Advertencia: pueden encontrarse con spoilers del videojuego Halo 4. Para quienes no conozcan el juego, por favor buscar una referencia si es posible, el trailer del juego en youtube estaria bien, solo si pueden, de todas maneras lo recomiendo para que se entiendan las referencias y no resulten odiosas.
Noche de Halo, la chica Hyuga y drogas.
Con manos empapadas
Con mirada embobada
Con el corazón latiendo
Con el cuerpo resistiendo, oh.
El garzón posó el plato con comida frente a Sakura, esta agradeció acompañando con un leve gesto. A su lado Naruto maldecía en voz baja sobre la falta de conocimiento sobre el Ramen, el plato frente a él no se comparaba con los que se servían en Ichiraku.
—Y pensar que cuesta el doble… —murmuró para si mismo, algo pensativo.
Todos los de la mesa levantaron la mirada hacia el rubio, cada uno con una expresión preocupada en su rostro debido a la falta de energía que su amigo había mostrado en las últimas semanas. El motivo era un secreto a voces que, sin embargo, nadie se había atrevido a preguntar o señalar sobre el tema, casi como si la mención del nombre de Hinata Hyuga fuera la clave secreta que detonaría la tercera guerra mundial. Tenían las palabras atoradas en la garganta, siendo empujadas hacia afuera por la parte mas chismosa de su cerebro, la cual a su vez luchaba contra la empatía y el sentido común.
—¿Dónde está Hinata-sama? —fue Neji quien finalmente habló. Todas las miradas se posaron en él.
—Ella… ella —Sakura no supo que inventar, su mente no respondía al intento de formular una mentira. Las miradas se desviaron hacia ella. —Pensé que vendría contigo, Neji-san —se sintió cruel de lanzar la bola de problemas de vuelta hacia el Hyuga. Todos los ojos estaban devuelta sobre el castaño.
—¿Qué dices? Hace mucho tiempo que Hinata-sama ya no me pide que la traiga a nuestras reuniones —se defendió frunciendo el seño —Ella siempre viene con su novio. De hecho, pensé que vendría con Uzumaki. —Entonces Neji entendió de que se trataba todo, acto seguido fulminó al rubio con la mirada.
La guerra se detonó en medio de aquel restaurante.
Neji podía ser el mejor médico con especialización en neurobiología en toda la región, pero a veces olvidaba ciertas normas sociales, como no hablar de la novia de tu amigo cuando estos están peleados.
—Creo que Naruto merece distraerse un poco —intervino Sakura levantando un poco la voz —como sus amigos debemos apoyarlo y…
—¡Hinata-sama también debe estar pasándola mal! —Neji la interrumpió, acto que no pasó desapercibido, por lo general el joven era muy respetuoso —Como amigos debemos ser imparciales respecto a estas situaciones.
—¡Tú eres el que no está siendo imparcial!
—Chicos… ya basta, de verás —Naruto intervino finalmente, forzando una sonrisa que le dio un aspecto poco agraciado.
La parte chismosa de Kiba, Gaara, Tenten y Matsuri, que se habían mantenido silenciosos durante la velada, se regocijaba como un cerdo en el lodo.
Naruto hubiese preferido pasar su día viernes en su departamento, jugando videojuegos, comiendo ramen instantáneo o viendo alguna película donde el argumento solo llevara sangre y sesos volando, nada de romance.
Sin embargo, Sakura había insistido en que debía despejar su mente y salir con sus amigos ¿Cuál era el problema? Que tenía demasiados amigos en común con Hinata, sobre todo su primo mayor, quien era exageradamente sobreprotector. Naruto no era un hombre brillante, pero sabía que aquella noche terminaría así, y que la idea de comer ramen instantáneo acompañado de su soledad le hubiera dado mucha más paz que estar ahí escuchando como peleaban Sakura y Neji.
—Si quieren darme ánimo vamos a Ichiruaku —propuso. Todos asintieron, sintiéndose culpables —Este ramen apesta, de veras.
