Holaa!...gracias a los pocos comentarios, pero que son de gran ayuda a seguir continuar con esta historia, sin mas preámbulos disfruten!
My name is...
Era un bonito día, aproximadamente eran las 7:30 am. Una mata de cabellos chocolates se encontraba esparcida en las almohadas blancas de franjas rosas, debajo de sabanas similares a la funda de la almohada se encontraba aferrado el cuerpo de una chica, dormía plácidamente hasta que el sonido de un taladro se adentro en sus sensibles oídos…
-. ¿Qué demonios esta pasando? – Grito mientras que observaba el reloj de su cómoda.- ¡AL DIABLO, VOY A LLEGAR TARDE!- Salió de inmediato de la cama, para dirigirse a su closet, en donde saco su uniforme, lo tendió en su cama desarreglada, corrió hasta su baño personal, y tomo un baño corto, al salir busco su ropa interior, para luego vestir aquel uniforme marinero de color verde.-
Al salir de su habitación dejo todo en orden para salir a la sala de estar y encontrarse con su hermano mayor arreglando la pared para colocar el nuevo cuadro de la colección de su padre.- Buenos días…-Dijo Souta su hermano, de cabello castaño oscuro al igual que sus ojos.- Fue una excelente idea usar el taladro para despertarte.-
-. Eres un Imbécil mayor Souta…- decía la chica de cabellos castaños adentrándose a la cocina.- Llegare tarde a la escuela, no he comido, no dormí bien de nuevo por nuestros nuevos vecinos, ah…- mientras se quejaba desde la cocina su hermano reía por la actitud de su hermana.- Y no hay leche…- termino de decir.-
-. Cuando regreses a casa después de lo que sea que hagas, compra leche Sango, y así para mañana en la mañana no tendrás ese humor de los mil demonios.- Dijo el hermano de la castaña para seguir en su tarea.-
-. Tú nunca puedes decir que la compraras…- decía mientras le daba cara a su hermano mayor en la sala.- La comprare, pero este fin de semana tendrás que llevarme hacer las compras, ya no queda mucho y estamos empezando mes…- Recordó, hoy era 12 de febrero, si bien estaba ya al segundo semestre de la escuela, aún no se acostumbraba a levantarse temprano, y ahora menos que sus vecinos o vecinas nuevas hacían de todo menos dejarla dormir.- me largo tengo mucho que hacer…- al salir de su casa se despidió de la fotografía que se encontraba en la mesa de la salida, era de su madre, había fallecido hace tres años, y aún le hacía tanta falta.-
Su camino a la escuela fue de total desastre, se tropezó con las mismas personas de siempre, el frutero, el que caminaba con el perro, con la viejita de traje rojo, la cual la golpeo con su bolso por haberla tropezado, aquella anciana tenía agallas, nunca fallaba y sus golpes como dolían. El camino a su escuela termino, observaba las grandes rejas que estaban a punto de cerrarse, y con ellas, su oportunidad de entrar a clases, corrió todo lo que pudo, hasta lograrlo, pero todo fue en vano, las puertas del instituto de Tokio se encontraban cerradas, sin más que hacer, fue a la segunda entrada, su entrada personal, salto el muro, y callo en la hierva verde y fresca, el jardín secreto del instituto, era su lugar, descansaba después de horas de estudio en aquella incomoda silla de el aula 223, o si quería estar sola de sus compañeros, era su lugar especial.
Al terminar el primer periodo de clases, la castaña se dirigió a la cafetería para encontrarse con una joven de cabellos negros como la misma noche, y ojos rojos expresivos como rubís.- Al fin…- dijo la chica en cuestión.- De la que te salvaste en Biología, el profesor solo hablaba, y hablaba, y hablaba, y con todo lo que hablaba no daba ni un respiro…- suspiraba mientras observaba a su amiga.- ¿Qué?
