NOTA: hola les daré unas indicaciones para que entiendan un poco lo escrito
· Lo que este así es cuando se está hablando a través de la mente, como hace Galadriel.
· "Lo que este así son pensamientos".
· "y lo que este escrito así es en elfico"
Samantha POV
Han pasado 10 años desde que llegamos a Rivendel, para nuestro mundo según el abuelo solo 6 meses, vaya el tiempo pasa mucho más lento, pero el abuelo dice que cuando llegue la pelea del anillo tendrán el mismo tiempo debido al desequilibrio de poder y que nunca se corregirá.
Desde que llegamos aquí encontramos una nueva familia. Erestor y Glorfindel son los tíos protectores y consentidores. Arwen, Elrohir y Elladan son nuestros hermanos aunque quien sabe quién es el hermano(a) mayor o menor, aunque algo está claro Jessica es la hermana mayor y protectora de los 4. Y Elrond tuvimos muchas dificultades en encontrarle que puesto le tocaría en la familia, al inicio pensamos en que nuestro padre, pero nuestros verdaderos padres todavía lo recordamos y ese puesto sigue vigente. Al pensarlo un poco decidimos que sería igual que Calatar o sea otro abuelo. El parecía más que contento y creía que no le habíamos puesto ningún nombre de nuestra familia porque no le queríamos, por suerte le explicamos que él era muy querido por nosotras y no sabíamos que puesto darle.
Por cierto cabe decir que el abuelo Calatar no nos tiene mucha confianza, recuerdan la carta que le entregue al abuelo Elrond cuando llegamos, ahí le pidió que nos terminaran de entrenar y enseñar todo sobre la Tierra Media y elfos, ya que a pesar de que teníamos apariencia de un humano, somos inmortales como los elfos y que cuando todo terminara y esperemos que bien seriamos gobernantes del reino más grande de toda Tierra Media.
Así que ellos se dividieron para enseñarnos. Glorfindel nos terminaría de enseñar el arte de la espada, cuchillos dobles y a montar. Erestor nos enseñaría todo sobre este mundo, los elfos y afinaría nuestro tiro con arco. Por ultimo Elrond nos enseñaría curación normal, elfica y a terminar de controlar nuestros poderes elementales y de luz, aunque este último, Galadriel era la mejor indicada para enseñarnos, según nos informó.
Otro dato a resaltar es Lindir es el primo que te acompaña en tus travesuras y aventuras y que siempre va estar en la buenas y malas. El tío Glorfindel se le declaro al tío Erestor y los gemelos de imprudentes dijeron hasta que al fin, al parecer hacía ya 3 siglos que estaban en ese son y que la mayoría de las antigüedades des abuelo Elrond había desaparecido por las constantes peleas, roto.
A los 5 años de haber llegado conocimos a los que con el tiempo llamaríamos tatarabuelos. Galadriel y Celeborn quien lo diría. Según nos dijeron los tatarabuelos Niniel y Erundur y el bisabuelo Calatar eran muy queridos por ellos y que muchos los consideraban hijos, hermanos o padres.
La señal de que nos avisara cuanto faltaba para la guerra del anillo, llego. Thorin escudo de roble llego a Rivendel con su grupo de enanos, Gandalf el gris, que ya conocíamos y nos quería como unas ahijadas, y el hobbit Bilbo Bolsón, el nuevo portador del anillo. Se les ofreció un banquete, aunque para ellos no era exactamente como esperaban. Lo más conveniente y para que no haiga cambios lamentables Jessica me dijo que fuera con los enanos. Para ver si me aceptarían, dijo que fuera con ellos a hablarles, mientras ella convencía al abuelo de que tenía que ir.
Me acerque donde estaban silenciosamente. Los oí hablar de cómo los elfos podían comer algo como eso, verduras.
Samantha: porque los elfos no necesitan tanta comida como las otras especies y los vegetales los encuentran saludables – dije con voz suave y melodiosa. Atrayendo la mirada de todos los enanos. Ellos estaban algo nerviosos, pues leí en sus mentes que podría enojarme – no se preocupes mis queridos maestros enanos inclusive yo no soy amante de mucho vegetales.
