Se vino la primera batalla de la ww2 del fic, en esta si me emocioné demasiado, aparte de ayudarme con el juego de COD: Finest Hour, tomé algunas cositas de la pelicula de Stalingrado 2013, gracias a varias canciones de los soundtracks que tengo pude hacer este cap, algunas partes las imaginé como cortometraje de animé XP este es un capitulo largo, espero les guste c:

La batalla de Stalingrado:

Noche, fuego, cenizas y destrucción, las tres cosas que reinaban al otro lado del río Volga, donde el único lugar a salvo era la otra orilla, frente a la ciudad en llamas que brillaba en la oscura madrugada. La sangre continuaba esparcida en las ruinas, los civiles ya no eran civiles, sino victimas del enemigo que había llegado para robarles todo. La ciudad se mantenía sitiada desde hacía meses atrás, donde la única bandera ondeante sobre la cima de un antiguo bunker ruso era nazi.

…La bandera indicaba la victoria nazi sobre la ciudad y un golpe alto para Rusia...

Los rusos al otro lado del Volga se habían puesto de acuerdo y habían formado un ejército compuesto por civiles y militares, que venían a regresarle el nombre a su ciudad, el orgullo ruso que ahora yacía muerta y pisoteado. Grupos enteros se habían formado, juntaron madera para crear balsas y botes, en donde llevarían no solo a los soldados, sino también a las armas con las que lucharían en un frenesí para liberar tan dicha ciudad.

Los comisarios y sargentos ordenaron que todos se metieran en los botes y algunos en las balsas, junto con las municiones que pasarían al otro lado del río; solo sabían que había demasiados, más que las armas, que eran escasas. Había un arma por cada dos o tres hombres y municiones para cada uno. Las darían llegando a la ciudad y luego se les ordenaría avanzar tierra adentro y matar a todo quien posea una esvástica en su brazo.

Un gran número de botes empezaron a cruzar el rio hacia el otro extremo, hacia la ciudad caída y consumida. Los hombres usaban remos e incluso sus manos para poder avanzar, mientras que los gritos de los soldados de rango se hacían escuchar en cada bote, amenazando a cada uno de los soldados que tenían bajo su cargo: si tenían la tentación de huir antes de llegar a Stalingrado, serian ejecutados de forma inmediata por alta traición hacia su patria. Todos fueron advertidos…

En varios botes estaban los miembros del grupo Decepticon, que habían sido enviados a Rusia para ayudar a los soldados de ese país, a pesar de que algunos pensaban que era solo un castigo por ser Decepticons. Solo uno no lo tomó como un castigo, sino como una primera misión oficial, después de haber salido con vida del aterrizaje forzoso de Astrotrain unos días antes.

-Hey Starscream, ponte a remar o te dispararán – Susurró Outburst que lo miraba de reojo mientras remaba – hazlo –

Starscream volteó a verlo e hizo un bufido de hastío, tenía que hacerlo o moriría antes de poder salir de ahí y volver a Cybertron. No dijo nada, prefirió callar lo que pretendía decirle a su compañero y empezó a remar con más fuerza.

La mayoría de los soldados estaban percatándose de que la cruzada en el río estaba siendo muy fácil… cosa que era una faceta falsa.

Sonidos distantes, silbidos en el aire, la llamada de las aves de metal que hacían su aparición en el horizonte. Stukas que volaban en dirección al rio, haciendo una formación perfecta para desatar la destrucción y muerte. Habían recibido las órdenes desde tierra, y la cumplirían sin temor alguno. Pronto estuvieron disparando sus gruesas balas al igual que las dos bombas colocadas debajo de las alas.

El agua salpicaba y los botes que tenían la mala suerte de estar justo en el punto de caída de alguna bomba o de las balas, eran rápidamente volteados con todo y su tripulación, algunos sobrevivirían, otros simplemente morirían al instante por el fuego de metralla o la bala que tenía su nombre apuntado en ella.

Los gritos empezaban a escucharse con más fuerza, las respiraciones aceleradas y susurros de oraciones que pedían llegar al otro lado del río sin alguna novedad. El fuego en la orilla era muy escaso, hasta que llegó el punto en que los primeros edificios cercanos al río explotaron con una potencia destructora haciendo que volaran miles de fragmentos de diversos tamaños sobre la ciudad y sobre el agua. El fuego aumentó seguido de la explosión, los alemanes habían colocado un buen cargamento de dinamita en los edificios con tal de que los rusos no los tomaran a su llegada.

