Fogosa luna de miel
A Neji le pesan las pelotas. Lleva tres jodidos meses sin sexo, su querida y amada esposa no ha querido follar con él a pesar que la cuarentena paso hace casi un mes. Vale, que un mes antes de que se aliviara no podían hacerlo, en lo que dura la cuarentena tampoco, pero él pensó que terminando la cuarentena desenfrenarían la pasión, pero no, ella no quiso hacerlo, alegando que quiere esperar a la luna de miel para que sea más emocionante. Y la muy desgraciada ni una mamada le ha querido hacer, ni masturbarlo, nada de nada.
Sus pelotas quieren reventar, se ha tenido que bajar la calentura con baños fríos o jalándosela él mismo pero no es lo mismo, y claro la complace porque si intenta seducirla ella rápidamente saca lo de la equivocación del hospital, diciéndole que se la debe y él no puede pelear contra eso, jodido error que cometió, está seguro que lo cargara por el resto de su vida.
Y eso no es lo peor, sino que esa maldita ha estado restregándole ese libidinoso cuerpo lucieron ropa más que provocativa para dormir y andar en casa, restregándole en la cara lo que no puede tener, tentándolo aun peor que cuando se coló a su departamento en porque en ese entonces aun no sabía lo que era tenerla ahora que lo sabe es mucha la tortura.
Lo bueno es que ya están en su luna de miel, justamente acaban de llegar en el hotel en el que se hospedaron en Rio de Janeiro, si, su esposa quiso ir ahí, ella quería playa y él como siempre la complace en todo. Si, sugirió lo de la isla privada pero insisto, saco lo del jodido hospital y lo venció de un solo golpe.
Y nuevamente lo venció con lo de ir a la playa, él se la quería pasar en la habitación descargando sus pelotas, pero no, de nuevo saca su arma secreta y así que ahora se irán un rato a la playa, lo del jodido hospital le está pesando duro.
Así que ahí tenemos a Neji con bermuda verde seco, playera blanca levemente holgada y sandalias, esperando en la habitación a su esposa que está en el baño cambiándose para irse a la playa con él.
- Por favor Dios, si aún no te olvidas de mí que no se ponga un jodido bikini, por favor bikini no. –Neji mira con suplica el techo, con la lactancia le crecieron más los pechos y adelgazo más que la cintura se le hizo más pequeña, para rematar con el parto le aumentaron las caderas, su esposa ahora tiene un cuerpo aún más pervertido y libidinoso que con un bikini provocara muchos paros y no cardiacos.
La puerta del baño se abre y Neji supo que Dios lo odia, sino lo odia se olvidó completamente de él. Con solo ver a su esposa se le seco la boca, tenso la mandíbula y los huevos le pesan unas toneladas. Ahí está su esposita luciendo un bikini de dos piezas de color verde limón, la parte de arriba apenas cubre esos golosos, redondos y gordos pechos.
La pelinegra usa unos lentes oscuros como diadema y unas sandalias a juego con su bikini.
- ¡No vas a salir con eso puesto! –ruge entre furioso y excitado, si él está así está seguro que los demás se pondrán igual y no piensa permitirlo.
- ¿Acaso quieres que salga desnuda? –pregunta "indignada" abrazándose a sí misma como virgen ultrajada.
- No estoy jugando. O te pones otro traje de baño o no vamos. –le dice sombrío, acercándose amenazante hacia ella, esta celoso ante la sola idea de que otros hombres la vean así, además esta excitado, no es buena combinación.
- Los otros bañadores son parecidos en el estilo, solo cambian los colores. –comenta pensativa, sabe que con lo celoso que es lo está provocando más, pero… ¡joder! Son meses sin sexo lo quiere provocar.
- Entonces no iremos. –le dice firme, sonando más sombrío y deteniéndose cuando la punta de sus pies toco la de ella.
- ¡Mou! Yo quiero ir a la playa. –dice haciendo ese jodido puchero que solo lo excita más.
