Al fin nos sentamos a comer, yo en la esquina, Renesmee a mi lado izquierdo y Edward al derecho, pedimos la bendicion, emitida por mi hija, quien no olvidó agradecer que "Eddy" se haya quedado a comer. Luego de eso Edward probó la comida, estaba un poco atenta, si, tenía que admitirlo, pero lo que nunca imaginé fue escuchar un suabe gemido audible de su parte.
-¿Te gusto Eddy?- preguntó mi querida hija.
-Es delicioso- dijo un poco sonrojado - Es como... Cocinas como Esme - me miró sonriendo.
-¿Eso es bueno?- pregunté dudosa.
-Es perfecto - me sonrojé por su mirada significativa.
-¿Quen es Esme?- preguntó Ness.
- Es mi madre - dijo aún mas sonrojado. -¿Puedo conoce' a tu mami algun dia? - le preguntó esperanzada.
- Cuando quieras, es mas, le encantará conocerte -
Renesmee se puso a saltar de la felicidad.
- ¿Podemos ir ya? - Edward rió.
- Mi amor - dije - Es muy tarde ahora, mañana tienes que ir al jardín y yo también, Edward tiene que trabajar y de seguro su mami estará durmiendo a esta hora -
Mi hija hizo una mueca.
- ¿Y el sabado? - preguntó, mas a Edward que a mi.
- Por mi no hay problema - me dijo sonriente.
Dios, ¿Por que lo niños son tan inocentes? Para mi hija era una persona mas y ya, pero que un hombre lleve a una mujer a conocer a sus padres te comprometía de muchas formas.
- Bien - dije resignada.
La comida fue tranquila hasta cierto punto.
- Mami, Eddy me dijo lo que es los pases y las cudades-
- Paises y ciudades- corregí.
- Si, ¿eso es cliar? - Es broma... Lo hace aproposito, Renesmee sabe lo que debe mencionar y lo que no, era lo suficientemente inteligente para saberlo. - Supongo que si - dije mientras seguía comiendo. De reojo ví como Edward fruncia el seño con confución, eso me puso aun mas nerviosa, no iba a dejarlo pasar.
Luego de algunos minutos la conversacion retomó la fluidez y todo se paso de marabilla, nos reíamos como nunca. Cuando acabamos, envié a Renesmee arriba para que terminara sus deberes y lo hizo contenta, claro, a ella le daba igual si la dejaba sola con tal de que me quedara sola con Edward, creo que de verdad le agradaba, y mucho.
Estabamos terminando de lavar los platos. Cuando Edward guardó el último, se recargó en la encimera.
- Asique... ¿No te molesta ir a la casa de mis padres? - me dijo nervioso.
Me puse en frente de él y me apoyé en la pared.
- No es eso en realidad, ¿Que se imaginará tu madre? Llevar a una chica a conocer a tu familia, es algo... Comprometedor - Abrió los brazos en una clara invitación. Me acerqué y él me rodeó con sus fuertes brazos, abriendo las piernas para que pusiera mis pies dentro de entre los suyos. Me beso la punta de la cabeza.
- Bueno... Ellos ya saben de ti - sentí el nerviosismo en su voz y cuando me alejé un poco para mirarlo, estaba tan nervioso como nunca lo había visto.
- ¿C-Como? - Dije aturdida.
- Yo... - miro para abajo y me soltó pero no me mobí de mi lugar- Al parecer he estado muy contento estos ultimos dias, y papá pregunto, le dije, luego llamó mamá, tiene ganas de conocerte, es así con las personas, esta emocionada casi siempre... - le rodee el cuello para que se callara de una vez. Me miro con miedo y sonrojado.
-Esta bien, no te preocupes - lo tranquilice y él volvió a rodearme con los brazos.
- ¿No estas enfadada? - me preguntó mas tranquilo pero aun con miedo.
- Esta bien... - la verdad me daba algo de miedo, que estuvieramos yendo tan rápido.
- Sé que no somos nada - me tomó la cara entre sus manos - Pero me encantaría ponerle nombre a lo que tenemos -
Suspiré.
