Disclaimer: los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto.
Estaba yo tratando de escribir la actualización de "El gran Boicot" pero la maquinaria no pudo, lo bueno es que si funcionó para escribir esto ¿No es del todo malo o si?
*No esto no ha sido una propaganda a mis otros fics fuufufuuf*
Bailando solo en la oscuridad
te vas a acostumbrar a ver toda la vida pasar,
igual que una promesa al anochecer
te puedes disolver al borde de un vaso de cristal. *
Los ojos se le llenaron de un escozor insoportable y las lágrimas amenazaron con rebalsar sus ojos y aliviar la angustia, mas tras ver la espalda de Naruto perdiéndose tras la puerta lo primero que se le vino a la mente fue aquel inoportuno invitado encerrado en su alcoba, no quería que Sasuke Uchiha la viera en esas circunstancias, no podía llorar frente a un desconocido.
Todo había terminado con Naruto, y prefería experimentar esa zozobra que acechaba su alma a solas.
No se molestó en avisarle a Sasuke que ya era apropiado que se marchara, simplemente se sentó en el sofá con la mirada fija en las musarañas, ambas manos juntas en el regazo. Ah… en el fondo ni siquiera lo había asimilado, después de tanto tiempo al lado de Naruto, como amigos, camaradas, había conseguido que el rubio la notara y ahora todo se había ido ¡y ya ni siquiera lo tendría como amigo! Casi no podía creerlo y todo por mantener las costumbres de la familia en pie… pero Naruto la había aceptado en un principio con todos sus defectos, virtudes, metas e ideales ¿y ahora resulta que solo habían sido palabras? Bien, quizás ella no tenía la culpa de todo, pero definitivamente ese pensamiento no la confortaba.
Sus pesares se vieron interrumpidos cuando la puerta de su cuarto sonó casi imperceptiblemente, sin embargo el silencio del lugar le permitió percatarse de que Sasuke había salido de su dormitorio y se plantó en medio de su living lanzándole una mirada penetradora que le hizo encogerse sobre si misma.
¡No! Sasuke había escuchado toda la discusión, por kami-sama… ¿por qué precisamente él tenía que enterarse de sus problemas de pareja? –técnicamente ya no lo eran -, ¡eso era demasiado humillante!
—No-no quiero hablar de eso —se atrevió a decir cuando el silencio se volvió demasiado incómodo entre ellos.
Sasuke la siguió observando, esta vez con algo de confusión, sin embargo asintió al instante y comenzó a moverse, no obstante sus acciones desconcertaron a Hinata pues el Uchiha cruzó la habitación hasta llegar junto a ella, Hinata contuvo la respiración, expectante, hasta que se dio cuenta de las intenciones del joven, quien con cuidado levantó al perrucho que descansaba cómodamente en el sofá junto a ella.
Con el perro acomodado en sus brazos se acercó hasta la puerta de salida, todos sus movimientos bajo los opalinos y sorprendidos ojos de la Hyuga, al llegar a la puerta se dio la media vuelta para dirigirse a Hinata, ella dio un saltito en su puesto y se apresuró a hablar con balbuceos ininteligibles que hacían alusión al can que él se estaba llevando.
—Puedo tenerlo hasta que le consigas un hogar —le dijo —. Ah, y a veces es bueno hablar las cosas.
Hinata se sonrojó de inmediato, viendo como el Uchiha dejaba su departamento al igual que Naruto hace un momento atrás.
Se quedó sola en su departamento.
¿Acaso Sasuke se había ofrecido para hablar sobre su rompimiento con Naruto? No… probablemente le estaba insinuando una visita al psicólogo, si, definitivamente era eso.
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"A veces es bueno hablar las cosas" ¡¿Qué mierda había sido eso?! ¿En que momento la tonta vocecilla de Karin había invadido su mente y le había hecho decir eso? ¿Y cómo había interpretado la Hyuga aquello? Joder, si había sonado como un completo estúpido.
