Advertencia: Como lo prometido es deuda, aquí les traigo la continuación del capítulo anterior. Espero que les gusta y no olviden comentar.
¡Tomoki les hace 2x1!
Hiyori no se esperaba que su primera vez fuera precisamente en ese momento, ni con dos Tomokis a la vez, pero ya no lo podía evitar por la excitación sexual que le había ganado un buen terreno a su raciocinio. Un Tomoki la agarraba por las caderas y metía su pene hasta el fondo de manera rítmica y algo suave, para no causarle demasiada incomodidad a la chica-angeloid, mientras el otro Tomoki sentía como si le entrara una agradable descarga eléctrica desde el miembro gracias a la boca de Hiyori. La muchacha era algo torpe lamiendo el pene de Tomoki, pero al chico igual le parecía que lo estaba haciendo bastante bien. Entre ambas réplicas agarraban y masajeaban los pechos de Hiyori para acrecentar sus gemidos, adoraban escucharla de ese modo, era como si suplicara por más y más de esa lujuria que los había dominado a los tres, aunque la realidad no estaba muy lejos de la suposición.
-Genial, Kazane... Lo haces genial- el Tomoki que recibía el oral guiaba con sus manos la cabeza de Hiyori y le gustaba tanto que subía su mirada al techo cada vez que Hiyori lograba alcanzar la base de su sexo.
El otro Tomoki que estaba con Hiyori tiene la idea de hacerle cosquillas en el ombligo, logrando un maravilloso efecto al incrementar el sonrojo de Hiyori y también hacer más sonoros sus gemidos. Hiyori se sentía como toda una pervertida, y eso le estaba gustando mucho más de lo que hubiese podido imaginar antes.
-Sigue así, Kazane, que me voy a venir- Tomoki ya no podía más y se descarga en la boca de la chica.
Hiyori una vez más estaba impresionada. No esperaba que Tomoki, aunque fuera sólo una de tantas réplicas, pudiera correrse tanto que desbordara su boca con bastante facilidad. Ahora con su boca libre, nada podía amortiguar los gemidos producto del otro Tomoki dándole (y no consejos), desde abajo.
-Maravilloso, cómo aprietan tus paredes internas, Kazane- ya el otro Tomoki estaba aumentando el ritmo, pues ya sentía cerca su turno de venirse también.
Hiyori también sentía que estaba llegando al clímax, y debido a ello trata de sentarse para así estar más cerca del chico y abrazarlo con fuerza mientras esperaba por aquel orgasmo. Ambos se vienen juntos, y la nueva miembro en el harén de Tomoki lo sentía como nada que antes hubiera sentido. Se sentía espectacular para haber pasado por una experiencia de pura lujuria, pero en ese momento no le preocupó pensar si eso era normal o no, sólo se limpió un poco las comisuras de la boca antes de darle un beso al Tomoki que la abrazaba y que también aprovechaba el momento para apretar sus nalgas.
-Te amo, Sakurai-kun- dijo Hiyori, ya satisfecha por el momento vivido, aunque no se atrevió a negarle otro oral al Tomoki que había acabado primero.
Con Astrea
La angeloid rubia sentía cómo era penetrada tanto por su vagina como por su ano después de que uno de los Tomoki le hiciera lamer su miembro y ahora estaba detrás de ella, y sus gemidos se habían salido de control desde hacía un buen rato. Ambos Tomokis estaban perdiendo la cabeza por lo bien que apretaba Astrea cada vez que ellos embestían su interior, y sentían ganas de moverse cada vez más rápido.
-Genial... Genial... ¡Genial, genial!- decía a cada rato Astrea mientras hundía el rostro del Tomoki que tenía enfrente en sus pechos.
-Astrea... tu culo está bastante apretado- gemía el otro Tomoki mientras jugaba con las nalgas de la mencionada.
-No se detengan... Continúen, bakas...
El Tomoki que estaba adelante estaba lamiendo los pezones de Astrea como si no hubiera un mañana, lo enloquecía la cada vez más apretada y húmeda vagina de la rubia y sólo quería meterlo y sacarlo sin descanso. Astrea sólo pedía más y más, antes de su primera vez con el chico no se imaginaba que algún día le rogaría de esta forma, pero ahora no le importaba ese detalle, sólo quería sentir a los dos Tomokis llenando sus dos agujeros hasta que llegara el momento en que alcance el anhelado orgasmo.
