Despertando a la bestia
En una de las suites del hotel se encuentra Yuki frente al tocador, terminando de delinearse los ojos. No se maquillo mucho, solo algo de base en el rostro, un poco de polvo, algo de pintalabios, se pintó las cejas y algo de delineado para marcar sus ojos y hacerlos resaltar más.
Trae puesta una blusa blanca de tirantes, que se ciñe al pecho y que al terminar los senos es suelta, resaltando su abultado vientre, trae escote en forma de corazón, resaltando y marcando más sus rellenos pechos que han crecido por el embarazo.
El pantalón que trae puesto es de cuero, ciñéndose a ella como una segunda piel, marcando más su culo y piernas. Para finalizar unos zapatos de tacón estilo plataforma a juego con la blusa.
Al oír la puerta del baño abrirse, voltea viendo a Neji salir con una bata de baño y usando una toalla más pequeña para secarse el cabello.
Cuando el castaño alzo la mirada a ella ensancha los ojos, tenso la mandíbula y su sangre empezó a circular más en cierta zona de su anatomía.
- ¡Jesús! Ese embarazo le está trayendo un cuerpo más libidinoso del que ya tenía. –el castaño la mira de arriba abajo, deteniéndose más rato en los pechos de ella.
Yuki le sonríe picara, y se pone en una pose provocativa, divirtiéndose ante su reacción.
Entonces el castaño frunce el ceño, viéndose molesto al caer en cuenta de algo.
- Cámbiate. –ordena acercándose amenazante a ella, sabe que se vistió así no para seducirlo.
- No quiero. –juguetona le saca la lengua, mirándolo desafiante.
- No vas a salir de esta habitación hasta que te cambies. –el castaño se detuvo frente a ella y le paso un brazo por la cintura, colocándole su mano en la espalda baja y atraerla hacia él hasta que sus cuerpos chocaron.
- Déjame lo pienso. –la pelinegra pone un dedo sobre su barbilla y parece como si en verdad se hubiera puesto a pensar. –no. –responde con burla haciéndolo ver más sombrío y amenazante.
- ¿Tú crees que dejare que salgas vestida así?—pregunta como si la idea fuera de lo más absurda. – eres mía y solo a mí se me está permitido tener fantasías contigo. –el castaño suena más ronco y posesivo, e inclino su rostro acercándolo a los pechos de ella, besándole la piel de esos gordos pechos que ese jodido escote deja ver.
- Es imposible que no fantaseen conmigo. –dice arrogante. –por otro lado, el día en que yo te deje decidir que debo o no ponerme será cuando las vacas vuelen.
- ¡Yuki! –Neji alza el rostro viéndose más furioso y la pelinegra le toma el rostro sobre sus manos.
- Deja de intentarlo bebé, es una pelea que siempre pierdes. –Yuki juguetona le da un beso de pico. –me adelanto, te recuerdo que soy una de las organizadoras de esta despedida de soltera y tengo cosas que arreglar. –dice separándose de él y guiñándole el ojo.
Neji estira su mano como si intentara tomarla del brazo, pero la detiene a pocos centímetros de tomarla, cerrando y abriendo su puño, conteniéndose para no tomarla del brazo, sabe lo brusco que es, más cuando está enojado, si esta celoso es aún peor, no quiere lastimarla, desde que está embarazada consigue contenerse más.
Yuki siguió su camino hacia la puerta, traviesa contoneo más sus caderas sabiendo que aunque este enojado le está viendo el culo.
- ¡Al menos espera que me cambie para ir contigo! –le grita enfurecido.
La pelinegra abre la puerta y se detiene, volteándolo a ver.
- Lo haría pero…—Yuki mira el reloj en su muñeca y alza su rostro hacia él mostrándole una expresión de pena fingida. –se me hace tarde. —sin más sale, cerrando la puerta tras de sí.
