Rutina.
Aunque tengas a otro pendiente,
Quiero verte más
Y aunque sea físicamente
Quiero verte más.
Teclear, teclear y teclear. Uchiha miró concentrado el recién terminado informe que su querida jefa le había pedido. Jugueteó con sus dedos sobre el teclado de su desgastado ordenador haciendo sonar las teclas superficialmente. De un impulso su silla salió disparada hacía atrás, quedando a medias en el pasillo, estiró sus piernas mascullando maldiciones por lo bajo sobre lo horrible que era ese lugar.
Se puso de pie para dirigirse a imprimir el informe, caminó por el pasillo entre cubículos y echó un vistazo a su vecino, quien, para variar, estaba viendo anime shojo en su ordenador –mil veces mejor que el de Sasuke, por cierto –mientras lloriqueaba por el amor imposible de sus protagonistas. Puso los ojos en blanco.
De pie frente a la impresora se dispuso a realizar su cometido, el aparato comenzó a emitir sonidos fuertes y mecánicos, como si fuese a convertirse en un robot en cualquier momento, el joven se apoyó contra la pared esperando, divisando el panorama de la oficina ese día.
—My body is a cage… that keeps me from dancing with the one I love… but my minds hold de key… —comenzó a murmurar una canción, la primera que se le vino a la mente, mientras esperaba que la chatarra pseudo-impresora terminara su trabajo.
Iba de vuelta a su cubículo pero paró en seco frente al de su vecino, entró y se quedó de pie mirando la pantalla del computador, aunque no se oía nada pues su compañero tenía audífonos puestos. Pero ahí estaba, de pronto la enfermera Hyuga se le vino a la mente, al ver a la protagonista en la pantalla, lo recordó solo por el flequillo recto de la chica, ya que ese fue el primer pensamiento que se le vino a la mente apenas la vio. Hinata Hyuga le recordaba a un personaje de anime shojo de los que su compañero de trabajo veía.
—¿Pasa algo Uchiha-san? —el joven a quien Sasuke invadía su privacidad laboral se percató de su presencia.
Sasuke negó con la cabeza aún con la mirada pensativa puesta en la pantalla.
—¿Quién es esa Lee? —se refería a la chica que se sonrojaba mucho en la pantalla.
—Aaah, veo que te haz interesado en la trama de esta magnifica serie —Lee parecía entusiasmado.
—Solo estoy preguntando su nombre —aunque ni Sasuke podía responder el porqué de esa petición.
—Es Sawako-chan —exclamó con los ojos llenos de brillo —es tan dulce e inocente Su amor hacia Kazehaya es tan puro y verdadero…
El Uchiha enarcó una ceja algo divertido algo cabreado, mientras su compañero parloteaba a cerca del dulce amor de los personajes.
—Está bien, gracias —lo interrumpió cuando empezaba a explayarse de las sucias estrategias de "Kurumi".
Debía reconocer que estaba un poco cabreado con su compañero, a pesar de que era un tipo amable y jamás se metía en sus asuntos, pasaba la mayor parte del tiempo en la oficina vagando en internet en su increíble ordenador Mac, que su jefa, tan bondadosa le había dado felicitándolo por su "excelente trabajo". Sasuke sabía que en el fondo no era más que una estrategia para molestarlo y castigarlo por cada desaire que él le daba como respuesta a sus insinuaciones sexuales. No por nada su compañero Lee jamás tenía demasiado trabajo que hacer, ella se lo daba todo a Sasuke.
Chasqueó la lengua y volvió a concentrarse en sus extraños pensamientos mientras tomaba asiento en su escritorio.
Le parecía extraño pensar en aquella joven que conoció en el bar y que luego por casualidades de la vida había descubierto su profesión de enfermera ¿Era casualidad?
Sasuke Uchiha, quien jamás le daba muchas vueltas a los asuntos de su vida –hacía excepción con su pequeño cubículo y anticuado PC –estaba dedicando más de 5 minutos en pensar en una chica. Más allá de que por casualidad haya divisado a aquel personaje de anime que le recordaba tanto a ella, un increíble misterio rodeaba a aquella mujer, era definitivamente extraña y puede que quizás no de la manera en que son extraños los tacones de 1 metro de Lady Gaga, si no más bien extraño como las auroras boreales.
