Capitulo 5:

05/16/1986:

Desde que entre a la secundaria he perdido la cuenta de los días que escribí, tengo más tareas y más cosas que hacer, también la gente intenta acercarse a mí más que antes especialmente las niñas que en primaria solo se dedicaban a mirarme ahora quieren hablarme y todo sin embargo las niñas del colegio son aburridas, todas se parecen o más bien siguen un prototipo de feminidad según la sociedad, me gusta más pasar el tiempo con Hiroki, el es mucho más interesante que cualquier niña…

-últimamente solo hablas del tal señor Takahiro, que tiene de tan increíble un viejo de 22 y con una aburrida familia-decía Hiroki con un libro sentado al lado de un pensativo Akihiko, estaban en un lugar un poco apartado del colegio ya que se habían saltado una clase, no entraron a tiempo porque el peli plateado se quedo dormido bajo un árbol pero Hiroki no se atrevía a quejarse de ello esta vez ya que a pesar de que pudo haber despertado a Akihiko a tiempo se quedo embobado mirándolo mientras dormía.

-no es tan viejo tampoco, viejos los profesores, 22 me parece joven y no es aburrido, es una persona bastante culta mas allá de lo que parece, es buen cocinero y es amable, ingenuo, pero amable-respondió Akihiko distraído

-no dejas de hablar de su amabilidad, lo único que entiendo es que estas encantando por dicha amabilidad y la atención que te presta, según se tu familia nunca te dio el amor que necesitabas y estas trasladando tus sentimientos hacia ese hombre-decía Hiroki con el dedo índice levantado como si fuera un detective

-qué? Estudias filosofía también-contraataco Akihiko

-pero ese hombre no es tu padre ni tu hermano, ni siquiera tiene el porqué de hablarte, un día de estos estará más ocupado con su hijo y su trabajo y te dejara de lado, vas a decepcionarte y francamente no es mi fuerte consolar a los demás-dijo Hiroki encogiéndose de hombros, Akihiko lo miro mal, no necesitaba que nadie lo consolase, estaba consciente de que Takahiro no era nada suyo y que eventualmente lo podría dejar de lado pero Akihiko quería pasar el tiempo con él, todo el que pudiese, le gustaba su presencia .

Apenas salió del colegio fue a casa de Takahiro, le gustaba ir a almorzar allí, el solo tenía que llegar y ya le daban comida, lo cual le hacía pensar que tal vez se veía muy escuálido o desnutrido, también sabia que probablemente su esposa no estaría, casi nunca estaba, el pobre Misaki crecía sin su madre aunque bueno ella en realidad no parecía quererlo mucho que digamos. Cuando llego Misaki le abrió la puerta, le llamo la atención que le hablaba en susurros

-porque hablas así?-le pregunto también susurrando aunque un segundo después se dio cuenta que le estaba siguiendo el juego y se sintió tonto.

-papa está dormido en la biblioteca y mama dice que cuando estén durmiendo no debo hacer ruido o si no me regañan- continuo el pequeño Misaki-ah! Usagi-kun me ayudas con mi tarea? Es que es bien difícil y yo soy muy lento- a Usagi no se le antojaba para nada pero ni antes de responder el pequeño Misaki ya había ido a su cuarto por sus cuadernos, Usagi entonces pensó que nunca había visto dormir a Takahiro, se pregunto si roncaba o babeaba.

Takahiro estaba durmiendo muy tranquilo, su respiración era lenta, tenía la boca bien cerrada con ningún rastro de saliva, que aburrido pensó Akihiko pero luego se fijo que tenía un pequeño libro en su regazo débilmente sostenido por sus manos, lo agarro para que no se cayera y cuando lo iba poner en la mesa le dio curiosidad, que estaría leyendo Takahiro. Leyó un poco y en seguida se dio cuenta que era una novela romántica.

-que decepción, pensé que el señor Takahiro estaba leyendo algo más interesante- pero Usami lo pensó bien por un segundo, el solo tenía 22 años aunque a Hiroki le parecía viejo era joven en verdad y ya estaba casado, con una bruja y encima ya con un hijo en edad escolar, aunque trabajaba la mayoría del tiempo en casa lo hacía arduamente, debe ser abrumador para alguien de su edad, seguro debe querer ser más libre y tener una novia mas amable … a Akihiko se le estremeció un poco el pecho, que pensara Takahiro del amor, nunca lo había visto ser particularmente romántico con su esposa de hecho creía que le daba igual el tema pero ahí estaba, leyendo un libro romántico.