-¡Remen más rápido si no quieren morir aquí! – gritó alguien en alguno de los botes antes de disparar al aire con la única pistola que tenía. La mayoría obedeció sin rechistar y remaron más rápido a la orilla de la ciudad caída, al llegar habían varios grupos de rusos que llegaron mucho tiempo antes y estos los esperaban con rifles y municiones.

Los comisarios ordenaron salir de los botes luego de llegar a la orilla, los soldados salieron de forma apresurada y pasaron entre los grupos que iban entregándole un rifle y al siguiente una munición, era un rifle por hombre y una munición por hombre. Habían dicho con anterioridad que si el hombre de enfrente caía en combate, que recojan su arma o munición y que se reúna con otro camarada para combatir. Ese día se dieron cuenta de la gran escases de armas y municiones y aun así aceptaron el deber de liberar una ciudad.

Los que ya habían llegado a la orilla y tenían sus armas en mano observaron, con más claridad, la devastación reinante en el paisaje. Un único grito que significó la orden de avanzar hizo que, en cada soldado, corriera la adrenalina, haciendo un leve chispazo en sus interiores que les obligó a correr a toda velocidad hacia las altas llamas; los rusos gritaban con tal de darse valor y no dejarse vencer.

Entre ese grupo se encontraban Megatron, Liege y Soundwave, corriendo al lado de los soldados, gritando junto a ellos, adentrándose a las flamas ardientes provocadas por las explosiones. Saltaron al otro lado de las llamas en donde un grupo grande de alemanes los esperaba con sus armas listas, los cuales empezaron a disparar con tal de repeler al enemigo que corría hacia ellos como si estuviesen controlados por una fuerza sobrenatural.

Los tres dispararon, se lanzaron y golpearon a los alemanes de la extensa trinchera, que habían cavado muchos días atrás. Los gritos en los dos idiomas se hicieron escuchar mientras las detonaciones resonaban sin cesar. Sabían que habrían muertos y heridos en ambos bandos, pero no les importaban, cada uno tenía un propósito y ese era el de eliminar y liberar.

En otra parte, un segundo grupo había llegado a la orilla y recibido las pocas armas y municiones que quedaban. Shadowblaster, Starscream y Outburst eran el pequeño grupo que se había separado de Springer, Ironhide y Prowl, quienes fueron dirigidos de inmediato a lado de un sargento que requería de su ayuda. Starscream decidió convertirse en líder e hizo una señal para que los otros lo siguieran. Pero justo antes de dar el primer paso, el sonido de las balas chocando contra la tierra y metal se empezaron a escuchar, haciendo que el trio se ocultaraal otro lado de un gran tubo de concreto que antiguamente había pertenecido al alcantarillado.

-Maldita sea, ahora ¡¿cómo diablos vamos a salir de este apuro?! –gritó Starscream mientras trataba de asomar un poco la cabeza, pero cada vez que lo hacia el sonidos de las balas rebotando volvía.

-Yo lo haré, solo deja ver como pasamos al otro lado – Shadowblaster volteó a verlo y luego lo empujó, haciéndolo a un lado con tal de que lo dejara pasar y asomarse un poco. – Okey, tenemos una ametralladora en el quinto piso del segundo edificio que está en frente, Starscream, tú serás el primero en correr hacia el agujero que tenemos a un metro de nuestra posición.

-¡¿Que?! ¡¿Y cómo lo haré si el estúpido está disparando hacia nosotros?! –

-¡Cierra la maldita boca! – Shadowblaster lo miró por un segundo antes de volver a girar la cabeza y fijarle la mirada otra vez a la posición del alemán.

-Podemos dispararle desde aquí – Outburst miró a ambos, esperando alguna respuesta después de opinar.

Starscream volteó a verlo

– ¿Crees que puedas? ¡No eres francotirador! ¡Ni siquiera hay oportunidad para dispararle porque primero te disparará a ti! –

-¡Dije que cerraras tu maldita boca Starscream!, Ahora, el alemán no va a disparar por siempre, ¿o sí?, va a llegar el momento en que tenga que recargar y ahí es cuando Starscream aprovechará a correr, después sigues tu Outburst, haremos lo mismo –

-De acuerdo – Outburst suspiró profundamente para calmarse y prepararse para lo que venía.