Sasuke se detuvo en un semáforo en rojo, eran pasada las 11 de la noche, debía volver a su departamento a dormir, levantarse a las 6 para ir al trabajo, y llevaba un perro en el asiento del copiloto y no podía dejar de pensar en todo lo que había escuchado hace un rato mientras se encontraba encerrado en la habitación de Hinata.
Cuando el tal Naruto había llegado por un momento pensó que tendría que bancarse una larga sesión de reconciliación de la pareja, no era que le molestara la reconciliación en si… pero la idea no le agradaba en lo mas mínimo ¿Y si de repente se les ocurría continuar en el dormitorio? ¡No pensaba esconderse bajo la cama y aguantar el rechinar del colchón!, y ni hablar de los gemidos que Hinata emitiría…¡No, ni hablar! Si ese rubio tonto lo descubría de nuevo con su chica no sería su problema, prefería su sanidad mental por encima de cualquier bienestar de aquella muchacha, además ¿Qué estaba haciendo ahí en primer lugar? Esa Hinata siempre lo metía en situaciones ridículas y problemáticas.
El chucho de Hinata se movió agitado dentro de la habitación al percatarse de la llegada de Naruto, y Sasuke presintió que se pondría a ladrar en cualquier momento.
—Shh, estúpido perro —le susurró, se hincó junto a él y lo cogió con un brazo para que se calmara, fue entonces que comenzó a escuchar la conversación de las otras dos personas tras la puerta, y definitivamente no parecía que fuera una reconciliación.
—Mucho tiempo ¿eh, Hinata? —escuchó la voz ronca del rubio, Sasuke rodó los ojos, definitivamente esa no era una buena forma de tantear terreno.
No escuchó la respuesta de Hinata, por lo que supuso que se había limitado a hacer algún gesto o simplemente su voz era muy suave como para escucharla desde ahí.
—Gaara me ha dicho que deberíamos conversar sobre esto… —Bien… Sasuke tuvo ganas de golpearlo.
—¿Gaara ha dicho? —esta vez si escuchó la voz de la Hyuga, más alta pero a la vez mas trémula que de costumbre. Se preguntó cuando estallaría en palabrotas e insultos súper creativos, él en su lugar lo hubiese hecho desde el principio.
—Bueno, si —Naruto habló —. Le he pedido consejos y…
—¿Solo haz venido por qué Gaara lo ha dicho? —Hinata se escuchaba alterada y dolida. Sasuke asintió en la oscuridad de la habitación, presintió que la explosión vendría pronto, esa chica tenía carácter, no sabía por qué lo estaba enmascarando de esa forma frente a todos ese día.
Hubo una pausa, intentó no imaginar la escena que se desenlazaba tras la puerta, acarició al perro entre sus brazos que ya no parecía tan ansioso.
—Yo te amo Hinata…
—Tsk… —masculló el Uchiha.
—Pero no aceptas mis votos de castidad —no era una pregunta por parte de Hinata.
Si Sasuke hubiese estado de pie probablemente hubiese necesitado buscar apoyo ¡¿Qué Hinata Hyuga tenía votos de castidad? Bien, había escuchado que para muchas familias conservadoras aquello era una tradición aún, aunque los tiempos modernos habían reducido la cifra de familias que seguían aquellas tradiciones… jamás pensó que Hinata fuera ese uno entre un millón.
—Hinata…
—Lo sé, Naruto, no necesitas decírmelo… pero yo seré fiel a mis ideales —la voz de Hinata temblaba tanto que Sasuke pensó que la chica estaba llorando —, son las tradiciones después de todo, y yo me entregaré en cuerpo y alma al hombre que decida casarse conmigo…
—Yo…
—Y t-tú no te casarás conmigo ¿cierto?
El silencio volvió a reinar en el piso, Sasuke se removió incomodo en su lugar, digiriendo aún lo que recién había escuchado, sus ceño aún permanecía fuertemente fruncido y estaba apretando más de lo que debía a la pequeña Locky.