- Es... -
- Muy rápido lo sé, solo quiero que sepas que yo... Estoy dispuesto a todo lo que implica -
Se acercó y me besó, solo un toque de labios, tranquilo y romantico.
- Hablando de eso... ¿Criar? ¿De que hablaba Renesmee? - Fur mi turno de sonrojarme.
- No tienes que saberlo... No es importante - Pasó una de sus manos por mi cuello, quitando el pelo que se acumulaba en el cuello de mi polera, su toque me distrajo, seguramente eso era lo que buscaba. Me acerco con su mano hasta poner su boca en mi oido.
- Dime - susurró antes de besar mi mejilla.
- Yo... Ella... No importa - Dije aun mas roja.
- Vamos - suplicó, ahora como un niño.
- Lo siento, Edward. No puedo - y es que en realidad no podía, sería un desastre.
- Por favor - Me suplicó.
Negué. Tocó mis labios con los suyos.
- Por favor - repitió cerca de mis labios, haciendo que su aliento tocara mi rostro, lo cual casi me hizo flaquear.
- No lo haré - -Si lo harás, por favor - me miro a los ojos solo a unos centimetros de los mios.
- No se como te lo tomarás, es mas rápido de lo que pensaba, digo, ayer... Salimos por primera vez y ahora... - Me miró atento - Renesmee tiene la... Loca idea de pedirte... Que seas... Su padre - dije lentamente y tan bajo que dudo que escuchara, y era lo que esperaba. Pero no fue asi, espere varios minutos y nada pasaba, ni una mosca.
- ¿Te molestó? Yo le dije que no se tomaba a la ligera algo así, asique no te preocupes... - - Esta bien - me levantó el mentón y me sonrió. - Me impresiona, pero si ella lo desea, yo estaré mas que feliz - y se veía en su cara.
- ¿Seguro? -
- Claro que si... Renesmee es... No lo sé, es... Me alegra que le agrade, ella me agrada mucho, igual que tu, ademas... Si quiero algo contigo, es obvio que pensé en ella también -
- Aun asi, prefiriría que no le dijeras nada -
- ¿Por que? Si yo no tengi problema ¿Que...? -
- ¿Que pasa si algo sale mal? Si nos enfadamos y no nos volvemos a ver, Renesmee es una niña, vive en un mundo de flores y su idea de perfeccion es ir al parque todos los fines de semana. No sabe lo importante de su desición -
- Entonces... Tu... No estas segura de mi aun -
- No es sobre ti, uno se enfada por cualquier cosa con cualquier persona, solo digoque es una desicion dificil y de por vida... Yo... No se lo que pasará mañana... -
- Ni yo... Pero dejarte no esta en mis planes - me acaricio el cabello.
- Ni en los mios - lo miré, me sonrió torcido - Solo... Esperemos un poco mas, es demaciado pronto -
- Lo que tu digas, de todos modos no me iré - me acarició la mejilla. Lo rodeé con mis brazos recostando mi cabeza en su pecho.
Estuvimos un rato así, yo había cerrado mis ojos y me podría haber quedado dormida pero el pensamiento de que era bastante tarde me hicieron separarme de su cómodo pecho. - Será mejor que me vaya - - Si, es bastante tarde - dije triste.
Me besó la mejilla, tomé su mano y fui a la puerta.
- Renesmee, Edward se va - dije por las escaleras y sus pasos se hicieron presentes al instante. Tal como antes, Edward la tomó en sus brazos.
- ¿Tienes que irte? - le dijo con tristeza.
- Tengo que hacerlo - le dijo igual de conmovido. Renesmee puso su mejilla en el hombro de Edward y este le acarició sus risos. - ¿Prometes venir otro día? - - Lo haré, volveremos a ir al parque otro día y te llamaré, además, nos veremos el sabado ¿no? - me miró y yo asentí. Renesmee ya estaba mas tranquila. Edward la bajó agachandose a su altura, le besó la mejilla.
