y lanzo un rayo oscuro que se esparció por la sala e hizo que un aura purpura envolviera a la chica y desapareció tras eso. Jack se cubrió los ojos con su brazo ante el resplandor y después se los descubrió. Obviamente Erzebeth ya había desaparecido, pero por alguna forma Jack pudo identificar una sombra que se alejaba y salía por la ventana.

-Jack –dijo el Hada –Leo tus intenciones –

-Esa chica sabe algo que nosotros no –dijo Jack alzando el vuelo y se acerco rápidamente a la ventana –Por favor, cuiden a Kali por mi –

Entonces salió rápidamente y comenzó a seguir el rastro que según él creía era de la chica espíritu del Halloween.


En algún lugar del mundo

Jack perdió el rastro de aquella chica hasta algo parecido un bosque desierto. Bajo hasta que sus pies tocaran el frio y seco césped que crujió ante la presión. Comenzó a caminar con su bastón al frente cubriéndolo por si ocurría algún ataque. Atravesó el bosque y una rama le impidió visualizar al frente. Con una mano retiró la rama y camino hacia adelante sorprendido del lugar en donde estaba… un cementerio. Bajo su bastón y comenzó a caminar entre este. De hecho, no parecía un cementerio común como los actuales, si no solo se visualizaban viejas cruses de madera y desgastadas lapidas en el suelo. Camino hasta una y la piro llena de polvo. Se arrodillo y con su mano sacudió la tierra del frente de la lapida y abrió los ojos de par en par al ver lo que decía:…

-"Jackson Overland Frost"… -dijo mirando su nombre escrito en la lapida

Miro a un lado y justo ahí estaba otra. Igualmente la limpio….

-"Emma Overland Frost"… -dijo esta vez agachando la mirada y soltando una lagrima

Sintió una presencia fría y como unos copos de nieve comenzaron a llover en aquel lugar… Jack alzo la mirada y extendió su mano atrapando un copo… obviamente este no era él.

-Te culpas por la muerte de otros –

Rápidamente dirigió su mirada tras de él. Sobre una lapida un poco más grande y gruesa estaba sentada una chica: era de piel blanca, ojos turquesa penetrantes, su cabello al parecer era rizado y plateado corto hasta la clavícula. Tenía un vestido azul marino con decorado azul claro y largo hasta las rodillas. Se veía joven, un par de años menor que la apariencia de Jack. La chica tenía una blanca sonrisa. Bajó de la lapida y camino hasta Jack revelando sus pies descalzos.

-¿Quién eres? –pregunto Jack levantándose y sujetando su bastón al frente

-Alguien como tu –dijo ella comenzando a levitar y voló rápidamente hacia un costado de Jack –Un espíritu inmortal, Jack –

-¿Cómo sabes mi nombre? –pregunto él desconcertado

-Es normal saber el nombre de su espíritu gemelo –dijo ella y voló hasta el frente de Jack para después bajar y tocar el suelo –Soy Annabeth Snow –

-¿Encerio eres el otro espíritu del Invierno? –pregunto Jack recargando su bastón en su hombro

-Haces muchas preguntas –dijo ella –Y pensar que hace unos momentos tú eras el que se lamentaba en su ser –

-No lo entiendes –dijo el dándose la vuelta

-Claro que lo hago –dijo ella retrocediendo a la lapida que anteriormente era su asiento –Al igual que todos… -

Jack giro y la miro. Annabeth sacudió el frente de la lapida y esta decía "Annabeth Herniad Snow".

-Yo también deje una vida –dijo ella esta vez sonando triste –La deje… muy joven, pero hace mucho tiempo –dijo mirando ahora la lapida de Jack y la de su hermana –pero no te preocupes por ella, la Catrina los protege -

Jack no se sintió mejor con sus palabras, más bien sintió su dolor al ver la lapida con su nombre. Apretó los puños pensando en lo mucho que él se divertía en su tiempo libre, en la alegría que aparentaba, en el amor que le daba a su novia, pero nunca se había puesto pensar seriamente en lo que habían dejado atrás. Encerio…todos los Espíritus Inmortales habían pagado un precio para ser lo que son… la muerte. Eso le recordó a Kali, su novia inconsciente que no había despertado. Se dio la vuelta dispuesto a alzar el vuelo.

-¿Te vas tan pronto? –Pregunto Annabeth volando hasta él –Creí que buscabas a Erzebeth –

-Si y no –dijo él -¿Y cómo lo sabes? –

-Soy el Espíritu del Invierno y la Sabiduría –dijo ella –Y se que tienes algo más importante que luchar contra una chica gótica –

-Mi novia esta inconsciente –dijo él –Debo estar ahí hasta que despierte –

-Si es para eso…debes ir con ella –dijo Annabeth –El amor es un sentimiento mutuo que nunca debe ser roto. No puedo creer que exista entre dos Guardianes…eso es tan…. Amoroso –

-Ay, que tierna –dijo Jack –pero encerio, tengo que irme –

-Hazlo… -dijo ella –Pero recuerda:…. Somos dos espíritus gemelos, siempre destinados a encontrarse –

-Quieres decir que nos volveremos a encontrar ¿no? –dijo comenzando a volar seguido por ella

-Exacto –dijo ella deteniéndose para tomar otro rumbo

-Hablas muy raro para tu edad –dijo Jack

-Recuerda que solo aparento 15 –dijo Annabeth poniendo sus brazos en jarra –En realidad soy mayor que tu –

Después de eso se fue volando sin decir nada más. Jack se conmovió con su extraña forma de pensar aunque le pareciera más tierna que seria. Entonces comenzó a volar de regreso al Polo Norte.