Cuando al fin salieron a la calle se dio un momento para admirar el cielo nocturno, las estrellas brillaban intensamente en aquel azul azabache. Se preguntó que estaría haciendo Hinata en ese momento.
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En la mente de ninguna mujer, que se hubiese declarado perdidamente enamorada de Sasuke Uchiha, hubiera caído la idea de que para él un viernes por la noche estaba destinado a quedarse en su departamento y trasnochar con alguna maratón de "The walking dead" o episodios repetidos de "Los Simpson". La imagen que proyectaba el joven era demasiado misteriosa, atractiva y altanera como para pensar que él ocuparía en eso su vida, aunque ni el mismo Uchiha supiera porqué estaba destinando su tiempo en algo tan infantil como eso.
Quizás se trataba de que tenía Halo 4 guardado hace bastante tiempo y no lo había ni siquiera abierto, por otro lado pasar tiempo con sus amigos no era opción, Karin y Suigetsu se habían casado demasiado jóvenes para su gusto, y ahora que esperaban un bebé todo alrededor de ellos se había vuelto asquerosamente cursi, ni hablar de la constante presión e insinuaciones de su amiga para que se buscara una chica ¿Cuál era el afán de todos por querer emparejarlo con alguien? ¿Quién necesita una novia? Sasuke Uchiha no la necesitaba.
Y ni hablar sobre salir a algún bar, la última vez que lo hizo se había conseguido un gran lío con una chica, lo cual le pareció divertido de alguna manera, tomando en cuenta que ni siquiera se había acostado con ella, pero la Hyuga y su amiga le habían dado un nivel de importancia al asunto tal como si eso hubiese pasado en realidad. De todas maneras se sentía relativamente bien como para ir a perder la conciencia con alcohol rancio.
Se recostó sobre su mullido y raído sofá color negro, a lo largo de este emulando a un muñeco de trapo despaturrado, con una cerveza sobre la mesita de café y el videojuego iniciando en la pantalla se sintió en paz por al menos esa noche.
Quizás a la mañana siguiente iría a ver a Mikoto al hospital, se sentía de suficiente buen humor como para ir a visitarla y no arruinarle el día con su agria presencia. Suspiró pesadamente y comenzó a mover sus dedos con rapidez sobre el control de la Xbox 360.
Cuando aterrizaron sobre el planeta que los había arrastrado con su gravedad, dirigió al jefe maestro fuera de la pequeña nave, mientras Cortana le daba indicaciones y coordenadas de donde se encontraban. En ese momento fue que sintió suaves golpes contra su puerta, torció el gesto y lo ignoró, no tenía ganas de que alguien viniera a arruinarle el buen humor, siguió manejando el spartan por aquel lugar, entonces notó que había montón de el covenant y además unos nuevos enemigos, los caballeros prometeos, sonrió como un estúpido adolescente al darse cuenta que había empezado la verdadera acción del videojuego.
Sin embargo, cuando ya se había cargado una buena cantidad de esos enanitos que chillaban cosas ininteligibles y haber conseguido un arma decente cortesía del nuevo enemigo, fue que escuchó algo extraño en su puerta, habían golpeado alrededor de 4 veces más mientras él disparaba contra el covenant, pero esta vez habían voces, para ser exactos eran dos voces. Pauso la consola y se levantó, avanzando con cautela hacia su puerta, agudizó el oído para escuchar.
—¿Qué quieres con Sasuke-kun? —reconoció esa voz como la de su joven vecina, hija de los Yamanaka, se llamaba Ana, o algo así.
—Vengo a follármelo, no molestes niñita —reconoció aquella voz también, más allá de eso, también reconoció aquella agresividad y altanería en su tono.
—¡¿Qué?! —chilló su vecina —¿Cómo te atreves a decir eso?
—Escucha rubiecita, yo digo lo que quiero, si no dejas de joderme te voy a… —eso fue suficiente, Sasuke abrió la puerta intentando que su rostro denotara neutralidad.
