ok... pueden matar a esta autora... pero continuemos con la historia...
Kagome Higurashi, la llamada chica nueva, la nerd, la belleza, hermosa y muchos apelativos más se había ganado la Higurashi, si, quizás no era la más arreglada del salón de clases, ni la más atractiva, ni la más sexy pero CARAJO! tenía ese no se que que a todos les encantaba y muchos o muchas odiaban, la clase paso sin ningún tipo de imprevistos, en el transcurso del día la chica nueva era la sensación, por decir lo menos, no solo era la nueva, si no también era la chica del templo, quizás no muchos adolescentes vivieran en un templo, y tampoco muchos adolescentes tuvieran una afición por querer aprender algunas de las costumbres de sus antepasados, como lo es la arqueria, el ikebana, y demás... No, Kagome Higurashi definitivamente no era aburrida, también gustaba mucho de escuchar música, desde el rock, hip hop, electrónica y más, pero eso era una pequeña parte del curricular de la Higurashi que no muchos saben...
La hora del almuerzo, y la dulce chica se encontraba bajo un hermoso árbol de cerezos, en la compañía de Kagura y Sango, las cuales, muy a su gusto, eran agradables, e inspiradoras de confianza...
-. Entonces...es eso cierto... lo del templo.- Más que una pregunta parecía mas una afirmación de parte de la chica de ojos rojos.- Si...- Respondió muy apenada la Higurashi, quien apenas podía soportar el sonrojo en sus mejillas.- Ha pasado de generación en generación a cada miembro de la familia Higurashi, sé que muchos piensan que es raro, pero la verdad, yo algunas veces ni noto que vivo allí...- Explico muy despacio y claro su opinión.-
-. Disculpa a Kagura, ella es un tanto entrometida...-
-. No...
!.- Exclamo Kagura.- yo solo estaba haciendo una pregunta...es muy interesante sabes?.- Explico.- No todos los días conoces a una adolescente que viva en un templo, o si?- Haciendo la pregunta al aire.-
-. tienes razón...
-. De verdad que nunca he tenido ningún tipo de vergüenza hablar del lugar en donde vivo, es una pregunta sumamente común.- Sonríe nuevamente para mostrar sus dientes cubiertos de metal, y dirigiendo su vista a un punto rojo en particular.- ¡HEY, AYAME!- Exclama llamando al temible monstruo rojo, en realidad llamada Ayame Kagewaki una llamativa pelirroja de un metro setenta casi rozando los ochenta, exoticos ojos color verde, y una muy pero muy baja autoestima...- La conoces?- Pregunta Sango esta vez.- Si...- Responde Kagome.- Su abuelo y el mío son muy amigos, pasábamos muchos veranos juntas debido a ese hecho, es muy agradable...
...- Susurro de manera casi imperceptible la pelirroja, sabiendo muy bien que aunque Kagura y Sango nunca la habían denigrado, no formaba parte de su grupo, y mucho menos de su clase...- Disculpa... ya yo...
-. Tranqui Rojita..- dice Kagura dirigiéndose a la pelirroja.- puedes sentarte con nosotras.- Sorprendiendo a Sango y un poco a Kag, pues la ultima pensaba que no era mucho del agrado de ambas chicas la Concord.- para eso la llamabas no?-
-. Si...- Respondió Kagome.- Y para darte esto.- La chica tomo su mochila y saco de ella un pequeño cofre, entregándolo a la pelirroja.- Te lo manda mi abuelo, dice que ya es tiempo de que tu abuelo lo tenga.- Con una sonrisa, bueno, media sonrisa la chica acepto sin mas, y simplemente se sentó.- Gracias Kag, no te hubieses molestado...-
-. Sabes que no me importa, además estamos en la misma secundaria...
-. Oh! pero que hermoso color de uñas!- Expreso Sango al notar el hermoso esmalte color rosa chicle que cargaba la pelirroja.- Donde lo compraste? lo he estado buscando durante mese y el muy muy nunca lo consigo.-
-. Es del salón Shikon... - Dice nerviosa, nunca nadie se había fijado en sus cuidadas manos.- Voy algunas tardes... con mi madre y mis primas...
-. OH...- Ese salón era solo exclusivo de la élite de Japón, los más top se encontraba allí, para nadie era un secreto el gran nivel que tenía Kagewaki, pero nunca a nadie le intereso de donde venía tanto nivel...- me han comentado que es un excelente salón...
-. Si...- Solo con menos nervios que antes se alentó a hablar.- Mi madre es muy allegada a los dueños, y la Sra. Midoriko siempre adora cuando va mi madre...
-. CONOCES A MIDORIKO SHIKON!- Exclama con cero pudor Kagura.- ESA MUJER ES HERMOSA! No lo solo es dueña de ese salon, si no tambien es socia mayoritaria en la cadenas de Hoteles Shikon no Tama, también es dueña de la agencia de modelos más importantes del país!- Un chillido agudo hizo que las tres jóvenes restante ajenas y no tan ajenas a la vida de Midoriko Shikon sintieran un terrible dolor de oído.- Algún día me daré mala vida como ella...no solo es rica, si no que es tan humilde que vive en una mansión a las afueras de la ciudad...- Dice.
-. En realidad, su sobrina vive en la mansión.- Rectifico Ayame y ajustando sus lente agrego.- vive en un pequeño piso en el centro, para ayudar albergues y demás, es muy humilde en realidad.-
-. Como sabes tanto?