- ¡Yuki! –grita enfurecido, corriendo hacia la puerta y abriéndola. – ¡que esperes joder! ¡No vas a andar sola vestida así! –grita como loco y una pareja de edad avanzada que va por el pasillo, se detiene mirándolo asustado, cosa normal; ahí está un tétrico hombre con bata de baño gritando como loco. – ¡puta madre! ¡Veras como te va a ir cuando te atrape! –entonces su mirada se topó con la de los ancianos que se sobresaltaron.
Neji afila su mirada y regresa dentro de la habitación, estampando la puerta, de una u otra forma siempre se sale con la suya la muy desgraciada. Y como siempre se cambiara a velocidad luz para irla a alcanzar, ni loco permitirá que ande así, que este embarazada no es un seguro para que la bola de pervertidos no la miren con morbo y fantaseen con ella, si lo hacen hasta estando él los muy descarados.
Cuando Gaara sale de la suite del hotel en la que se hospeda y se voltea ve a Brandon venir de camino contrario por donde se dirige él. ¡Y puta madre! Ese mocoso se ve muy apuesto y sensual.
Viste unos jeans desgastado, con rasgaduras y cortes en las piernas, en la rodilla derecha esta desgarrado por completo. La playera que trae puesta es completamente negra, se le ciñe al cuerpo como una segunda piel marcando lo ancho de su torso y sus músculos para nada exagerados. El cabello lo trae alborotado dándole un aire travieso, además no sabe cuándo cojones se perforo el oído izquierdo pero ahora trae una arracada que además tiene una cadena que se conecta a otro arete que está en el arco del oído. Trae botines negros militares puesto y con las cintas sueltas, camina de forma despreocupad teniendo sus manos metidas en los bolsillos delanteros de su pantalón, dando ese aire de chico malo y peligroso, sin contar que no parece un jodido mocoso de catorce años, mínimo parece que tiene cinco años más, ese mocoso creció a lo pendejo y se desarrolló mucho.
Además ese jodido físico que se carga con cara de modelo haría a cualquiera tener fantasías con solo verlo, cualquier mujer seguro no podría evitar soltar un suspiro soñador con solo verlo. Y se siente un jodido enfermo por sentirse atraído a él, e incluso se siente asqueado porque quiso suspirar al verlo. Y es que desde esa jodida noche no ha dejado de fantasear con él, de ponerle más atención y de darse cuenta de lo muy guapo que es, en especial de lo muy provocativo que se ve.
- Esto no está bien. me gustan las mujeres… y aunque fuera diferente es ¡UN NIÑO!
Cuando Brandon estuvo más cerca el pelirrojo alzo su mano e hizo como si intentara hablarle o saludarle. Brandon simplemente paso alado de él, ignorándolo, ni siquiera lo miro, mostrándose como si no lo conociera.
Gaara dejó caer como peso muerto su brazo, estaba tan deslumbrado por su físico que olvido que desde hace dos días ya no lo busca, de hecho desde que lo rechazo fuera del departamento de su hermana ni ha intentado buscarlo. Además que ahora que abordaron el avión ni lo miro mucho menos le hablo, hizo como si él no existiera, extrañando a los demás, en especial a Sakura.
- Es mejor así. –Gaara aprieta con fuerza los puños.
Brandon mira de reojo hacia atrás y sonríe, viéndose travieso. Claro que no se dará por vencido, tiene algunos trucos bajo la manga, lo que está haciendo es una navaja de doble filo, pero tiene que intentarlo, tiene que intentar de todo para hacer que lo mire. Ver cómo le miro ahorita le hizo sentirse más animado.
- Tal vez no te vayan los tíos Gaara-nii, pero es seguro que mi físico no te es indiferente.
Desde la cena con sus padres que no ha tenido sexo… ¡DOS JODIDOS DÍAS COMPLETOS SIN SEXO!... es la jodida muerte para él. Y ahí está la muy descarada, maldita, desgraciada, sexy y hermosa de su peli-rosa vistiéndose delante de él, restregándole en la cara lo que no puede tener, y es que se lo prometió.
- Sakura líbrame de esa estúpida promesa. –le pide entre dientes, sentado en la cama, pelo mojado, bata de baño y con la verga bien alzada, creando una carpa.
- No. –dice con simpleza. –espérate a la luna de miel como prometiste.
