Disclaimer: Todo lo reconocible es obra de JKR... lo demas es invención mía cogiendo pedazos de SU mundo. Sin animo de lucro, claramente.
Nota de autora: Aquí aparece por fin el misterioso caballero del prefacio. ¿Quién será? :P Espero que la historia les guste y no les parezca una fantasía exagerada la parte de la Coalición.
7. NO ENTIENDO NADA, SEÑORA WEASLEY.
-Tras la guerra se vivió una época de tranquilidad, de paz. Parecía que habíamos aprendido la lección. No más enfrentamientos absurdos, no más discriminación. Sin embargo, al poco tiempo surgió un grupo de chicos que empezaron a tener ideas más radicales. En aquel momento tenían otro nombre pero ahora los reconoceréis con el nombre de "Coalición de la Luz"
-¿La Coalición? Todos somos miembros de ella, abuela- me contesta Victoire- Además defienden nuestros intereses ante los sangre pura.
Me dan ganas de llorar al oír la convicción con la que habla de la maldad de los sangre pura. Eso era exactamente lo que temíamos que ocurriera. Que las nuevas generaciones cometieran nuestros errores…ellos que no vivieron la guerra como hicimos nosotros. Pronto los mortífagos quedarán pequeños en comparación con la Coalición.
-Os hablan de ellos como si fueran enemigos.-interviene Harry sin mirar a nadie en particular.
-Porque lo son, son los que mataron a nuestros padres, Harry. ¿Lo has olvidado?
-No, Ted, no he olvidado nada. A tus padres los asesinaron mortífagos, no los sangre pura.
-Es lo mismo.
-No, no lo es.
-Estaban en contra de la mezcla de sangre, al igual que los sangre pura. La Coalición solo nos defiende de eso.
-Claro que lo es, Ted. Pero lo que ellos hicieron, lo que ellos hacen, no se diferencia en nada de lo que en su momento hicieron los mortífagos.
-¿Bromeas? Los mortífagos atacaron sin piedad… nosotros solo intentamos defendernos.
-¿Defendernos, Ted? Es una maldita venganza. La venganza de los ganadores sobre la minoría perdedora, una minoría a la que pretenden culpar de lo que pasó.
-Vosotros luchasteis en la guerra, ¿porque atacáis a la coalición?
-Precisamente por eso, cariño.–intervengo de nuevo-Sabemos lo que pasó mejor que cualquier libro de Historia que podáis consultar. Perdí un hijo en el régimen de Voldemort, y otros dos por la coalición. Me niego a que me sigan robando a mi familia.
-¿Dos hijos?
-Charlie no puede entrar en el país por haberse casado con una bruja sangrepura.
-¿Qué? ¿Tío Charlie?
-Sí. Los Weasleys somos sangrepura también, Vicky. Y mi hijo se enamoró de una bruja rumana de familia muy antigua, si alguno de los dos entrara en el país acabarían con sus huesos en Azkaban o bajo vigilancia estricta.
-¿Y el otro hijo?
-Lo que le hicieron a mi otro hijo no tiene nombre. Pero pronto terminará todo y podré abrazarlo de nuevo.
-No entiendo nada, abuela.
-Claro que no, hija. Tu naciste después de que terminara la guerra, aunque quisieras no te puedes imaginar lo que significa todo esto para nosotros.
-El régimen de Voldemort defendía una sociedad exclusiva de sangre pura y mestizos, ahora sucede lo contrario. El poder está en los nacidos de muggle y, de nuevo, en los mestizos.
-Pero…
-Están llevando a extremos insospechados lo de la mezcla. Matrimonios concertados según estatus de sangre.
-Pero lo hacen para evitar…
- ¿Para evitar qué? Hemos dejado que las cosas llegaran demasiado lejos si de verdad creéis que un maldito matrimonio concertado pueda llegar a ser algo necesario.
-Además son opcionales, una sugerencia.
-Si lo rechazas, pierdes el empleo, te quitan tus propiedades, incluso te condenan al exilio.
-Eso no es cierto, tío Harry. En ningún momento…
-Querían que me casará con tu tía Ginny, Vicky. Dije que no, que no me casaría ni con ella ni con nadie que escogieran para mí. A la mañana siguiente mi mesa estaba despejada.
-¿Despidieron al héroe del mundo mágico por no querer casarse?
-En parte. Lo que de verdad les fastidió fue que me negara a aceptar la vida que me querían encasquetar. Una vida que yo no quería. Que aun hoy no quiero.
-No lo entiendo.
-Yo tuve suerte, solo perdí mi casa y el empleo. Otras personas lo pasaron mucho peor que yo.
-¿Y porqué no sale nada de eso en los periódicos?
-Primera lección sobre la manipulación, Ted: los periódicos son los primeros en caer.
-¿Y si eso es verdad, por qué nadie hace ni dice nada?
-Porque para enfrentarse a la autoridad hay que tener un valor y unas ganas de luchar que mi generación perdió en la segunda guerra.
Esa voz es inconfundible. Es su voz. Tras 10 años somos capaces de oírle de nuevo. Está aquí. Mi niño. Todos nos quedamos en completo silencio, nadie se atreve a reaccionar. Al final no puedo evitarlo y me lanzo en sus brazos. Él ya esperaba mi reacción así que me devuelve el abrazo con firmeza.
Todos reaccionan en ese momento y empiezan a abrazarlo, a besarlo… todos menos los críos y Harry. Teddy se me acerca con suavidad y me confiesa al oído.
-No entiendo nada, señora Weasley.
