NOTA: hola les daré unas indicaciones para que entiendan un poco lo escrito
· Lo que este así es cuando se está hablando a través de la mente, como hace Galadriel.
· "Lo que este así son pensamientos".
· "y lo que este escrito así es en elfico"
Jessica POV
Llevábamos 3 días de viaje ya. A los hobbit les costó mucho llevar el ritmo que teníamos Gandalf, Aragón, Legolas y nosotras. Gimli y Boromir tenían problemas, pero no tanto como los pequeños.
Eran como las 9 de la mañana y ya llevábamos buen trecho del camino que deberíamos recorrer hasta la hora del almuerzo. Pero los hobbit empezaban a cansarse o mejor dicho aburrirse y eso provocaba que quisieran descansar.
Boromir: Aragón los hobbit empiezan a cansarse – informo el pelirrojo.
Aragón: lo sé ya lo he visto, pero debemos tomar ventajas de la luz del sol. No podemos parar no hasta el medio día – informo el futuro rey.
Legolas: y si hacemos que canten eso hace que piensen en otra cosa – propuso el rubio.
Gimli: pero hay un problema maestro elfo. Ellos ya han cantado todo lo que saben en estos tres días de viaje – informo el enano.
Gandalf: si eso ya no servirá para engañarles – dijo el mago.
Samantha: y que tal si Jessica les cuenta unos cuentos – propuso mi hermana, haciendo que me detuviera.
Jessica: ¿yo? – pregunte asombrada.
Samantha: si eres buena contando historias. Cuéntales cuentos infantiles como Aladino, Blanca nieves, entre otras. Quizás al oírte y prestándote atención se les olvide que estamos caminado y que todavía nos falta mucho por recorrer – dijo mi hermana.
Gandalf: tu hermana tiene razón, podría funcionar y quizás a nosotros se nos haga más corto el camino también – dijo con una sonrisa mi padrino.
Jessica: vale pero no estoy muy segura de eso – dije no muy convencida – oigan chicos que les parece si les cuento un cuento, para pasar el rato – dije en general para disimular.
Aragón: me parece bien, este silencio es incómodo – dijo captando la indirecta, mientras que los otros aceptaban.
Merry: y de que es el cuento Jessi – pregunto con un brillo de alegría en los ojos. Haciendo que los adultos sonrieran de que al parecer había llamado la atención de los pequeños.
Jessica: pues tengo muchas, pero ahorita me gustaría contarles uno que se llama La Cenicienta – dije con una sonrisa.
Pippin: qué clase de nombre es ese – pregunto imprudentemente haciendo que Frodo y Sam le golpearan la cabeza.
Jessica: pues en el trascurso del cuento te darás cuenta, el motivo de ese nombre – dije con voz misteriosa y haciendo que los hobbit me prestaran atención al igual que los adultos – hace mucho tiempo, en una casa señorial vivía un honorable caballero con su pequeña hija. Su madre había muerto cuando ella nació. El honorable caballero le daba de todo a su hija, pero sentía que algo le falta y así pensando que estaba haciendo lo mejor para su hija se volvió a casar con una viuda respetable que tenía dos hijas, de la misma edad que su pequeña niña. Las hijas de su nueva esposa se llamaban Griselda y Anastasia. Pero con el tiempo el honorable caballero enfermo y al poco tiempo murió. Y fue ahí que la madrasta de la niña saco sus verdaderas intenciones. Tenía enviada y odio hacia la pequeña por su gran belleza, así que la vestía con harapos y la hizo sirvienta de su propia casa. No dejaría que el futuro de sus hijas fuera obstaculizado por la niña. Pasaron los años y la gran casa señorial empezó a caer, debido al derroche de dinero que hacían las hijas de la viuda. Mientras que la niña ahora una hermosa mujer seguía como sirvienta y tanto era el cansancio y frio que tenía después de todo un día de trabajo que para recuperar el calor en el cuerpo se cubría con las cenizas de la chimenea y al ver esto las despreciables mujeres, para seguir humillándola le pusieron el nombre de Cenicienta – empezó a decir, pero fui interrumpida.