Hinata Hyuga, tecleó en la barra de búsqueda de Facebook, tras aproximadamente un minuto, que se demoró la vieja chatarra en procesar la orden, una lista de resultados apareció en la pantalla, todos con el apellido Hyuga, y entre estos el nombre que él buscaba, acompañado de una foto donde podía divisar a la joven acompañada de aquel rubio medio baboso que había conocido esa noche. Hizo click, y con un poco de suerte la Hyuga no habría configurado su privacidad en la red social.
Voilá.
El perfil de la chica era un libro abierto. Lo primero que hizo Sasuke fue ampliar la foto de Hinata con su novio, se veía tierna y feliz al lado de ese hombre. Rayos, si, ahí radicaba la rareza de aquella mujer: No era para nada la Hinata Hyuga que él había conocido y le había mirado las tetas, para nada, de hecho en la fotografía llevaba ropa muy recatada. Joder, que todo era bastante extraño e inquietante, sobre todo lo que le sucedió en el Hospital luego de que la ecografía de Karin terminara.
Flashback:
En la sala de espera ya se había calmado la pelea Hombreindignado vs enfermeros, cuando la pareja de amigos salió de la consulta. La enfermera Hyuga mantenía la cabeza gacha y al parecer estaba nerviosa, jugaba con sus dedos de una manera que a Sasuke le pareció desesperante. Pronto sacó un móvil de su amplio bolsillo del pantalón e hizo una llamada.
—Sasuke, ¿Sabes que te haría un gran amigo? —preguntó Karin en tono persuasivo. Solo recibió un gruñido como respuesta, aún así ella prosiguió —Qué me llevases a comer unas alitas de pollo, en serio muero de ganas, y ya que más da si engordo, de todas maneras me volveré una pelota de playa con esto del embarazo.
El aludido puso los ojos en blanco pero finalmente aceptó, después de todo le habían dado la mañana libre y tenía que volver a la oficina después del almuerzo.
Cuando se disponían a irse, la manga de la camisa de Sasuke fue jalada levemente, él volteó encontrándose con la cabizbaja enfermera quien solo pudo sostenerle la mirada por un milisegundo.
—Hyuga…Enfermera Hyuga. —corrigió de inmediato.
—Esto… esto no tiene nada que ver con… —balbuceaba torpemente —nada que ver con… con mi trabajo, pero necesito hablar con usted.
Sasuke solo se limitó a observarla y ver como el color rojo subía por su rostro hasta alcanzar sus mejillas.
—Que sea rápido ¿Si? El bebe quiere alitas de pollo. —presionó la pelirroja.
Una enfermera de exótico cabello rosa se sentó junto a ellos a la mesa, sonrió fugazmente y se presentó como "Sakura Haruno". Luego fue ella quien tomo el control de la situación ya que al parecer Hinata no era buena con las palabras, y Sasuke no había entendido ni la mitad de las palabras que había intentado articular la torpe joven.
—Esto será corto —comenzó Sakura mirando a Sasuke —¿Tú la conoces?
Él se quedó callado mirando su taza de café, que por cierto estaba muy insípido. ¿A qué venía ese interrogatorio? ¿Por qué la mujer extrovertida y ebria que había conocido la otra noche lo desconocía y ahora se comportaba como aquel dulce personaje de anime que su compañero de oficina admiraba tanto? Respondió solo porque a él le causaba curiosidad la situación.
—Si, eso creo, pero la recuerdo un poco más… —se lo pensó mientras observaba el semblante dramático de la enfermera —más conversadora.
Hinata se llevó las manos a la cara en un ademán avergonzado.
—Iré al grano —continuó la enfermera Haruno —¿Tuvieron sexo?
Karin que bebía una taza de té en ese justo momento, escupió el líquido por la boca y parte por la nariz, al estallar en carcajadas.
Sasuke gruño una maldición mientras se limpiaba unas gotas de té que habían caído en su camisa.
—¡Sa-sa-kura-chan! —la enfermera Hyuga la regañó. Parecía incomoda y sus mejillas brillaban con color escarlata
—Me están haciendo perder mi tiempo —masculló el pelinegro —¿Quieren explicarme lo que pasa aquí?
