Este Drabble es dedicado a: Xany quien me dio la idea :3
Agradezco enormemente a: Himiko-chan, Jessie Kurosaki y June JK :3 por sus lindos comentarios.
18.-
.
.
Cuando Haruka estaba en la tina del baño era el hombre más relajado del mundo; podía dejar de pensar, solo cerrar sus ojos y dejarse envolver en aquel líquido. Sin preocupaciones.
Claro, cuando no tenía a un Rin Matsuoka encima de él mordisqueándole el hombro y cuello, porque entonces ahí podía jurar que era el hombre más caliente del universo.
–Ahhh Rin… – un placentero estremecimiento lo recorrido por completo cuando el pelirrojo paso su lengua por las marcas de mordidas; paso sus manos por la ancha espalda de Rin, ocasionando que este soltara suspiros.
–Es-espera… los… ohh los…
Matsuoka hizo caso omiso a los intentos de parar de Haruka y continúo besando su cuello; pero al darse cuenta que el pelinegro lo acariciaba sin convicción, decidió tomarlo de los hombros y sumergirlo en la bañera (en momentos como este agradecía a ver aceptado comprar una tan grande); aprovecho el desconcierto de su pareja para apoderarse de sus labios, como era de esperar, Nanase no opuso resistencia y rápidamente estuvieron compartiendo saliva, mordidas y suspiros.
–¿Papá? ¿Papi? ¿Están ahí?... – La suave voz acompañada de unos leves toques en la puerta lograron separarlos, jadeantes y preocupados sacaron sus cabezas del agua, –Arashi tiene hambre… creo que está a punto de llorar.
–¡No es cierto! ¡Hisame es el que se está quejando! Yo le dije que debía molestarlos cuando…
–¡Está bien princesa enseguida vamos! – La voz de Rin sonaba calmada, sin embargo, su cara enrojecida y su respiración entrecortada delataban su estado.
–Ya vez… te dije que debíamos esperar… – las voces comenzaron a alejarse.
–Te dije que no tardarían en despertar… – la mirada azul acusadora adquirió más fuerza cuando los pasos resonaron alejándose del baño.
–Tsk… – suspiro pasándose las manos por el cabello mojado, miro su entre pierna y la de su pareja, supo que tenían que hacer algo rápido. –Suerte que no entraron.
–Kaito les debió de haber advertido. – dijo mientras asentía solemne, recordando la mirada interrogante y sorprendida de su hijo mayor hace ya varios años.
–Pero querías tener hijos… – Soltó en tono de broma el pelirrojo mientras se dirigía a la regadera, el agua fría ayudaría.
–Uhm… lo dices como si no hubieras llorado la primera vez que los cargaste.
.
Bea~