- Me conoces, debiste saber que no te dejaría salir así. Si ya sabes eso fue estúpido traer esos bañadores. –la voz de Neji está más ronca, se está conteniendo mucho para no tomarla ahí mismo, estando más cerca de ella percibe su aroma como si con ese jodido cuerpo libidinoso no fuera suficiente.
- Hagamos un trato. –Yuki coloca sus manos sobre el torso de él y lo acaricia de forma cariñosa haciéndolo tensar más la mandíbula. –encima de mi bikini me pongo una de tus playeras, vamos a la playa, nos divertimos un rato en el mar, comemos algo y hacemos de más cosas por todo el día, entonces en la noche… —Yuki se pone de puntitas haciendo que sus labios se rosen con los de él. –me pongo el corpiño rojo con negro, uno de los tantos que me compre junto con muchos ligueros, tacones y te lo modelo. –le dice provocativa.
De solo imaginársela gruñe más ronco. Así que la toma de la cintura, acercándola de forma brusca a él, sacándole un jadeo de sorpresa.
- Trato. –le dice antes de besarla.
La forma en que la beso Yuki supo que es una promesa de que la follara tan duro que apenas podrá levantarse al día siguiente, y joder que ya quiere que sea de noche.
Ella cumplió y se puso encima del bikini una playera de él, pero puta madre que a ella todo se le ve provocativo, incluida esa playera que le queda muy grande y holgada, pero prefiere mil veces que lleve eso puesto a que solo traiga el bikini.
En estos momentos ella está de rodillas en la arena, enterrándolo.
- Ya no eres una mocosa Yuki. –le dice entrecerrando los ojos. –ya estás casada y tienes un hijo, es ridículo que estés jugando en la arena.
- No me importa, me divierte hacerlo. –le dice juguetona.
Neji suspira con pesadez, pero luego sonríe levemente. Ella es infantil, inmadura y manipuladora, y así se enamoró de ella, no la cambiaría por nada.
Dentro del mar, donde el agua les llega un poco más arriba de la cintura se encuentran ambos dándose de arrumacos. Las olas están calmadas y pequeñas.
- He leído que en los mares de Brasil hay muchos tiburones. –dice falsamente asustada, rodeándole el cuello con sus brazos y las caderas con las piernas.
- ¿Si? –pregunta divertido, sobre los labios de ella y llevando sus manos a las nalgas para sostenerla.
- Sip… debimos habernos traído un arpón.
- Ridícula. –Neji abre su boca dejando que ella meta la lengua, haciendo un beso muy apasionado.
- La traes dura. –le dice juguetona cuando rompió el beso.
- Estás mojada, restregándote conmigo y tengo meses sin sexo, ¿qué esperabas? –le dice no sintiéndose avergonzado por traer la verga parada, es un hombre joven, y enamorado, es normal que su cuerpo reaccione al tener a la mujer de sus fantasías mojada, provocativa y fogosa. –ya te divertiste mucho, vamos a la habitación. –le sugiere provocativo.
Yuki se muerde el labio inferior, sentir su verga picarle el sexo, la forma en que le habla la está convenciendo, también lo desea mucho, pero por otro lado quiere divertirse, es la primera vez que está en Rio de Janeiro, que dilema.
Neji está sentado al pie de la cama completamente desnudo. No, no perderá tiempo desnudándose, ya perdió mucho tiempo esperando convencerla para que vayan a la habitación.
Cuando la puerta se abrió su jodida imaginación no compite ni un poco con la realidad. Con solo verla su pene se puso duro y se alzó al instante. Y ella no solo se conformó con vestirse de esa forma para él sino que se pintó los labios de rojo intenso haciéndola ver más sexy.
- Veo que te gusto. –le dice coqueta mirándole el pene de forma ansiosa.
- Ven. –ordena haciéndole una seña con la mano.
Neji aprieta la mandíbula al verla caminar a él de esa forma tan provocativa, contoneando sus caderas, mirándolo con esa picardía que siempre le ha gustado en ella, con esos ojos dorados brillando en deseo.