Dwalin: como puede ser que una elfa habla así de su propia comida – pregunto reacio.
Samantha: la cosa será porque no soy una elfa – dije mientras me baja la capucha de mi capa. Obviamente por la cara que pusieron quedaron impresionados.
Bilbo: como no puedes ser una elfa, se ve que no tienes las orejas puntiagudas, pero si eras tan bella – dijo y al darse cuenta de lo dicho se sonrojo de vergüenza.
Samantha: en mis venas corre sangre elfica si eso es lo que preguntan, pero fui cría por humanos y aunque ahora estoy siendo criada por elfos siguiere siendo humana en mi corazón –dije con voz suave – y gracias por el cumplido Bilbo Bolsón – esto último se lo dije a la mente.
Bilbo: como hiciste eso – pregunto asombrado – hablar a mi mente – dijo asombrando a los enanos.
Gandalf: su parte elfica tiene poderes sobre naturales que solo se han visto en todo la Tierra Media en tres elfos – dijo con una sonrisa divertida mientras llegaba hacia nosotros
Thorin: así y quiénes son esos elfos – pregunto algo curioso.
Jessica: Lord Elrond señor de Rivendel, Lady Galadriel y Lord Celeborn señores de Lorien – dijo mientras se acercaba hacia nosotros con el abuelo. Y si conmigo quedaron boquiabiertos con Jessica quedaron pasmados que ni siquiera el frio Thorin pudo evitarlo y asombrarse por la belleza de mi hermana.
Samantha: estas que, ardes hermana – dije de forma burlona.
Jessica: mejor cállate – me regaño.
Los enanos se fueron de Rivendel, de manera muy apresurada, por orden de su líder. No me quedo más remedio que seguirlos con rapidez. Cuando los alcances se estaban enfrentados a los orcos y si no más recuerdos ellos escaparon, pero por lo que veía no iba hacer así. Así que entre en acción lanzando flecha a los orcos y abriéndoles un camino para que escaparan. Ya fuera de peligro hice acto de presencia. Decir que estaban asombrados era poco. Aunque me preguntaba porque sería por verme como toda una guerrera o por haber matado a tantos orcos con tanta facilidad.
Les informe que el abuelo me envió para ayudarles un poco. Aceptaron sin ningún problema, bueno casi todos Thorin tuvo que ser convencido por Gandalf y Balín para que me aceptara. Tuvimos el problema con los húngaros y sus jinetes nos seguían muy de cerca, tuvimos el encuentro con el cambia pieles. Todo iba normal hasta que llegamos al inicio del Bosque Negro.
Samantha: "Mierda se me olvido el encuentro que tenemos con los elfos sílvanos y las arañas. Los enanos encerrados y los grupos de orcos y la herida de Kili" – pensé frustrada, mientras veía a Gandalf observar lo marca de Saruman, sin que este lo supiera todavía, y que estaba hablando con Galadriel – "para la próxima apunto las cosas importantes como estas" – fui sacada de mis pensamientos ya que Gandalf se iba y nos dijo que siguiéramos y en el camino que él nos alcanzaría.
Bilbo: y ahora que hacemos – pregunto mientras terminábamos de acomodarnos.
Samantha: ustedes irán por el sendero de los elfos, mientras que yo revisare el bosque por las copas de los árboles, si todo marcha bien los veremos al final del sendero al atardecer – le dije, mientras subía a los árboles.
Fili: estarás bien – pregunto mi amigo, a no mencione con todos me llevo bien, un poco menos con Thorin, pero eso no se puede pedir mucho.
Samantha: no sé, el Bosque Negro se ha vuelto peligroso con los años, criaturas horribles lo habitan, si por mi fuera no entraríamos aquí, pero ustedes necesitan llegar antes del solsticio de invierno a Erebur – dije con vos seria, asustando un poco a los enanos – nos vemos y hagan caso no se alejen del sendero – termine de decir y desaparecí por los árboles.