Shadowblaster volvió a asomarse otra vez hasta que escucho el sonido de la última bala rebotar en el suelo – ¡Ahora Starscream! –

Starscream, sin decir ni una sola palabra, salió corriendo rápidamente en zigzag hacia el agujero y en el instante en que lo tuvo cerca pegó un salto para caer en su interior, escuchando entonces un leve grito. Confundido y alarmado, Starscream se giró para ver quién era el dueño de ese grito, de la persona sobre la cual había caído.

– Ups- Susurró.

-¡Argh! ¡Eso dolió! – Lockburn lo miró rápidamente – ¡Hey! ¡Por fin veo a otro Decepticon! Ya no estoy tan solo desde que me vine a meter aquí –

Starscream lo miró y luego hizo un bufido

– no será al único que veas, justo ahora vendrán otros dos más – Se acercó a la orilla del agujero y trató de levantar la cabeza para ver a sus dos compañeros.

Lockburn lo miró por unos segundos y decidió hacer lo mismo luego de haberse sobado en la parte donde Starscream le había caído encima.

Shadowblaster había visto a su compañero llegar al agujero y luego volvió a ver al alemán que de nuevo disparaba.

–Outburst, sigues tú, te daré la señal, ¿de acuerdo? –

-De acuerdo – Outburst se acercó, quedándose al lado de Shadowblaster.

Shadowblaster tuvo que ocultarse justo antes de que una bala rozara la orilla de concreto y luego volvió a asomarse justo en el momento en que el alemán volvía a silenciar su ametralladora. –¡Ahora! –

Outburst respiró profundamente y salió corriendo, esta vez haciéndolo en línea recta. Había llegado ya al medio metro y el agujero se veía mucho más cercano, el lugar que le daría refugio de forma temporal estaba al alcance de su mano.

Pero un disparo, un simple disparo durante el silencio de la ametralladora, se escuchó, un disparo mucho más fuerte y sonoro. Outburst sintió como se ladeaba a un lado por el impacto de la bala que le atravesaba con rapidez y un horrible dolor la cabeza al igual que un sonidito: 'crack'. Escupió sangre y miró hacia el cielo por última vez antes de que la oscuridad lo dominara.

Outburst cayó con fuerza al suelo, quedando boca abajo y el arma a pocos centímetros de él. Una mano apenas sujetaba una parte del rifle, aunque ya no servía de nada. La sangre empezó a formar un delgado río debajo de él hasta manchar la tierra húmeda en donde había caído. No fue el disparo de una ametralladora el que lo había matado…

Tanto Starscream y Lockburn como Shadowblaster quedaron inmóviles y callados. Sintieron que el tiempo había pasado muy despacio mientras su compañero era atravesado por una bala y caía sin vida al suelo. Shadowblaster y Starscream gritaron el nombre de su compañero caído al mismo tiempo, pero el ya no les respondería nunca más.

-Un disparo limpio y preciso – dijo un sujeto vestido con uniforme alemán, que observaba todo desde la terraza de un edificio cercano, parado peligrosamente en el borde. Jaló la perilla de su rifle para sacar el resto de la bala que había quedado en ella – un tiro perfecto… uno menos – Una sonrisa se delineó en sus labios y luego se giró para irse del lugar.

El sonido de la ametralladora volvió, esta vez había más ametralladoras disparando ya que habían más grupos de rusos avanzando tierra adentro. Shadowblaster no quiso esperar a que el alemán recargara, ya no quería saber nada. Rápidamente salió y corrió a toda velocidad hacía el agujero, no sin antes agarrar el arma de su compañero caído y sujetarlo por la chaqueta para arrastrarlo con él, albergando una mínima esperanza de que Outburst siguiera con vida.

El joven soldado había logró llegar al agujero pese a estar jalando a un Outburst muerto. Shadowblaster lo acomodó y giró, pero su expresión cambió rápidamente al ver que ya no había señales de vida en él, y más cuando había colocado dos dedos sobre la yugular en el cuello. La primera baja en el grupo.