Sabe que a su mujer le gusta verlo desnudo, con su pene duro y alzado mostrando el deseo que siente hacia ella. Sabe que con solo verlo así ella ya está mojada y lista para él, pero piensa disfrutarla.
Yuki llega a él y apoya sus manos en los hombros de él, colocando cada pie al costado de los pies de él, como si se fuera a sentar a horcadas, solo que quedándose de pie.
Neji coloca sus manos en las piernas de ella y se las acaricia, jodidas piernas, como las ha adorado desde la preparatoria. Su mirada sigue el camino de sus manos, como si no solo con sus manos la acariciaran.
Y Yuki se muerde el labio inferior, él la mira con tanto deseo, ese fuego ardiendo en esos ojos perla como la vuelven loca. Entonces se sobresalta y jadea cuando esas grandes y duras manos le tomaron el culo, entonces él gruño.
- Voltéate. –le ordena soltándole el culo.
Adora que le ordene las cosas de esa forma en la intimidad. Curiosa y ansiosa por lo que piensa hacer, obedece, se voltea dándole la espalda.
- ¿Acaso quieres darme unas nalgadas? –pregunta juguetona y picara, inclinándose y alzando su culo hacia él, como ofreciéndoselo.
Lo oye gruñir, lo conoce tan bien que sabe que seguro se pasó una mano por la barbilla donde intenta contenerse para no tomarla de las caderas y metérsela de una vez.
- ¿Nalguearte? –pregunta en un tono burlón y ella se muerde el labio inferior al sentir sus rasposas manos acariciándole las nalgas.
Las bragas que trae son de encaje y de esas que se te meten en el culo, ósea que siente esas rasposas y grandes manos hacer contacto directo con su piel.
- Haré algo mejor. –Yuki jadea al sentir la respiración de él en sus nalgas, entonces se sobresalta y gime de dolor cuando él le mordió una nalga.
- ¡Neji! –lo llama con reproche volteándolo a ver por sobre su hombro.
- Te dije que haría algo mejor. –le dice mostrándole una sonrisa prepotente que le saca una mueca de indignación.
El castaño coloca sus manos en la cintura de ella y se pone de pie a la vez que la va enderezando a ella, subiendo sus manos hasta la parte baja de los pechos de ella, que traviesa comenzó a restregar su culo en la dura verga del castaño.
- Lo extraño, métemelo. –le pide de forma golosa, restregándose más.
- ¿Enserio? ¿No eras tú la que se negaba a que te la meta? –le pregunta provocativo en el oído, a la vez que sube sus manos, y comienza a sobarle los pechos por encima de la tela que los cubre.
- No lo hacía porque no extrañara tu verga sino para hacer nuestra luna de miel más excitante. –le dice picara, restregándose más con él.
- Te la meteré hasta que sientas que te parto… pero no aun. –se muere por metérsela ya, pero quiere jugar más con ella, enloquecerla tanto como lo ha estado enloqueciendo a él.
Yuki jadea cuando él de forma brusca le bajo el corpiño descubriéndole los pechos, entonces la giro para que quede frente a él de una forma tan inesperada y que la hizo sentir como una muñeca ligera.
Ver cómo le mira los pechos y que se relame los labios la hizo jadear, sabe lo que viene, él le mamara los pechos hasta dejarlos adoloridos, sabe lo mucho que le gusta hacerlos.
- Híncate. –le ordena.
- ¿Ah? –ella pensó que le lamería los pechos, los ve como si deseara hacerlo.
- Híncate. –le vuelve a ordenar con más firmeza.
Neji anda mucho más dominante y mucho más mandón, puede ver que se está controlando mucho y es la primera vez que lo hace, por lo general rápidamente lo domina el deseo y se coge duro.
Curiosa por la situación se hinca haciendo que su cara quede frente a ese enorme y parado pene. De solo verlo se relamió los labios, saboreándolo, está por tomarlo con las manos para comenzar a lamerlo, seguro es lo que quiere y ella desea hacerlo, pero frunce el ceño porque él se alejó, no dejando que lo tome.
