Hola chicos ¿Qué tal están? Ehmm bueno primero que nada quiero pedirles una disculpa por no haber actualizado el día que es, pues quería subirlo pero en la página solo aparecía "error 503" y ya no pude hacerlo… pero bueno hoy si eh podido y les traigo el tercer capítulo. Espero me entiendan y disculpen 3 Sin más que decir comenzamos ;)
CAMBIO DE BANDO
Capítulo 3
"Todo Comienza Parte 2: El robo"
(POV HIPO)
– ¡¿Qué?! – grite alterado por las palabras de mi amigo.
– Que vas a poder ver a la hija del narco más seguido y no me engañas, porque la mirabas como un tonto hoy – dijo Emilio imitando supuestamente la cara que puse en la inauguración.
– No digas estupideces – dije molesto mirando hacia otro lado.
– De acuerdo, de acuerdo – pusó cara normal, o bueno… la que tenía si es que se le podía considerar normal – Pero yo opino que... – habló antes de ser interrumpido por una alarma que sonó desde el museo.
De inmediato corrimos adentro con los demás guardias hasta donde se había escuchado la alarma, pero nos llevamos la sorpresa de no encontrar algunas joyas en su lugar.
– ¡Busquemos al responsable! – gritó uno de los guardias.
Todos se esparcieron por el museo incluyendo a Emilio, pero yo me quede ahí un momento "Si el ladrón quería joyas, seguramente ahora estaría en el segundo piso, donde estaban la mayor cantidad de ellas" pensé antes de salir corriendo.
Una vez llegue arriba, encontré a alguien vestido de negro abriendo un contenedor de joyas. Con la mayor discreción trate de acercarme al ladrón pero este noto mi presencia y se volteó a encararme.
– ¡No te muevas o disparo! – ordené notando que no era un hombre sino una mujer con una figura bien definida ante la luz de la luna, de bellos ojos azules y cabello rubio.
La ladrona solo levanto las manos en símbolo de rendimiento o eso me dio a entender soltando una bolsa llena de joyas.
– Al parecer me atrapo – respondió con voz sutil y casi burlona.
– ¿Cómo es que… eres una chica? – volví a preguntar apuntándola con mi arma, algo sorprendido de que fuera una mujer.
– ¿Tiene algo de malo ser una chica?… las mujeres somos mucho mejores que los hombres – me contestó acercándose lentamente sin bajar las manos.
– Si claro… – me burlé sacando un par de esposas.
Ella solo me miró sonriendo mientras yo comenzaba a ponerle las esposas – Probémoslo… – murmuró antes de forcejear conmigo para lograr obtener mi arma, luego de unos minutos finalmente la soltó y se apartó un par de pasos.
– Lo siento my lady, pero sigo teniendo el arma – dije apuntándola.
– Uihhh sí que miedo tengo – contestó burlonamente dándose la vuelta.
– ¡No me abliges a dispararte! – la amenace.
– Hazlo – contestó tomando la bolsa que había soltado cuando levanto las manos "¿En verdad no tenía miedo?" pensé, apuntando su brazo para no herirla mucho y apreté el gatillo.
– ¡¿Pero qué?! – grite al no escuchar el disparo.
– Acaso… ¿Buscaba esto? – comentó la ladrona mostrándome la munición – Upss… creo que la necesitaba para atraparme – habló de forma divertida – Y… también esto – me mostró las esposas que tenía anteriormente.
Me quedé muy sorprendido, "¿Cómo le quito la munición a mi arma tan rápido?" pensé. Okey era mucho más hábil de lo que parecía.
– Mejor suerte para el próximo niño – respondió sacándome de mis pensamientos dándose la vuelta.
– ¡No tan rápido! – gritó Emilio quien para mi suerte había llegado justo a tiempo – ¡Levanta las manos! – ordenó este a mi lado.
– Ahh… lo que me faltaba…otro niño jugando al héroe – murmuró ella levantando las manos.
– ¿Niño? Pero si tengo 20 años – se quejó Emilio mirándome. Bueno de hecho si parecía un niño a veces.
Finalmente nos acercamos a ella con un par de esposas. No me sorprendería esta vez o eso pensé, pero justo cuando Emilio se las iba a colocar hizo otro movimiento rápido poniendo las esposas en muestras manos y arrebatándole a Emilio su arma.
– ¡Pero que rayos! – grito mi compañero buscando las llaves de la esposas, pero… ¿y las llaves?.
– Te lo dije – comentó jugando con las llaves mientras nos apuntaba con el arma "Genial, es nuestro fin" pensé antes de recibir un fuerte golpe en el abdomen y caer al piso con mucho dolor – Nosotras somos mejores que ustedes – habló acercándose a mí – ¿Ya ha quedado claro? – preguntó tomando mi rostro para verla a los ojos, eran hermosos, ¿pero que estoy pensando?. Okey mi cerebro había dejado de funcionar por aquel mar celeste de sus ojos.
Solo asentí sin decir nada, no podía, las palabras se atoraban en mi garganta. Luego ella me soltó para ir por la bolsa con las joyas – Solo tomaré lo que me pertenece – murmuró tomándolas y arrojando el arma al piso – Y como el gato de Alicia – arrojo una bomba de humo atrás de ella –solo desapareceré en la noche – fue lo último que dijo antes de desaparecer junto al humo. Dejándonos a Emilio a mí boquiabiertos.
