Holaaaaa! muy buenas tardes, o la hora que sea, aquí nuevamente, antes de leer la historia debo aclarar cierto puntos


Eran alrededor de las 3:30 pm y Kagome se encontraba en sus clases de arco, las cuales en ese preciso momento no era una de sus actividades favoritas, cortesía de su instructor.- HIGURASHI- Exclamo muy molesto aquella mole de 1,90 metros de cabello azul celeste y ojos particulares azules, esa bestia definitivamente no tenia punto de comparación con semejante carácter tan odioso y sarcástico.- QUE SEA LA ÚLTIMA VEZ QUE UNA DE TUS FLECHAS TOQUE EL ULTIMO CIRCULO DE LA DIANA.- Grito exasperado aquel hombre cuya paciencia había llegado al limite con su nueva estudiante.-

-. Si profesor Copaghana.- acomodando su flequillo que se adhería de su frente por causa del sudor de tanto estrés acumulado, y es que si quería ser la mejor estudiante de arco y tiro debía tener más practica y disciplina.- Lo intentare una vez más.- dijo para volver a la misma posición de hace unos minutos, separando sus piernas tomando una muy profunda respiración, y ahogando cualquiera idea negativa que le pasara por la mente tiro la flecha y...

Aaaaaaaaaaaaaah!- aquel fatídico sonido hizo que el Señor Copaghana se saliera de sus casillas una vez mas.- ¿quién demonios por el santo aceite de canola ha interrumpido la clase?- en un muy bajo tono de voz se escucho su voz

Algunas veces era mucho mejor escuchar aquel sujeto gritar que escuchar ese tono bajo y seria

-. Disculpe profesor...-

-. Ahora que Higurashi.- Observo a la chica la cual se encontraba tan sonrojada por la vergüenza apuntaba en dirección a la diana.- AL FIN HIGURASHI-Chispas azules salieron de las manos de su profesor, pero eso, obviamente eran ilusiones ópticas de la Higurashi.- Muy bien, luego de tanto al fin acertaste al centro...o bueno casi el centro.- dijo mientras observaba mejor el lanzamiento.- Creo que es todo por hoy niña, mañana a las cinco quiero que practiquemos al aire libre, estarán tú y la señorita Sabaat, por favor no llegues tarde.- dijo mientras la joven estudiante hacia una reverencia por respeto mientras al grandullón se marchaba dando al fin la clase por terminada.- solo quedaba ella.-

-. Chicas ya pueden salir.- Dijo la azabache.-

-. Oh santos bebes dragones si existieran...- comenzó la de ojos rojos.- por un momento pensé que nos ibas a dar a una da las dos.- mientras salían Kagura y Sango de los arbustos, Kagome todavía no creía que ese par tan descarado se hubiera quedado toda la practica allí, jugando cartas esperándola para salir las cuatro juntas, aún faltaba Ayame, cuya clases de Ikebana aún no finalizaban.- Bueno, sera que nos vamos pero ya...a las de ya, de verdad tengo hambre, y ya estoy cansada de ganarle a Sango.-

-. Enserio?.- pregunto la morocha.- en este momento siento que quiero decapitarte, estuve a punto de ganar si no fuera porque gritaste como una histérica enloquecida por la cocaína.- siguió Sango diciendo a diestra y siniestra mientras se quitaba unas hojas del cabello.- tuve miedo de morir, y no por tú grito, si no por la mole azul, la cual estoy casi segura, brillo con chispas azules de la emoción.-

-, Y la de problemas a la cocaína soy yo, claro, culpen a la chica histérica de ojos rojos, ella siempre es la culpable de todo.-

-. Chicas, basta...- Kagome quitándose en el equipo de tiro al arco las miraba con un solo pensamiento en mente estas chicas están totalmente fuera de si- si tuviera al menos una clase o actividad las cuatro estoy casi segura de que no tendrían que estar haciendo esto.-

-. La única actividad que queda en inscripciones abiertas es para las porristas, y es en menos de dos semanas, me niego a pasar una hora de mi vida con personas tan huecas...- anunció Kagura de forma puntual.- Prefiero escuchar lucy in the sky with diamonds todo el día y fumar de la putisima pipa del amor junto con el idiota de Sesshomaru.-

-. Recuerda que en algún momento fuiste porrista, y una muy orgullosa, talentosa y brillante porrista.- acoto Sango.

