Capítulo 1: Reencuentro

Presente

Narra Flora:

Camino por el gran bosque, esta vez hay más árboles que aquella vez pero es casi igual, los árboles empiezan a dejar de aparecer en mi camino y a mi lado esta una colina… oh ese lugar… el santuario, no haría mal ir a visitar a los nuevos caballeros. Intento de percibir su cosmo, están todos reunidos en el templo principal y hay alguien nuevo pero en vez de cosmo tiene yoki, una claymore que sobrepaso su límite…

De seguro se está haciendo pasar por una persona normal y está por ser amazona, será mejor apresurarse no podrá soportar en atacar. Corro al templo principal y ya estando en las afueras del recinto abro la puerta de golpe y me dirijo a la sala de reuniones, en esta hay una puerta así que la derribo de una patada y en definitiva estaban todos hay y en frente del patriarca había una joven arrodillada, los presentes me miran y ella seguía arrodillada.

-Tu juego acaba aquí –Digo tomando mi espada.

Todos empiezan a murmurar, otros me miran de pie a cabeza, sigo mirando a la joven que en la cual eleva más su yoki hasta sobrepasar más su límite. Saco mi espada con rapidez tomándola con ambas manos y colocándola en frente con la intensión de tirársela en la cabeza.

-Se lo que pretendes… -Dice ella entremezclando su voz de yoma con la humana –Sé que quieres tirarme la espada en la cabeza.

Ella se levanta y yo doy un paso atrás, ¿Cómo supo…? Entrecierro los ojos, en verdad que su yoki sobrepasa el mío ¿Acaso será de un número menor al mío? Guardo mi espada en la espalda.

-Si tienes la intención de atacarme antes debería saber tu nombre y que digito eras –Digo con tranquilidad.

-Je… bueno no me importa decirlo ya que te lo llevaras a la tumba, me llamo Elena número cinco –Dice ella.

Con razón tiene un yoki más grande al mío, tendré que pelear de verdad, mostrar mi verdadera fuerza.

-¡Ahora muere! –Grita ella quitándose la máscara dejando ver su cara muy parecida a la de un yoma, corre hacia mí y calculo cuando va a atacar.

Cuando ya estaba por enterrar su mano en mi estómago yo salto quedando tras ella aprovechando en sacar mi espada y atacarla, pero ella con un movimiento rápido toma mi espada.

-No eres fuerte –Dice ella -¡Vamos muestra tu verdadera fuerza Flora número ocho! –Exclama.

-Flora… -Murmura uno de los caballeros, miro al caballero que había dicho mi nombre ¡es él!

Mientras estaba concentrada mirando al caballero ella aprovecha en enterrar su brazo en mi estómago, apretó los dientes pero eso no impide que un chorro de sangre salga de mi boca, con que así es como se sentían las más débiles, que doloroso.

-Tú sabes que esto puede matarte, así que actúa rápido Flora –Dice ella –Aparte piensas más las cosas, las que actúan más con la fuerza mueren pero igual las más inteligentes son las primeras que mueren.

-¡Flora! –Exclama el hombre que está sentado, se saca el casco… Shion…

-Vamos hermosa tu puedes –Dice un caballero de cabello azul y piel morena.

Vuelvo a escupir un poco de sangre y apretó la espada, tengo que cortarle el brazo.

-Ahora mue… -Antes de que terminara la frase y enterrara su otro brazo en mi pecho yo le corto el brazo haciendo que esta retroceda y empiece a gritar de dolor y yo retroceda varios pasos quedando a unos cuantos metros dándole la espalda a Shion, paso un dedo cerca de mi labio quitando la sangre que había quedado -¡Maldita! –Exclama ella.

-No soy como la número cuarenta y siete –Digo caminando hacia ella.

De la espalda de esta sobresalen unas alas, tienen un parecido a la kakuseisha de un cuerno, intenta de atacarme con el ala pero yo con movimientos rápidos lo esquivo.

-P-Pero que… ¿Cómo es que puedes esquivar? Tú eres más débil que yo –Sigue atacándome, ya a un metro de ella apretó mi espada cortándole el otro brazo.

-Ahora muere –Cierro mis ojos y vuelvo a abrirlos dejando liberar mi yoki y a la vez mi cosmo pero esto lo concentro en mi brazo en que empuño la espada empezando a moverla a la velocidad de la luz.

-Con que este es tu poder… -Dice ella antes de terminar en pequeños trozos.

Dejo de mover mi brazo, mi respiración está bastante agitada; siento un gran dolor en mi brazo lo miro y este empieza a crecer, ¿acaso sobrepase mi límite?... con mi otra mano quito el brazo que me había enterrado en el estómago y tirándolo al suelo.

-Flora –Dice él tocando mi hombro, el dolor ya no es solo en el brazo está pasando por todo mi cuerpo.

-Dohko… -Le miro y sonrió.

-Tienes los ojos dorados –Dice él, el dolor cada vez es peor hasta caer de rodillas al suelo.

-N-No… -Digo cerrando mis puños con fuerza para intentar de suprimir mi yoki, esto es bastante doloroso… -Dohko… mátame…

-¡¿Eh?! –Preguntan todos.

-No podre soportarlo más… mátame mientras tenga consciencia humana –Digo mirando el suelo, y sintiendo los latidos de mi corazón acelerarse y sonar con mucha fuerza.

-¿Qué pasa? –Pregunta Shion agachándose a mirarme.

Doy un grito de dolor haciendo que todos se preocupen y se acerquen a mí.

-A-Aléjense… no quiero matarlos… -Digo sintiendo que mis brazos se controlan solos e intentan de atacarlos, pero después siento los brazos de Shion rodear mis hombros.

-Tú puedes controlarte Flora –Dice él.

Intento de suprimir mi yoki nuevamente pero con sin éxito formando un aura alrededor mío y de Shion, él no deja de abrazarme y decir que yo puedo arreglar esto, cierro los ojos. Cuando los vuelvo a abrir ya no siento dolor… nada ¿acaso ya he despertado? Miro mis manos y aun son humanas.

-Vez si pudiste –Dice Shion.

¿Pero cómo?...

-La chica hermosa está bien –Dice el caballero de cabello azul que le llega un poco más alto de la cintura.

-Tiene un parecido a Afrodita –Dice uno de cabello azul pero corto.

Suspiro y tomo mi espada, a la vez que me levanto.

-¿Cómo es que tu haz hecho esa técnica? –Pregunta uno de cabello verde muy oscuro.

-Bueno un caballero hace tiempo me enseñó a cómo usar una espada y yo cree esta técnica… el cortaviento –Digo guardando mi espada.

-¿Por qué eres una claymore? –Pregunta Dohko.

-Yo…