Fue la promesa más estúpida que ha hecho, pero es que fue una pelea perdida desde el inicio, claro que se negó cuando lo sugirió, pero luego vino un ataque hormonal de lo másterrorífico y termino accediendo más que nada por miedo.
- ¡Me duelen las pelotas! –exclama enojado.
- Pobrecito. –dice mirándolo con lamento y Sasuke no supo porque no le creyó. –Solo siete días más. –Sakura le guiña un ojo para después subirse los jeans, esos ajustados que le marcan más ese glorioso culo y esas hermosas piernas, que para ponérselo tiene que saltar, haciéndole rebotar los senos, embobándolo y haciendo que le duelan más las pelotas.
- ¡Siete días más! –exclama como si se estuviera muriendo y de hecho él se siente que en verdad se está muriendo.
- Si, solo siete días más. –Sakura le sonríe como si disfrutará su dolor y conociendo a esa sádica sabe que así es.
Después la sádica se coloca una blusa strapless que se le ciñe como una segunda piel, en combinación con esos jodidos jeans.
- Cámbiate. –ordena tétrico.
- Uchiha, ¿planeas decirme como vestirme? –pregunta tétrica, estremeciéndolo.
Hace días ha empezado con extraños cambios de humor, siempre ha dado miedo enojada, pero desde hace unos días lo da más. Sasuke trago grueso.
- Claro que no. –dice cobardemente, y es que nadie en esta vida le da miedo, ni su loco hermano mayor, solo ese miedo se lo provocan Sakura y Uchiha Mikoto cuando están enojadas.
Sakura sonríe complacida y sigue en lo suyo de arreglarse.
- He cometido muchos errores en mi vida, uno de ellos fue embarazarla. –enserio que quiere llorar como mocoso.
El hotel tiene un gran casino donde están celebrando la despedida de soltera de Sakura. Los invitados fueron los de siempre: Temari y Shikamaru, quienes dejaron a sus dos hijos con la niñera en Japón; Sasori, Kiba, Megumi, Naruto, la muy embarazada Hinata, Suigetsu, Karin, Gaara, Brandon, Neji y Yuki.
En la mesa de la ruleta se encuentran Sakura que es rodeada por un aura de batalla, atrás de ella descansando una mano en su cadera esta Sasuke y con su otra mano sostiene una cerveza. Alado de Sakura esta Yuki quien tiene a Neji a su lado pasándole una mano por la espalda, colocándola en el culo de ella mientras su otra mano sostiene un vaso con wiski. Luego esta Shikamaru quien tiene a su lado a Temari que también tiene en alto su aura de batalla, después están más apostadores que miran con miedo a esas dos mujeres.
- Google has tu trabajo. –Sakura mira de forma prepotente a Yuki que sonriendo traviesa se acerca a ella y le susurra un número en el oído. –mil dólares al cincuenta rojo. –dice sonriendo prepotente.
Si, Sakura es la que apuesta pero se divide ganancias con su google.
- Enserio, enserio espero que estas dos no estén haciendo trampa porque si las descubren estaremos en grandes problemas. –Neji quita su mirada de todas las fichas que esas dos tienen delante de ellas, que han ganado, para mirar a Sasuke con acongojo.
- También espero eso… sabía que venir a las Vegas era mala, muy mala idea. –Sasuke también mira con acongojo a Neji.
- ¡Shikamaru eres inteligente, dime el número que estadísticamente saldrá! –exige Temari viendo a su esposo enojada y tétrica, y es que ha perdido mucho dinero, de hecho la mayoría en esa mesa han perdido dinero por culpa de ese par de desgraciadas.
Shikamaru suda frío, ya lo está involucrando, y es que puede basarse en estadísticas para ayudarla, pero por lo que ha visto se ha dado cuenta que aunque se base en estadísticas ese par están a otro nivel, no cree poderles ganar y su esposa es ilusa por aun tener esperanza, lo peor es que si el número que le dice no cae, el que sufrirá las consecuencias será él.
- ¡Habla imbécil! –exige más tétrica haciéndolo tragar duro y que sus dos amigos lo miren con lastima por verse involucrado.