-. y que sucedió luego de eso?- Preguntó Kagome.- a mi siempre me ha encantado la idea de pertenecer a las porristas, son el alma de los partidos.- Cantarina la morena dijo, ya se había cambiado a su uniforme habitual.- pero no es raro que ya estando en segundo semestre hagan la pruebas de las porristas?

-. Se han atrasado debido a la falta de un entrenador, pero creo que ya eso se soluciono...-

-. Hola chicas!- Saludo con entusiasmo Ayame con su esplendoroso cabello rojo inconfundible.- Siento mucho haber tardado tanto, es que estamos en un nuevo proyecto y...-

-. Stop!- Grito Sango con su mano en alto y cerrada.- No importa lo que te hayas tardado, lo importante es que estas aquí ahora si por favor podriamos...-

-. Dios... pero que he hecho para merecer a otro par de ángeles en mi vida.- dijo un chico de mirada azul profundo, llevaba el uniforme del instituto, definitivamente era guapo con ese metro setenta y algo, con una pequeña coleta, y unas definitivas prohibidas perforaciones en sus orejas, y DEFINITIVAMENTE... algo perfecto.-

-. Oye, acabaste con tú orgasmo mental, o vas a seguir?-Pregunta muy irritada Sango.-

-. oh, wuaaao...- sonriendo el caballero de ojos azules se acerco más al grupo de cuatro chicas.- pero si eres una preciosidad de mujer, definitivamente mi tipo.- agrego.- como alguien tan hermoso, puede tener una vocabulario tan tajante?

-. Siendo amiga de la persona correctamente política.- agrego ahora un oji dorado.-

-. ¿Estamos en la convención de idiotas?- Pregunto Kagura al aire.- Ayame, oíste algo aparte de la idioteces de idiota menor?-

...-

-. Pero, ¿por qué tanto drama?- Preguntó directamente Sesshomaru a Kagura.- Siempre fanática del drama popular...-

-. Y tú siempre pendiente de lo que no te importa.- Refuto Kagura.

-. ¿Qué tal si no haces silencio?

-. y que tal si tú pedazo...

-. PUEDEN CERRAR LA BOCA LOS DOS?.- Rugió Higurashi, nunca le habían gustado los dramas entre parejas, o lo que fuera que sea aquello.- Necesitamos irnos, recuerden lo que tenemos para hoy...- decía mientras que Ayame y Sango la seguían a la salida.- Sesshodiota cuando empieces a respetar a las mujeres, estas empezaran a darte un poco de respeto, Kagura vayamos...- todos quedaron tan sorprendidos que ninguno objeto lo contrario, las chicas salieron de allí, mientras que los dos jóvenes simplemente veían al grupo marcharse.-

-. Creo que esa chica tiene exceso de carácter.- menciono el ojos azules.-

-. Ya cállate Miroku...-

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Luego de haber superado el incidente con Sesshomaru, y la muestra de carácter de la Higirashi llegaron a tiempo para su destino.

-. NO PUEDE SER...- Decía Sango de la emoción a ver delante de ella el mejor salón de belleza, y todo lo demás delante de ellas, el salón de belleza Shikon era famoso, no solo por su excelente atención si no también por su dueña, Midoriko, era una de las mujeres mejor conservadas a la edad de 40 años, todos querían saber el secreto de la fuente de juventud, a lo que ella siempre lo atribuía a sus buenas acciones, organizaciones benefactoras y su puro corazón completamente comprometido con dar más y más de lo que ella tenía, y eso era mucho que dar.- ¿de verdad, estas segura Ayame de que ella nos atenderá?-

-. Pues claro, se emociono tanto cuando le mencione que quería un cambio de look que obviamente quería agradecer a la persona por haber hecho que cambiara de opinión respecto al cambio.- dijo de forma cantarina, la pelirroja era un amor de persona, pero definitivamente necesita ayuda en cuanto estilo y cuidado de cabello.- Además le sorprendió muchísimo que este saliendo con personas de mi edad...-