—¡Sasuke-kun! —saltó de inmediato Ino jugando con un mechón de su rubio cabello —te traje un pedazo de tarta que hice esta tarde, pensé que…
—No me gustan los dulces, Ana —la interrumpió, luego dirigió su mirada a la otra mujer que estaba de pie en medio del pasillo sosteniendo una bolsa en cada mano.
—Soy Ino, Sasuke-kun —aclaró la chica pero Sasuke ni siquiera la notó, seguía con la mirada fija en la otra chica ahí.
La mujer se acercó hacia él, y empujando con un ágil caderazo a Ino -la cual se fue de vuelta a su hogar chillando sobre que lo injusta era la vida –se posicionó frente a Uchiha, luciendo una sonrisa mordaz en su rostro, enmarcado por su largo y lacio cabello suelto. Lo miró a través de sus grandes gafas de marco grueso, con sus perlados y particulares ojos llenos de altanería. Estaba vestida de manera casi infantil, con una jardinera corta de mezclilla, una camiseta a rayas blanco y negro que le quedaba demasiado holgada como para ser de su talla y unas simple Vans negras. Sasuke pensó que su apariencia aniñada no concordaba con su tono de voz
—Hyuga —la saludó Sasuke sin emoción alguna en su voz, fingiendo espectacularmente lo extrañado y sorprendido que se encontraba por dentro.
—Uchiha —Hinata lo saludó como si se trataran de amigos de toda la vida —¿Cómo has estado? ¿Sigues siendo gay o ya cambiaste de opinión?
Sasuke solo la observó con su mejor mirada de intimidación, sin embargo la chica no se daba por entendida o simplemente estaba intentando irritarlo.
—Estás ebria de nuevo —no se trataba de una pregunta.
—Me ofendes —la azabache frunció el seño indignada, luego se acercó a Sasuke con exceso de confianza, demasiado cerca para el gusto de este, levantándose en la punta de sus pies –pues le ganaba por casi una cabeza –acercó su rostro al de él y espiró por su boca apenas a 5 cm de la cara del Uchiha. Su aliento olía a melocotón, ni rastro de alcohol.
Sasuke retrocedió alejándose de ella, sin mostrar rastros de nerviosismo en su faz, con un gesto la invitó a entrar. Hinata pasó a su lado con aires de súper modelo, pasó directo hacía el living donde hace un rato él había estado jugando, la observó caminar contoneando sus caderas y moviendo su redondo y respingón trasero, se quedó demasiado tiempo mirándole la retaguardia porque pronto la chica lo descubrió infraganti.
—¿Ves algo interesante, Uchiha? —Sasuke mantuvo la calma, no tomaría en cuenta a alguien tan petulante como Hyuga.
—¿Qué haces aquí? —inquirió sin dar muchos rodeos —La última vez que nos vimos me trajiste algunos problemas, de saber que eras tan problemática no te hubiese ayudado.
—Calma, calma —Hinata se paseaba por su departamento como si fuera su propia casa, se acercó a la mesita de café, depositando las bolsas que llevaba, luego se acuclilló junto al mueblecito de la televisión y comenzó a revisar sus videojuegos como si nada —De hecho por eso he venido, vine a disculparme y agradecerte por cuidar mi ebrio trasero, de no haber sido por ti cualquier pervertido se hubiese aprovechado de mi virginal cuerpo de ninfa.
Sasuke alzó una ceja, no sabía como mierda había llegado a esa situación ¿Por qué esa chica venía y se metía en su vida como si nada? Jamás debió haberla acompañado ¿Qué joder se creía Hyuga? Llegaba así a su departamento como si nada y…
—¡¿Cómo coño sabes donde vivo?! —la confusión e irritabilidad sustituyeron la calma de Sasuke, estaba empezando a pensar que la cosa no pintaba para nada normal. Comenzaba a asustarse.
—Ah.. eso —respondió Hinata como si nada —Tú amiga, ya sabes, la obesa con cabello rojo…
—No es obesa, está embarazada.