Starscream bajó la cabeza por un segundo, sintiéndose molesto, algo extraño en él ya que nunca se preocupaba por los demás. Lockburn por su parte se mostró cabizbajo por la pérdida de un camarada que era del mismo bando.

Shadowblaster continuo viendo a su compañero por unos segundos, luego le cerró los ojos con una mano y quitó la placa de identificación de este, dejando solo la primera placa donde el nombre era lo único que estaba escrito. Los tres sobrevivientes se mantuvieron en silencio por un minuto como un respeto a su camarada caído.

-Hay que salir de aquí y correr tierra adentro, cuando tengamos oportunidad recojamos armas y municiones, pero por ahora, debemos movernos, o seremos los próximos en morir – Shadowblaster habló para poder despertar a los dos que iban con él y hacerlos reaccionar de inmediato –¡Andando!-

Starscream y Lockburn rápidamente lo siguieron, corriendo entre los escombros y grandes agujeros que las bombas habían creado, esquivaban a más de algún soldado muerto que había terminado siendo un blanco para algún alemán, los cuales disparaban desde las ventanas de los edificios.

Corrieron más adentro de la ciudad, usando un tubo viejo que pertenecía al drenaje, al salir al otro lado de la tubería habían pasado la parte "más" peligrosa de la entrada. Corrieron más y cruzaron entre casas destruidas, topándose con algunos soldados rusos que corrían y gritaban cuando su comisario al mando les ordenaba avanzar hacia una muerte segura. Esquivaron a todos ellos, luego corrieron hacia la izquierda donde habían poco soldados que recorrían esa dirección. Cruzaron de nuevo hasta que un disparo detuvo a los tres Decepticons y los obligó a ocultarse rápidamente; pero solo uno de ellos no se ocultó, sino que saltó hacia una Mosin Nagant que se encontraba tirada en pleno campo abierto del alemán y, en un movimiento ágil, la tomó y disparó hacia el enemigo que posiblemente le hubiera cegado la vida en un instante.

Shadowblaster había disparado varias veces hacia la media casa que tenía en frente, los alemanes se asomaban en el marco de la puerta y las dos ventanas que aún se mantenían en pie. Disparó otra vez, seguido por más disparos, habían llegado ya un pequeño grupo de rusos que habían atravesado todo con tal de llegar a esa parte, cada vez estaban más cerca del objetivo.

Realizaron varios disparos más hasta que el interior de la casa quedó completamente vacía, momento en que se acercaron y entraron. Justo al entrar los disparos volvieron a hacer acto de presencia, esta vez provenían de los alemanes que se encontraban al otro lado del callejón. Las balas pasaban fácilmente por el gran boquete que había en la pared, los rusos no tardaron en responder el fuego y unos cuantos decidieron salir por el boquete y atacar con más precisión. Algunos notaron que los alemanes iban en retirada, ya que detrás de ellos venia una avanzada 'roja'.

-¡Por aquí! ¡Abriré un boquete para salir al otro extremo sin dar tantas vueltas! – dijo alguien que tenía pinta de ser un sargento. Los pocos rusos que quedaban voltearon y, al ver la carga de dinamita que ese superior traía en manos, buscaron refugiaron al lado de la pared para estar alejados del sargento que ya había colocado la carga de dinamita en la orilla de una pared saliente de la casa. El hombre corrió a esconderse y en segundos la carga exploto, creando el boquete. – ¡muévanse por aquí! ¡Llegaremosmás rápido! –

El grupo de rusos lo siguieron de inmediato mientras se abrían paso cuando avanzaban al otro lado de la casa. Corrieron por un callejón semi-destruido hasta que, finalmente, se reunieron junto a un grupo mayor que se había reagrupado para dar un golpe final a los alemanes que se atrincheraban al otro lado del callejón. Los tres Decepticons decidieron ocultarse detrás de un tubo metálico y esperaron a que los rusos dieran su grito de guerra y salieran corriendo como desquiciados a buscar su muerte.

-Nosotros nos iremos por el flanco izquierdo, supongo que ahí no habrán tantos alemanes – Shadowblaster se levantó al ver ya vacío el callejón.

-Cómo no van a haber, si ahora están entretenidos con los idiotas que se lanzaron como suicidas – Starscream hizo un bufido.