Sam: pero que mujeres más despreciables. Como alguien puede hacer algo como eso – pregunto indignado.
Samantha: oh pero ocurre Sam. Quizás no aquí, pero donde venimos originalmente si – dijo con nostalgia. Y recordé que algo parecido le pasó con su madre. En eso veo a Legolas mirándome como queriendo saber la respuesta a la repentina tristeza de su amada.
Jessica: eso es algo que ella tiene que decirte. Y lo hará cuando sea el momento – dije y acepto aunque no muy convencido.
Boromir: vaya es algo irónico el señor se casó con esa mujer para darle el amor de madre que le faltaba a su hija y lo que le dio inconscientemente fue el más puro maltrato.
Gandalf: vaya Boromir captaste inmediatamente el significado de lo que estaba diciendo nuestra morena al instante – dijo asombrado.
Boromir: pues pienso que eso haría si tuviera una hija y mi esposa muriera. Ella debería conocer el amor maternal – dijo algo sonrojado.
Gimli: quine lo diría – dijo socarrón.
Jessica: "me pregunto si ellos no se han dado cuenta que hemos avanzado más que cuando estamos en silencio" – pensé divertida – si pero todavía no he terminado. Puedo seguir – pregunte, recibiendo las repuestas afirmativas de los demás – bueno siguiendo con el cuento. Un día llego un mensaje de palacio. Se celebraría un gran baile en honor al cumpleaños número 20 del príncipe. Por lo tanto todas las doncellas casaderas o sea solteras, estaban invitadas al gran baile. Las hermanastras estaban más que emocionadas alistándose y tenían a la pobre Cenicienta de arriba para abajo limpiando sus vestido, arreglando su cabellos, puliendo sus zapatos. Cuando ya estaban listas las hermanastras de Cenicienta, esta pregunto si podría ir. Las mujeres rieron divertidas y le dijeron que una mujer tan fea y tan mal arreglado como ella no podía ir a ese tipo de fiestas. Las mujeres se fueron y cenicienta corrió a la fuente en la parte trasera de la casa y empezó a llorar. A los pocos minutos un brillo como estrellas empezó aparecer al frente de Cenicienta y cuando termino una anciana de aspecto amable estaba ante ella. Era su hada madrina – pero fui interrumpida nuevamente.
Frodo: ¿Hada Madrina? ¿Qué es eso? – pregunto el pequeño.
Samantha: pues eso sería lo equivalente a Gandalf – dijo con una sonrisa obteniendo una mirada asesina del mencionado – lo digo enserio un hada madrina hace magia y se dice que cada persona de buen corazón tiene una y cuando necesítate ayuda ella estará ahí – informo la pelirroja.
Aragón: si pero eso solo se ve en cuentos de este tipo – informó mi hermano. Desilusionando un poco a los pequeños.
Jessica: quizás sea cierto, pero alguien puede ser Hada madrina sin necesidad de hacer magia. Solamente ayudar a una persona que lo necesite, te puede convertir en una hada madrina – dije con una sonrisa.
Samantha: o en un ángel guardián. Pero ya sigamos con el cuento – dijo divertida.
Jessica: el hada madrina le dijo a Cenicienta que ella haría que fuera al baile. Con un movimiento de su varita mágica convirtió una calabaza en un hermoso carruaje, 4 ratones en caballos de la mejor calidad, al viejo caballo de su padre lo convirtió en cochero y al perro en lacayo. Se dirigió hacia la muchacha y con un gran movimiento de su varita convirtió sus harapos en un hermoso vestido de baile y en sus pies calzaba zapatillas de cristal. El hada madrina le informo que su encantamiento solo duraría hasta más media noche y cuando tocara el reloj a esa hora todo desaparecería. Cenicienta acepto y se fue al palacio. Ahí todas las doncellas querían bailar con el príncipe, pero este las ignoraba pues no encontraba a nadie que llamara su atención. Las hermanastras de Cenicienta eran las más insistentes. Pero en eso el príncipe dirige su mirada hacia la entrada del palacio. Es un hermoso ángel caído del cielo. Se dirige hacia ella y la invita a bailar. Adivinen que. Era cenicienta la que bailaba con el príncipe. Toda la noche bailaron junto, pero no todo puede ser como uno desea y el tiempo corre. Tocaron las doce media noche. Cenicienta al darse cuenta corrió hacia donde estaban sus amigos. El príncipe le seguía de cerca. Cuando iba bajando las escalinatas una de sus zapatillas de cristal quedo en ellas, iba a recogerla, pero el príncipe se acercaba y no quedaba tiempo. Al terminar la última campanada el encantamiento desapareció – creo que no podre terminar el cuento, pues otra vez fui interrumpida.