- Portate bien - le dije y se levantó acercandose a mi y besado la comisura de mis labios, que desde la vista de Ness debe haberse visto como un beso normal en la mejilla. - Te quiero - me susurró.
Y salió por la puerta.
-¿Te gusto Eddy?- preguntó mi querida hija.
-Es delicioso- dijo un poco sonrojado - Es como... Cocinas como Esme - me miró sonriendo.
-¿Eso es bueno?- pregunté dudosa.
-Es perfecto - me sonrojé por su mirada significativa.
-¿Quen es Esme?- preguntó Ness.
- Es mi madre - dijo aún mas sonrojado. -¿Puedo conoce' a tu mami algun dia? - le preguntó esperanzada.
- Cuando quieras, es mas, le encantará conocerte -
Renesmee se puso a saltar de la felicidad.
- ¿Podemos ir ya? - Edward rió.
- Mi amor - dije - Es muy tarde ahora, mañana tienes que ir al jardín y yo también, Edward tiene que trabajar y de seguro su mami estará durmiendo a esta hora -
Mi hija hizo una mueca.
- ¿Y el sabado? - preguntó, mas a Edward que a mi.
- Por mi no hay problema - me dijo sonriente.
Dios, ¿Por que lo niños son tan inocentes? Para mi hija era una persona mas y ya, pero que un hombre lleve a una mujer a conocer a sus padres te comprometía de muchas formas.
- Bien - dije resignada.
La comida fue tranquila hasta cierto punto.
- Mami, Eddy me dijo lo que es los pases y las cudades-
- Paises y ciudades- corregí.
- Si, ¿eso es cliar? - Es broma... Lo hace aproposito, Renesmee sabe lo que debe mencionar y lo que no, era lo suficientemente inteligente para saberlo. - Supongo que si - dije mientras seguía comiendo. De reojo ví como Edward fruncia el seño con confución, eso me puso aun mas nerviosa, no iba a dejarlo pasar.
Luego de algunos minutos la conversacion retomó la fluidez y todo se paso de marabilla, nos reíamos como nunca. Cuando acabamos, envié a Renesmee arriba para que terminara sus deberes y lo hizo contenta, claro, a ella le daba igual si la dejaba sola con tal de que me quedara sola con Edward, creo que de verdad le agradaba, y mucho.
Estabamos terminando de lavar los platos. Cuando Edward guardó el último, se recargó en la encimera.
- Asique... ¿No te molesta ir a la casa de mis padres? - me dijo nervioso.
Me puse en frente de él y me apoyé en la pared.
- No es eso en realidad, ¿Que se imaginará tu madre? Llevar a una chica a conocer a tu familia, es algo... Comprometedor - Abrió los brazos en una clara invitación. Me acerqué y él me rodeó con sus fuertes brazos, abriendo las piernas para que pusiera mis pies dentro de entre los suyos. Me beso la punta de la cabeza.
- Bueno... Ellos ya saben de ti - sentí el nerviosismo en su voz y cuando me alejé un poco para mirarlo, estaba tan nervioso como nunca lo había visto.
- ¿C-Como? - Dije aturdida.
- Yo... - miro para abajo y me soltó pero no me mobí de mi lugar- Al parecer he estado muy contento estos ultimos dias, y papá pregunto, le dije, luego llamó mamá, tiene ganas de conocerte, es así con las personas, esta emocionada casi siempre... - le rodee el cuello para que se callara de una vez. Me miro con miedo y sonrojado.
-Esta bien, no te preocupes - lo tranquilice y él volvió a rodearme con los brazos.
- ¿No estas enfadada? - me preguntó mas tranquilo pero aun con miedo.
- Esta bien... - la verdad me daba algo de miedo, que estuvieramos yendo tan rápido.
- Sé que no somos nada - me tomó la cara entre sus manos - Pero me encantaría ponerle nombre a lo que tenemos -
Suspiré.
- Es... -
- Muy rápido lo sé, solo quiero que sepas que yo... Estoy dispuesto a todo lo que implica -
Se acercó y me besó, solo un toque de labios, tranquilo y romantico.
