Capitulo 2:
-que es esto? ¿Qué es toda esta gente a mi alrededor? ¿Porque me están aplaudiendo?-
-Usami-sama, todos ellos son admiradores suyos, de sus libros, por favor dedíquele un buen discurso a todos los que hicieron posible que fuera el ganador de este premio internacional de literatura-dijo un hombre trajeado, en ese momento Akihiko miro su reflejo en una gran ventana y noto que el también estaba trajeado y lo más impresionante es que era un hombre como de unos 30 años. Las jóvenes mujeres gritaban su nombre emocionadas, los hombres aplaudían y él se encontraba arriba de un escenario con un micrófono en su mano. Entonces una gran sonrisa se dibujo en sus labios, los cuales abrió para decir lo feliz que estaba cuando…
De repente el sonido de su alarma retumbo en todo el cuarto, se despertó bastante desconcertado, no pudo evitar decir-a donde se fueron todos mis fans, estaba a punto de dar mi discurso- levantando su cara con hojas pegadas por la saliva que tenía alrededor de la boca, de nuevo se había quedado dormido en su escritorio mientras escribía.
Se froto los ojos y busco una toalla limpia, entro a bañarse, con agua fría para que ya se le pasara el efecto del maravilloso sueño que había tenido, la realidad era otra.
-buenos días Akihiko-bocchama-como siempre Tanaka y Yuri esperándolo para que desayunara y llevarlo a la escuela. Desayuno bastante rápido y cuando salía a la calle para abordar su auto vio a Hiroki doblar la esquina, se quedo dubitativo por unos segundos-Tanaka hoy prefiero ir caminando, iré con Hiroki-dijo Akihiko echándose a correr para alcanzar a su amigo, cuando paso frente a la casa de sus vecinos no pudo evitar ver a Misaki saliendo de la mano con su padre, aunque no por eso se detuvo a saludar ni nada por el estilo. Ya hacia unos 3 meses que la familia se había mudado, Misaki iba en el segundo grado en la misma escuela que el de ojos violetas, era un niño muy bondadoso y enérgico aunque también molesto según Akihiko, siempre lo llamaba "Usagi".
-Hiroki!-se escucho una cuadra atrás, el mencionado dio la vuelta y observo como su amigo peli plateado venia corriendo para alcanzarlo
-Buenos días, que temprano- dijo Hiroki sorprendido, Akihiko se paró un momento para recobrar el aire, había corrido 5 cuadras, su amigo sí que caminaba rápido –buenos días, te vi y me dieron ganas de caminar contigo-dijo Akihiko cuando se recupero, Hiroki se sorprendió aun mas y un leve sonrojo se asomo por sus mejillas
-que cosas tan raras estás diciendo tan temprano Bakakihiko-dijo con el seño fruncido-y ya vamos que se nos hace tarde-
Las clases igual que siempre, aburridas, principalmente para el Usami que era el más inteligente de la clase. Cuando llego el recreo como siempre los dos niños tomaron sus almuerzos y decidieron ir a los columpios del patio de atrás del instituto, era el único lugar desolado de la escuela ya que según los rumores en el patio de atrás aparecía el fantasma de un profesor que se suicido en el colegio pero esos eran puros cuentos para los dos amigos y lo aprovechaban para tener un lugar propio, pero, gran sorpresa se llevaron al notar que en su lugar había un pequeño grupo de niños de su mismo grado pero de otra clase.
Se veían como un grupo de tontos que solo querían perder el tiempo, o eso pensó Akihiko mientras los examinaba por unos segundos entonces se volteo a mirar a Hiroki y lo agarro de la muñeca a lo que el castaño lo miro interrogativo
-Hiroki, ¿hace cuanto que no hacemos una pequeña travesura?-dijo Usami con una expresión entre juguetona y maligna, el castaño puso cara de susto
-ah no! No eh! La última vez que me convenciste de hacer una "pequeña" travesura el director casi nos expulsa, solo nos tuvo en cuenta por nuestras excelentes calificaciones pero dijo que a la próxima no lo tolerarían de nuevo-dijo recordando aquella vez que se escaparon de clases y llevaron ranas al baño de niñas
-pero esta vez si no es algo tan malo solamente quiero que saltemos la muralla y pasemos al lado de la secundaria-dijo Akihiko serio y totalmente tranquilo, Hiroki frunció el seño
-sabes que está prohibido, los profesores de la secundaria podrían vernos y delatarnos-
-pero no entraremos al edificio en sí, iremos al patio que está al lado de la cancha de baseball, se dé una fuente que allí nunca hay nadie, no lo notaran- Hiroki lo miro pensativo pero luego suspiro y volteo hacia otro lado, Akihiko que en los pocos meses que lo conocía, sabía que eso significaba algo así como un "ya que" lo jalo de la muñeca y fueron a saltar la muralla.
Lo hicieron sin muchas dificultades aunque a Hiroki le costó un poco más, y en 5 minutos ya estaban en el dichoso patio en donde efectivamente no había nadie
-bueno en realidad esta vacio el lugar pero aun así estoy muy ansioso-dijo Hiroki mientras miraba hacia todos lados, estaba sentado en el césped mientras que Akihiko estaba acostado leyendo un libro sin prestarle ni la mas mínima atención a las replicas de su amigo, entonces el castaño lo zarandeo un poco a lo cual el peli plateado alzo la mirada –Akihiko, vámonos no quiero estar aquí…-continuaba Hiroki pero Akihiko miraba fijamente a la entrada del edificio, quería entrar al instituto de la secundaria y ver la diferencia entre ese montón de niños y los jóvenes porque, así como el era no se sentía para nada un niño, no soportaba a la gente de su edad.