—No.
La luz cambió del amarillo al verde y el automóvil siguió avanzando en la noche oscura y solo detuvo su marcha tras desaparecer en el estacionamiento subterráneo de un edificio residencial.
Sasuke recordó haber presenciado alguna que otra pelea durante el noviazgo de Karin y Suigetsu, pero nada había sido tan incómodo como haber escuchado la discusión de Naruto y Hinata, y eso que el novio –ex novio -de la Hyuga ni siquiera sabía de su presencia ahí.
—Maldita sea —murmuró al darse cuenta que tenía un maldito perro en su departamento. Odiaba haber heredado debilidades tontas como esa de su madre.
Se rascó una ceja distraídamente… no tenía alimento canino.
Esa noche el pequeño can cenó una porción de Spam.
—Joder, espero que no mueras por comer esa mierda —murmuró. Se sentó en el sofá a observar al perro, pues en realidad no sentía deseos de dormir aún, y aunque lo hubiese querido su mente no lo habría dejado.
Su cabeza parecía marcar una línea telefónica ocupada, su mente embotada aún no podía procesar los votos de castidad de Hinata Hyuga ¡ella, votos de castidad! Pero si hasta se le había insinuado en el ascensor… o bueno, algo así. Fuese como fuese la idea de la Hyuga manteniéndose virgen hasta el matrimonio sonaba completamente descabellada.
Luego estaba esa actitud de mierda que mostraba siempre cuando estaban con otras personas, y aunque al principio pensó que todo se trataba sobre guardar las apariencias, al verla al borde del llanto luego de la discusión con su ex novio, le hizo pensar que quizás tenía serios problemas de inestabilidad emocional cuando se trataba de problemas con su pareja, problemas que incluso calaban en su comportamiento con terceros… aunque debía aceptar que no era del todo molesto, por supuesto que era agradable tener a una chica linda cerca y sin insultarte cada cinco minutos… Era como una montaña rusa desde la euforia a la taciturnidad total… había escuchado hablar de eso en algún momento de su vida. La mente de Sasuke intentó recordar hechos concretos pero el sueño lo terminó por vencer, consumiendo su mente en vagos recuerdos del olor a violetas y paredes color lila del dormitorio de Hinata.
Se despertó aproximadamente tres horas después, sintió el cuerpo medio agarrotado por quedarse dormido en mala posición sobre el sofá. Alguien golpeaba con estrepito la puerta.
Era pasada la media noche, se detuvo frente a la puerta durante un minuto meditando la posible identidad de la impertinente persona –como odiaba no tener un ojo de buey en su puerta. Abrió sin quitar el seguro de la cadena.
Miró a la mujer.
—¿Hyuga? —dijo como un imbécil, era evidentemente ella y parecía agitada.
—¿No abrirás?
—¿Qué quieres?
—Conversar… de eso.
Mierda, la muy loca quería conversar sobre su rompimiento justo a las dos de la mañana ¿y si se ponía a llorar toda la noche? Sasuke tenía que trabajar al día siguiente, definitivamente no estaba para eso...
Pero su curiosidad pudo mas que cualquier razonamiento sobre tener suficiente horas de sueño. Abrió la puerta por completo y Hinata escabulló su menudo cuerpo apenas hubo el suficiente espació entre la puerta y el marco.
Luego, apenas el suave golpe de la puerta cerrándose se escuchó, tuvo a la extraña Hinata Hyuga sobre él. Literal, como una jodida gimnasta, le saltó encima y le enrolló las piernas alrededor de la cintura y se aferró a él como una gata.
Gatos, a Sasuke siempre le agradaron los gatos.
—¿Así es como conversas tú, Hyuga? —su voz sonó plana, un perfecto enmascaramiento a la real ansiedad que estaba creciendo en su interior al sentir los redondos senos de la muchacha apegarse a él con lasciva crueldad.