- Si lo quieres hazlo con las tetas. –le dice sonriéndole de forma pervertida y Yuki sonriendo picara toma sus pechos entre sus manos y los alza.
- ¿Quieres que te la sobe con estas? –pregunta provocativa.
- Exactamente.
Mas excitada por la situación y la actitud de él hace lo que le pidió, tomándole con los pechos el pene, dejándolo en medio de ellos, y apretando sus pechos con las manos, comenzando a sobarle la verga con los senos.
Neji gruñendo mueve su cadera, se siente tan bien. Se esa conteniendo mucho para no correrse. Entonces ella traviesa como siempre inclino su cabeza para poder lamerle la punta, devorarla como una chupeta mientras se la soba con esos golosos pechos.
El castaño se hace el cabello hacia atrás para que no le obstruya ni un poco esa maravillosa vista de tenerla a ella hincada, sobándosela con las tetas y lamiéndole la punta. La conoce, debió saber que esa traviesilla no solo haría eso, la muy canija abrió su boca para rodear toda la punta de su verga y comenzó a succionar, como buscando sacar su semilla.
Su jodido autocontrol está al límite, está luchando para conservarlo… imposible, ya tuvo suficiente resistiéndolo. Aleja su pene de ella, la toma del brazo y la alza, aventándola a la cama.
- Tan brusco como siempre. –le dice sonriéndole divertida y juguetona.
A ella le gusta provocarlo, siempre le ha gustado, ya no tiene autocontrol y ella lo empeora estando solo ahí acostada, con su extensa cabellera negra esparciéndose en la cama, con las tetas de fuera y abre las piernas hacia él.
- Ven Neji. –con sus manos se hace a un lado las bragas, descubriendo su entrada.
Neji se tiro encima de ella, quedando en medio de sus piernas y sosteniendo su verga la dirigió a esa golosa entrada y entro de un solo golpe, resbalo fácilmente ante lo húmeda que esta y se sintió tan bien estar de nuevo dentro de ese estrecho y muy mojado coño.
Yuki grito de placer y dolor a la vez que arquea su espalda.
- Tan grande y grueso como lo recordaba. –le dice coqueta colocando sus brazos sobre los hombros de él.
- Tan estrecha y húmeda como me gusta. –le dice ronco sobre los labios de ella antes de unirlos en un fogoso y desesperado beso que ella respondió de la misma forma.
Sin dejar de besarse Neji la tomo de las caderas y comenzó a follarla rápido y duro como tanto lleva anhelándolo.
- ¡Oh mierda, me vengo! –grita Yuki llena de placer, moviendo más sus caderas, sus labial se esparció gracias al fogoso beso.
- No lo harás, hasta que yo te diga. –le ordena teniendo sus labios manchados del labial de ella.
Entonces comenzó a dar succiones en el cuello, la marcara por todos lados para que no se ponga ningún jodido bikini.
- ¡Neji! –gime desesperada por venirse, siente que no podrá controlarlo mucho.
Desesperada le revuelve el cabello y le rodea las caderas con sus piernas, enterrándole los tacones en los glúteos, sacándole un gruñido de dolor y placer.
Neji siguió bajando sus besos hasta uno de sus pechos y se metió el pezón a la boca, succionando, sintiendo el sabor de la leche.
Yuki grita y arquea la espalda.
- Por favor Neji. –le suplica ya llorando de la desesperación.
El castaño alza su rostro, acercándolo al de ella.
- Lo necesito. –le suplica y como adora que le suplique así en el sexo, verla tan desesperada y ansiosa por tener el jodido orgasmo.
- Dámelo nena. –le dice provocativo sobre sus labios antes de volverlos a besar con pasión, metiendo su lengua que danza con la de ella.
El gemido de Yuki se muere en ese beso, a la vez que siente su orgasmo tan potente y duradero. Neji no dejo de penetrarla con salvajismo, adora como lo aprieta, lo hace como si buscara sacarle su semilla, ordeñarlo hasta dejarlo seco.