Luego de un mes de estar saliendo y cotilleando las cuatro chicas se habían vuelto muy cercanas, lo compartían casi todo, se ayudaban unas a otras en lo que podían y siempre estaban en la defensa de las menos agraciadas. (Kagome, y Ayame) que aunque la Higurashi supiera defenderse siempre había alguien que siempre quería hacerse el gracioso a costa de ella.- siempre he querida que Ayame sea mi experimento, pero hasta que ustedes entraron a su vida nunca he tenia realmente la oportunidad para sacarle provecho a esa imagen tan exótica que tiene a menos que sea para que se arregle las uñas...- Entro de una manera triunfal natural y sencilla una mujer de corto cabello negro hasta los hombros ojos azules oscuros casi negros, de estructura osea delicada y muy juvenil, vestía un traje blanco y un top azul oscuro, con una chaqueta clásica blanca, un collar con un hermoso zafiro en el centro unos zapatos de tacón y leve maquillaje, esa era la mujer dueña de todo ese imperio, y más.- Un gusto, Midoriko Shikon, gerente general del salón.- Su voz era preciosa, pausada con un tono de voz adecuado y muy relajante- Me tome el atrevimiento de tomar esta cita para mi.-

Las tres chicas se encontraban extasiadas, nunca en su vida se habían imaginado estar en una situación donde conocerían aquella mujer tan importante.- Un gusto, Soy Sango...- se presento primero viendo que las demás no tenían ni la más mínima idea de que decir.- Debo decir que es un honor conocerla...

-. Oh no, todo lo contrario, el honor es mio.- De nuevo, la mujer con mucha elegancia hizo una pequeña reverencia.- Siempre es un gusto conocer a las amigas de Ayame...-

-. Madrina, por favor, se que mencionaste que agradecerías a la persona que me hizo cambiar de opinión pero, atendernos a las 4, no tienes más cosas que hacer?-

-. De ninguna manera, de esto me encargo yo, es totalmente un honor atenderlas a las cuatro.- Siguió y pasando sus brazos entre Kagome, Sango y Kagura, la cual esta última se encontraba de piedra de la emoción hablo.- Solo quiero la mejor atención para ustedes y quien mejor si yo?... pero ahora, por favor, sus nombres quiero algo con que llamarlas y conocerlas.-

-. Soy Kagura Concord...- dijo de manera robotica sin todavía sobrepasar aquella sorpresa y adrenalina pura que estaba concentrándose en su cuerpo.-

-. y yo Kagome Higurashi.- Con seguridad Midoriko se detuvo observando fijamente a Kagura y Kagome, la cual miraba muy curiosa.- Pasaba las vacaciones de verano con Ayame...-

-. Claro...- un amago de sonrisa se asomo en el rostro de la mujer.- Ahora, creo que es hora de un cambio...- Mientras las guiaba a todas por el salón le iba explicando los procedimientos a los que serían sometida, primero un muy agradable tratamiento para la piel, humectando y depilando cualquier vello indeseado, luego un muy tranquilizador masaje, luego manicura y pedicura, para dar paso a lo grande, un tratamiento de última generación para cabellos maltratados, cortes nuevos, y en lo posible cualquier mejora para todas ellas.- Pero antes, una foto del antes y el después...- Flashes en un dos por tres dejaron a las chicas viendo luces.

Fueron llevadas por tantos procedimientos, que antes de la hora del masaje, no podían encontrarse más relajadas.- Esto si es vida...- empezó la de ojos rojos.- podría acostumbrarme a esto.-

-. si...es tan relajante.- Kagome se encontraba al lado de Kagura.- Podría hacer esto todos los días después de ayudar al abuelo con el templo.

-. Yo podría simplemente podría estar así toda la vida a toda hora.- Sango estaba al frente de Kagura acostada boca abajo.-

-. yo solo digo que quiero comerme en este momento.- Acoto Ayame, la esencia del aceite para el masaje era de chocolate.- y eso, es todo lo que diré...-

-. Luego de esto que viene?- preguntó Kagura con curiosidad.-

-. Depilación y sauna...- dijo Midoriko la cual también recibía un grato masaje.-

Las cinco mujeres se encontraban en total relajo en el salón, pero mas allá de su relajación, en una habitación oscura se encontraba un ser preparándose para una competencia...