—¿Así que sigues siendo un jodido homosexual, Uchiha?
La ecuación no era demasiado difícil: Mujer que termina una relación busca consuelo ¿no? Y mierda, reconocía que Hinata Hyuga estaba muy buena ¿Qué hacer? ¿Aprovecharse de una mujer despechada y virgen? Pero como estaban en ese momento ¿No había sido ella quien le saltó encima y le puso las tetas prácticamente en la cara? En realidad ella se aprovechaba de él.
Sus preguntas seguían en pie en su cabeza aunque ya su boca audaz danzaba sobre los labios suaves y jugosos de ella. Ninguno era suave al besarse, se mordisqueaban y delineaban con la punta de la lengua todo lo que estuviera a su paso. Sasuke no demoró demasiado en dirigirse hacia el sofá y depositar a la muchacha ahí, para acomodarse sobre ella y continuar su húmedo escrutinio sobre el suave y pálido cuello femenino, saboreó ensimismado toda la piel que pudo. Debajo de él, ella se retorcía y profería pequeños suspiros que seguían embotando su mente hasta solo dejar los instintos mas bajos actuar por si mismos.
Hinata lo empujó suavemente hasta cambiar sus posiciones, montándose sobre él y presionando sus intimidades deliberadamente.
—Hinata… hmm…
—¿Si?
—No se supone que eras…
—Cállate de una maldita vez. —la orden fue acatada y ella recorrió con su lengua desde el sensible lóbulo de su oreja hasta la base del cuello provocándole un violento estremecimiento. Sasuke gruñó apretando su agarre sobre el firme trasero de ella, sintió la piel de textura suave y cremosa bajo sus dedos y su último resquicio de consciencia se fue junto con el ligero vestido que ella llevaba puesto…
—He… —gruñó por lo bajo con su lengua entretenida sobre un rígido pezón —he querido follarte desde que te vi en ese bar… —admitió y pudo escuchar la suave risilla de ella ser ahogada por un gemido.
La luz de la sala le cegó un poco la vista, las voces quedaban atrás como un eco y él era solo un hombre dormido sobre su sofá teniendo sueños húmedos con una muchacha de la que realmente poco conocía.
—Ja —murmuró a la nada. ¿Hace cuanto que no estaba con una chica? Definitivamente el estrés por su trabajo lo tenían mal y comenzar a tener sueños húmedos era la muestra de que al menos comenzaba a necesitar a alguien para pasar un buen rato.
Se recordó a sí mismo decirle a Karin que le presentara a alguna chica de la larga lista que ella había preparado para él.
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—Así que… —Itachi no pudo reprimir la leve sonrisa que abarcó sus labios después de escuchar la historia de su hermano menor sobre como había conseguido un perro. —¿Fuiste a visitar a esa chica a su trabajo y terminaste consiguiendo un perro? ¿No era que te gustaban los gatos?
—Que no —Sasuke gruñó en el asiento del copiloto —, fui a por mi chaqueta. Y sí, prefiero los gatos.
—¿Porque es tu chaqueta favorita? —Itachi le sonrió abiertamente al semáforo en rojo frente a él, su hermano al lado se erizó cual gato negro —, ¿o porque no tienes suficientes chaquetas? O… ¿Solo esa chaqueta combina con todo lo demás? No sabía sobre tu refinado sentido de la moda.
—Cierra la maldita boca, Niisan.
Esta vez el hermano mayor se permitió soltar una ligera carcajada. Adoraba sacar a Sasuke de sus casillas con cosas tan pequeñas y sencillas, lo conocía tan bien que no era difícil encontrar las palabras indicadas en el momento adecuado para luego verlo arder en un fuego demoniaco de su propia ira.