Ella presa de su orgasmo le araño la espalda y encajo más sus tacones en los glúteos de él. Cuando está por terminar ese maravilloso orgasmo siente a Neji gruñir entre sus labios y ella gime sintiendo como lo llena con su semilla.
Terminando el orgasmo de ambos sus cuerpos se aflojan, con el quedando encima de ella, pesa, pero no le molesta, le gusta tenerlo encima de ella, respirándole agitado sobre su cuello o pecho, en este momento es sobre el cuello.
- ¡Wau! –exclama recuperando un poco la respiración y comenzando a acariciarle el cabello.
Lo siente sonreírle sobre el cuello para después dejar suaves besos.
- Como extrañaba esto. –le susurra haciéndole cosquillas con su respiración.
- ¿Tanto como yo? –pregunta juguetona.
- Mucho más, nena. –Neji sube su camino de besos hasta los labios de ella, enderezándose un poco. –y tu esposo quiere más… ¿lista para una segunda roda, señora Hyuga? –pregunta coqueto.
- Más que lista Hyuga-san. –le dice picara colocando sus brazos encima de los hombros de él.
El castaño sonríe de forma torcida y une sus labios a los de ella a la vez que mueve suavemente su cadera, sintiendo ambos como poco a poco se va alzando y poniendo dura la verga del castaño dentro de ella.
Es un nuevo día y ambos se encuentran desayunando en la cama. Están despeinados, él solo trae puesto su bóxer y ella una playera de él. Yuki le da de comer en la boca y él le da a ella.
- Por tu culpa no podré ponerme bikini, me dejaste chupetones por todos lados. –le dice con reproche, fue al baño y ni su estómago se salvó de los chupetones, hasta en las piernas le hizo varios. – ¡lo hiciste a propósito! –le reclama al verle esa sonrisa llena de prepotencia.
- ¿Tú crees? –pregunta con burla.
- Es injusto, ¿ahora qué me pondré para ir a la playa? –le dice con reproche. –si por ti fuera nos quedamos encerrados en la habitación, pero yo quiero turistear. –Yuki hace un puchero, pero abre la boca cuando Neji dirigió un trozo de mango a la boca de ella.
- Ingéniatelas. –le dice sonriendo socarrón para después lamerse los dedos con los que tomo la fruta.
- ¡Maldito celoso! –exclama echándosele encima.
- Vas a tirar la comida –más que mostrar reproche se muestra divertido, mientras forcejea con ella de forma juguetona.
- ¡No siempre tuve pechos grandes quería lucirlos, ahora no podre porque están llenos de chupones!
- Esas tetas solo las puedo ver yo. –le dice con prepotencia.
- ¡Te llenare de chupetones como venganza!
- Adelante muñeca, soy tuyo. –le dice dejando de forcejear, mostrándose divertido ladea su rostro de forma que su cuello quede expuesto a ella.
Yuki le sonríe con picardía, mostrando la satisfacción que le provocaron sus palabras. Así que se lanzó al ataque para llenarle el cuello de chupetones.
Neji lo está disfrutando, y mientras ella sigue haciéndole chupetones, bajando más y llegando al torso, él metió una de sus manos dentro del bóxer y se sacó su dura verga y con su otra mano la tomo de la cadera alzándola un poco.
- Mientras me marcas, móntame, Yuki. –le ordena moviendo su cadera hacia adelante.
Yuki se alzó, haciéndose el cabello hacia atrás y su mirada picara se topa con la pervertida de él. La pelinegra se saca la playera, aventándola en el suelo. Se alza un poco, posicionándose encima del pene del castaño, dejando que él guie su verga a la ansiosa entrada de ella.
Él gruñe y ella jadea cuando entro en ella. Las manos del castaño al instante se dirigieron a los libidinosos pechos de su esposa, los cuales sobo y Yuki que lo cabalga se inclinó para seguirlo marcando, le dejara tantos chupetones como él le dejo a ella, si ella no puede vestirse con ropa fresca no dejara que él tampoco lo haga.
Dejará que ella tenga el mando, le vale mierda si se tira la comida, que la limpien las empleadas del hotel, ahorita solo le importa disfrutar el momento y si anda de suerte ese día se quedaran en la habitación para follar como conejos.
