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Encontrarse en las competencias internacionales era tan común, que incluso sus respectivos compañeros comenzaron a avisarles la llegada del otro, también era común que durante las practicas dieran un pequeño "espectáculo", una pequeña muestra de su eterna rivalidad. Así que no era de extrañar que la mayoría de los nadadores que no participaban en su especialidad crearan apuestas amistosas.
Pero para Rin y Haru, sin embargo, lo común era que, terminadas las competencias se vieran en algún punto en específico; generalmente era Rin el que llegaba primero, entonces ponía disponer del tiempo suficiente para calmar su pulso acelerado ante la perspectiva de ver a Nanase; cosa totalmente absurda, se repetía, pues llevaban viéndose más de una semana.
Luego de unos minutos de espera, Haru aparece como siempre, se miran y las palabras sobran; estando alejados del mundo, nada más que tomarse de las manos importa. La caminata es tranquila, solo el cielo despejado y un poco de parloteo por parte del pelirrojo, quien asegura que la próxima vez que se encuentren será en las olimpiadas, Nanase aprieta su mano como toda respuesta y Rin podría jurar que en su mirada hay un brillo que está seguro solo él ha visto.
Cuando llegan al hotel que han reservado, tratan de no llamar la atención, pues ahora son conocidos; suben a la habitación.
Cuando están de nuevo solos no pierden el tiempo y el beso que comparten sabe a añoranza, a "te he extrañado", pero sobre todo, a amor y promesas de permanecer juntos.
Enseguida la ropa empieza a estorbar y caen en la cama hechos un lio de piernas y brazos, eso no los detiene; de hecho los ínsita a continuar, a formar un solo ser y perderse en un paraíso placer y éxtasis.
El amanecer los encuentra despiertos, Haruka tiene la cabeza apoyada en el pecho de Rin y este se concentra en acariciar el cabello negro; saben que no pueden quedarse mucho tiempo, sus respectivos entrenadores deben estarlos buscando, pero sinceramente a ninguno le importa. Sin embargo, no pasa demasiado para que Rin rompa el silencio,
–Cuando todo esto acabe… quiero decir, – se apresura a corregir ya que los ojos azules brillaron con preocupación por un instante, –Los torneos y competencias, no podemos nadar por siempre, al menos no "competitivamente"… te has preguntado ¿después que?
Hay tanta seriedad en la pregunta, que por un instante Nanase se lo plantea seriamente, sin embargo, desde su posición es perfectamente capaz de escuchar el fuerte corazón del pelirrojo; entonces sabe que la respuesta es demasiado obvia.
Por un momento que parece infinito los ojos azules sonríen con tanta intensidad que Rin no puede evitar sentir un revoloteo en su estómago.
–Rin…
–Haru…
–Tenemos todo el mundo para ser libres, juntos.
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Notas:
Bueno, ya estamos a 30 así que este es el ultimo.
¡Muchas gracias a quienes me leyeron y me acompañaron por todo el reto! sobre todo a los que comentaron :33
Pero díganme ¿Que les pareció?
Bea~
