Disclaimer: Todo lo reconocible es obra de JKR... lo demas es invención mía cogiendo pedazos de SU mundo. Sin animo de lucro, claramente.
TENGO MIEDO, HERMIONE.
Todos estamos extremadamente nerviosos estos días, como para no estarlo. Nuestras vidas van a deshacer el cambio que sufrieron hace ya diez años. Diez años. Podría decir que se han pasado volando y que prácticamente no me he dado cuenta de ello. Pero obviamente, no es cierto. Al menos no para todos. Yo he sido bastante feliz, y no me pesa decirlo. Tengo un trabajo perfecto, un marido maravilloso y mis dos hijos que hacen que mi vida esté llena.
Pero no todo el mundo ha tenido tanta suerte. Muchas veces me planteo si no debería haber escogido trabajar en leyes en vez de especializarme en sanadora. Quizás hubiera podido hacer algo más de lo que hice cuando estalló todo. Pero ya no tiene caso darle vueltas a algo que no tiene solución.
Lo hecho, hecho está. Y nada puede hacerse para cambiarlo. Ron no está en casa hoy, algo que ya esperaba pero que no me hace sentir menos sola. Odio estar en casa sin nada que hacer asi que decido ir a ver a Harry, me necesita ahora tanto como ha hecho en los últimos diez años. Así que me aparezco en su casa, Harry ha inhabilitado la red flu y tiene protecciones muy fuertes para evitar visitas indeseadas.
Uso la llave que me dio Harry cuando se mudo aquí, no quiero molestarlo por si esta durmiendo. Pero al entrar veo como ya están las cortinas abiertas y la mesa puesta. La casa está impecable, después de todo Harry ha conseguido un permiso para que Teddy pueda venir a casa por su cumpleaños y va a celebrar aquí una pequeña fiesta.
-Cariño, ¿estás ahí?
Nadie me responde. Quizás cualquier otro año me hubiera asustado y empezado a buscarle como una loca pero este año no. Insisto un poco mas y al final me responde.
-Estoy arriba.
Subo, y le veo en la habitación grande. Frente a la ventana. Y tengo una sensación de deja vu que me deja paralizada. Supongo que si tuviera que recordar a Harry siempre lo recordaría mirando por la ventana. Da igual si es el Harry de la guerra intentando encontrar un leve rastro de vida en el frío mundo exterior o el Harry de 18 años con su ahijado en brazos, o el Harry de 24 años roto en mil pedazos. En mi cabeza todos son el mismo, todos sienten la misma tristeza y todos tienen el mismo derecho a ser felices. Porque todos ellos son la mejor persona que jamás podrá existir, sin duda alguna.
Sin embargo mi Harry de 34 años parece más triste que todos los anteriores pero mientras se gira y veo la esperanza brillando tan intensa en su rostro no puedo dejar de pensar que este Harry tiene más fe en el futuro que ningún otro. Este Harry no tiene un mundo al que salvar ni un ahijado al que criar. Es un Harry que solo tiene la obligación de ser feliz.
-Todo va a salir bien, si hay alguien que se lo merece eres tú. De verdad.
El suelta un bufido cmo si lo dudara, casi como si después de tanto tiempo se empezara a creer que el no es digno de ser feliz. Y entonces dice las palabras que lleva 10 años sin pronunciar.
-Tengo miedo, Hermione.