En otro lugar del mundo

Raquel estaba parada recargada en una pared de ladrillo gris y desgastado. Estaba aburrida y hacia pequeños remolinos en su mano para desahogarse. Bufo y golpeo con su mano la pared.

-¡Cuánto más me harás esperar! –grito furiosa

-Ya estoy aquí –

Raquel miro atrás y vio un humo espeso del cual salió Erzebeth sacudiéndose el hombro.

-Ya era hora –dijo ella –El maestro no le gusta que lo hagamos esperar –

-Si, si, como sea ya estoy aquí –dijo Erzebeth caminando hasta ella -¿Y donde esta él? –

-En su santuario –dijo Raquel –Te tuve que esperar, ya que dijo que me mataría si no –

-Tu mejor que nadie sabe que no estoy aquí por gusto –Erzebeth señalo un brazalete oscuro en su brazo derecho –Pero cuando salga de esto… -

-No se aceptan cambio de decisiones, Erzy –le dijo Raquel sonriendo maliciosamente

Tomo a Erzebeth bruscamente del brazo y la jaló hasta una enorme puerta negra.

-Ven… -dijo ella –El Maestro espera –


En el Polo Norte

-¿Hola? –dijo Jack llegando

-¿A dónde fuiste? –Le pregunto Conejo –Te crees dueño del tiempo, porque no tenemos tiempo, Kali puede quedar dormida para siempre –

-¿Crees que no me importa? –le pregunto Jack con rostro amenazante

-Pues eso parece –le aclaro Conejo de igual modo

-Chicos, chicos… -dijo el Hada acercándose a ellos

Sandy también se acerco y creo arena dorada que separo a Jack y a Conejo. Norte también se les acercó.

-No pelee, no es buen momento –dijo él

-El canguro empezó –aclaro Jack mirando a Norte y señalando a Áster con ambas manos aunque con una sujetaba su bastón

-¡Que no soy un Canguro! –le grito Conejo

-¡Claaaaroooo! –dijo Jack sarcásticamente

-¡Bueno ya paren! –grito el Hada ahora siendo ella quien los separaba poniéndose entre ellos –Siempre se pelean y siempre tengo que separarlos, ¿no entienden el caso?, el espíritu de una de nosotros esta en peligro y ustedes solo pelean entre si, ¡¿QUE ACASO NO LO ENTIENDEN?! –

Los dos se quedaron petrificados con los ojos abiertos y con la boca entre abierta. Nunca habían visto esa Tooth furiosa. Parece que detrás de esa buena personalidad se esconde también una muy ruda Hada de los Dientes. Se miraron de reojo y no hablaron más.

-Solo… creí que tal vez Erzebeth sabría algo –confeso Jack sintiéndose culpable

-Pues no creas para la próxima vez –le dijo Conejo por ultimo y cruzo los brazos

-Oye, Jack –le hablo Norte –Por cierto, te fuiste y no hubo tiempo de preguntarte ¿Qué fue lo que paso en sus mentes…en sus recuerdos? –

-Lo siento, Norte –se disculpo Jack –Pero no hablare sobre eso hasta que Kali lo haga con migo… -dijo señalando la habitación en donde estaba Kali pero al mirar se sorprendió al ver a alguien encapuchado entrar

-¡Hey! –grito el Hada volando hasta la habitación

Todos corrieron hacia ahí dentro y vieron a alguien encapuchado a un costado de la cama en donde estaba Kali. Este se quito la capucha y la lanzo a un lado revelando su ser:…. Era una chica bastante hermosa, de piel pálida, cabello negro azabache largo hasta la cintura, llevaba una toga blanca sujetada de la cintura con un ancho cinturón de cuero marrón con adornos dorados, en su cabeza llevaba una tiara dorada algo griega y se le podían observar pequeños cuarzos azules. Aparentaba la edad de Jack. La chica puso su mano en la frente de Kali.

-¿Quién eres? –le pregunto Norte

-¿Y cómo entraste aquí? –le pregunto el Hada

-Guarden las preguntas para después, Guardianes –dijo la chica limitándose a dirigirles la mirada

-No la toques… -dijo Jack acercándose pero aquella chica alzo su mano hacia él

-No te alarmes, Jacky –dijo ella aun mirando a Kali –Porque tal vez yo sea la única persona que sepa la forma de despertar a Kali -