En parte se sentía pasado a llevar, se estaban riendo de él, por otra parte no comprendía el comportamiento de Hinata Hyuga ¿Acaso guardaba las apariencias en su trabajo?
—Hinata no recuerda nada de aquella noche —explicó Sakura —Cuando la reconociste y ella a ti no, de inmediato pensamos que tú sabrías algo de qué pasó esa noche. Una relación muy importante está en juego.
La Hyuga escondía su rostro tras su largo cabello, ahora suelto, el rubor y la vergüenza predominaban en su expresión.
Así que el rubio y ella se habían peleado.
—Pues bebió mucho, eso es todo lo que sé —respondió Sasuke, levantándose de su lugar —Es comprensible que no recuerde nada. Solo fui amable y la acompañé a su departamento, no podía ni mantenerse en pie.
Prefería guardarse detalles que tuviesen que ver con el extravagante comportamiento de la muchacha.
—¡E-eespera! —habló al fin Hinata. Sus ojos dudaban desde el rostro, demasiado serio del joven frente a ella, hacia el piso de la cafetería —¿Q-qu-é dijo… Naruto-kun?
Así que el rubio con cara de idiota se llamaba Naruto.
—Parecía bastante desconcertado. De todas maneras le explique que no había pasado nada entre nosotros.
Las dos enfermeras suspiraron al unísono con alivio.
—Vámonos si quieres tus alitas, Karin.
—¡Espera Sasuke! —la pelirroja se levantó con evidente dificultad —Recuerda que tengo un bebe dentro de mí…. ¡Serás cabrón!
Fin flashback.
La chica era, al parecer, una santa que al emborracharse la parte de su cerebro encargaba del pudor se inhibía completamente.
—Hmmm —gruñía Sasuke mientras pasaba descaradamente de foto en foto.
Suspiró y se echó hacía atrás en su silla. Al menos no tendría que volver a lidiar con mujeres ebrias y comprometidas. Si aquel tipo llamado Naruto hubiese sido un matón celópata, de seguro hubiese terminado con un ojo morado y el labio roto. Había tenido suerte.
—¿A caso le pago para que pierda su tiempo en Facebook, Uchiha? —la chillona y desagradable voz de su jefa inundó la oficina. Sasuke dio un respingo.
Se incorporó para tomar el informe y entregárselo a su jefa. Su brazo quedó estirado en el aire sosteniendo el montón de hojas. La mujer se cruzó de brazos y lanzó una mirada reprobatoria a lo que veía en la pantalla, donde aún se podía divisar la foto de Hinata Hyuga abrazando a un enorme perro color blanco.
—Es el informe… —la vos grave de Sasuke hizo que la vieja saliera de su ensimismamiento.
—¿Esa es la manera en la que se entrega un importante informe, Uchiha? —la suficiencia inundaba su voz. El joven ahogó un gruñido que subió por su garganta. —Entrégueme eso en una carpeta, como es debido.
Sasuke paseó la vista por su oficina, ni rastro de carpetas.
—No tengo.
—Oh, no se preocupe, sígame a mi oficina, yo tengo bastantes.
Con un demonio, aquí iba de nuevo. Siempre algo le hacía falta a su trabajo y siempre ese algo se encontraba en la oficina de ella. Luego lo retendría con relatos que Sasuke no se molestaría en escuchar, entonces quizás le preguntaría si necesitaba un masaje, porque se veía muy tenso, como toda respuesta recibiría una negación y finalmente se ganaría un trabajo extra.
—Uchiha-san —interrumpió su vecino Lee —no pude evitar escuchar —le entregó en las manos una carpeta color verde —Tengo otros colores si te interesan.
—Gracias Lee. —se limitó a decir. Acto seguido guardo el informe dentro y se lo entregó a la mujer frente a él, quien no podía esconder su furia.
—Muy bien Uchiha, puede retirarse por hoy —dirigió una mirada homicida a Lee —Usted, venga conmigo, tengo trabajo que darle.
