Agradezco a: Himiko por su lindo review :D


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La primera vez que se vieron fue durante una exhibición de baile en medio de la plaza principal de la ciudad.

El cuerpo de Rin moviéndose con gran agilidad al místico ritmo de la música fue suficiente para que la mirada apática de Haru concentrara en él.

En medio de sus elegantes movimientos, los ojos carmín se desvían lo suficiente para apreciar unas orbes intensamente azules, para después girar la mirada y sonreírle a su pareja de baile.

El sonido de tango ocasionaba que los cuerpos del pelirrojo y la castaña se movieran de la manera más sensual que Haruka había llegado a apreciar, si pudiera describirlo diría que era similar a nadar en el aire, que era una manera hermosa de dejar a el cuerpo ser libre.

Pero fue la tercera vez que sus ojos se encontraron con los del pelirrojo que Nanase se dio cuenta que si bien, el baile que presenciaba era fascinante, lo que más le atraía era la deslumbrante manera de danzar del chico.

Cuando la música se hizo más intensa, los cuerpos en el escenario parecieron fusionarse, y al mismo tiempo trasportarse a un universo donde ellos eran los únicos, aislados de los mortales; Haruka se sintió insignificante, incapaz de comprender del todo la danza y los sentimientos que esta le transmitían.

Cuando todo termino, la pareja se separó, visiblemente cansada e hicieron una reverencia. Aplausos invadieron el lugar, los presentes obviamente encantados comenzaron a corear, alagando el espectáculo.

La mujer castaña comenzó a lanzar besos; sin embargo el pelirrojo lo miro directamente a los ojos, le sonrió y posteriormente tomo una rosa de la escenografía, la beso y sin importarle la lanzo.

Varias chicas se arremolinaron alrededor de él, claras intenciones adueñarse de la flor, mas la mirada de advertencia que el bailarín les dirigió las calmo; el mensaje estaba claro, la flor era para el pelinegro.

Sin más el chico dio media vuelta y se fue tras bambalinas seguido de su sonriente compañera. Haru se quedó en medio del gentío con la rosa en la mano, no muy seguro de lo que acaba de pasar; casi con timidez a acerco la rosa a sus labios y la beso, embragándose en su aroma.

La voz entusiasmada de un rubio llamado Nagisa atrajo su atención, el adolescente hablaba de una academia, y de las inscripciones.

Sonrió levemente y se acercó a escuchar la información, con suerte podría convencer a Makoto de acompañarlo.

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Bea~