- Mujer problemática. –Shikamaru reza que la suerte este de su lado, pero sospecha que Yuki y Sakura están acaparando por completo a la Diosa de la suerte. –diez negro. –le dice inseguro y Temari asintió.
- ¡Diez negro! –exclama poniendo en frente las fichas que apostara.
- Sino le atina no solo me hará perder aún más dinero de la fortuna que lleva perdida sino que me ira muy mal… lo bueno es que somos millonarios o ya estaría en la calle. –Shikamaru quiere llorar y mira con miedo al ruleta girar.
- ¡Cincuenta rojo! –exclama el encargado de la ruleta.
- ¡Yata! –exclama Sakura y Yuki emocionadas, alzando sus manos para después darle un fogoso beso a su respectiva pareja.
- Enserio, enserio espero que no estén haciendo trampa, y si la están haciendo que no las descubran. –Neji entre el beso mira asustado a Sasuke.
- Es la ruleta, por más que le busco no encuentro forma de que se pueda hacer trampa aquí… cuando se dirijan a las cartas entonces ten miedo. –Sasuke entre el beso también mira a Neji con miedo.
- Shi-ka-ma-ru. –Temari mira tétrica a su esposo que le dio un profundo trago a su wiski, de que va a sufrir va a sufrir, porque es inteligente sabe que jamás podrá ganarle a Sakura y Yuki.
- Abran paso perras, llego su manda más. –dice Sasori sonriendo burlón llegando a la mesa teniendo a cada lado una escultural y hermosa rubia de grandes pechos y cuerpo libidinoso a las cuales le pasa los brazos por la cintura.
A Shikamaru, Sasuke, Neji y Temari les resbala una gota de sudor en la nuca al igual de que los demás jugadores y el encargado del juego, mientras que Yuki y Sakura se muestran divertidas.
- Ahora que Sasori está aquí, ustedes gatitas perderán. –dice prepotente, mirando a Sakura y Yuki que le sonrieron con altanería, como desafiándolo a que lo intente.
Shikamaru, Sasuke y Neji lo miran como el estúpido que es, es lo más pendejo y surreal que ese idiota había dicho.
- Hermanos tenían que ser, mira que enfrentar a esas dos. –Shikamaru niega resignado.
En una de las mesas de póker se encuentran Kiba, Naruto y Suigetsu. Los tres con puro en la boca, además vistiendo a todo estilo mafioso, con el típico sombrerito y traje italiano, con solo verlos el padrino se les queda corto.
Los tres alzan la mirada mostrándose desafiante. El que reparte las cartas los mira como los estúpidos que parecen.
Los tres a su vez bajan cartas.
- ¡Otra vez! –exclama indignado Suigetsu.
- ¡Maldito rubio con suerte más te vale no estar haciendo trampa! –Kiba lo fulmina con la mirada.
- Es suerte mis amores, pura suerte. –dice Naruto tomando de forma avariciosa las fichas medio de la mesa, ganándose la mirada fulminante de sus amigos que han perdido una gran suma de dinero.
En la barra cerca de las mesas de póker se encuentran Karin, Megumi y Hinata. Las primeras dos sostienen una gran copa con piña colada y la tercera un gran plato con snack.
- Pobres mortales, mira que ponerse a jugar contra Naruto-sama. –Karin niega con decepción.
- Déjalos fantasear que podrían ganar… Naruto, Yuki y Sakura son unos tramposos de primera y expertos en ello, jugar contra ellos es estúpido. –Megumi suspira con pesadez, su novio los conoce mejor que nadie, aun así sigue de ingenuo con ellos.
- Ya no hay más aderezo. –dice acongojada Hinata haciendo que a las otras dos les resbale una gota de sudor en la nuca.
- Se me antoja ir a jugar a los dados. –Megumi se pone de pie, dispuesta a ir a jugar, lejos de donde estén los tramposos.
- Te apoyo en eso. –Karin también se pone de pie.