-. ¿Eso fue lo que paso?-preguntó.- Yo ni te salude y ya tu me vienes con esa sarta de palabra.- dijo mientras sonreía y se sentaba.- yo creo que me estas ocultando algo…- dijo, al ver el semblante de su amiga prosiguió.- Algo con una mirada penetrante de color dorado…- mientras que la chica de ojos negros recargaba su frente en la mesa.- ¿No Kagura?- preguntó.-
-. No lo entiendes…- empezó sufrida.- El tarado de Sesshomaru Taisho cree que se la sabes todas más una, que es el único en este planeta…- Rápidamente se enderezo y conecto su mirada con la de su amiga.- Es un IMBÉCIL.- resalto.- lo odio con todo mi hipotálamo.-
-. Bueno, algo así veía yo venir…- mientras que comía un poco de la bandeja de su amiga, al voltear a su derecha vio al chico que le hacia la vida imposible a su hermana del corazón.- Kagura…- pronuncio en un susurro para que solo ella escuchara, mientras que señalaba con la mirada a Sesshomaru, un chico alto, de facciones finas y a la vez frías con una pizca de diversión en sus ojos, Kagura lo observo de arriba a bajo con su mirada indiferente.- Veo que aún sigues molesta por lo de esta mañana…- hablo el chico de ojos dorados, Kagura lo observó y de inmediato de le enervo la sangre.-
-. Ves ese punto amarillo que esta allá arriba en el cielo.- mientras apuntaba a una de las ventanas del comedor.- bueno, eso que tu ves es el sol, el cual es el centro del universo, no tu Taisho.- dijo con seriedad.- si estoy molesta no es tu problema, porque tú no eres el causante de mi estado de animo, porque tu me vales un pepino, así que no te me hagas el importante al venir a mi mesa a sacar conclusiones erradas, e IMPOSIBLES.- termino mientras que el Taisho ante su contesta cambio su semblante al de uno de mayor seriedad.-
-. Yo solo vine a platicar.- dijo mientras observaba a Sango.- ¿Tienes algún problema con eso Sango?- preguntó, a lo que la chica respondió de manera seca y rápida.- no eres nada mío, yo no hablo con gente como tú, y tampoco tengo que estar hablando cosas contigo- respondió poniéndose de pie.- Kagura, te espero en el pasillo.-
-. Yo tampoco tengo que hablar contigo.- respondió toscamente mientras imitaba a su amiga.- si me disculpas voy a estar con la única persona inteligente en este instituto.- El Taisho la observo mientras que la tomo del brazo.-
-. Tarde o temprano tenemos que hablar…- mientras que Kagura lo miraba confundida.- lo que te dijeron yo…-
-. No quiero saber nada…Todo el tiempo es lo mismo.- Respondió de forma sutil.- me molesta que me vean cara de estúpida, pero no te preocupes, yo no figuro en tu vida, y tu tampoco en la mía, así que suéltame que voy a estar con mi amiga…- dijo mientras salía de la cafetería.-
-. ¿Me puedes explicar que paso?- pregunto Sango.-
-. Nada…Sesshomaru jugo una mala jugada conmigo, pero yo me di cuenta antes de que me hiciera una mas de sus estúpidas novias…- le contesto, Kagura no quería hablar del tema, y su amiga no insistiría, a su tiempo las cosas se arreglarían.-
-. Bueno…- termino de decir, mientras que al final del pasillo observaba una chica de cabello azabache.- ¿Quién es ella?-
-. Cierto…por estar fantaseando no llegaste temprano…- le dijo riendo.- es la chica nueva, viene de no se donde, y no se como se llama, se que rima con sushi…- le comentó desinteresada.- al igual que tú llego tarde, es una becada, se presentara…- se detuvo al escuchar el timbre que indicaba la entrada a su salón.- ahora…- termino de decir.
La relación de Kagura y Sango venia desde el jardín de niños, habían pasado muchas cosas juntas, entre ellas las artimañas de Sesshomaru para hacer caer a Kagura en sus brazos, lo cual, fue un total fracaso ya que Kagura era una chica recia a mostrar sus sentimientos, pero Sesshomaru la era aún más con su frialdad, al final de cuentas hasta los momentos no había pasado a mayores, y no pasaría ya que la chica de mirada rojo rubí no se abriría a una nueva amistad, o relación con alguien como Sesshomaru, el popular de la escuela, se encontraba a dos años de graduarse, inteligente, sexy, pero tan frio como el hielo mas desgarrador.
Ellas no eran las chicas más populares de la escuela, pero tampoco eran Áyame Kagewaki, o el monstruo de cabello rojo como le decía Sesshomaru, media aproximadamente 1.79, y con su larga melena pajosa y sus lentes de marco negro, la cual era rechazada por muchos, de vez en cuando compartían con ella, pero era muy raro, eran las dos típicas chicas que no se involucraban demasiado en las cosas del colegio, no figuraban en ningún chisme en particular, y no les interesaba mucho estar en ellos…
-. Bueno…silencio.- dijo el profesor.- Hoy les presentare a su nueva compañera.- mientras que Kagura y Sango metidas en su mundo no se dieron cuenta de que habían entrado al salón, sentadas en los dos puestos de atrás, y frente de ellas la chica de cabello azabache con reflejos azules.- por favor…- pidió el profesor a la chica de mirada chocolate.-
-. Buenos Días…- dijo con pereza.- mi nombre es Kagome Higurashi.- dijo captando la atención de los chicos.- y seré su nueva compañera…- mientras les regalaba una sonrisa que dejo impactado a mas de uno, sus dientes mostraron piezas de metal, pero eso no le quitaba lo hermoso a su sonrisa, su cabello largo y maltratado, y sus cejas pobladas, no hacían justicia a la verdadera belleza de la chica.-
-. Siéntese al lado de la señorita Sango…- mientras que la mencionada levantaba rápidamente la mano.- un gusto, mi nombre es sango…- dijo la castaña.- y ella es Kagura.- la mencionada le dio una sonrisa ladina.-
-. El gusto es mío.- dijo sorprendida a tal gesto.- mi nombre es Kagome Higurashi.-
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