El Tomoki que penetraba el ano de la rubia empezaba a darle nalgadas para escuchar más sus gemidos, aunque eso era difícil, tomando en cuenta que Astrea ya hacía un buen rato que gemía sin parar. Los tres lo estaban pasando genial, no querían que aquello terminara, especialmente Astrea, aprovechando que por primera vez podía hacerlo con Tomoki sin tener que esperar por un turno y sin competir con nadie más, la ocasión era para ella. El Tomoki que estaba atrás empieza a agarrar las muñecas de Astrea y los halaba mientras el otro chico atrapaba sus caderas para así tenerla cautiva en lo que podría ser el último par de minutos para aquella ronda, y a Astrea ese agarre no le molestaba en absoluto.
-Sigue así, Tomoki... Quiero más de sus penes... Hagan que me venga...
Aunque Astrea no lo rogara, igual Tomoki lo iba a hacer. El Tomoki que estaba al frente lamía los pechos en toda su extensión, ya no solamente los pezones. Ya los tres sentían que estaban llegando juntos al orgasmo, y para rematar se movían a máxima velocidad, a fin de que ambos Tomokis descargaran todo lo que se guardaban dentro de Astrea. La rubia gozaba al sentir cómo era llenada por el semen de Tomoki, le alegraba saber que Tomoki disfrutaba con su cuerpo tanto como ella con el suyo.
-Maravilloso... Quiero repetirlo pronto...- jadea la rubia abrazada al chico que tenía enfrente.
-Ten por seguro que habrá más... Sin duda lo habrá...- responde el muchacho también abrazando a Astrea y luego la besa también.
Con Sohara
Sohara usaba laboriosamente sus pechos para darle placer a uno de los Tomokis, y el otro la estaba montando y penetraba su vagina con hambre, con deseo, con locura. No había manera que Tomoki se pudiera cansar de un cuerpo como el de Sohara.
-Sigue así, Tomo-chan. Que no se te ocurra parar...
Por supuesto que no iba a parar, Sohara apretaba tanto que era imposible hacerle el feo y dejar de moverse. Sohara no se conformaba con usar sus pechos, también usaba su lengua para complacer el pene del chico desde la punta, y el resultado era desde luego el esperado. El otro Tomoki introduce dos dedos en el culo de Sohara y los mueve desde ahí, aunque no tan rápido y fuerte como su pene, pero igual a Sohara le gustó eso.
-¡Más rápido, Tomo-chan! Es tan placentero... Tu pene me da mucho placer...
-Y tu vagina es tan buena... Tus líquidos son tan resbalosos...
Sohara se movía también y procuraba que en cada embestida el pene de Tomoki entrara hasta el fondo. Increíblemente es Sohara quien se viene primero, lo cual decepciona un poco al Tomoki que estaba encima de ella, después de todo quería más, pero Sohara no quería pasar como una mala esposa y lo invita para chupárselo también. La calidad de las lamidas de Sohara no disminuían porque ahora laborara con dos penes a la vez, de hecho se esforzaba para hacerlo mejor aún.
-T-tu lengua es mágica, Sohara.
El haber tenido sexo con Tomoki cuatro veces en los anteriores cuatro días días había logrado que Sohara conociera mejor que las demás los puntos más sensibles de Tomoki, así como también tenía una mejor idea de qué posiciones le gustaban más y de qué modo disfrutaba más haciéndolo. Los dos Tomokis tuvieron sus respectivos momentos para venirse sobre Sohara, y ella recibió su semen muy contenta.
-Tomo-chan, te has corrido bastante a pesar de haberlo hecho tantas veces...
-Es que se sintió demasiado bien, Sohara- responde con franqueza uno de los Tomokis.
Ya ambos chicos se sientan al lado de Sohara y sólo se limitan a sobar los pechos de la chica. Sohara estaba bastante contenta por tener el encanto físico que tenía, a pesar que en otrora pensaba que sus pechos habían estado creciendo demasiado. Después de todo, el tener ese busto tan desarrollado sí tenía sus beneficios, y ahora Sohara disfrutaría de ellos como quiera.
-Esto me ha gustado demasiado, Tomo-chan- dijo Sohara antes de besar a una de las réplicas de su esposo.
Con Nymph
Nymph estaba atrapada entre dos cuerpos que habían tomado sus dos agujeros de abajo y no paraban de hacerla sentir que no quería que eso se terminara nunca. el Tomoki de enfrente lamía el cuello de la peliazul y apretaba de manera juguetona sus pezones, mientras que el otro mordisqueaba las orejas de la angeloid (sí tienen orejas las angeloids, pero en la mayoría de los casos nunca se ve, para los que no están enterados) y también metía dos dedos en la boca de la angeloid que ésta recibía sin rechistar. Nymph estaba muy contenta, pensando principalmente en que era Tomoki y no Astrea quien la penetraba por el otro lado.