Pobre Lee. Sasuke suspiró, no podía hacer nada, tampoco quería hacerlo, ya era hora de que él pudiese salir temprano de ese infierno llamado oficina.
El otoño se estaba haciendo presente en la ciudad. Los arboles del parque se tornaban dorados y dejaban caer sus hojas en los parques. El viento enfriaba las mejillas y el cielo estaba encapotado, sin embargo las colegialas aún lucían sus piernas con sus cortas faldas.
.
A Sasuke le gustaba tomar el camino por el parque hacia su departamento mientras escuchaba música y se distraía del mundo. Por un instante se le pasó por la mente irse al bar pero pensó que era demasiado temprano, y en el fondo de su subconsciente se sintió avergonzado y se odió a si mismo de solo pensar que la idea se le vino a la mente cuando pensó que encontraría a la chica Hyuga allí, así que sacudió la cabeza para dejar de pensar en el asunto, se acomodó la bufanda para cubrirse del viento de la media tarde y decidió irse a casa.
Un departamento en la zona oriente de la ciudad era suficiente para un soltero como él, a pesar de que aquel edificio departamental albergaba a numerosas familias y él era el único soltero del lugar, le gustaba el ambiente, sin tomar en cuenta los chillidos de los niños los domingos por la mañana, era una ubicación buena y la gente era de bien.
El contraste del balcón de Sasuke Uchiha con el de sus vecinos era abismante, justo al lado, el balcón de los Yamanaka se adornaba con coloridas flores bien cuidadas que hacían parecer el departamento del Uchiha abandonado. La hija mayor de la familia, Ino Yamanaka se encargaba todos los días de mantener en perfecto estado las plantas, y por qué no decirlo, todas las tardes esperaba pacientemente ver a su vecino aparecer por la esquina de la calle para admirar su atractivo y fantasear, como toda adolescente de 17 años aburrida de la subnormalidad de sus compañeros de clase.
Esa tarde lo vio especialmente guapo, acercándose por la calle enfundado en un Montgomery gris. Se mordió el labio inferior y se acomodó la falda del instituto, recogiéndola desde la cintura para que resultara verse más corta. Ese día intentaría dar un paso más en el flirteo que había iniciado con su vecino hace al menos 6 meses. Mas su plan se vio frustrado al divisar un conocido Kia 600 doblar la esquina, apenas segundos después de que el pelinegro ingresara en el edificio.
Frunció el seño enojada y volvió a entrar a su hogar.
—Tienes una vecina muy linda —la áspera voz de Itachi Uchiha se hizo presente en el departamento.
—Hmm —fue lo que recibió como respuesta por parte de su hermano menor —Es solo una cría —agregó —¿Se puede saber qué haces por aquí?
—Vine a visitarte ¿Hay algo de malo en ello? Traje unos nuevos video juegos —el denso ambiente de la situación desapareció de a poco. Sasuke apareció en la sala con una consola en las manos y procedió a instalarla, arrodillándose junto al televisor.
El Uchiha mayor se lanzó al sofá y quedando despaturrado sobre este, observo a su hermano conectar cables con sus hábiles manos. Sonrió imperceptiblemente y tomó la laptop que descansaba sobre la mesita de café.
—Vaya mira, que popular eres —observó la pantalla, donde el Facebook de Sasuke permanecía en sesión abierta, en la esquina superior la señal de solicitud de amistad se encontraba con un número 1 destacando en rojo. —Una chica quiere ser tu amiga.
—Deja eso ya, yo ni uso esa estúpida red social —masculló entre dientes, recordó la indagación que había realizado hace un rato en el trabajo, sintiéndose estúpido.
Itachi paseó la vista por la foto de perfil de la mujer, tenía el cabello recogido en una coleta, una gran sonrisa adornaba su bello rostro, llevaba puesto el uniforme de enfermera del Hospital Central. Sonrió con picardía.
—¡Y es una enfermera!
Las manos de Sasuke dejaron de moverse, levantó el rostro hacia su hermano, con el seño fuertemente fruncido. ¿Podría ser que…?
—¿Quién es? —se atrevió a decir una vez seguro de que su voz no sonaría alterada.