Al fin está teniendo un día de suerte, ya pasan de las tres de la tarde y ellos se la han pasado en la habitación del hotel follando, comiendo, follando, jugando, follando, bañándose, follando, comiendo, follando, en resumen se disfrutan.
En este momento esta Yuki desnuda acostada boca arriba en la cama, sobándose los senos, gritando de pacer y teniendo sus piernas abiertas, encima de los hombros de Neji quien tiene su cara enterrada en la entrepierna de ella, besándole el clítoris mientras la penetra con los dedos, saboreando su miel tan exquisita y dulce.
El castaño succiona, lame y rosa con los dientes ese pequeño y duro botón haciendo a su esposita retorcerse de placer.
- ¡Me vengo Neji! –grita desesperada al sentir el intenso orgasmo invadirla.
- Dámelo, nena. –ruge ronco, succionando con más fuerza el clítoris.
Yuki grito, arqueo su espalda y se estremeció, sintiendo como su orgasmo le pone la mente en blanco, su cuerpo se estremece y el castaño siente como le aprieta los dedos.
Neji se separa relamiéndose los labios y saca sus dedos con brusquedad los cuales lame a la vez que con su otra mano le abre más las piernas para acomodarse en medio de ella, sin dejarla recuperarse de su orgasmo la penetra con fuerza sacándole un grito de sorpresa y placer.
- Me pienso cobrar todas las sesiones de sexo que me debes… que problema no la pasaremos aquí encerrados todos los días de nuestra luna de miel. –dice con falso lamento y sonriéndole con picardía a la vez que le alza las piernas hasta colocarle los talones a la altura de sus hombros.
- ¡Oye! –exclama indignada. –yo quiero… ¡oh!
Yuki no pudo seguir quejándose ya que él comenzó a mover la cadera a la vez que con uno de sus dedos le acaricia el clítoris sin disminuir el ritmo de sus penetraciones.
Frente a la puerta de la casa de los padres de Neji se encuentran el castaño y Yuki. Él de pie atrás de ella, rodeándole la cintura con sus brazos y dándole juguetones besos en el cuello, pareciendo la pareja de recién casados que son.
Esa luna de miel fue sin duda estupenda, se la pasaron haciendo el amor incontables de veces.
- Deberíamos dejar un día más a Hikaru con mis padres. –comenta divertido sobre el cuello de la pelinegra.
- Tentador, pero extraño a mi Hikaru. –le dice juguetona.
- Sí, yo también. –responde divertido.
Entonces la puerta se abre y la sirvienta se sonroja al ver a la pareja de lo más melosa.
- ¡Hikaru, mami está aquí! –grita aniñada, soltándose del agarre de Neji y entrando a casa corriendo, pasando alado de la empleada.
Neji sonríe divertido y camina tranquilamente, adentrándose mientras la sirvienta hace una leve inclinación en forma de respeto, teniendo una gran gota de sudor resbalando por su nuca, la esposa del joven amo es muy infantil.
Tomando el té en el salón principal están los padres de Neji. Hikaru está acostado en la carriola, balbuceando y dando manotazos.
- No deben en tardar en llegar Neji y Yuki. –comenta Hizashi mirando a su esposa que suspira con pesadez, ella quería tener más días con ella a su nieto, no solo es lindo sino que es tranquilo y no es molestia cuidarlo.
- ¡Hikaru, mami está aquí!
Ante el grito infantil de Yuki, Hizashi sonríe divertido y Kazumi suspira con pesadez.
- Esa ni siendo madre madura. –dice resignada.
- Eso la hace mona. –comenta divertido.
Yuki entro corriendo dirigiéndose a la carriola y alza a su hijo que sonrío feliz al ver a su madre.
- ¡¿Me extrañaste verdad?! –pregunta melosa, comenzando su ataque de besos por toda la cara.
- Saluda mocosa mal educada. –la reprime Kazumi.
- Hola. –saluda juguetona y sigue con su ataque de besos hacia su hijo que no deja de reír divertido y feliz.