Lockburn los miró a ambos por unos instantes

– Será seguro avanzar por esa parte, así que, mejor nos apuramos a pasar y así no seremos parte de las bajas –

Haciendo caso a lo que Lockburn había dicho, los tres salieron corriendo rápidamente, avanzando por la parte destruida del callejón hasta situarse en el flanco izquierdo, recorriendo toda la orilla de un edificio destruido hasta llegar al extremo en donde los alemanes se atrincheraban, momento en que respondieron el fuego mientras que estos les disparaban de vuelta. Los gritos en ruso y alemán volvieron a escucharse en ambos flancos y en el centro, algunos rusos lograron sobrevivir a la oleada suicida que habían hecho y ahora corrían a los extremos para buscar y reunirse con algún otro grupo.

Los tres Decepticons corrieron a la izquierda otra vez, esta vez trataban de buscar a Megatron y al resto del grupo con el que habían llegado. Pero lo único que encontraron había sido el interior de un edificio, avanzaron de forma rápida y sigilosa, rompieron puertas para poder pasar a otra habitación y pasillo hasta llegar a una especie de sala donde se podía apreciar el gran bunker situado sobre una colina, siendo protegido por una red de trincheras y dos pequeños bunkers convertidos en nido de ametralladora a los flancos derecho e izquierdo, y uno más situado en el centro.

-Creo que debimos haber escogido el otro lado – Susurró Starscream al ver que ya el lugar donde estaban había sido ocupado por dos rusos que terminaban de colocar una ametralladora en una de las tres ventanas de la habitación. Acto seguido empezaron a disparar.

-¿Y si mejor los ayudamos? – Lockburn hizo un leve empuje a ambos con su arma para abrirse paso y colocarse a un lado de la ventana de la izquierda y empezar a disparar.

Tanto Starscream como Shadowblaster se acercaron a apoyar a su compañero y dispararon hacia los alemanes que trataban de acercarse. Minutos después, dos disparos terminaron con los rusos que controlaban la ametralladora y los Decepticons se agacharon de forma inmediata al ver la precisión de los mismos.

-Te tengo – dijo alguien cercano que disparó de forma precisa por una de las ventanas, acertándole al francotirador alemán que se encontraba al otro lado, dándole en la cabeza.

El trio rápidamente volteó a ver de quien provenía la voz y sobre todo el disparo, encontrándose para su sorpresa ante una mujer que los veía con simple curiosidad. El trío se levantó de inmediato para volver a su anterior compostura y se le acercaron, al ver que ella iba a darles una pequeña noticia.

-Su siguiente objetivo será llegar allí y bajar la bandera nazi, con eso daremos la derrota definitiva de los alemanes. No será fácil el camino, pero la forma más fácil y menos mortal es avanzar dentro de la línea de trincheras que tienen para comunicares, los bunkers menores es donde poseen las ametralladoras, deben ser neutralizadas y seguir avanzando; sino los demás camaradas seguirán muriendo mientras tratan de entrar allí, usen su ingenio para llegar, yo les daré cobertura desde aquí. – Tania era su nombre, y miró a los cuatro jóvenes ante ella con cierta autoridad.

Starscream mantenía duda en su rostro al ver el bunker que les esperaba en lo alto de la colina, tenía miedo de salir perdiendo y quedar como su compañero quien había muerto momentos atrás.

– ¿Iremos allí?- Preguntó.

-Lo haremos, ha como dé lugar lograremos bajar esa bandera, será difícil, pero no será tan riesgosa, así que, Starscream y Lockburn irán por la derecha –Dijo Shadowblaster quien mantenía la mirada fija en el bunker.

-¿Los dos? ¿Y qué hay de ti? – Lockburn lo miró rápidamente, esperando una respuesta.

-No necesito que me cuiden, y ya dije lo que vamos a hacer así que no quiero un "no" como respuesta-

-Bien, de acuerdo, te esperaremos frente al bunker, y cuando llegues, entraremos para aniquilar y así bajaremos la dichosa bandera –Lockburn hizo un corto saludo.

-Okey, entonces… ¿que esperamos?, la muerte nos llama-

-Cállate, Starscream, no vamos a morir –Lockburn le dió un codazo para callarlo.