- ¡Yo también voy! –Hinata le arrebata la botella de aderezo al barman y se va con ellas cargando en sus brazos su botana y su aderezo, haciendo que al barman le resbale una gota de sudor en la nuca.
De pie en una esquina esta Gaara teniendo los brazos cruzados, recargado en la pared y rodeado por una espeluznante aura asesina que le hace competencia a la de Sakura, aura que mantiene alejada de él a toda persona cuerda.
- Y dice amarme a mí. –Gaara tiene una mirada espeluznante bajo sus lentes de aumento, y mira con instintos asesinos hacia donde esta Brandon acompañado de tres femeninas a las que les sonríe coqueto, manosea y deja que lo manoseen. –esas mujeres le doblan la edad. –el aura del pelirrojo aumento al ver como Brandon de forma juguetona restriega su cara en los pechos de una que se ve más que contenta por la acción. –mocoso calentorro, solo tienes catorce años.
Gaara lo sabe, ellas son mujeres, él es hombre. Ellas visten de forma vulgar y provocativa, mientras él viste de forma muy reservada, de hecho sabe que lo hace muy fuera de moda pero nunca le ha importado, él se siente cómodo así, así le gusta vestir.
- Somos grandes amigos aun así no tenemos nada en común. Yo soy un adulto, tu un mocoso, eres revoltoso, soy serio, eres mujeriego y descarado, yo discreto y reservado, no tienes vergüenza y yo soy tímido… lo único que tenemos en común es que somos hombres.
Entonces sus instintos asesinos aumentaron cuando vio como una de las tipas le acaricia la entrepierna y él se deja.
Brandon se deja mimar, restriega su cara en las grandes tetas de la rubia frente a él, deja que la pelirroja a su derecha le acaricie su entrepierna que comienza a reaccionar por el toque mientras la morena a su izquierda le acaricia con una mano el cabello y con otra el torso. No llegara a mas con ellas que a caricias, tal vez fajes, su único propósito es poner celoso a Gaara que sabe los está viendo, ha sentido su mirada y lo ha visto de reojo, ahí en una esquina como perro guardián no ha dejado de vigilarlo.
Está jugando con fuego y lo sabe, esta sigue siendo una navaja de doble filo, pero es su intento desesperado por llamar su atención, dejarle ver que ya no es un mocoso, en especial dejarle ver que puede ser deseado por mujeres mayores.
Entonces sintió un agarre fuerte y brusco en uno de sus brazos para después ser jalado, y se sorprendió al ver quien lo ha jalado, no se dio cuenta cuando se acercó.
- Acariciando a un mocoso de catorce años, serán enfermas. –Gaara mira con desprecio al trio de mujeres que se sorprenden al saber la edad del chico, no lo hacían de menos de dieciocho, además intimidadas por como las miro el pelirrojo.
Gaara comenzó a alejarse, llevándose consigo a Brandon que sigue aún sorprendido.
- ¿Gaara-nii? –lo llama dudoso, es la primera vez que lo ve así de terrorífico, da miedo, mucho, de hecho le recordó al miedo que da Sakura cuando se enoja.
Para la suerte del pelirrojo la puerta del elevador se abrió cuando llego a él, saliendo algunas personas, empujo a Brandon, adentrándolo al elevador y presiono el piso donde están sus habitaciones.
- ¿Ga…?
Cuando el pelirrojo volteo hacia él, Brandon no pudo terminar su llamado, enserio, le está dando miedo. Él comenzó a acercarse y Brandon intimidado se aleja los pasos que se acerca hasta que su espalda toco la pared, entonces Gaara lo acorralo.
- Has sido un niño muy malo Brandon. –le dice amenazante, acercando su rostro al de él, embriagándolo con su respiración. –dices que me amas, que me deseas pero vas a que otras mujeres te toquen.
- Yo…—se quedó sin habla y en blanco, Gaara se ve tan provocativo como intimidante que no puede reaccionar, lo ha tomado por sorpresa, y él que pensó conocía todos los lados de Gaara, que lo conocía mejor que nadie.
Gaara acerco más su rostro, desviándolo a la derecha del menor, dejándolo alado del oído.