En el camino me encontré con unas lindas, pequeñas y hermosas arañas, nótese el MEGA sarcasmo. Dios eran horribles y si estas las odiaba cuando la más grande era del tamaño de mi palma imagínate estas. Cuando acabe con ellas, vi que era de mañana o sea, el escape de los enanos y la pelea con los orcos.
Nota hay que apuntar las cosas. Utilice lo aprendido en las clases con el abuelo Elrond y sentí la dirección donde estaba el rio. Corrí hacia él. A casi 5 metros escuche gritos de batalla o sea que los elfos ya habían llegado. Cuando pude asomarme vi que los enanos ya estaban en el rio y que uno de esos orcos apuntaba con una flecha a Bilbo. Eso no estaba en la historia.
Samantha; "bueno manos a la obra" – me dije tome una de mis flechas y la lancé al orco, quedo pegado a una de las piedras del rio. Todos, tanto elfos, enanos y orcos quedaron pasmados por la fuerza de esa flecha – "ja nadie toca a mis amigos y vive para contarlo" – pensé con una sonrisa malvada en los labios.
Jessica: sabes a veces me das un poco de miedo, hermana – hablo a mi mente.
Samantha: ahora soy yo la que te dice cállate – le dije, mientras escucho a Bilbo que conocía esa flecha, que solo podía pertenecer a mí.
No me quedo más remedio que salir cuando otro orco quería hacerles daño. Decir que estaban asombrados los elfos y orcos era poco. Los enanos estaban felices de verme y aliviados. Corte, apuñale y atravesé orco por doquier. Salte a uno de los barriles, era donde estaba Dwalin.
Samantha: Dios pareciera que hubieran visto un fantasma – pregunte burlona mientras mataba algunos orcos en el camino con mis flechas.
Fili: le preguntamos a una elfa que nos encerró que posibilidades de que alguien sobreviva si se encuentra a esas arañas – me informo, mientras sacaba mi espada y bajaba a tierra. En eso un elfo rubio subía a las cabeza de dos de los enanos.
Samantha: "me imagino que este es el príncipe Legolas. Orlando Bloom no le hace justicia al verdadero príncipe del Bosque Negro esta que ni se diga" – pensé un poco sonrojada. Lo bueno era que los demás estaban muy ocupados salvando sus vidas– aja y que fue lo que les respondió – pregunte mientras tomaba mi arco y disparaba algunas flechas.
Balín: que por mucha habilidad y experiencia como guerrero, si estaba solo no sobrevivía – dijo mientras esquivaba a un orco que caía por una de las flechas de Legolas.
Samantha: pues creo que se equivocó, pues me encontré con un grupo de 50 arañas y sigo sin ningún rasguño y bien vivita – dijo divertida, mientras saltaba desde lo alto de un árbol y caía con elegancia en uno de los barriles. Asombrando al rubio por lo que dije e hice. Los orcos están disminuyendo, pero nos estamos alejando del reino elfo, ellos ya no nos ayudaran. Pero en eso noto que la corriente del rio se hace más lenta y si no más recuerdo, eso sucede cuando ya se encuentran en el puerto.
Jessica: Samantha el rey está haciendo que el rio pierda su fuerza, si eso sigue así no escaparan de los orcos – me dijo.
Samantha: ¿qué? Pero que le pasa a este anciano – pregunte furiosa. Alce la visa y lo vi desde una terraza que daba al rio y vi que movía levemente los labios.
Jessica: me imagino que algo más debe haber dicho Thorin que lo que se ven en las películas, tendrás que ayudarlos – termino de decir.