Shadowblaster hizo un corto bufido y luego un ademán indicándoles que se movieran, estos tomaron sus armas y salieron del edificio para luego quedar frente a la colina. Los rusos pasaban a los lados, tratando de avanzar, pero siempre caían muertos por las ametralladoras, él solo los vio morir, y frunció el ceño al recordar a su camarada caído.

-Llego la hora señores, no tengamos miedo, somos soldados y podremos con esto- Susurró Shadowblaster, sujetó su arma firmemente y levantó la mirada hacia el bunker. Sus ojos brillaron un instante, estando decidido a avanzar y probarle a su creador quien por ahora permanecía desparecido, de que él era un buen y efectivo Decepticon como él. – ¡ANDANDO!-

Y así, los dos soldados se dirigieron rápidamente al primer camino de trincheras de la derecha, corrían agachados y disparaban si era necesario, por otra parte, Shadowblaster había corrido en la otra dirección, este no necesitaba agacharse, corría lo más rápido que podía y disparaba a todo lo que veía. El grupo caminaba lo más rápido hacia los dos búnkeres menores, donde las ametralladoras secundarias se ubicaban, Lockburn y Starscream fueron los primeros en llegar al bunker derecho y dispararon hacia los dos alemanes que se encontraban ahí.

Después de limpiar el bunker del flanco derecho, rápidamente se movilizaron al bunker del centro, volviendo por el mismo lugar de donde habían llegado al primer bunker, dispararon un sinfín de veces antes de poder llegar y eliminar a los dos alemanes de ese bunker.

-Listo, ya limpiamos el camino – Lockburn se levantó luego de haber jalado una MP-40 después de que su arma se había quedado ya sin munición.

-Ahora al gran bunker – Dijo Starscream mientras le daba un golpecito en el hombro y salir corriendo. Lockburn le siguió de inmediato ahora por otro camino de trincheras.

Los dos soldados habían logrado llegar a la parte final, estaban ya posicionados en el gran bunker, las puertas de este permanecían cerradas, pero se podían escuchar los murmullos provenientes del interior, el trío sabía que estaban preparándose para cuando estos entraran a dispararles, no les darían una pelea fácil.

-¿Dónde está él? –Susurró Lockburn mientras se agachaba y se pegaba a la pared del bunker.

-No lo sé, no lo veo todavía – Respondió Starscream mientras veía hacia todos lados, permaneciendo parado pero pegado a la pared.

-Creo que ya lo vi…-

-¿Donde?, ¿Lockburn? –

-Sobre el bunker izquierdo, creo que va a hacer alguna de sus locuras-

-Ay no…ahora lo mataran por estúpido, y que Megatron no me eche la culpa por la estupidez de su creación-

Shadowblaster se había subido al bunker, luego de haber eliminado a los dos alemanes que disparaban desde el lugar, estaba agachado, observando fijamente entre la línea de trincheras, buscando con la mirada un camino más rápido y directo hacia el bunker. Suspiró profundamente luego de analizar el camino que tomaría y luego entrecerró los ojos, sonrió y se levantó de golpe.

–Que empiece el juego –

El momento había llegado, y el camino había sido decidido, el Decepticon saltó del bunker y corrió entre la línea de trinchera cercana, esta vez no llevaba su arma, ya que la munición se había acabado, lo único que cargaba consigo era una Stielhandgranate que había conseguido. Avanzó varios metros hasta encontrar un alemán de alto rango y tres soldados más, rápidamente el Decepticon lanzó la granada.

Lockburn y Starscream observaban detenidamente a su camarada y se asustaron al ver la explosión y el repentino desaparecimiento de los alemanes y del Decepticon.

Shadowblaster se levantó pesadamente luego de mover la cabeza para quitarse el mareo que había sentido por la explosión, vió que había una caja con armas y rápidamente tomo dos MP-40 y las cargó, luego se levantó y puso las dos ametralladoras detrás de la capa que era parte de su uniforme, amarrándolas con el cinturón. Salió de la línea de trinchera, frente a dos ametralladoras que estaban cercanas al bunker, estas no disparaban, pero lo harían cuando este se acercara a ella.

-¿Que está haciendo? –Lockburn susurró un poco forzado mientras se mantenía expectante.