Esta vez no fue muy difícil darse cuenta que estaba mas interesado de lo normal en una mujer, las señales eran claras e Itachi pudo llegar a la conclusión muy pronto. La primer evidencia era que le estuviera hablando de una mujer, él nunca lo hacía y cuando eso ocurría mayoritariamente se trataba de una crítica a la fémina o de lleno ni siquiera recordaba el nombre de la susodicha. Pero esta vez se trataba de Hyuga Hinata, y Sasuke le reveló lo extrañado que estaba con los repentinos cambios de humor de la joven y la incomoda situación que tuvo que vivir al escuchar como rompía Hinata con su pareja.
Con eso último no parecía demasiado afligido al respecto.
Itachi pudo saber dos cosas de inmediato, buscar la chaqueta que le había prestado no era mas que una excusa para verla pues a Sasuke realmente no le interesaba demasiado su ropa, prueba de ello era la media docena de chaquetas y abrigos que había olvidado en casa de su madre o en su propio departamento cada vez que lo visitaba. Lo segundo era, y estaba casi completamente seguro, que quedarse con el perro no era mas que otra tonta excusa para volver a verla. Después de todo Sasuke prefería los gatos.
—Lo que aún no entiendo es lo de tu automóvil —cambio el tema para que Sasuke no incendiara su coche entre llamas negras con aquella mortecina mirada que le estaba dirigiendo.
—Ah —el menor pareció calmarse y relajarse en su asiento. El semáforo cambió a verde y siguieron su camino. —, le pedí a Suigetsu y Karin que se quedaran con el perro, ya sabes, no puedo dejarlo solo en casa, ha dejado llena de mierda la cocina.
—Ya veo…
—Suigetsu me pidió el auto a cambio, quiere llevar a Karin a una cena de reconciliación…
—Eres un excelente amigo, Outoto.
—Hmp…
—¿Pero acaso Suigetsu no tiene su propio coche? —el automóvil giró y entró de lleno al estacionamiento del Hospital Central de Konoha.
—Lo hizo añicos en una carrera clandestina… he ahí la reconciliación.
—Oh —murmuró Itachi a la par que se estacionaba.. —Bueno Outoto, ve por tu chaqueta… la cual olvidaste, por casualidad, y por segunda vez con aquella bella enfermera del Hospital Central…
—Nunca dije que fuera bella.
—Apuesto lo que quieras a que lo es.
—Tsk…
—¿No vas a bajar?
—Ve tú, no me apetece el olor a hospital, me da asco.
El mayor se encogió de hombros y bajó del auto, dejando a un Sasuke estupefacto dentro del vehículo. No se haría de rogar, podía hacer algo tan tonto como recoger una prenda de vestir, además quería conocer a la chica en cuestión, saber porqué traía a su tonto hermano menor tan prendado.
Caminó por la recepción, el olor del hospital le pegó de llenó y no pudo sino recordar a su madre. Desechó el pensamiento a un lado cuando se inclinó en el mesón de la recepcionista.
—Buenas tardes —le saludó con voz aterciopelada, la muchacha vestía de enfermera, de cabello castaño y amarrado en dos moños, dio un respingo en su lugar y levantó la vista de un montón de papeles para dirigirla a él, sus labios se abrieron levemente.
—¿Si-si? —musitó algo atontada.
—Me preguntaba si puede comunicarle a la enfermera Hinata Hyuga que la estoy buscando urgentemente. Por favor.
La muchacha lo miró por un segundo más de lo normal y asintió exageradamente con la cabeza, comenzó a revolver unos papeles frente a ella, luego, como si recordara algo de pronto, se quedó mirando a la nada por un instante.
—Disculpe señor ¿Para que la necesita? —parecía haber recobrado la compostura.
—Oh, bueno, asuntos personales…
—Pues Hinata-chan no ha venido hoy a trabajar —le comunicó y como dudando de si decirlo o no, añadió: —. De hecho se ha tomado unas pequeñas vacaciones.
Itachi apoyó el codo sobre el mostrador y sostuvo su rostro con la palma de la mano, inclinándose un poco más. —¿Por cuánto tiempo?