Su hermano mayor sonrió satisfecho de haberlo perturbado, aunque realmente él no sabía todos los pensamientos que pasaron por la cabeza de Sasuke en esos silenciosos segundos en que se demoró en preguntar, tampoco sabía los acontecimientos sucedidos hace un par de días. Para Itachi, su hermano era simplemente torpe con las féminas.
—Sakura Haruno —el tono de su voz intentó ser neutral —¿De qué la conoces?
Los agiles dedos del Uchiha menor comenzaron a trabajar de nuevo, desenredando y conectando cables. Se sintió idiota de haber pensado por un segundo que la solicitud de amistad pertenecía a otra mujer.
—La he aceptado —anunció Itachi.
—¿Qué? Joder, si serás cabrón —Sasuke se puso de pie y le quitó bruscamente la laptop a su hermano —Ni siquiera la conozco…
Observó la foto por un momento y se sintió confundido.
Al fin, creo que este capitulo quedó especialmente tedioso, pero muchas son las ideas que hay en mi cabeza que no podría escribir sino me explayo bien en las situaciones, quería poner como era la vida de Sasuke mas o menos. Además fueron necesaria una bolsa de chocolates -regalo de navidad- y una lista de música cursi en japones.
Por cierto, la jefa es un OC, no quise poner ningún personaje para que fuese tan odioso xD
Las canción que canta Sasuke es "My body is a cage" de Arcade Fire, la estaba escuchando en el momento de escribir esa parte, la letra de en principio es una canción de Francisca Valenzuela.
Muchas gracias a las lectoras por leer, quizás este cap las decepcionó o quizás no, pero les prometo que es necesario para que la trama continue.
No sé si Karin me ha quedado muy OoC pero es que es dificil saber como se comportaría si no estuviese enamorada de Sasuke, y la verdad no quería hacer el drama de poner como 10 mujeres tratando de conquistar al pobre xd
Haré la aclaración de que el fanfic es AU porque ya me dijeron que por qué Ino no tiene la misma edad que los demás y tiene 17 xD Tambien que Sasuke parece muy diferente, trato de hacerlo serio y pesado como lo es, pero es dificil hacerlo amargado porque en el contexto del fic nadie ha asesinado a su familia, entonces se le resta eso de la personalidad de ser un vengador.
En fin, gracias a.
Amy-dota2: Precisamente fue lo de la personalidad de Hinata en Road to ninja en lo que me inspiré para hacerla más extrovertida. Y no te preocupes que no tengo muy pensado hacer sufrir a Naruto, pero eso lo verás con el tiempo. Y ya ves como Sasuki no se saca de la cabeza a Hinata 1313. gracias por leer :D
Meybell Clay: Gracias por leer y espero que la historia siga gustandote y que esta actualización no te decepcione.
Mitsuji Hitsagi: gracias por leer!
naiu: Sasuke es un excelente antidepresivo así que consolará bien a Hinata, de hecho, todas deberíamos poder comprar uno en una farmacia para cuando tengamos pena (?) Gracias por leer :3
angel maria 15: Lo siento, mi trabajo es ser así de mala y dejarlo todo en suspenso (?). Gracias por leer, espero que la actualizacion no te decepcione ^^
Sora Suzuki: Gracias, intento ponerle bastante humor, aunque me debane la cabeza xD
: Al parecer tu tambien te golpeaste en la cabeza y te olvidaste de mi fic (?) jaja espero que te guste la actualización.
SnowyEvee: Me sonrojas :$ la verdad me cuesta mucho escribir y no irme en puros dialogos, sobre todo si me bloqueo y no se describir muy bien las situaciones u_u es un halago que te guste mi forma de escribir, significa mucho para mí :D
Gime y Ono-san: gracias por leer ^^me gustaría leer más sus opiniones y en qué debería mejorar.
UmeFuyu: Me alegra que te agrade . a mí me cuesta mucho describir situaciones, en cambio los dialogos me salen mas fáciles, todo lo contrario a ti! jaja. Espero que te haya gustado el capitulo. Nos leemos :D
: Gracias por leer, y bueno, aquí está la respuesta a tu deseo xD Sasuki intenta ocultar la importancia que le da al tema pero las cosas no se pueden ocultar para siempre xD