-Una gran estupidez suicida –

El Decepticon permaneció quieto por unos segundos en el mismo lugar, frunció el ceño y luego se quitó el birrete para guardarlo, dio un grito y empezó a correr lo más rápido que podía, saltando a veces para evitar los agujeros de trinchera y algunas balas provenientes de las ametralladoras que ya empezaban a disparar hacia él. Corrió con todas sus fuerza y tanto su grupo, como otros rusos y algunos alemanes, permanecieron inmóviles al ver al joven soldado haciendo un movimiento suicida.

A pocos metros de llegar a las ametralladoras, el soldado gritó otra vez y, como si fuera en cámara lenta, sacó las dos MP-40 que traía escondidas detrás de su espalda, la capa las había cubierto para que los alemanes creyeran que estaba indefenso.

Gritó con todas sus fuerzas y se inclinó hacia atrás mientras sus pies patinaban contra la tierra, casi rozando, mientras sus brazos se extendían a los lados y presionaba los gatillos al mismo tiempo los gatillos. Shadowblaster pasó entre las dos posiciones de ametralladoras y tanto las balas provenientes de sus armas como las de las ametralladoras dieron final a los alemanes. Pero dos balas que provenían de la ametralladora derecha había logrado darle impacto al Decepticon en el brazo causando una herida leve, y un roce de otra bala le afectó la nariz, haciendo que algo de sangre le salpicara la cara.

Más alemanes iban hacia él y disparaban con todo, luego el Decepticon hizo una repentina voltereta casi haciéndose bolita para luego impulsarse de nuevo y girarse para seguir disparando. Volteó nuevamente para quedar cara a cara con el bunker, sus armas dejaron de disparar mientras giraba y rápidamente las lanzó contra los alemanes que amenazaban con abalanzarse contra él.

Chocó contra la pared del bunker y rápidamente hizo un esfuerzo para escalar la misma lo más rápido que pudiera. Tras llegar al techo de esta construcción, se levantó y corrió hacia la bandera

– ¡La bandera es mía! – Se dió un impulso y se lanzó contra la bandera, la sostuvo con fuerza al llegar a ella y esta se soltó del asta donde se encontraba.

Rusos, alemanes y el grupo Decepticon solo se quedaron boquiabiertos al ver la escena, ninguno reaccionó, se mantuvieron inmóviles después de que el soldado y la bandera desaparecieran detrás del bunker. Poco a poco todos recobraron la conciencia y el grupo rápidamente entro al bunker, dispararon contra los alemanes quienes habían permanecido observando el asta vacía donde antes hubo una bandera.

Minutos después, la batalla había acabado, y los alemanes que habían quedado fueron hechos prisioneros. Aun así, observaban el bunker, ya que el soldado aun no aparecía.

De pronto una sombra se levantaba en el techo del bunker, era Shadowblaster, este levanta su mano izquierda que sostenía una parte de la bandera, dio un fuerte grito para hacerse notar, todos lo observaron y se sorprendieron de verlo aún con vida, era imposible que alguien sobreviviera a una caída y más en esa altura.

-¡Hoy! ¡La bandera nazi ha caído!, ¡El día de hoy, es victoria rusa sobre la alemana! ¡Hoy! ¡La victoria estará a nuestro favor hasta el final de la guerra! ¡Nos dimos cuenta que ellos no son invencibles! Y desde hoy, hasta el final, la derrota siempre será del enemigo, porque ahora, ¡nosotros, ganaremos la guerra! – Shadowblaster dió un último grito eufórico mientras sacudía su puño izquierdo al igual que la bandera, los rusos levantaron sus armas mientras gritaban al unísono la victoria que habían ansiado mucho tiempo atrás.

Los dos Decepticonssolo lo miraban, mudos, hasta que Lockburn se atrevió a gritar al lado de Starscream apoyando el corto discurso del Decepticon.

Shadowblaster miró fijamente a los rusos que lo apoyaban y una sonrisa malévola se formó en sus labios, había llegado su momento de gloria. Pero aún faltaba mucho por recorrer, aun habían Decepticons y Autobots dispersos que debían encontrarse. Sabía que tarde o temprano lo que había hecho, llegaría a los oídos de Megatron y llegaba la hora de prepararse para la respuesta de él y la revelación hacia los demás.

Continuara…