—Eso es… información confidencial.
—Ya veo, muchas gracias. —murmuró él, se incorporó y dio media vuelta para irse.
—Uhmm ¡señor! —vociferó la mujer e Itachi solo se detuvo y giró su rostro apenas. —Si quiere puede dejarle el recado conmigo, somos muy buenas amigas.
Le sonrió de medio lado antes de abandonar el edificio.
Cuando subió al auto Sasuke le esperaba expectante, como cuando eran pequeños y su hermano menor esperaba para que le contara como le había ido en su jornada escolar. Sintió añoranza.
—No estaba. —se limitó a decir.
—Hmp…
—Pero si quieres podemos a ir a visitarla a su casa —miró de reojo a su hermano para ver la nueva explosión que se detonaría, pero solo se sintió el sonido del motor encenderse.
—No, tengo una cita ahora —dijo como si nada —, déjame en el Café ese del parque.
Y antes de que Itachi pudiera mencionar una replica vergonzosa, Sasuke subió el volumen de la radio a todo dar.
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No podía creerlo, de nuevo la amiga de Hinata, la de cabello rosa, la que le había preguntado si habían tenido sexo alguna vez y luego enviado una solicitud de amistad a Facebook.
¿Es que Karin estaba loca? ¿Era aquello una venganza por no contarle que Suigetsu asistía a esas estúpidas carreras clandestinas? Que él no era su niñero, joder.
Esta bien, la chica era muy bella, con sus facciones suaves y esos vivaces ojos verde, tenía un cuerpo esbelto y olía a cerezas pero… era amiga de la Hyuga, y no podía evitar pensar en aquella mujer si tenía a la amiga frente a él ¡y Kami-sama sabía que no quería pensar más en esa muchacha!
Sakura expresó su sorpresa al darse cuenta que se trataba de él, dijo que no solía hacer mucho eso de las citas a ciegas pero que últimamente necesitaba mucho una distracción, su trabajo la tenía muy estresada.
Pronto el ambiente se fue aligerando, la mujer pidió un café vainilla mientras que Sasuke pidió un espresso bien concentrado. Mentiría si dijera que se estaba aburriendo, Sakura hablaba con ganas, de cosas interesantes, de su propio trabajo y de todas los eventos que había tenido que vivir en el hospital, él se limitaba a asentir y escuchar, y así estaba bien, no tenía demasiada ganas de hablar sobre él ni menos con la amiga de Hinata.
—…Entonces a Kiba lo golpearon mucho ¿puedes creerlo? A veces la gente puede a llegar a ser muy violenta, por suerte Hinata le curó las heridas mas tarde…
Sasuke se acomodó en su asiento al escuchar el nombre de ella.
—Oh, disculpa, estoy siendo muy aburrida… —se disculpó Sakura, sintiéndose avergonzada.
—No —le dijo —, era una anécdota interesante.
—No, no, ¿por qué no me hablas de ti? —Sakura sonrió abiertamente.
—No creo que sea pertinente aún.
—Ya veo…
Se mantuvieron en silencio durante un instante, ella revolvió una y otra vez su café mientras que la taza de Sasuke ya se encontraba vacía.
Él levanto la mirada y la fijó en Sakura, pensó que nada tenía que perder, desde el principio sabía que no podría centrarse en otra mujer teniendo a Hinata Hyuga rondando su mente, menos en su amiga, menos en Sakura Haruno.
—Sakura —le dijo utilizando su mejor tono.
—¿Si, Sasuke-kun?
—¿Hinata siempre es así? —inquirió y pudo ver un rastro de confusión en el rostro de la muchacha —, me refiero a su personalidad.
Sakura pareció meditarlo. —Hmm… bueno, siempre ha sido así —se encogió de hombros como si nada —, y todos sus amigos la queremos y aceptamos tal cual es, aunque a veces puede ser muy… bueno, ya sabes. Pero es una buena chica.
