Capítulo 2: Misión

Narra Flora:

-¿Por qué eres una claymore? –Pregunta Dohko.

-Yo…

-¿Por qué? –Pregunta Shion.

-Aquel día que le había prometido a Shion que pasaría todo el día con él bueno me fui al pueblo pero mientras caminaba en el bosque, alguien me seguía y era uno de esos hombres de la organización bueno se podría decir que me dejo inconsciente y me obligaron a ser una claymore –Doy una pequeña pausa –Por eso me vengare de la organización pero por ahora tengo que fingir estar a las órdenes de ellos.

-Vaya no sé qué decir… -Dice el chico que está al lado del chico de cabello lavanda –Pero sabes tienes nuestro apoyo.

En aquel momento se abre la puerta dejando ver a Galatea claymore número tres.

-Con que aquí te escondes –Dice ella –Vámonos antes de acusarte por traición, aparte sabes esconder bastante bien tu yoki.

-Y tú no sabes esconder para nada tu débil cosmo –Digo cerrando los ojos.

-¿Cosmo? Ya deja de jugar y vámonos –Dice y yo abro los ojos, ella sale del lugar y yo le sigo.

Dejo que mi cosmo se haga presente, espero que los caballeros entiendan por qué hago esto, es como decir que volveré pronto.

Narra Shion:

Siento el gran cosmo de Flora, al parecer los demás igual siente su cosmo.

-Saga, Shaka ella sobrepaso a sus cosmos –Dice Shura.

En eso tiene razón ¿acaso es más fuerte que nosotros? Pero ahora más que nunca prefiero que ella sea una amazona y una claymore aparte está bastante delgada hasta parece que se volvió anoréxica o algo así, pero lo de su cosmo pareciera como si fuera lo mínimo acaso su cosmo es más fuerte que el de Athena…

-Ese cosmo que mostro es lo mínimo de ella –Digo mirándolos a todos, se les nota sorpresa en sus ojos –Bueno yo me di cuenta de eso pero hasta creo que es más fuerte que Athena.

¿Qué eres Flora?...

Narra Flora:

Camino tras Galatea, no me dirige la palabra… de seguro está molesta por haber venido aquí y no irme directamente al pueblo, pero en verdad que no me arrepiento de haber venido… pero igual me falto preguntar cómo se llamaban los nuevos.

-¿Es verdad que solo finges? –Pregunta Galatea.

La miro… ¿Acaso escucho todo?

-No te pongas nerviosa, nosotras dos nos conocemos de bueno de cuando tú entraste a la organización.

-Sí, ellos me obligaron y si es necesario traicionar lo hare –Digo segura mientras aun camino –Ahora iré al pueblo.

Con decir eso corro a la velocidad de la luz a Rodorio, ya estando en la entrada del pueblo miro a los alrededores, está bastante poblado y será algo difícil pero tengo que cumplir esto, camino en paso lento a la gran multitud de personas. Con tan solo verme las personas se alejan aterradas, sigo mi camino hasta sentir el yoki de uno de los yomas pero por suerte se acerca a mi como si fuera una persona normal, tomo la empuñadura de mi espada sacándola lentamente, cuando ya está a escasos metros de mi saco la espada y corro hacia el hombre y con un movimiento rápido le corto la cabeza.

Esto hace que todas las personas entren en pánico, pero siento en yoki de dos más así que corro tras ellos que estaban por salir del pueblo, en la salida siento el cosmo de algunos caballeros dorados pero no le tomo importancia y sigo a ambos yomas, al primero lo corto a la mitad pero otro aprovecha de escapar; aprieto la empuñadura y preparo mi brazo para tirar mi espada hacia él, pero antes cierro los ojos y siento que varios de esos yomas corren hacia mí, al abrir mis ojos tiro mi espada hacia el yoma que había aprovechado de escapar. Me doy la vuelta y estaban los dorados mirando la escena, uno de los yomas que estaban corriendo desde el pueblo hacia mi estaba por atacar a Dohko así que tomo el brazo de este y lo tiro al otro lado de la entrada y tomo el brazo del yoma con mi mano izquierda, levanto mi brazo derecho acto seguido para tomar mi espada que volvía como un platillo volador [Se me olvido como se llamaba la cosa pero espero entiendan] ya empuñada mi espada lo entierro en el cuello de este.

-Estas matando a personas… -Dice Shion.

-Son yomas –Digo alejándome de ellos.

Corro hacia el gran grupo de yomas y muevo mi brazo a la velocidad de la luz logrando cortar a todos en pedacitos, miro por todos lados al parecer esos eran los yomas, guardo mi espada en la espalda. Los murmuros de las personas no se hicieron esperar, un hombre ya de tercera edad se me acerca.

-Señorita gracias por librarnos de esos monstruos ¿Cómo podríamos pagarle? –Dice el hombre.

-Simple pasara un hombre vestido de negro, tienen que pasarle dinero –Me acerco a la entrada del pueblo, cerca de los caballeros –Y si no pagan, cada uno de las personas que viven aquí serán comidas por yomas, no es una amenaza… es una advertencia –Camino hacia el bosque.

Los caballeros me siguen, me detengo en seco y me doy la vuelta.

-Flora vuelve con nosotros –Dice Shion extendiendo su mano, al otro lado mío se presenta un hombre de la organización.

-Flora tengo una nueva misión para ti –Dice el hombre.

Me acerco a Shion y le susurro en el oído:

-Cuando acabe la misión volveré con ustedes –Dicho eso me alejo de Shion y camino hacia el hombre.

-Flora, tienes que quedarte acá, hay varios kakuseisha y un grupo de claymore han sido enviadas a estos lugares –Murmura el hombre para que los caballeros no escuchen –Y de seguro esta la kakuseisha que buscas, la de un cuerno, bueno me voy.

Asiento y miro al hombre alejarse.

-Oh y espero que sobrevivas –Dice en voz alta.

Cierro el puño con fuerza, con que la kakuseisha de un cuerno este por aquí, primero la matare a ella y después a los de la organización. Me doy la vuelta y miro a los caballeros.

-¿Qué quiso referirse con "espero que sobrevivas"? –Pregunta el de cabello rubio.

-Solo una misión peligrosa –Digo acercándome a ellos.

-¿Tienes que irte? –Pregunta Shion.

-No, me quedare y lo de sobrevivir… lo haré lo prometo…