NOTA: hola les daré unas indicaciones para que entiendan un poco lo escrito

· Lo que este así es cuando se está hablando a través de la mente, como hace Galadriel.

Jessica POV

El abuelo nos contó toda la verdad, y el porqué de nuestros entrenamientos, y por cada minuto que pasaba quedábamos más choqueadas.

Nos informó que si no deteníamos a Sauron y recuperábamos el reino, el final que conocíamos, gracias a Tolkien no pasaría. Por eso debemos participar en el consejo de Erlond y acompañar a la beca en esta travesía. Mi hermana le pregunto el porqué. Él le respondió de que, debido a que Sauron supo de nuestro mundo, cambio muchas cosas para su beneficio, claro lo suficientemente pequeñas para que no le perjudicaran y alertara a los Valar. El abuelo dijo que dos muertes había que evitar, y que estas salvaciones contrarrestarían los cambios que hizo Sauron y que solo nosotras, que no estábamos involucradas en la historia originalmente, podríamos hacerlo.

No espero mucho y nos mandó a la Tierra Media con su amigo de la infancia Erlond. Nos dio una carta para que se la entregáramos y si no nos creía que mostrara mi rostro, ya que yo era la viva imagen de mi tatarabuela.

Cuando llegamos, o como mejor expreso Samantha, caímos en las fronteras de Rivendel. Caminamos por un tramo con nuestras bolsas de viaje y capas, cuando fuimos interceptadas por flechas por doquier. En eso sale un elfo de cabellos dorados como el mismo sol y ojos azules como el cielo en verano.

¿?: ¿Quiénes son ustedes? ¿Cuál es su misión en el reino del señor semi elfo Lord Elrond? – pregunto con voz dura.

Samantha: creo que está enojado y ahora que hacemos – me hablo a la mente. A nos les dije que podemos hablar a las mentes de otras personas y las nuestras.

Jessica: eso parece, pero no creo conveniente que yo me revele todavía, así que tu habla – le dije a mi hermana.

Samantha: vale, pero si me utilizan como blanco para tiro con flecha me las pagas – acepto de mala gana, mientras bajaba la capucha de la capa – mi nombre es Samantha y ella es mi hermana Jessica y vinimos a darle esta carta – dijo sacando la carta de la parte de adentro de su capa – a lord Elrond de parte de nuestro abuelo – termino de decir. El elfo que nos interrogo, así como sus acompañantes estaba algo asombrados de nosotras, unas mujeres en medio del bosque y sin protección en estos tiempos de oscuridad, y más aún cuando dijimos sobre nuestro negocio aquí. Y ahora que lo pienso los rasgos del elfo que nos habló son los característicos que le daban a Glorfindel, amigo y jefe de las tropas de Lord Elrond en los fanfic que a veces leemos.

¿?: Siento la agresividad mis señoras, pero estos son tiempos oscuros y no podemos confiarnos de las personas que se mueven por nuestras tierras de manera sospechosa como ustedes – dijo en forma de disculpa, mientras daba señas a sus hombres de bajar las armas y daba una reverencia.

Jessica: no se preocupe señor – quede en el aire ya que no sabía su nombre.

¿?: A perdón mi nombre es Glorfindel, general de las tropas de Lord Elrond – dijo con orgullo, mientras quedábamos asombradas.

Jessica: Señor Glorfindel como ya le decía no tiene que preocuparse es entendible, el mundo se esta corrompiendo poco a poco con oscuridad, por eso estamos aquí y necesitamos hablar con sus señor – dije voz suave.

Glorfindel: palabras sabias mi señora, bien síganme las llevare con el señor – dijo y nos indicó un sendero para seguir.

Al cabo de 20 minutos de caminata llegamos a un gran umbral tallado en piedra. En este se veía elfos tallados rodeados de naturaleza. Glorfindel nos guio por un laberinto de pasillos, tal cual era tan o más hermoso que el anterior. Sin darnos cuenta llegamos a unas puertas dobles de gran tamaño, supuse que era el estudio de Elrond.

Abrió la puerta en dentro se encontraba un elfo que aparentaba a un hombre de 30 años, pero al levantar el rostro hacia nosotros, pude notar que las apariencias engañan, ya que sus ojos se notaban siglos de observación, aprendizaje, sabiduría y lucha. Era Lord Elrond sin duda alguno.