Nymph estaba tan receptiva a los dos penes de Tomoki que sus agujeros apretaban con locura, no quería que ellos salieran de ella por nada del mundo. Los dedos que estaban en su boca jugaban con la lengua que se movía sin control. Ninguno de los tres quería parar, no aún.
-Tu culo aprieta de locura, Nymph.
-Su vagina aprieta mucho más.
-Que aprieta más su culo, idiota.
-¡Su vagina!
-¡Su trasero, acabo de decir!
-Mo ze feleem- decía Nymph con los dedos aún en su boca-. Fon zus femez os ge fon mui gandez y me belben hoca.
Ninguno de los dos Tomoki entendió del todo lo que quiso decir Nymph, pero al menos sirvió para que la siguieran cogiendo en vez de pelear. El resto del acto sexo sólo fue eso: sexo y gemidos cada vez más rápido y fuertes hasta que sentían que ellos también iban a acaban.
-Me vengo dentro de Nymph...
-Yo también...
Nymph empezaba a gritar, pero los dedos hacían que el grito fuera ligeramente amortiguado. Los tres finalmente habían acabado y Nymph finalmente tenía la boca libre, aunque su entrepierna y su ano aún estaban ocupados por los miembros de Tomoki.
-Increíble... Esto fue mejor que la vez anterior...- jadea Nymph con una pequeña sonrisa en su rostro.
Los Tomokis también estaban satisfechos aunque no sacaban aún sus penes, querían un rato más esa agradable y apretada sensación antes de decidirse ambos a sacarlos, pero igual Nymph podía contar con que ambas réplicas la siguieran envolviendo con sus cuerpos y mientras permanecía así se empezó a besar con el chico que tenía enfrente.
Casa de Mikako
Mikako estaba disfrutando doble: por un lado miraba divertida la orgía que se estaba dando en la habitación del chico, y por el otro lado ella misma estaba siendo cogida por Eishiro, quien sólo se había limitado a bajarse la cremallera, y en cuanto a todo los demás estaba vestido como de costumbre. Mikako sí estaba completamente desnuda, estaba sentada sobre Eishiro y subía y bajaba a placer a la vez que veía las grabaciones.
-Esto va viento en popa. Sólo falta Ikaros-chan y ya tendré lista mi película para venderla en todo el mundo, y desde luego no me molestaré en tapar la cara de Sakurai-kun ni de Mitsuki-chan.
-Se ve que estás muy cerca de terminar, Mikako- Eishiro apenas sí parecía que sentía algo en su acto sexual con Mikako (ese wey no cambia esa cara con nada, y se supone que Ikaros es la mala para expresar sentimientos o emociones)-. Me refiero a terminar con tu plan.
-Desde luego, Ei-kun- Mikako mueve en círculos su cadera para excitar aún mas al muchacho de lentes (aunque no se notara nada si vemos su rostro)-. Desde que Ikaros-chan me habló de aquel compromiso, he estado muy entusiasmada con lograr esto, y desde luego será nuestro amigo Judas quien sea el jefe de ventas de la película que estoy creando.
-Estoy viniéndome, Mikako- dice Eishiro como si no pasara nada.
-Está bien, quiero que te vengas adentro mío. Lléname toda y compláceme, Ei-kun.
Mikako gime de placer cuando siente a Eishiro correrse en su útero, y el chico en cambio la única acción aparente que hizo fue acomodarse los lentes. Mikako reposa un momento sobre Eishiro y luego vuelve a mirar la pantalla.
-Mañana mismo voy a hablar con Ikaros-chan. El paso final ya está decidido.
-Ikaros va a estar en casa de Tomoki, en vista que hoy está haciendo las compras de toda la semana- apunta Eishiro mientras se levanta y cierra su cremallera.
Mikako sonríe con maldad. Ikaros no solo estaba fijada como objetivo, también estaba localizada.
Al día siguiente
Ikaros estaba haciendo el almuerzo mientras esperaba que Tomoki regresara de clases. Era de destacar que desde los sucesos en la boda Ikaros había estado notablemente triste, aunque a ratos mostraba un inocente deseo de unirse físicamente a Tomoki a raíz del vídeo de Mikako. Era un día como cualquier otro para la angeloid pelirrosa, y es que hacía un buen día, Astrea y Nymph veían televisión, la plantación de sandías iba bien... En fin, nada que destacar dentro o fuera de la casa, excepto que Mikako entra a casa y lo primero que hace es ir a ver a Ikaros, ni siquiera le preocupaba que Astrea y Nymph la habían visto.
-Buenos días, Ikaros-chan.
-Buenos días, Mikako-san.