- Hablando de eso... ¿Criar? ¿De que hablaba Renesmee? - Fur mi turno de sonrojarme.
- No tienes que saberlo... No es importante - Pasó una de sus manos por mi cuello, quitando el pelo que se acumulaba en el cuello de mi polera, su toque me distrajo, seguramente eso era lo que buscaba. Me acerco con su mano hasta poner su boca en mi oido.
- Dime - susurró antes de besar mi mejilla.
- Yo... Ella... No importa - Dije aun mas roja.
- Vamos - suplicó, ahora como un niño.
- Lo siento, Edward. No puedo - y es que en realidad no podía, sería un desastre.
- Por favor - Me suplicó.
Negué. Tocó mis labios con los suyos.
- Por favor - repitió cerca de mis labios, haciendo que su aliento tocara mi rostro, lo cual casi me hizo flaquear.
- No lo haré - -Si lo harás, por favor - me miro a los ojos solo a unos centimetros de los mios.
- No se como te lo tomarás, es mas rápido de lo que pensaba, digo, ayer... Salimos por primera vez y ahora... - Me miró atento - Renesmee tiene la... Loca idea de pedirte... Que seas... Su padre - dije lentamente y tan bajo que dudo que escuchara, y era lo que esperaba. Pero no fue asi, espere varios minutos y nada pasaba, ni una mosca.
- ¿Te molestó? Yo le dije que no se tomaba a la ligera algo así, asique no te preocupes... - - Esta bien - me levantó el mentón y me sonrió. - Me impresiona, pero si ella lo desea, yo estaré mas que feliz - y se veía en su cara.
- ¿Seguro? -
- Claro que si... Renesmee es... No lo sé, es... Me alegra que le agrade, ella me agrada mucho, igual que tu, ademas... Si quiero algo contigo, es obvio que pensé en ella también -
- Aun asi, prefiriría que no le dijeras nada -
- ¿Por que? Si yo no tengi problema ¿Que...? -
- ¿Que pasa si algo sale mal? Si nos enfadamos y no nos volvemos a ver, Renesmee es una niña, vive en un mundo de flores y su idea de perfeccion es ir al parque todos los fines de semana. No sabe lo importante de su desición -
- Entonces... Tu... No estas segura de mi aun -
- No es sobre ti, uno se enfada por cualquier cosa con cualquier persona, solo digoque es una desicion dificil y de por vida... Yo... No se lo que pasará mañana... -
- Ni yo... Pero dejarte no esta en mis planes - me acaricio el cabello.
- Ni en los mios - lo miré, me sonrió torcido - Solo... Esperemos un poco mas, es demaciado pronto -
- Lo que tu digas, de todos modos no me iré - me acarició la mejilla. Lo rodeé con mis brazos recostando mi cabeza en su pecho.
Estuvimos un rato así, yo había cerrado mis ojos y me podría haber quedado dormida pero el pensamiento de que era bastante tarde me hicieron separarme de su cómodo pecho. - Será mejor que me vaya - - Si, es bastante tarde - dije triste.
Me besó la mejilla, tomé su mano y fui a la puerta.
- Renesmee, Edward se va - dije por las escaleras y sus pasos se hicieron presentes al instante. Tal como antes, Edward la tomó en sus brazos.
- ¿Tienes que irte? - le dijo con tristeza.
- Tengo que hacerlo - le dijo igual de conmovido. Renesmee puso su mejilla en el hombro de Edward y este le acarició sus risos. - ¿Prometes venir otro día? - - Lo haré, volveremos a ir al parque otro día y te llamaré, además, nos veremos el sabado ¿no? - me miró y yo asentí. Renesmee ya estaba mas tranquila. Edward la bajó agachandose a su altura, le besó la mejilla.
- Portate bien - le dije y se levantó acercandose a mi y besado la comisura de mis labios, que desde la vista de Ness debe haberse visto como un beso normal en la mejilla. - Te quiero - me susurró.
Y salió por la puerta.
