¡Hola Digilectores! Creo que he dejado el Fic muy tirado xD

¡Pero aquí estoy! n_n El capitulo anterior fue un lio xD Ya Que Davis dice que hoy es la reunión cuando era el domingo u_u


Digimundo, impaciencia, Taichimon y Sorato


—Al Digimundo—dijo Taichi sonriendo con picardía.

Ai se quedo estática. No podía creerlo. Taichi la invitaba a ir a ese lugar mágico y único para los amigos de su novio. Nunca pensó que ella iba a ir a aquél lugar que tanto había llenado de historias el moreno en su primera cita. Ella había quedado encantada con sus primeras aventuras, le fascinó cómo Tai relataba cada acción y ataque de los Digimon. Le parecía curioso, también, que cada nombre terminara en mon. Ese día, ella y Tai empezaron a dibujar Digimons creados por ellos. Tai era pésimo en dicha actividad y su Digimon se llamó Comidamon. A diferencia suya, ella era buena dibujando y recordó haberle puesto Taichimon. Lo había ilustrado con su pelo rebelde y todo. Ese dibujo quedó en manos de Tai quien se lo había robado de las manos y dicho "Wow. ¿Este soy yo en forma 'digimoide'?"

Ai rió al recordar la nueva palabra del diccionario de Taichi "digimoide".

—¿Ai?

Taichi miraba extrañado a su novia. ¿Por qué se reía?

—Al menos dile que estás emocionada, disimula.

El comentario de Yamato hizo que la peli-rosada riera a carcajadas. Sora parpadeo un par de veces… la chica, ahora mejor amiga, era exactamente igual a Tai de carácter y actitud.

—¿Ai?

Impaciente, su chico la miraba con un puchero de perrito abandonado. La chica sonrió y se le lanzó encima.

—¡Claro que sí!—le gritó ella, emocionada.

El chico de pelos desordenados sonrió y la abrazó con fuerzas, aplastándola con delicadeza. La pareja del amor y la amistad se sonrieron y rieron al ver dicha escena parecida a la de un rencuentro de hace muchos años atrás.

Taichi, luego de darle vueltas y vueltas a Ai, posó en forma victoriosa y señaló el cielo con su dedo índice como cuando era niño durante sus aventuras de líder de la manada.

—¡Vamos todos al Digimundo!

Claro está que el grito era una forma de decir, ya que solo los dos pares iban a ir a tal mundo digital.

xXx

Caminaron hasta llegar a la casa de la pelirroja, donde corrieron por las escaleras para llegar desesperadamente al dormitorio de esta.

—¿Aquí es donde lo hicieron por primera vez?—preguntó Taichi, recorriendo la mirada de la habitación de la chica, ya adulta, de 20 años.

—¡Taichi!—gritó Yamato. Su rostro se encontraba rojo de ira y de vergüenza.

—¡¿Qué?! Solo preguntaba.

Haciendo un gesto de niño travieso logra recibir un golpe en las costillas de la dueña de casa.

—¿Y… y ahora que hice?—preguntó el moreno intentando contener el aliento.

La pelirroja se limpia las manos y prende la computadora de su escritorio. Pensativa con su mano derecha en su mentón contesta sabiamente a la pregunta de Taichi.

—Ha hecho un horror de pregunta, Taichi. Usted debería callar y usar su cerebro un poco mejor. ¿Cómo puede creer que Yamato y yo lo haríamos en mi propio cuarto?

Tratando a su amigo de usted, Sora sonrió al terminar su respuesta. Ansiosa, abrió la sesión de su computadora, su sesión llamada: "Sorita".

Taichi, aún doliente, abrió los ojos como platos al recibir tal respuesta.

—¡Era una broma! Nunca pensé que lo habrían hecho en tu cama… ¡Nunca pensé que lo habían hecho!

Yamato se llevó una mano a la cara. ¿Cómo su novia le había contado a su mejor amigo que lo habían hecho? Lo peor… es que no se dio cuenta de cuándo la pelirroja lo dijo.

—Sorita, querida… no comentes nuestros momentos, por favor—Yamato intentó ocultar la vergüenza de ese momento con una leve sonrisa.

La heredera del amor rió nerviosamente y se sentó en la silla de madera colocada frente al ordenador.

—Yamato, no me culpes a mi. ¡Culpa a Taichi!

—¿Yo? ¿Por qué?

Sora no contesto, se dedicó a abrir el ansiado programa que contenía la puerta al Digimundo.

*Bip*

Un sonido provino de la maquina junto a un cartel.

"Lo sentimos, el programa no está funcionando de manera correcta"

Maldiciendo a lo bajo, Sora intenta abrir el programa nuevamente logrando que Yamato se pusiera nervioso al ver las facciones de ella. Su nariz arrugada y los ojos entrecerrados era señal de que Sora Takenouchi iba a despertar en su modo "rompo todo lo que se interpone en mi camino".

—¡Maldito programa!—gritó la pelirroja.

Yamato, antes de que el ordenador terminara en el suelo abierto por la mitad, se posicionó al lado de la silla de madera. Agarró la mano de su novia, que se encontraba en el mouse, y la movió lentamente para un lado. Sora veía atentamente lo que su novio hacia. El rubio movió el cursor por el botón "cerrar sesión" y cerró la cuenta de "Sorita".

—¡¿Qué haces?!—le gritó Sora.

Yamato suspiró y abrió la otra cuenta, Administrador.

—Recuerda que para abrir ese programa necesitas usar el Administrador.

Sora, al darse cuenta de su error, sonrió nerviosamente.

—Se me… ¿olvidó?

El rubio le sonrió y besó su mejilla.

—Lo sé. Eres incapaz de no saber algo—dijo sonriente el de cabello dorado.

Taichi, impaciente, tomó a Ai de la muñeca y empujó a la pareja feliz, llamada Sorato por Takeru y Hikari, cosa que Yamato no soporta y a Sora le parece tierno, de la computadora y apuntó su Digivice. La maquina se los tragó a ambos.

—¡Pero qué impaciente es!—gritó la heredera del amor inflando sus mejillas.

Yamato rió por verla de esa manera, la recogió por las piernas y brazos, y copió el mismo comportamiento que Taichi, solo que él le añadió el grito.

—¡Puerta al Digimundo ábrete. Sorita, nos vamos!

A su manera.

Ya en el Digimundo Yamato y Sora empezaron a buscar a los despistados.

—¡Taichi! ¡Ai!—llamaban a coro la pareja.

A lo lejos, el rubio y la pelirroja escucharon un grito.

—¡Ya! ¡Para!

Al darse cuenta que el grito provenía de Ai, estos corrieron en busca de sus amigos. Al llegar no podían creer lo que estaban viendo…


¿Les gusto? Espero que si n_n

¡Siento haber tardado en actualizar!

Les deseo suerte, besos y digievolucionen!

-NievesJS13