-Veo que te esfuerzas mucho para que Sakurai-kun coma bien luego de que regrese a clases- a Mikako no le importaba tanto la comida de la angeloid, solo atraer su atención para guiarla en su plan.
-Sí, mi amo vedrá temprano hoy, así que estoy haciendo ahora la comida.
Nymph y Astrea estaban mirando desde detrás de la pared, escuchaban al mínimo detalle toda la conversación de Mikako e Ikaros, pero desde el principio ya sabían por dónde venían los tiros, sólo que no se atrevieron a interrumpir. En ese momento Nymph había activado su escaneo porque ese extraño encuentro había levantado una pequeña sospecha que no se podía explicar porqué no lo había pensado antes.
-Quiero proponerte algo para que Sakurai-kun vuelva a verte como tú deseas que te vea, Ikaros-chan- la angeloid no entiende a qué se refería la presidenta yandere-. Verás, sé que no te agradó del todo que Sakurai-kun eligiera casarse con Mitsuki-chan justo cuando estaba tan cerca de casarse contigo, después de todo se te había propuesto a ti- Ikaros empieza a sentirse decaída y se ponía una mano en el pecho, a causa de que sentía dolor en su reactor, justo como esperaba la presidenta-. Pero no debes pensar que todo está perdido, Ikaros-chan. Yo te puedo ayudar, como gran amiga tuya que soy...
Astrea seguía viendo a Mikako como su maestra, pero pensaba que últimamente se estaba pasando de maligna. Nymph seguía con su escaneo, había algo que le interesaba encontrar.
-¿El amo y yo... podemos estar juntos?- pregunta Ikaros con el labio temblándole un poco.
-¡Jamás lo dudes! Tú llegaste a Sakurai-kun porque es tu destine unirte en cuerpo y alma a Sakurai-kun, aún si para eso no tengas más remedio que compartirlo con otras.
Ahora sí Mikako estaba llegando al descaro con sus explicaciones, pero se podía dar aquel lujo precisamente porque era a Ikaros a quien le hablaba, y por su inocencia y su defecto de reacción emocional no iba a responder de la misma manera en que lo harían las demás. Astrea y Nymph ya sabían que la siguiente era Ikaros, no había de otra. Nymph finalmente detiene su búsqueda y empieza su programa hacker, y sólo Astrea se da cuenta de ello, aunque no tenía idea de para qué.
-¿Y qué me dices, Ikaros-chan? ¿Aceptas mi oferta y esperas a Sakurai-kun en su habitación, en cuanto él llegue? Créeme que si lo haces Sakurai-kun será muy feliz.
Era fue el golpe de gracia de parte de Mikako. Con lo de hacer feliz a Tomoki, Ikaros no iba a tener razón alguna para decir que no, y tampoco estaría dispuesta a escuchar excusas de nadie más que se atreviera a refutar la propuesta de Mikako. Ikaros asiente ligeramente y Mikako se muestra bastante complacida.
-Entonces el baka nos hará sentir rico otra vez- dice Astrea en voz muy baja y mira a Nymph que se había alejado de la cocina- ¿Ocurre algo, Nymph-senpai?
-Ocurre que encontré la verdadera razón por la que Mikako nos empujaba a hacer cosas pervertidas con Tomoki. Pero ya no hay de qué preocuparse, ya he saboteado la cámara que está escondida en la habitación de Tomoki, y también he estropeado el archivo que Mikako guarda en su cartera en secreto.
-¿Pero qué dices, Nymph-senpai?- Astrea mira con reproche y algo de desilusión a Nymph- ¿Acaso no quieres que Tomoki y nosotras...?
-Yo nunca dije nada de eso, delta- corrije Nymph mirando con seriedad a su hermana menor-. Yo sólo dije que ya no tenemos que seguir haciendo esto con Tomoki porque Mikako lo obligue, ahora esto es algo en lo que pasaremos todos un buen momento porque queramos todas y también él, después de todo si ya todas estamos metidas en esto, sería algo cruel pararlo cuando alpha es la que sigue.
-¿Eh?
Astrea tarda un minuto en entender, pero una vez que lo hace sonríe abiertamente al saber que aquellos momentos de gozo extremo sin duda los volvería a tener, y ya no por obligación sino por deseo común de cualquiera de ellas y Tomoki. Nunca la espera por el regreso del chico había sido tan exquisita.
CONTINUARÁ...
Y así termino el capítulo más largo de este fic hasta el momento, cerca de 3.000 palabras tomando en cuenta también las palabras del autor (o sea moi). La semana que viene subiré la siguiente zukhulemzsia, pero aún si no lo dijera creo que ustedes esperarían fervorosos XD
Hasta otra