-diablos pero eso a mí que me importa ni que me afectara-dijo Akihiko en voz alta sin querer

-que no te importa Usami-kun?-dijo Takahiro bostezando, al parecer se despertó mientras el peli plateado estaba absorto en sus teorías, Akihiko se asusto y por reflejo oculto el libro en el bolsillo de su saco de unifrome

-no era nada, solo pensaba en voz alta…ah sí! Buenas tardes Takahiro-san, Misaki me dejo entrar-en eso entro Misaki con cuadernos y lápices

-ah! Despertaste a papa, te van a regañar!- dijo Misaki riéndose de Usami y este lo miro mal, Takahiro fue a la cocina para servirles algo de comer y así transcurrió la tarde. No fue sino hasta que luego de regresar a casa y bañarse Yuri recogió su ropa para lavarla y encontró el pequeño libro, para ella no era nada raro sabía perfectamente de los gustos de su joven amo así que solo lo dejo sobre su escritorio, cuando Akihiko llego a su habitación para "acostarse", en realidad era su hora de escribir se encontró el libro y entonces cayó en cuenta, no lo había devuelto, y si lo hiciera luego sería muy raro o incluso hasta sospechoso pero aun así tenia que devolverlo que mas podía hacer.

Ya era media noche y algo no le dejaba escribir tranquilo entonces pensó en acostarse y dormir relativamente temprano y en su cama como la gente, eso le haría bien pero tampoco podía dormir, había algo que lo inquietaba y él sabía que era ese pequeño libro de tapa roja, el gran Akihiko no leía historias románticas, eso era de niñas y habiendo tantos otros géneros, solo le parecía bien el romanticismo cuando pasaba fugaz en un historia que trataba principalmente de otras cosas pero simplemente lo tenía en sus manos, ese libro rojo lleno de palabras cursis, ese que descubrió en manos de Takahiro, ese que por alguna razón llama tanto su atención.

La historia no era la gran cosa, una joven científica en el siglo 18 a quien acusaban de bruja y un joven de una prestigiosa familia que la visitaba a escondidas, no había leído ni la mitad del libro pero el ya deducía totalmente lo que pasaría, aun así no paraba de leerlo.

-aquí estas tonto-dijo Hiroki sentándose a su lado en el verde pasto del patio del colegio, porque te saltaste la clase después del recreo? Estas en problemas sabes- pero Akihiko seguía leyendo sin hacerle mucho caso, en su mente solo veía las palabras del libro

-me estas escuchando? Es serio la profesora te está mandando llamar y…

"ellos dos tenían un amor prohibido, lo sabían y era justamente eso, ese sabor de lo oculto que podía ser descubierto lo que lo hacía más interesante aun a pesar de que al mismo tiempo les molestaba, el tenia una prometida de su "misma clase" y ella era la maldita del pueblo, la hechicera, la bruja, la temida y odiada y por todo eso es que esa noche se fundieron en un beso, primero dulce evocando el amor que se tenían y luego fuerte, brusco como la frustración de no poder casarse ni amarse frente a todos y luego erótico por la pasión de esa tormenta que se formaba cuando se juntaban, sus labios se pegaban y se separaban, sus lenguas se entrelazaban y a veces se rozaban haciéndolo más sensual, el calor de los cuerpos tan juntos como sus labios solo podían llevarlos a una cosa en esa noche llena de estrellas…"

-USAMI AKIHIKO! HAZME CASO MALDITA SEA! Hace rato que te hablo y tu solo….lees…ese- Hiroki no podía continuar al ver lo que estaba viendo, el peli plateado estaba sonrojado, no imagino que en su vida vería algo tan….lindo… él también se sonrojo incluso aun mas que Akihiko.

-que...qué te pasa? Te sientes bien?-pregunto Hiroki cómo pudo

-Taka…hiro-san-dijo apenas audible, Hiroki no lo escucho bien y se acerco más a él

No, el no había pensado eso, el no había pensado que quería besar a Takahiro, a alguien diez años mayor y de su mismo sexo, el solo quería besar a alguien, quien fuera, solo era la pubertad, solo era el libro que lo tomo por sorpresa, solo era porque era hombre, solo pensó en el porqué el libro era de Takahiro, solo quería ahogar esas precoces ganas de la pubertad.

-Akihiko! Seguro que estas bien?- seguía Hiroki cerca suyo y con su mano en su frente para ver si no tenía fiebre y entonces Akihiko encontró su respuesta, lo que "tenía más cerca" Hiroki, el…tenía unos buenos labios, podía dar fe de eso por cierta travesura de hace un año atrás, si lo volviera a besar y le inventara alguna excusa de porque lo hizo Hiroki le perdonaría verdad? Después de todo eran amigos, grandes amigos y solo eso.

-Hiroki, en estos momentos, me gustan demasiado tus labios- se le salió como si nada, no sabía que le pasaba, estaba como ido de este planeta, todo su cuerpo se sentía ligero y sus labios se sentían calientes solo quería besar a T… a Hiroki, este se sonrojo pero no se aparto, se quedo congelado y Akihiko no sabía qué hacer, no sabía si se había asustado tanto que no reaccionaba.

-Bakakihiko-dijo Hiroki como susurrando y cerro fuertemente los ojos entonces el peli plateado se acerco lentamente a él para unir sus labios fuertemente, muy diferente a la anterior travesura, este era un beso, de esos que Hiroki supuestamente no le gustaban pero parecía deseoso de ellos, con solo 12 años Akihiko descubrió que era delicioso ahogar con su mejor amigo esas ganas de besar aunque él no fuera Takahiro, pero que mas daba, Takahiro-san nunca en su vida lo besaría.