Capitulo 4:

Día 139: 04/19/1985

Hace 2 semanas que todos los días luego de la escuela y por la mañana los fines de semana voy a casa del señor Takahiro, Misaki es más tranquilo de lo que creí y realmente mi constante apoyo lo induce a la lectura, aunque más que libros lee mangas. En cuanto al señor Takahiro es un hombre muy agradable, inteligente y amable, cuando lo vi por primera vez pensé que solo era una persona mediocre mas con un nivel intelectual promedio pero es tan sabio y todo… haberse casado con esa bruja que es su mujer es un desperdicio, es solo una caprichosa que se queja todo el día, no puedo ni verla, no merece al señor Takahiro.

Era domingo y Akihiko se levantaba tarde, en realidad le gustaba dormir a pesar de lo que cualquiera pudiera pensar, si fuera por el dormiría hasta el medio día pero usualmente Yuri lo despertaba a eso de las 9.

-últimamente Bocchama se despierta por su cuenta los fines de semana, para ir a casa del vecino, siento que perdí parte de mis privilegios al ya no poder subir y despertarlo- le comentada Yuri con un triste semblante a Tanaka quien la miraba no entiendo realmente de donde le surgía a la mujer ese instinto maternal por un niño con el que no hacia ni medio año que convivían, pero a la vez el también cada tanto ya empezaba a preocuparse por su joven amo como todo un padre o eso suponía.

-hola Usami-kun, Misaki aun no se le levanta, ya sabes es fin de semana-dijo Takahiro con su habitual amabilidad al recibir en la puerta al pequeño peli plateado.

-si entiendo, voy a ir a continuar leyendo el libro de ayer-dijo pasando tranquilamente como si ese lugar ya fuera su segunda casa

-ah por cierto Usami-kun ya desayunaste?, ayer hice una tarta y aun queda la mitad-ofreció Takahiro, se quedo pensando unos segundos, ya había desayunado, normalmente su desayuno consiste en fruta, tal vez con algo de leche o alguna rodaja de pan integral, se había acostumbrado a comer así ya que su madre era la típica mujer superficial con ya "cierta edad" obsesionada por las dietas y lo que sea que la ayude a mantenerse joven, además no le gustaba mucho lo dulce, pero… después de todo seguía siendo un niño porque no permitírselo de vez en cuando además el señor Takahiro tenía un toque para la cocina que hacía que sus dulces tuvieran un sabor más profundo y menos dulzón innecesario.

-no en realidad no- contesto lentamente el niño, Takahiro lo miro sorprendido

-pero como? No señor, se necesita un buen desayuno para empezar bien el día, mira ve a sentarte a la mesa del comedor y yo te sirvo y de paso iré a despertar a Misaki para que desayunen juntos- dijo Takahiro poniéndose un delantal y corriendo hacia la cocina, Usami fue caminando hacia el comedor pasando por enfrente de la puerta de la sala donde sentada mirándose en un pequeño espejo estaba "la bruja" como mentalmente Akihiko llamaba a la esposa de Takahiro. La mujer levanto la mirada e hizo una pequeña reverencia con la cabeza al niño, el sin embargo como dictaba su educación pero solo por eso hizo una reverencia a la mujer, ella lo miro, luego volteo la cabeza en desinterés y se siguió mirando al espejo.

-apuesto a que esa mujer engaña al señor Takahiro, a pesar de que él es tan bueno... o más bien ingenuo- pensó Akihiko

Llego la tarde y a pesar de que Usami quería quedarse a leer otro libro Misaki estaba muy escandaloso que quería salir a jugar afuera, Usami noto que Takahiro estaba ocupado con documentos de su trabajo y su esposa había ido a la "peluquería" según ella, así que sintió que en cualquier momento le pediría que…

-Usami-kun, podrías salir un rato a jugar con Misaki- y ahí estaba -es que como ya verás estoy muy ocupado, por favor- dijo Takahiro juntando las palmas y cerrando un ojo, raro gesto pensó Akihiko

-claro- respondió el peli plateado luego de unos segundos, no podía negarse después de todo aunque no le gustase la idea, iba todos los días a leer libros y hasta lo alimentaban, algo tenía que hacer para retribuir la amabilidad, aparte seguro solo era algo como sacarlo afuera y sentarse a vigilar que no se rompa las piernas o algo así.

Misaki era un niño muy alegre, incluso hasta algo hiperactivo al menos cuando salía a jugar, Akihiko trataba de relajarse mientras lo vigilaba sentado en una de las bancas del parque pero simplemente si le quitaba la vista por 2 segundos se le perdía en algún otro juego, de repente sintió que alguien se sentó a su lado, Akihiko no reacciono ante esa presencia familiar.