Samantha: "oh que bien esto es el colmo, de los colmos yo no he hecho nada y al final soy yo la que paga los platos rotos" pensé molesta – Bien este juego se puede jugar de a dos – dije llamando la atención de Legolas, Tauriel y otros elfos – "ven a mi dragón de agua, ven a mi te invoco, ven a mi dragón de agua, ven a mi te invoco, ven a mi dragón de agua, ven a mi te invoco, ¡VEN A MI DRANGON DE AGUA, VEN A MI TE INVOCO!" – esto último lo dije en voz muy alta casi como un grito. En eso una gran cabeza de agua en forma de dragón apareció llevando a varios orcos en el camino y a nosotros nos llevó rio abajo lejos del reino elfo.
Llegamos a Lago y la compañía de enanos se dividió los que se quedaron con Kili por su herida y los que iban a derrotar al dragón. Yo me quede con Kili y los demás no debía interponerme en esa batalla con el dragón. Al cabo de una horas Kili empieza a empeorar le digo a uno de los enanos que busque hierba hoja del rey, Athelas, para contrarrestar el veneno. En eso llegan los orcos, peleo con la gran mayoría, pero unos es más fuerte y grande que los demás tanto como un Uruk-hai, pero estos no aparecen hasta la guerra del anillo cuando secuestran a Merry y Pippin. Me esta aprisionando mucho la garganta con sus manos, ya que lo desarme. Escucho a la hija menor de Bardo pidiendo desesperada que me ayudaran. En eso un cuchillo se coloca en el cuello del orco.
Samantha: "ese cuchillo es de… no puede ser" – pensé en mi mente.
Legolas: más te vale que la sueltes maldita cosa o te asegure que tu muerte será dolorosa – dijo con voz fría y peligrosa. Hasta a mí me hizo temblar de miedo. El orco me soltó, pero intento atacar a Legolas. Grave error lo mato sin ningún problema.
Mientras tanto yo me levanto, tosiendo por la falta de aire. Llamando la atención del rubio.
Legolas: estas bien – pregunto ¿preocupado?
Samantha: yo estoy bien – dije mientras me adentre a la casa y vi que todos estaban bien y suspiro aliviada – pero más vale matar a esos orcos, buscaran ayuda y vendrán más y este pueblo no resistiera un ataque de orco – le dije mientras tratábamos de ayudar a Kili.
Cuando las cosa se calmaron llego el desastre, Smaug fue despertado y con ganas de venganza. Pero Bardo con la flecha negra pudo matarlo, pero entonces lo que temía llego un ejército de orco venia hacia nosotros para matar al nuevo rey bajo la montaña.
Peleamos todo lo que pudimos, cuando creímos que no íbamos aguantar unas flechas volaron por el cielo, atravesando a varios orcos. Elfos silvanos, y de Lorien, mandados por Galadriel, pero lo que más me asombro que por una parte del campo de batalla llegaba mi hermana.
Jessica: no puedes evitar meterte en problemas cierto – pregunto burlona mientras mataba a varios orcos en el camino.
Samantha: oye ya lo he dicho los problemas me buscan a mí no yo a ellos – dije siguiéndole el juego.
Al terminar el día la victoria era nuestra. En eso vi hacia los elfos de Lorien a uno que no dejaba de ver muy detenidamente a mi hermana, como hipnotizado. Me acerque a Gandalf y le pregunte.
Samantha: oye Gandalf quien es ese elfo de ahí – pregunto señalándolo disimuladamente.
Gandalf: oh él es el hijo mayor de Galadriel y Celeborn Haldir, el alcaide de Lorien – dijo despreocupado, buscando a los enanos y a Bilbo.
Samantha: "¿Qué? ¿Haldir es hijo de Galadriel y Celeborn?" – Pensé asombrada – "quién lo diría. Además al parecer el supuesto corazón frio del Alcaide de Lorien ha quedado prendado al ver a mi hermana" – pensé divertida.
La celebración no fue de esperarse todo había terminado. Thorin me entrego un cofre con oro diciendo que me lo había ganado. Asombrada lo acepte. A Bilbo también le dieron uno, varios regalos, títulos y un caballo. Se despidió de nosotros junto con Gandalf. Pero ya yo sabía que quizás la próxima vez que le viera seria para muestra verdadera misión.