Pero sabía que para ese día ya fue suficiente y la prueba de ello eran las quejas de su amigo, decidió que mejor sería hacerle caso para que no se enojara y proponerle entrar en el instituto otro día, como otra pequeña travesura.
-bien, hare lo que tú quieras, vámonos-dijo Akihiko levantándose y ofreciéndole la mano a un sonrojado Hiroki, ¿Qué había sido eso? Su amigo le había dicho que haría lo que quisiera con una voz tan dulce y suave, muy diferente al tono indiferente que lo caracterizaba, definitivamente lo estaba haciendo apropósito, se comportaba de esa manera para confundirlo y manipularlo, esa fue la deducción de Hiroki y tal vez no estaba tan equivocado.
Y así volvieron a la primaria, continuaron con sus clases y volvieron caminando a casa con una rara intranquilidad por parte de Hiroki.
Y así como Akihiko lo había planeado al cabo de 2 días de haber hecho su pequeña travesura le propuso de nuevo a su amigo pasar al lado de la secundaria, omitiendo claro la parte de entrar al instituto, sabiendo que Hiroki se negaría en el acto si le decía sus verdaderas intenciones prefirió que lo haría una vez que ya estuvieran en el terreno de la secundaria, una vez que ya no hubiera vuelta atrás. Hiroki se negó, frunció el seño, le recordó una y otra vez lo que pasaría si los descubrían pero aun así acompaño a Akihiko, cuando entraron, como alma que se lleva el diablo el de ojos violetas salió corriendo hacia el instituto, cuando Hiroki se dio cuenta su amigo ya estaba cerca de la entrada –Akihiko! BAKA! Qué rayos haces! Ven aquí esto no era lo que haríamos! Nos van a descubrir si entras ahí!- gritaba el castaño corriendo hacia donde estaba Akihiko
-cállate! Si sigues gritando así si nos van a descubrir!- dijo Akihiko en un tono bajo, casi susurrando, Hiroki cayó en cuenta de que tenía razón y se cubrió la boca con la mano casi como un acto reflejo, Akihiko lo agarro de la muñeca y sonrió malignamente y lo llevo dentro del edificio, su amigo se sorprendió y trato de retroceder al ver el lugar y algunos alumnos que pasaban por ahí aunque en ese momento no había nadie ya que era el receso y todos deberían estar en la cafetería o en el patio de enfrente.
-mira AjoHiroki! Estas adentro del edificio de la secundaria y no estás muerto! Debe ser un milagro!-dijo Akihiko en un tono de total burla y sarcasmo, el castaño lo miro mal pero luego sorpresivamente camino por el pasillo yendo delante de Akihiko, el susodicho sonrió de lado y también empezó a caminar. De repente llegaron a lo que por el letrero de la puerta, debía ser la sala de música
-a ti te gustan los pianos no? Vamos a ver si aquí tienen uno-dijo Akihiko a Hiroki y acto seguido lo estiro del brazo y abrió sigilosamente la puerta, cuando entraron de inmediato se escondieron detrás de una estantería ya que notaron la presencia de dos jóvenes en la sala-mejor vámonos-dijo Hiroki pero Akihiko estaba estático mirando a los jóvenes
-no tiene nada de malo Akemi, salgamos juntos, no tienes que contárselo a tu familia-decía un joven pelirrojo a una jovencita sonrojada de cabello negro largo
-pero Ryo-kun, mi padres dicen que debo cumplir 18 primero para tener novio y apenas tenemos 15, no quiero que me castiguen- contestaba la joven retrocediendo un poco-¿por qué no mejor esperamos?-continuo cuando el joven pelirrojo alzo el rostro de la chica colocando una mano en su mentón
-de acuerdo, te esperare pero…al menos…dame un beso como un recuerdo mientras te espero-siguió el muchacho mientras ponía una gran sonrisa, lentamente se acercaron mas y mas hasta que sus labios casi se tocaban. Akihiko miraba la escena interesado mientras que Hiroki estaba totalmente sonrojado, cuando por fin se besaron los dos jóvenes el castaño se tapo los ojos y salió de la sala
-te fijaste! Que indecentes! Besándose en un lugar como ese! De hecho el que se besen ya me da suficiente asco-dijo Hiroki mientras caminaban de vuelta por el pasillo por el que habían entrado, Akihiko lo miro sorprendido
-te dan asco los besos? No le veo nada de malo es algo que todos hacen cuando se hacen más grandes, de hecho, se ve interesante-Hiroki se sonrojo ante esas palabras y luego frunció el seño
-ah pues ya que te parece taaaaan interesante porque no vas y besas tu a una niña, eso! Te reto! Te reto a que beses a una niña!-dijo Hiroki con una expresión de maldad y una sonrisa maquia vela
-yo dije que parecía interesante lo de los besos no besar a una niña-contesto Akihiko
-pero ya te rete! Vas a echarte para atrás como un cobarde?-insistió Hiroki, Akihiko pensó por un momento y luego puso una sonrisa de lado
-no, hare algo más interesante que tu tonto reto-
Día 92: 03/07/1985
Cuando le dije a Hiroki que haría algo más interesante que besar a una niña apuesto a que no se espero que lo besaría a él, fue simpática la expresión que puso y como me reclamo pero ya en serio…me sentí raro al hacerlo, se sintió bien, creo…