Kazumi suspira con pesadez y Hizashi se muestra aún más divertido.
- Padre, madre. –Neji entra y hace una leve inclinación de cabeza.
- ¿Cómo les fue? –pregunta Hizashi.
- Excelente. –Neji se coloca atrás de Yuki y le revuelve el cabello a su hijo. – ¿te portaste bien, campeón?
- De maravilla. Mi nieto me enorgullece; es bien portado… que bueno que no saco el carácter de su madre. –dice mirando con ojos entrecerrados a Yuki que le saco la lengua burlona.
- Ven acá campeón. –Neji toma de los brazos de su esposa a su hijo y lo alza, este se mostró igual de feliz y emocionado al ver a su padre.
Hizashi y Kazumi miran a su hijo, siempre fue serio, reservado y amargado, desde que esta con Yuki es más relajado, aun así no se lo imaginaron como un padre amoroso, ver que en verdad lo es se enorgullecen más de él.
Es un agradable domingo por la tarde. En la casa de Sakura y Sasuke, más específicamente en la sala, se encuentra Neji, Hikaru y Sasuke sentados en el sillón, frente a la enorme pantalla donde se está trasmitiendo el juego. Como los machos que son Sasuke y Neji se enojan, gruñen o maldicen cada que su equipo falla o les comenten falta, sonríen y gritan cada que hace anotación.
Y aunque Sasuke se vea muy animado viendo el partido, esta todo ojeroso, parece que lleva días sin dormir, lo más extraño es que se ve muy acostumbrado a eso.
- Estúpido arbitro vendido. –dice rencoroso Sasuke cuando entro el medio tiempo.
- No hay duda de eso. –Neji frunce el ceño también mientras arrulla a Hikaru el cual lo tiene en brazos. –por cierto, te vez fatal. –Neji lo mira como el desperdicio humano que parece.
- No molestes… ¿cómo es que tú nunca te viste así cuando la loca estaba preñada? –Sasuke lo mira con ojos entrecerrados, comienza a pensar que es un subnormal, hasta Naruto se vio tan mal como se ve él ahora, y a Neji jamás lo vio así.
- Yuki tuvo un embarazo tranquilo. –Neji le sonríe con arrogancia y Sasuke lo mira con envidia. –Hikaru es un niño bien portado. –dice con orgullo, hasta el pecho se le inflo ante lo orgulloso que se siente.
- Ojala te mueras. –le dice rencoroso, la está sufriendo y mucho, y sabe que la tortura no termina cuando Sakura se alivie, al contrario, sigue. Ya vivió la experiencia con los bebés de mentiras con el proyecto escolar, cuando lo tenían no los dejaba ni dormir, pero el desgraciado de Neji parece que ni sufre eso.
- Muérete de la envida. –Neji lo mira con superioridad.
- Ya tendrás más hijos y deseo con todo mi ser que no corras con la misma suerte.—le dice rencoroso. –ojala te toque una mini-Yuki.
Neji mostró expresión de terror, si tiene una Mini-Yuki seguro muere joven, que se parezca a ella seria mono, pero si saca el carácter, que todos los Dioses lo libren de ello.
- Yo espero que tengas una hija que saque el carácter de Sakura. –le dice con rencor.
Sasuke ahora fue el que puso expresión de terror. Si tiene una hija como Sakura que además se parezca físicamente a ella morirá joven y calvo de tantos corajes.
- Si es niña y se parece a Sakura la encierro en una torre como a Rapuncel. –piensa decidido.
- Sasuke parece un muerto viviente… amo verlo así. –comenta burlona Yuki que esta inclinada, apoyándose en la barra y tomando con una de sus manos unas patatas.
- Enserio, no es mi intensión no dejarle dormir, y cuando me doy cuenta como me hacen comportarme las hormonas hasta yo misma me doy miedo… pobrecito. –comenta mostrándose para nada culpable.