—Si, como sea, tu amiga al parecer tiene miedo de que seas homosexual o que mueras solo, no la culpo —hizo una pausa mientras leía la caja del Final fantasy XIII —Ella le dio a Sakura tu número de teléfono, tu Facebook, tu dirección… te vendió como una vil puta ¿Acaso es tu proxeneta?
Se quedó callado meditando la información. Eso explicaba el porque de la solicitud de amistad de aquella chica pelirosa –luego de recibir decidió dar de baja su cuenta de Facebook porque le parecía todo demasiado extraño –y la presencia de la Hyuga en su departamento. Karin se había pasado esta vez, era verdad ¡lo estaba casi regalando en bandeja a una enfermera que acababa de conocer! Ya se las iba a ver con él, esa obsesión de ella por emparejarlo con cualquier cosa que tuviera tetas lo estaba exasperando.
Hinata se acomodó en el sofá y se fijó en la pantalla, le lanzó una mirada divertida a Sasuke y tomó el control de la consola, cambió la modalidad a dos players, reiniciando completamente la partida.
—¡Joder no! —gritó Sasuke alcanzando el sofá y lanzándose sobre el control, pero ya era demasiado tarde —maldita Hyuga…
La risa de la chica resonó alta y jovial en el departamento, sonó extraño, como si en ese lugar nunca nadie se riera de esa manera tan despreocupada. A Sasuke le pareció sentir el eco de aquella risa.
—¿Se puede saber a que viniste?
—Ya te dije, vine a agradecerte —se inclinó hacia la mesa, de las bolsas sacó una caja con cupcakes y de la otra dos cafés grandes –con el logo de Starbucks en ellos –en una bandeja —traje pastelitos y café ultra costoso para celebrar la tregua, ya sabes, nada de alcohol de ahora en adelante.
—No me gustan los dulces —espetó con cara de pocos amigos, intentando intimidarla, le incomodaba la facilidad con la que ella se desenvolvía frente a él, apenas conociéndose.
Hinata se encogió de hombros —más para mí —dijo sacándo uno de la caja, lamió el glaseado lenta y sensualmente mientras miraba al pelinegro por el rabillo del ojo, Sasuke desvió la mirada, empezaba a tocarle los cojones.
—¿No tienes nada mejor que hacer? —preguntó con sorna —¿A casó el tarado de tu novio aún no te perdona? ¿No tienes amigos?
Hinata paró en seco lo que estaba haciendo, ni siquiera le dirigió una mirada, fijo su vista en un punto bajo la televisión. De inmediato se arrepintió de haberle tomado el pelo con su relación, nunca había tenido tacto con las chicas, menos con una tan… particular.
—Yo tampoco quiero estar con mis amigos en este momento, hace bien estar solo de vez en cuando —no supo porqué dijo eso, solo sabía que se sintió realmente estúpido diciéndolo.
—¿Me estás echando?
Sasuke la ignoró, algo se vino a su mente de pronto, tenía delante de él a Hinata Hyuga, a quien conoció ebria, mostrándose de la misma manera que esos momentos, sin embargo volvió a encontrarse con ella en el hospital, donde se mostró demasiado introvertida, no obstante volvía a ser aquella extrovertida y aguda joven que conoció la primera vez ¿Qué pasaba ahí? Su teoría sobre guardar apariencias en el trabajo encajaba bastante bien al asunto, sin embargo no perdía nada con preguntar.
—Hyuga —como respuesta recibió un escueto "hmp", seguía cabreada al parecer —¿Por qué cuando estuvimos en el hospital te comportabas tan… tímida?
Hinata rodó los ojos —preguntas, preguntas y más preguntas, Uchiha —comenzó a desmigar un cupcake y comerlo de a poco —Mejor relajémonos, si en verdad crees comprender porqué no estoy con mis amigos entonces cierra el pico y mejor pateemos pútridos traseros zombies.
—En realidad son extraterrestres —la joven le lanzó una mirada mortecina —como sea, juguemos.