-. Es mi madrina...
Un nuevo chillido de excitación de parte de Kagura, esa chica definitivamente tenía algo malo en el cerebro, ese cabello parecido a la paja, esas cejas, y esa postura no le parecían dignas de una ahijada de Midoriko Shikon.- Ayame nunca le ha gustado ser muy llamativa, cree que si se arregla demás las personas tendrán una mala imagen de ella.- Explico Kagome.- siempre le he dicho que podría arreglarse un poco más y será siempre la misma cascarrabias sincera y dulce amiga que es.-
-. O vamos Kag...- Con más confianza se dirigió a su amiga.- tú lo dices muy a la ligera...
-. No veo el problema aquí.- Confeso Sango.- La verdad las personas que te miren y no vean el maravilloso ser que describe Kagome, pueden irse a ir a freir monos!.- Las risas no se hicieron esperar, Sango era muy observadora, y Ayame nunca le pareció una mala chica.- Espera que la gente te vea de una forma más... más...pulida!... y veremos que es lo que dicen!.-
-. Ves?- Recalco Kagome.- No solo yo lo pienso! eres genial Ayame.-
-. no...-
Un balón de fútbol fue directamente a caer en el centro de reunión asustando a Kagewaki y Higurashi y molestando a el dúo rebelde.- HEY IMBÉCILES! SI SUPIERAN COMO DEMONIOS JUGAR, ESTAS MIERDAS NO PASARÍAN.- Y una Sango furica lanzó el balón tan fuerte que noqueo al chico de cabellos negros, número uno de los abusones de la secundaria... Onigumo.- Será mejor que lo lleves la enfermería Taisho, tú amigo esta desecho.- Dijo luego Kagura a Sesshomaru.-
-. No fue la intención de...- trato de excusarse pero fue imposible Sango sabía la verdad.
-. No vengas con esas idioteces Sesshi... Solo porque estábamos hablando con Ayame tú y tu grupito de maldad quisieron hacerla pasar un mal rato.- Ayame mira a Sango como su ángel de salvación, muchas veces la había defendido si, pero esta vez era distinta, lo podía sentir.- es que no se cansan de joder!-
-. Sango...- Llamo Kag.- Creo que ya es suficiente con un herido...- nerviosa aún miraba al chico en el suelo, con un gran moretón en su frente.- -creo que a Taisho-San le quedo claro tú mensaje...- respiro de forma honda y profunda.- pero si no lo hizo...- un momento de silencio se formo, el grupo de jugadores de fútbol se acercaron.- Tengo una excelente puntería con el arco.- Aclaro.
-. UY!...Lo ves Sesshomaru, no molestes...y no saldras herido de corazón con una flecha...literalmente.- añadió Kagura sonriente.- Vayámonos chicas, debemos conquistar el MUNDO!- y sin más recogieron sus cosas y se marcharon dejando a un grupo de varones asombrados por la actitud de la chica nueva
Luego de ese incidente simplemente, las chicas hablaron en los pasillos hasta que llego la hora de entrar nuevamente a clases, y luego de unas horas más, al fin salieron del instituto, el nuevo grupo de compañeras se despidieron con la promesa de volver a comer mañana.
Kagome camino tranquila hasta su hogar, subio las largas escaleras del templo Higurashi hasta llegar a la cima, y encontrarse con su humilde casa.- Ya llegue!.- Se anunció recibiendo la más cálida bienvenida de su madre.- Que bueno que llegaste cielo...- Una mujer de unos treinta cabello corto oscuro y mirada chocolate dulce era la madre de Kagome.- por favor, refrescate antes de ayudarme a colocar la mesa, la comida estará lista dentro de poco, y no quiero que se enfríe.-
-. Esta bien mamá...-
-. Cierto! ¿como te fue en tú primer día, algo nuevo que contar?- Pregunto su madre risueña.
-. Muy bien en realidad!...hice nuevas amistades.- Contó emocionada.- Que bueno cariño, bueno, me contaras los detalles en la cena, ahora sube... que ya se hace hora, y debo levantar al abuelo de su siesta e intentar llamar la atención de Sota para que deje de ver ese programa que tanto le gusta.- Si su madre era especial, muy atenta y cariñosa, pero sobre todo amante de los momentos familiares, por eso le encantaban las cenas, era uno de los pocos momentos en los que su familia entera estaba reunida...
La cena trascurrió como siempre, una platica amena y algunas burlas de parte de su hermano menor Sota, lo normal, tomo un baño y luego de eso fue directamente a la cama, estaba agotada emocionalmente, un nuevo instituto, nuevos amigos...
Amigos...
En conclusión... Sango, la defensora rebelde de los derechos humanos, entusiasta y amistosa, pero sobre todo con una fuerza sobre humana!
Kagura... alguien en quién confiar, igual de rebelde, reservada y muy coqueta y muy al tanto del mundo del espectáculo...
Suspiro, mañana, sería un nuevo día, lleno de más emociones, y así Higurashi alcanzo el mundo de los sueños, su lugar para descansar...
Próximo capitulo...
Disculpa... nos conocemos?
Creo que nos conocemos mucho mejor de lo que piensas cariño... mi nombre es...
Sango! no le hagas caso a ese inepto,
Dios...pero que he merecido para que llegue otro par de ángeles a mi vida.- Sonríe de manera picara
Buenas tardes...- Anuncio el hombre de cabello gris y tez bronceada.- Espero que todo sea de su agrado.
y que tal?