-acaso decidiste salir a la civilización, Bakakihiko- dijo Hiroki

-para nada, solo haciendo un poco de esfuerzo para retribuir la amabilidad, se llama educación pero no espero que tu lo entiendas- dijo con veneno Akihiko

-veo que estas de buen humor- dijo Hiroki con sarcasmo, y en realidad si lo estaba, ahora que por fin después de lo que paso su amigo le hablaba de nuevo con su habitual naturalidad.

Se quedaron hablando largo rato y luego Hiroki se tuvo que ir, Akihiko noto que ya era un poco tarde el sol ya estaba muy bajo, ya debía llevar a Misaki, fueron caminando hasta la casa y se le hizo más tarde de lo que creyó ya que Misaki se distraía fácilmente con cualquier cosa y en vez de solo llevarle unos 10 minutos en regresar les tomo como media hora. Cuando llegaban a Akihiko le pareció ver a alguien en la oscuridad de la otra esquina pero en eso salió Takahiro a recibirlos

-ah vaya aquí están ya me preocupe un poco por la hora, gracias por cuidar de Misaki Usami-kun ven mañana a seguir leyendo si quieres- dijo Takahiro agarrando a Misaki de la mano para entrar a su casa –agradece hijo- continuo

-gracias Usagi-kun- dijo Misaki, Usami hizo una pequeña reverencia con la cabeza, Takahiro no pudo evitar reír un poco al notar que el niño ya se había habituado al apodo de su hijo

-bien debo irme a mi casa-dijo Usami haciendo otra reverencia para despedirse, Takahiro y Misaki entraron a casa y Akihiko fue caminando lentamente hacia la entrada de la suya.

Iba pensando en que libro leer mañana luego de terminar el que hoy no pudo por su pequeña labor de "niñero" cuando escucho un ruido de fuertes pasos detrás de él seguido por un fuerte agarre y una mano que le cubrió la boca

-hola niño, te he estado vigilando hoy y te ves como un niño muy adinerado, seguro pagarían un buen rescate por ti- le dijo al oído un gran hombre vestido todo de negro y con un olor asqueroso a alcohol, Akihiko estaba petrificado, no sabia que hacer ni que sentir ante tal situación, nunca en su vida había sentido tanto miedo

-aunque también te ves bastante sano y bien cuidado, también podría venderte a alguien, habría que probarte- continuo el hombre mientras se acercaba de nuevo hacia la oscuridad con Akihiko

Auxilio… pensó por un momento

De repente escucho un fuerte ruido de un vidrio rompiéndose y el hombre se quedo quieto, a Akihiko le cayó una gota de sangre en la cara y entonces comprendió, alguien había golpeado al hombre, luego de unos segundos este se derrumbo pero el peli plateado pudo zafarse de los grandes brazos y caer al costado, quien sabe que le pasaría si semejante persona cayera encima suyo, luego de volver un poco en si noto quien golpeo al secuestrador.

-Usami-kun, estas bien? No te hizo nada?- era Takahiro quien había estrellado una botella en la cabeza del maleante, Akihiko no podía hablar estaba en shock –Salí para darte unas galletas en agradecimiento por lo de Misaki y vi que ese hombre te tenia atrapado y llevándote quien sabe dónde..-continuo Takahiro, seguía hablando pero Akihiko ya no escuchaba nada estaba asustado, completamente temeroso, nunca en su vida había experimentado el peligro, se dio cuenta que era débil, y que en realidad estaba muy solo, si el señor Takahiro no estuviera…vigilándolo con esos ojos miel tan amables. Una lagrima se asomo en su ojo aunque no quería dejarla salir ya que el no lloraba pero entonces Takahiro le dio un fuerte abrazo, ese abrazo protector que nunca había obtenido ni de sus padres, ni de su hermano ni de nadie, ese abrazo que necesitaba y nunca se había dado cuenta…

Takahiro lo alzo en sus brazos ya que se dio cuenta que el niño estaba temblando, supuso que no podría caminar por un rato y lo llevo a su casa, Yuri y Tanaka salieron a recibirlo, le agradecieron un centenar de veces por su acción y llamaron a la policía para que se llevara al secuestrador quien aun yacía inconsciente, Takahiro revolvió los cabellos del peli plateado que más que nunca se veía como un pequeño niño indefenso, por un momento Akihiko volvió a desear ese fuerte abrazo.

Día 140: 04/20/1985: aun no puedo dormir pensando en lo que paso hoy, Takahiro-san es tan amable…tan cálido… no sé qué me pasa a que se debe esta sensación con respecto a él…supongo que estoy proyectando en el un padre o un hermano mayor, porque, después de todo, que podría sentir yo por un joven 10 años mayor y de mi mismo sexo…