La velada pasó sin incomodidad, aunque no hablaron demasiado, el sonido de sus dedos sobre los botones del control resonaban, el sonido de los disparos y la divertida voz del covenant mantenían el ambiente grato sin silencios incomodos, aunque cada vez que aquellos pequeños extraterrestres aparecían Hinata replicaba contra ellos en lo que aparentaba ser supuestamente el idioma de ellos, habitualmente le agregaba algún taco poco apropiado para una señorita. Sasuke solo la miraba de reojo reprimiendo una que otra sonrisa.
Dieron las 4 am y solo recién el videojuego llegó a su fin, la joven fingía cierta emotividad por el acto de sacrificio que hizo Cortana, agregando que para ser un simple holograma estaba muy buena y que para el jefe maestro debía ser un infierno tener que verla siempre y no poder tocarla.
Los créditos comenzaron a aparecer en la pantalla, acompañada de música instrumental típica de películas épicas. Ninguno de los dos dijo algo, Sasuke se sentía extrañamente cómodo, y eso a la vez le molestaba, se encontraba con una completa extraña trasnochando y no se le había siquiera pasado por la cabeza que ella hubiese sido una ladrona de una banda criminal o algo así, se había tomado el café que ella había llevado sin dudarlo ni un poco, aunque si hubiese puesto droga en el ya habría surtido efecto. No obstante la chica hace un buen rato que estaba haciendo el pino, era bastante arrogante y orgullosa, por eso mismo le extrañó que hiciera el ridículo de esa manera frente a él, además de esas carcajadas explosivas que daba cada vez que acribillaba un caballero Prometeo…
—Hyuga —la llamó, ella lo miró a través de sus espesas pestañas, por encima de las gafas —dame uno de esos pastelitos que trajiste.
—Pensé que no te gustaban los dulces —estaba hablando demasiado alto, tomó el último de los queques y se lo tendió, Sasuke lo inspeccionó por fuera, luego lo partió para ver su centro, al encontrarse el bizcocho con una extraña tonalidad verde la miró incrédulo —¿Cuántos te comiste?
—Tres —se encogió de hombros —no es como que esté a dieta…
—No es eso, Hyuga. ¿Sabes de qué están hechos?
—Joder, Uchiha, no lo sé, soy pésima en la cocina —soltó una breve carcajada, con la mirada perdida en algún punto, como recordando alguna ocasión en la que hubiese quemado la cena.
—Son queques con marihuana —Hinata lo miró confundida, luego volvió a soltar una carcajada. —Es en serio ¿Dónde los compraste?
—En un puesto fuera de la estación —se encogió de hombros, aún sonriendo —dijeron que eran queques mágicos, no pensé que se referían a eso —volvió a reír, a Sasuke le pareció inconcebible que eso le hiciera gracia, luego recordó que estaba drogada.
—¿Por qué cada vez que te veo tienes que terminar bajo estupefacientes? —se preguntó más a sí mismo, se pasó una mano por el cabello.
—Exageras —Hinata se lo estaba tomando muy a la ligera. De pronto se puso de pie y comenzó a buscar su bolso.
—¿A dónde crees que vas? —preguntó Sasuke un poco conmocionado, no era de extrañarse una reacción así en él, su madre siempre le enseñó a alejarse de las drogas y demás –aunque él no había acatado esos consejos siempre.
—Me voy —la voz de Hinata sonó suave y queda —mañana tengo turno…
Sasuke se puso de pie, no sabía que hacer, por un instante pensó en ir a dejarla a su casa, no obstante recordó que había maldecido haberlo hecho ya anteriormente, no repetiría el mismo error dos veces, no era idiota. Se quedó de pie pensando, con las manos en los bolsillos. Observó a la chica ahí de pie, sus ojos color malva ya se habían tornado rojos y cristalinos, tenía una expresión extraña en el rostro que manifestaba molestia, se parecía demasiado una muñeca vestida así, no podía ser un cretino…
—Quédate, ya te salvé una vez, puedo hacerlo dos veces —espetó con calma, a pesar de que se le contrajo el cardias cuando pensó en los futuros problemas que implicaría eso —Pero no puedes decirle a nadie.