-. Hey hermano... ¿estas listo para esto?- Pregunto otro muchacho de musculatura suficiente para pasar por se ni muy fuerte ni muy débil.-

-. si...- Respondió el joven mientras ponía un casco el cual fue activado con solo tocar detrás de sus orejas un dispositivo discreto.- Vamos!

Saliendo de la habitación se encontraron con un largo pasillo el cual conducía por un lugar lúgubre hasta unas casillas con algún ser del tamaño de rinoceronte, pero no tan alto como este, si no un poco más bajo.- es hora de brillar bella...- montaba el chico la criatura mientras esperaba la señal, la cual llego a los pocos segundos, la bestia rugió y salio disparada con una velocidad sin comparación mientras miles de luces y flashes se veían por todas la gradas.- ¡MÁS RAPIDO!-

-. Definitivamente un loco haría esto...-

-. Definitivamente creo que estoy lista para salir y decir...SOY UNA SÚPER ESTRELLA!- Anuncia Kagura, de vuelta al salón veía en el espejo que estaba frente a ella- Estoy sensacional, ¿Pero donde esta Ayame?

-. Sorpresa.- Le dijo Midoriko.- todas se verán luego...Ahora Philipe te hará algo en lo que pensé...- mientras el hombre de cabello blanco y ojos azules electrizantes la miraba mientras acariciaba su cabellera.- Por el momento, estoy yo...

-. Claro...- dijo mientras sonreía y daban la vuelta en la silla para que no se viera mientras hacían el cambio-. Muchas Gracias por una tarde como esta.-

-. No hay de que.- Midoriko observaba fijamente a la chica.- les dije que sería un honor atenderlas, y lo dije muy serio, ahora, Cuéntame algo de ti...-

-. No hay mucho que contar...- La ojos rojos miro a la mujer con poco interés en contar algo relevante de su vida.- Vivo sola, trabajo a medio tiempo en una tienda de discos, y no creo que sea tan interesante como su vida...- comento despreocupada la chica.-

de bellos corazón tan valiente como tú no tiene a nadie?

-. Bueno...Solía contar con mi madre, pero murió hace un año por cáncer...- dijo la chica.- Nunca conocí a mi padre, pero estoy segura de que tampoco hubiera querido conocerme, mi madre siempre fue mi apoyo.- Era la primera vez en mucho tiempo en el que Kagura tocaba ese tema tan sensible para ella.- Antes de que ocurriera era la típica animadora, pero cuando nos enteramos del cáncer, empece a enfocarme en ella, y me descuide...- Recordaba esa época muchos compañeros la adulaban porque era la capitana del equipo de porrista.- con el tiempo supe quienes eran mis compañeros de verdad y solo quedo Sango...- Todos le dieron la espalda por andar como un zombie entre clase y clase por los trasnocho cuidando de su madre en los día negros del tratamiento.- No he tenido tiempo ni para cortarme el cabello o pensar en hombres, o lo que sea...

-. Eres fuerte por afrontar todo eso, y eso no te hace única pero si muy fuerte y determinada.- Aquellas palabras de consuelo llegaron al corazón de Kagura.- No muchas jóvenes pasan por todo ese proceso y lo digieren como tú, estoy muy segura de que tu madre estaría muy orgullosa de lo que has logrado por tu cuenta.-

-. si... - Era fuerte y tenia muchas suerte de haber contado con Sango en momentos tan duros.- y suertuda.-

-. Y buena, aunque no lo veas.- dijo Midoriko.- Y las personas buenas siempre terminan bien a pesar de todo lo que pueda pasar.- Mientras espero que disfrutes, iré a ver como le va a las demás-

Kagura admiraba a esa mujer sin importar que, tenía fama dinero, pero después de esa conversación era obvio que era más que una cara bonita, Midoriko era alguien dulce, que decía las palabras adecuadas.- al menos adecuadas para ella.- para cada momento, y profundamente agradecía aquel gesto, nunca se imaginó que aquel gesto saliera particularmente de aquella mujer...-


Bueno hasta aquí llego, espero que les guste! He decidido darle una vuelta a la historia, pero ya verán más adelante que no todo es lo que parece...

La protagonista de la novela definitivamente es Kagome, pero necesito profundizar primera a las demás para enfocarme totalmente en ella, y su historia, porque por muy que parezca que no es importante lo es, y será la primera en muchas cosas...