Dısçlaıмєя Applıєd
IV —Dragón
Él es frío, indiferente, analítico, de poca paciencia y es considerado solamente con aquellos a los que, con años de convivencia, se han ganado su aprecio y no con extraños. Por un tiempo también fue odio puro debido a Aizen, pero sobre todo Hitsugaya es poder y. Un prodigio que tacha todas las cualidades anteriores.
Pero hace excepciones a veces. Pero hizo una excepción una vez con una chica que nada— o eso creyó —tenía que ver en su vida. Recuerda su nombre porque recuerda a Ichigo Kurosaki y es su deber estar bien informado de él y Karin Kurosaki, que es su hermana, no es tan fácil de ignorar gracias a ser una humana con conciencia espiritual que incluso llamó la atención de los actuales shinigamis encargados de Karakura por poder mantener en control a los plus por cuenta propia.
Aún así a Hitsugaya no le interesa ella, ni antes que estaba en la Sociedad de Almas, ni ahora que ha venido a hablar de algunos detalles de una misión con el Shinigami Daiko de Karakura y su padre.
—Cuánto has crecido— le dice Isshin queriendo hacer conversación con una sonrisa boba y no mostrarse con nostalgia de no haberlo visto en años. Él cree que no es el momento apropiado para andar actuando como idiota, pero están presentes sus hijas y sirve para hacer una tapadera, por esto no se entrometo. Y en su lugar, no finge sino que le dice que deben hablar a solas porque tiene algo importante que decirle.
De pronto, se encuentran en la clínica y ambos hablan un rato. Y no, él no acepta gustoso los comentarios bromistas, o los intentos de chistes pero tampoco le reclama o se queja. Solo deja al hombre ser y él se comporta como siempre, sin mostrar alegría, ni felicidad de verlo aunque una sonrisa se le escapa al final cuando se despiden, pero la esconde lo suficientemente rápido como para que el ex Shiba se lo eche en cara o es que el ex Shiba lo ha notado y se hace el ciego.
Al día siguiente nada cambia mucho. No tiene lugar de descanso y no lo busca porque no trae su gigai, ni le va a pedir uno a Urahara. Su misión consiste en revisar varias escuelas y hacer un reporte— comprobando con un dispositivo en el móvil que le entregó el Escuadrón 12 —la cantidad de reiatsu de cada alumno para hacer una escala y un análisis que pueda evitar inconvenientes futuros.
Es más parecido a una medición de peso y talla que algo realmente importante y de esos datos, en general, se encargan los científicos de más bajo puesto en el Doceavo Escuadrón y le irrita saber que a él le mandaron con la misión— que es un desperdicio obvio de sus habilidades —simplemente porque después del asunto de los Quincys, decían que necesitaba despejarse un poco y con la mayoría del Sereitei en reconstrucción paz no iba a encontrar allá.
Y él obedeció a pesar de que no le gustaba que le trataran como niño, simplemente porque Matsumoto no le había rogado partir y— si ella lo quería cerca —es que su papeleo se elevó a niveles insospechados, de nuevo, por andar más de borracha que trabajando.
Aunque quizás debe insultarse a sí mismo por aceptar que últimamente no sean tan duros con él, y decirle a todos que la guerra los estaba volviendo más suaves y eso no era algo para estar orgulloso. Sin embargo, está al tanto de su posición y sabe que solo se le permite quejarse un poco en lugar de hacer rabietas, aunque tampoco las hará si le dejan. Detesta que le traten de niño, porque es un shinigami y un capitán, y un habitante del Sereitei y él cree que eso le debe valer a todos para no dar explicaciones de por qué quiere que se comporten de igual a igual con él.
Aún así, ese pedido no se lo ha hecho a ella y tampoco tiene por qué, ya que no la conoce y no está muy cerca de ella como para que lo irrite fácilmente como todos. No tiene relación alguna con Karin Kurosaki y por lo tanto no cree que ella tenga derecho a molestarse con él— como lo está haciendo —al preguntarle por qué no quiere contestarle de dónde conoce a su progenitor.
—Pregúntale a él —le responde. Él no esconde secretos, ni tiene por qué contestar preguntas que debe contestar el padre de la chica.
Él no es Isshin Kurosaki y, sinceramente, no lo conoce, ni pretende ser como él en algún aspecto que no sea dar lo mejor para su división. Él solo conoce a Isshin Shiba y duda que llegue a actuar del mismo modo que este ex Capitán de su escuadrón— a quien considera impertinente más que noble de corazón —por esa situación que lo obligó a renunciar a sus poderes.
Toshiro no lo admite en voz alta, no lo admite en voz alta, no lo admite. Pero entiende, sabe y le pesa hasta el punto del temor mortal imaginarse a él mismo sin sus poderes y eso es la razón por la que con Karin Kurosaki nunca se entenderán porque ella jamás ha sido fuerte a diferencia de Ichigo Kurosaki.
Es difícil de imaginar. En general, cuantas más preguntas tenga más respuesta debe hallar y las dudas siempre han sido resueltas en su hogar.
Allí aprendió las cosas más importantes de su vida, no importa si Matsumoto dice lo contrario, si replica que ha dejado olvidado algo muy valioso en el otro mundo.
Es normal sentir interés por una chica a cierta edad, es ideal pasar tiempo para conocerse y ver qué tal. Si es un enamoramiento y si es realmente fuerte para darle importancia. Le ignora pues él no es ideal ni normal y la duda se la queda porque tampoco tiene tiempo para comprobar qué quiere o qué siente con respecto a la chica en cuestión.
Hay más días que afrontar con tareas que realizar y ésas no pueden ser hechas en el Mundo humano.
Igual, un informe le ha mostrado a Hitsugaya que no tiene que esforzarse mucho en sus deseos secretos. Los muertos no son los únicos que al final de los próximos meses estarán atravesando al otro mundo, sino que los vivos ahora tiene una fácil manera de llegar y ninguna tiene que ver con un dragón transportando gente sobre sus hombros hacia lugares de fantasía.
Ya, dije más cosas de Shiro-chan que de lo que él piensa de Karin, pero es que era difícil hacerlo si lo haga sufrir tanto en mis otros fics al Blanquito (xD) Así que, para variar.
Aquí finaliza la obra, que aunque está como drama el fic, quise no hacerlo muy fuerte sino más feliz.
Muchísimas gracias por sus visitas, me alegran la vida aunque tenga menos que en comentarios. ¡Nos leemos en otra!