- La otra vez tú me atacaste y no te castigue por ello, ha llegado la hora de tu castigo… esta vez seré yo el que ataque. –le dice provocativo para después morderle el lóbulo de la oreja sacándole un jadeo.
Brandon siente como si hubiera abierto la caja de pandora, como si se hubiera metido en la boca del lobo, como si hubiera provocado a un indefenso animal que resultó ser una bestia, y lo admite esta tan asustado como curioso e excitado.
- Espera… ¿dijo que él me atacara? –al caer en cuenta de eso comenzó a temer por su culo.
Entonces Gaara lo beso de forma brusca y apasionada, sacándole un jadeo de sorpresa y resultándole difícil de responder, es la primera vez que al ser besado se siente como un inocente niño virginal.
Sasori está deprimido, perdió una gran fortuna por culpa de Yuki, Sakura y Naruto, si, después de la ruleta fue a jugar póker probando suerte y el maldito rubio le gano, de hecho en cada juego que intentaba probar suerte resultaba estar uno de esos tres y le ganaban.
- Son despreciables. –Sasori les saca la lengua a los tres que le sonríen burlones.
- Déjalo amigo, están a otro nivel. –Suigetsu le palmea un hombro en son de consuelo, también perdió dinero por culpa de ellos.
- Ni a mí que me aprecian más que a ustedes les provoque consideración. –Kiba le palmea el otro hombro en son de consuelo.
- Juro que algún día me vengare. –dice rencorosa Temari quien también perdió mucho dinero por culpa de esos tres.
- Inténtalo. –dicen los tres a la vez que Sakura alza sus manos dejando que sus dos amigos la choquen con ella, los tres sonriendo prepotentes.
- Pendejos… solo a ellos se les ocurre apostar contra ellos. –Sasuke, Neji, Megumi, Karin y Shikamaru los miran como los pendejos que son.
- Naruto-kun tengo hambre. –comenta Hinata y a todos les resbala una gota de sudor en la nuca al ver con lo que sale.
- Claro amor, ahorita vamos a comer. –le dice meloso Naruto, pasándole un brazo por donde antes había cintura.
Todos miran con asco a Naruto por cómo le hablo a Hinata, parece retrasado.
- Ya apostamos, bebimos un poco… la fiesta espera en mi habitación. –Sasori sonríe travieso. –no, no hay prostitutas ni prostitutos, solo comida y alcohol. –les dice entrecerrando los ojos al ver la mirada de Temari, Megumi, Sakura, Sasuke y Neji.
- ¡Aww! –dicen deprimidos Naruto, Kiba, Yuki, Suigetsu, Karin y Shikamaru.
- Lo sé, aburrido, reclámenle a ellos. –dice indignado, apuntando a los cinco celosos.
Naruto, Kiba, Suigetsu y Shikamaru al ver la mirada de los cinco celosos se tensaron, en especial Kiba al ver que Megumi lo miro con advertencia. Tragaron grueso, esos son los que más miedo dan.
- A ti no te queda hacer ese aww, tú me ayudaste a organizarlo. –le dice mirando a Yuki que sonríe socarrona.
- ¿Dónde está Gaa-chan? –Sakura mira a todos lados no viéndolo, y el casino esta enorme. –más le vale no estar con Brandon, ese seguro me lo pervierte. –die sacando su celular.
Neji, Sasuke y Yuki se tensan a la vez que se miran de reojo.
Sobre la cama esta Brandon desnudo, en cuatro, teniendo los ojos acuosos por el placer y dolor, pelo alborotado, cuello lleno y torso lleno de chupetones, y todo su cuerpo perlado de sudor.
Atrás de él de rodillas esta Gaara en las mismas condiciones, solo que sin chupetones, penetrando salvajemente el ano del menor al que toma de las caderas para impulsarlo. No trae sus gafas dejando ver sus sexys y apuestas expresiones distorsionadas por la perversión y deseo.
Lo admite, Gaara como uke es súper lindo, tierno y violable, Gaara como semen es súper sexy, provocativo y tétrico.