—Hmp… ya veo.
—De hecho —acotó ella —, supongo que todos tienen un amigo así en su circulo cercano.
Sasuke alzó una ceja escéptico ¿Qué todos tenían un amigo así? ¿En una constante montaña rusa que iba de la euforia a la timidez y sin alcohol de por medio? Bueno, él no…
Juugo era su amigo, y solía tener un lado muy violento que afloraba en las circunstancias menos pensadas, pero lo de Juugo era una enfermedad, un trastorno que…
Sasuke se levantó de la mesa precipitadamente, como si hubiese experimentado de pronto una epifanía que le reveló las máximas verdades universales.
—Discúlpame Sakura —le dijo, dejando el dinero de la cuenta sobre la mesa —acabo de recordar una emergencia.
La chica no logró decir nada cuando Sasuke ya había desaparecido del local. Incrédula miró por los grandes ventanales, lo vio cruzar la calle a paso apresurado.
—Maldito hijo de la gran puta —murmuró para sí misma.
*La canción pertenece a los Bunkers.
Notas de autor: Hola! he venido a actualizar y traer drama por doquier! mentira, no sirvo para el drama, desde un principio lo dije xD Como sea, solo quiero disculparme por el rompimiento de Naruto y Hinata que son por motivos poco creibles para el siglo 21, pero creanme que esto lo saque de un hecho real de una persona muy cercana a mí.
Oh, ah, aah, me han dicho que mi Sasuke ha quedado muy Ooc, y lo acepto a medias, pues la verdad está justificado, él no ha vivido una vida dura, de hecho tiene a su hermano y confia mucho en él, lo que salvo del Sasuke original es la poca paciencia, la seriedad, lo sarcastico y el mal humor, y al igual que el Sasuke original, unas cuantas tendencias asexuales que solo desaparecen con una que otra mujer. Y si lo pensamos bien, es muy parecido al Sasuke de la primera parte de Naruto, cuando aún era un niño, quitándole el rollo de la vendettavendettavendetta.
Quería mandar un saludo a Dark amy-chan, que me lee de hace unos capitulos *llora de la emoción*. Es una verdadera lástima que tengas que alejarte un tiempo de tus fics por gente tan inmadura que no puede aceptar gustos personales ajenos, solo podemos esperar que se den cuenta de su inmadurez, espero que el tiempo que te tomes sirva para tu desarrollo personal y como escritora. Saludos!
Umefuyu estás viva! y mujer, no eres patética, eso nunca. Acabas de recordarme lo de "que hace una chica como tú en un lugar como este" no recordaba haberlo usado, pero viene de una anecdota sobre un amigo que cuando se ponía ebrio se hacía pasar por frances para ligar con chicas... verlo era triste y divertido a la vez.
MusaSpinelli, lo siento! yo no dejo mis historias, me demoro pero siempre actualizo, gracias por leer.
Nicolai P. Sherman, siempre he pensado que Sasuke tiene principios, al menos eso me gusta pensar dentro de mi loca mente de fan. Gracias por leer.
NN-chan, gracias por leer y apoyar el fic :D
David C20 Officialwriter. Si te soy sincera jamás había pensado en esa polémica, lamento decirte que desde el principio dije que no pondría tantas tenciones amorosas, ya de por si la situacion de Hinata es dificil, aunque si me dejas hacerte un spoiler... *advertencia de spoiler* si habrá polemica Sakura/Tenten. Por otra parte jamás pensé en poner a Naruto como un villano, si como un hombre distraido e inmaduro que no sabe llevar una relación seria, pero no como un hombre horrible, Naruto no es así. Gracias por leer.
Y recuerden, si han leido y les ha gustado den 5 minutos de su vida para escribir un review con su opinion, yo he dado mas de 5 minutos de mi vida en escribir algo que les ha gustado, creo que ese es un trato justo entre Autor/Lectores.
Gracias por leer.