Elrond: querido amigo a quienes traes a mi presencia – pregunto, mientras nos dirigía una sonrisa amable y se levantaba de su asiento.

Glorfindel: estas jóvenes dicen que traen un mensaje de su abuelo para ti – dijo de forma respetuosa.

Erlond: en serio y donde esta – pregunto. En eso Samantha le entrega la carta. Al parecer queda al contrariado al ver el sello de la carta. Recuerdo que mi abuelo dijo que era el sello de la familia y que para muchos aquí dejo de existir.

Sin embargo todavía algo extrañado y más desconfiado Elrond abre la carta y la lee. Pasando unos minutos de incomodo silencio. Este reacciona de una forma que no creía que lo hiciera.

Elrond: si esto es una broma es de muy mal gusto, jovencita – dijo con voz alta y muy dura.

Samantha: señor le aseguro que no es ninguna broma, él nos mandó a entregarle esa carta – trato de convencer mi hermana.

Glorfindel: de que se trata porque reaccionas así amigo – pregunto preocupado, ya que en los años que conocía a Elrond nunca había reaccionado de esa manera.

Elrond: estas jóvenes me entregan una carta supuestamente firmada por Calatar – dijo con voz fría – lo cual no puede ser ya que el desapareció hace milenios, como su pueblo – termino de decir, asombrando al rubio por lo dicho.

Samantha: es cierto usted lo ha dicho desapareció, pero eso no quiere decir que murió – trato de razonar la pelirroja – le aseguramos que somos su familia, no estamos mintiendo – termino de decir.

Pero el revuelo del lugar empezó a crecer y si esto seguía así, Elrond no dudaría en llamar a los guardias y que nos llevaran a las mazmorras por tal insulto. Así que no me quedo más opción que bajar la capucha de mi capa. En ese instante empecé a brillar como solo lo hace la gente de mi pueblo. Toda la habitación quedo en silencio y Elrond estaba impactado.

Elrond: ¿mi señora Niniel? – pregunto asombrado.

Jessica: no mi nombre es Jessica, pero en este mundo soy conocida como Eruiel que significa – dije con una sonrisa.

Elrond: hija de Dios, la niña que vio Calatar antes de que desapareciera – dijo sorprendido y sentándose rápidamente en la silla para no caer.

Glorfindel: la niña de la visión eres tú – afirmo el rubio.

Jessica: así es. He venido hasta aquí para recuperar el reino, así como evitar que toda la Tierra Media desaparezca – dije con voz firme.

Elrond: ¿Cómo que la Tierra Media desaparezca, explícate querida? – pregunto, mientras se levantaba de un salto.

Samantha: Sauron regresara dentro de unos 70 años, el por qué no podemos decírselos, pues podríamos cambiar el futuro, por eso si en algunas explicaciones no les contamos toda la verdad es por el bien de todos – dijo con voz suplicante.

Elrond: entendemos, pero creo que necesito que alguien más esté con nosotros, le molestaría que llamara a alguien más – pregunto el señor semi elfo.

Samantha/Jessica: para nada – dijimos con una sonrisa. En eso Elrond llamo a una sirvienta y le pidió que llamara a Erestor. A los pocos minutos llego el consejero del moreno, este le explico todo lo que le habíamos dicho en elfico y al parecer muy rápido. Quien haya dicho que los elfos no muestras emociones no ha visto a estos tres.

Erestor: un placer conocerlas mis señoras – dijo con una sonrisa y con un brillo en los ojos, como cariño – disculpen que estemos tan conmocionados, pero nunca creímos ver las nietas de nuestro querido amigo, casi hermano Calatar.

Jessica: no se preocupen, el sentimiento es mutuo – al decir esto quedaron asombrados e intrigados – el abuelo hablo mucho de ustedes y sin conocerlos los quisimos como otros abuelos y tíos – termine de decir.

Glorfindel: pues a nosotros nos daría más honor que ser vuestros abuelos y tíos – dijo con una sonrisa se acercó a mi como queriendo abrazarme, pero ser detuvo yo le sonreí y acorte la distancia. Un abrazo fraternal como los que nos da mi abuelo, creo que estamos en casa.