Perdió la virginidad de su culo, pero no importa, no pensó que se sintiera tan bien, además la perdió con la persona que ama.
- Gaara-nii por favor, deja que me toque. –le pide suplicante, si, descubrió que como dominante su Gaara-nii es un completo sádico que si se llega a tocar o más bien a hacer algo que él no quiere que haga le da sexys y dolorosas mordidas en el cuerpo, además de algún azote, como él dijo, lo está educando. –bien dicen que los seriecitos son los peores, y yo siento que desperté un monstruo, pero más que asustarme me excita.
- Lo harás cuando yo diga. –una sonrisa tétrica adorna su rostro, en eso su teléfono comenzó a sonar y vibrar sobre el buro alado de la cama.
Gaara dejo de moverse dejando su verga en lo más profundo del culo del menor que hizo una mueca de disgusto porque haya dejado de moverse, le estaba gustando. El pelirrojo se inclina, toma el teléfono, lo acerca para distinguir lo que dice al no traer gafas no puede ver con claridad, al ver quien le llama contesta.
Brandon se indigna, está haciendo el amor con él y el desgraciado prefiere contestar, está por reclamarle pero como si él lo supiera le tapó la boca con su mano libre, haciendo que lo mire por sobre el hombro con indignación.
- ¿Qué pasa Sa-chan? –pregunta en ese tono amigable y amoroso con el que le habla a Sakura, sacando de onda a Brandon. –lo siento Sa-chan, Brandon tomo algo de alcohol y lo traje a su habitación. No le cayó bien y lo estoy cuidando. –mientras habla el pelirrojo mira con perversión a Brandon a su vez le mete dos dedos en la boca, obligándolo a que los lama.
- Gaara-nii no puede estar fingiendo, no puede estar haciéndolo, sé que siempre se ha mostrado como es… ¿tendrá dos personalidades? ¿acaso la buena y noble es del diario y la pervertida y sádica sale cuando esta excitado y enojado?... viéndolo ahora es indiscutible que sea hermano de Sakura-nee –Brandon no lo entiende, de lo único que está seguro es de conocer un lado de Gaara que solo él ha visto, si, desea ser el único, espera que las mujeres con las que se ha acostado antes no hayan visto ese lado de él… lo sé, se vale soñar.
- No te preocupes Sa-chan, le daré su escarmiento por travieso. –al terminar de decir eso da una brusca estocada y el jadeo de Brandon se murió en su garganta porque Gaara le metió mas los dedos a la boca, casi ahogándolo.
Gaara corta la llamada, deja el celular donde estaba a la vez que se inclina dejando su rostro cerca del oído del menor, a su vez que mueve los dedos dentro de su boca obligándolo a que los lama de forma golosa.
- Tienes mi permiso para tocarte, pequeño Brandon. –le dice provocativo para después lamerle la mejilla con sensualidad.
Y Brandon sintió que las pelotas le van a explotar de tanto semen acumulado, la forma en que se lo dijo, joder, de todas sus fantasías con Gaara en ninguna se lo imagino así, de hecho imaginaba las cosas al revés. Y si, aunque se muera por correrse, no puede, Gaara no le ha dado permiso, si se corre de nuevo sin su permiso Gaara lo castigara otra vez.
El pelirrojo reanudo las violentas penetraciones que seguro mañana no lo dejan ni levantarse de la cama mucho menos sentarse, pero ahora se sienten tan bien. Brandon apoyo su frente en la almohada, sus gemidos roncos no dejan de salir de sus labios y su mano se dirigió a su dura verga y comenzó a acariciarse ya teniendo el permiso de Gaara.
Continuará
bueno, ese brandon canijo se lo busco, provovo a la persona ekivokada, siendo hermano de sakura deberia tener su lado malvado y sadioco jajajajjajajajajaja
spero les haya gustado le cap, al final si hice lo de la despedida aunque no me kedo como keria acerlo originalmente, y mas corto, pero si fuerzo mi imaginacion me kedo atascada y no termino nada jajajajjajaj
spero les haya gustado el cap
muchas gracias por sus reviews
saludos
besos
kriss