Hinata sonrió un poco, al parecer no estaba 100% drogada, al menos entendía rápido.
—Yo ocupo la cama —dijo, identificando el dormitorio y adentrándose en él.
Sasuke se quedó ahí de pie, pensando en su estupidez mundial y en que quizás el café si tenía drogas que lo habían incitado a pronunciar esas estúpidas palabras. Sin embargo, estaba demasiado cansado para seguir dándole vuelta al asunto, le daba igual dormir en el sofá con tal de poder dormir. Ya vería que haría en la mañana.
Hola, al fin traje la actualización, me costó, borré el capitulo dos veces porque no quería llenar de dialogos, finalmente hay demasiado dialogo pero quede levemente satisfecha. Creo, además que son necesarios para ir estableciendo la relación entre estos dos.
Todo con respecto a extraterrestres, cortana, jefe maestro, en definitiva lo que está en cursiva tiene que ver con Halo 4, intenté no ponerme latosa con el tema, quizas no lo hayan jugado, les recomiendo ver un trailer si no entienden mucho, quizás me caí en ese punto, pero es necesario que busquen referencias. (no me odien por favor! .)
Cuando lo releí me pregunté a mi misma ¿Es eso demasiado rápido? luego pensé en que estaba escribiendo sobre Hinata y su parte loca y creo que eso lo justifica xD
Con respecto a las gafas de Hinata -que pueden imaginarselas bien hipsters xD -están justificadas, lo sabrán más adelante.
Me reí mucho cuando leí lo mucho que odian a la pobre sakura xD, lo divertido es que ni siquiera se me había pasado por la mente ponerla como rival (no es spoiler, creo que con la explicación sobre lo de karin cierro el tema) en fin.
: espero haber respondido tus incognitas, Hinata no va con neji porque no quiere hacerle perder el tiempo (ya sabes como es hinata) y porque otro medico le dijo que era algo sin importancia. Gracias por leer y espero que te haya gustado este cap, como siempre espero tu opinión.
Hinasasu004: espero que hayas disfrutado el cap, intenté poner más sasuhina, aunque obvio no podía ponerlo de lleno xD Pobre Sakura, aunque ya sabes lo que pasó, como ya dije, no quiero colgarle pretendientes innecesarias a sasuki. Espero tu opinión de este cap, gracias :)
UmeFuyu: lamento no actualizar tan rapido como tu, no todos somos robots que pueden escribir tan bien y tan rapido como tú T_T Espero que te guste el cap y no me quemes con tu amateratsu, no sé si esperas la conti del nejihina, solo advierto que estoy estancada y que tuve que leerme un montón de lemmons para escribir mejor (si, es estrictamente para poder escribir mejor e_e sufrí mucho) Ahora yo te amenazaré con mi amm "tsukuyomi limitado" para que actualices todos los caminos conducen a sasuki (?)
Amy-otracosa: gracias por leer ^^espero que no te decepcione este cap, que bien que no hayas sacado conclusiones y odiado a la pobre de sakura xD porque aquí tienes la respuesta de la solicitud de amistad. Con respecto a Hinata la explicación se irá dando con el tiempo, debo acomodar además que nadie cercano los note y todo eso, ahí sabrás. Espero tu opinion con ansias :D Me alegra que te guste mi forma de escribir.
Guest: Le acertaste un poco con lo de la solicitud de amistad xD me alegro que te guste esos detalles que le dan humor al fic, como lee y la jefa de sasuke xD gracias por leer y espero tu opinión para este cap nuevamente, es importante para mí.
Ross: me alegro que te guste el fic! nop, hasta ahora se ha visto camuflado con eso de que se puso ebria y nadie sospecha, incluso sasuke ya ha dejado de sospechar creando su propia teoria. Disculpa la demora, espero tu opinión y que el capitulo no te decepcione.
Bueno, adios ^^