La peli-rosa está de pie preparando unos sándwich y alguna botana. Viste ropa cómoda para andar en casa, y su gran vientre de casi seis meses resalta, además el embarazo le sienta muy bien, la hace ver más hermosa.
- Admítelo, te estas vengando por ese proyecto en la escuela. –Yuki sonríe socarrona, que Sakura no haya dicho nada además que sonría picara le demuestra que tiene razón, por lo que Yuki niega divertida.
Yuki y Sakura entran a la enorme sala cargando las bandejas con la botana que dejaron en la mesa de centro que está cerca de donde están sentados.
- ¿Se durmió? –pregunta Yuki acercándose a Neji, notando a su hijo más tranquilo y con los ojos cerrados y el castaño asintió.
En cuanto Sakura le paso un sándwich a Sasuke luego se sentó a su lado, y él la rodeo, atrayéndola más a él de una forma para poder acariciarle la barriga, no sin antes darle un cariñoso beso en la cabeza y ella se acomodó, recargándose con él.
Yuki tomo con cuidado al niño para acostarlo en la carriola y Neji se inclinó para tomar un sándwich. Después de dejar a Hikaru bien acomodado se fue hacia donde esta Neji y se sentó en sus piernas, no sin antes tomar un sándwich también. El castaño al instante le paso los brazos por la cintura y la acomodo para que le permita ver el juego.
Entonces la pantalla enfoco al público dejando ver a Kiba, Naruto, Suigetsu, Sasori y Shikamaru animados haciendo desmadre, bueno, Shikamaru tranquilo pero se le ve emocionado.
- Por estar de luna de miel no conseguí boletos. –Neji los mira rencoroso.
- Sakura no me dejo ir. –Sasuke mira con odio y envidia a sus amigos.
Sakura y Yuki se miran de reojo, y sonríen socarronas, una cosa es soportarlos viendo el juego en casa otra es ir a verlo con ellos al estadio, y mucho peor es dejarlos ir solos, menos Sakura con lo celosa que es.
Después de pasar toda la tarde en casa de Sakura, regresaron a casa, entonces llamo Brandon y a Yuki le agarro la plática con él, mientras Neji se fue a la habitación llevándose a Hikaru para que su esposa se ponga al día con el mocoso.
Cuando Yuki entro a su habitación se contuvo para no chillar melosa al ver a Neji acostado boca arriba teniendo a Hikaru acostado en su pecho boca abajo, completamente dormido y chupándose el dedo.
Siendo lo más silenciosa se acercó, sacando su celular de los bolsillos de su pantalón y les tomo una foto que sin dudar puso como protector de pantalla. Dejo el celular sobre el buro, con cuidado se sentó alado de ellos, comenzó a acariciarle el cabello a Neji a la vez que se inclina.
- Te amo. –le susurra sobre sus labios y pretendía darle un suave beso para no despertarlo pero él abrió los ojos. – ¿estabas despierto? –pregunta divertida.
- Apenas me estaba quedando dormido… por cierto si me tomas fotos estando indefenso, comenzare a tomarte fotos a ti también estando indefensa. –le dice sonriéndole socarrón.
- No te queda decir eso. La otra vez descubrí en tus archivos secretos muchas fotos que me has tomado desnuda mientras duermo y en poses muy pervertidas. –le dice juguetona.
- Una esposa a la que no le puedo esconder nada… ¿dónde queda la emoción nena? –pregunta viéndose descarado, como si no le sorprendiera que ella las haya descubierto, divirtiéndola más.
El castaño alza su brazo derecho colocándole la mano en la nuca, empujándola hacia él.
- También te amo. –le dice ronco antes de unir sus labios con los de ella, y ella le respondió ese intenso beso donde ambos intentan demostrar cuanto se aman. –y no sabes cuánto… tú y Hikaru son mi vida. –el castaño profundizo el beso y ella no se hizo del rogar.
Fin
awwwww q capi tan fogoso jajajajajaja, bueno, solo falta el epilogo, que en lo personal me encanto como quedo, ahi saldran los hijos de todos
spero les haya gustado el cap
muchas gracias por sus reviews
cuidense
besos
kriss