(FIN POV HIPO)
…
Al día siguiente en la jefatura de policía se encontraban Estoico, Emilio e Hipo hablando sobre lo sucedido.
– ¡No puedo creer lo que me están diciendo! – gritó Estoico sorprendido.
– Pues así es, robaron el museo anoche – repitió Hipo frustrado.
– Y lo peor de todo es que fue una chica – habló Emilio – Una chica totalmente desarmada – comentó enojado.
– ¿Una chica? – preguntó Estoico sin poder creerlo – Una mujer desarmada… ¿derroto a dos de mis mejores policías? – seguía sin poder creerlo.
– Ahhh técnicamente un policía y un detective – le dijo Emilio desde una silla señalando a Hipo. Estoico solo lo miró molesto – P-pero no hay que olvidar que Hipo entreno con nosotros todo este tiempo asique es como uno más de nosotros Jefe – comentó nervioso.
Hipo solo suspiró frustado – La subestimamos y por eso nos desarmo. Es rápida e inteligente, rubia y de ojos azul claro. Además llevaba una mascará que cubría la parte superior de su rostro – explicó el castaño recordando.
– Y no olvides fuerte – interrumpió su compañero – No recuerdo la última vez que alguien me dio un golpe tan fuerte – murmuró frotando su abdomen, al parecer aun le dolía el golpe que ella le había dado.
– Es la primera vez que escucho algo así en toda mi carrera – dijo Estoico molesto – Que una jovencita enmascarada haya vencido a dos de mis mejores hombres… – susurró sentándose en su escritorio.
En ese momento ingreso Patán primo de Hipo y también policía, para mala suerte del oji-verde.
– ¡Oigan!, Ferbus llamo – dijo él desinteresadamente – Quiere verlos en la oficina de su mansión – informó retirándose.
Los tres se quedaron en silencio unos minutos. Ahora estaban en problemas.
– Háganme un favor… – dijo Emilio rompiendo el silencio y llamando la atención del jefe y su hijo – Mátenme ahora ¿sí? –
Ambos suspiraron, ese chico no tenía remedio.
…
Cuando llegaron a la mansión de los Hofferson, Lucero les mostro el camino a la oficina de Ferbus.
– Al fin llegaron – dijo Ferbus sentado en su escritorio.
– Así es Señor – respondió Estoico seriamente.
– Bien…retírese – le ordenó – Quiero hablar a solas con sus hombres – Estoico obedeció y salió de su oficina, no sin antes decir un ligero "suerte" a ambos.
– ¿Qué fue lo que paso anoche en mi museo? – preguntó Ferbus seriamente.
– Un ladrón entro al museo y se llevo gran variedad de joyas – habló Hipo – Tratamos de detenerla…pero nos superó en habilidades de lucha y escape – explicó frustrado.
– Acaso… ¿Era una mujer? – preguntó Ferbus arqueando una ceja.
– Así es – contestó el castaño. Emilio estaba a punto de hablar pero Hipo lo impidió golpeándole el abdomen con su codo, callándolo.
– Bien… – comenzó diciendo Ferbus, quién había notado la acción del oji-verde – Las joyas no importan ahora, puedo remplazarlas en unos días… por ahora, quiero que atrapen a esa ladrona – ordenó pensando "alguien como ella… me será muy útil en mis negocios, al menos si le ofrezco una buena paga".
– Si Señor – dijeron ambos al unísono.
– Tú ya puedes retirarte jovencito – comentó Ferbus refiriéndose a Emilio.
El obedeció y salió de oficina con algo de dolor por el golpe. Dejando a Hipo solo con Ferbus.
– Sé que eres detective jovencito – comentó viendo a Hipo sonriendo.
– Así es señor – dijo el sorprendido pensando "¿Cómo lo supo?".
– Creo que te excediste con el golpe a tu amigo para callarlo ¿no? – preguntó sacando de sus pensamientos a Hipo, quién no sabía que responder.
En ese momento entro Astrid a la oficina llevando algunos documentos.
– Traje lo que me pediste padre – dijo ella intentando sonreir.
– Ohh…si, acércate Astrid – Le ordeno su padre. Ella obedeció y camino hasta donde se encontraba – Hija quiero presentarte al detective Abadejo III – comentó tomando los documentos que Astrid tenia.
– Hola, es un placer conocerlo – saludo Astrid extendiéndole una mano "Valla, miren lo que trajo mi padre… ¿Tú? Jaja no puedo creerlo…así que eso eres".
"Esa voz…" pensó el castaño, notando la acción de la chica – Ahh igualmente señorita Hofferson – le devolvió el saludo, mirándola – Disculpe nos hemos visto en alguno otro lado – preguntó seriamente.
Y… esto ha sido todo por hoy, espero que les haya gustado y… ¿Los he dejado con la duda? ¿Cuál creen que sea la respuesta de Astrid? Bueno esto lo sabremos muy pronto, este viernes para ser específicos. A cierto casi lo olvido xD…
NOTA: Tengo dos historias nuevas en mente pero no puedo publicarlas al mismo tiempo, asique me gustaría que ustedes decidieran cual quieren primero. La primera es "Nuevos Invasores" o la segunda "Cuento de Hadas", comenten la que más les guste y en el quinto capítulo al final podrán leer el tráiler de la más votada ;)
Y hasta aquí llego la nota, nos estaremos leyendo muy pronto, besos y abrazos, chao 3…