Gimli: y como se dará cuenta el príncipe quien era su verdadero amor – pregunto el maestro enano sorprendiéndome, ya que no creía que alguien como él le gustara este tipo de historias.
Gandalf: creo que nos daremos cuenta amigo. Continua mi niña – me dijo con una sonrisa tierna.
Jessica: a la mañana siguiente. Se mandó un comunicado. El príncipe se había enamorado de la hermosa doncella con la que bailo. Y como no sabía ni siquiera su nombre, aquella doncella que le quedara la zapatilla de cristal se convertiría en la esposa del príncipe. Y así fueron pasando por todas las casa, para que las jóvenes se probaran el zapatito, pero a ninguna le quedaba. Al llegar a la casa de Cenicientas las hermanastras trataron de probársela pero a ninguna le quedo. En cuanto ya se iban el duque ve a Cenicienta y le dice que se pruebe el zapato. Las mujeres dijeron que no podría ser que solamente una simple sirvienta. Pero el duque no le hizo caso. Le puso la zapatilla de cristal y como era de suponerse le quedo a la perfección. La madrasta de Cenicienta estaba molesta y asombrada. Y volvió a decir que era una simple sirvienta como podría ser ella la hermosa doncella. En eso llega el príncipe y dice que si puede ser ella pues no fue su belleza exterior que lo enamoro sino su belleza interior algo que a ellas les faltaba y mucho. Sin más Cenicienta se casó con el príncipe, recupero su libertad la cual había sido robada por su madrasta y junto a su amado príncipe vivieron felices por siempre. El fin – termine la historia, mientras me detenía.
Merry: me gusto – dijo emocionado.
Boromir: a mí me gusto el final, se lo tenían bien merecido esas mujeres – dijo el pelirrojo. Todos parecen estar de acuerdo.
Samantha: muy bien que les parece descansar y empezar hacer el almuerzo – dijo asombrando a los otros. Mientras yo reía al ver sus caras.
Jessica: no me digan que no se han dado cuenta que hemos caminado más de lo que habíamos planeado hacer antes del almuerzo, inclusive que hace una hora el punto donde íbamos a detener lo pasamos – pregunte divertida.
Legolas: vaya no me di de cuenta estaban muy concentrado en la historia –dijo algo apenado.
Aragón/Boromir/Gimli: ni nosotros – dijeron al mismo tiempo.
Gandalf: ves le dije que sería buena idea – dijo mientras nos acomodamos para almorzar y descansar un poco.
Samantha POV
Almorzamos un poco de sopa de pollo, ensalada de tomate y lechuga y un poco de pan con mermelada. Todos habían pasado bien la mitad del día. Y al parecer ninguno estaba agotado. Me imagino que la garganta de mi hermana debe estar algo irritada por hablar tanto, así que le dije atreves de su mente que yo me haría cargo del siguiente cuento. No sabía muy bien que cuento les podría contar así que pase muy encimada en mis pensamientos. Tanto así que no sentí cuando Legolas se acercó solamente cuando me toco el hombro.
Legolas: Samantha estas bien – me pregunto y en sus ojos vi preocupación pura.
Samantha: claro que si Legolas, pero lo que pasa que voy a remplazar a mi hermana en contando historias y no sé cuál sería apropiada para contar – dije despreocupada y con una sonrisa y al parecer eso lo tranquilizo un poco.
Legolas: sé que contaras uno bueno querida – dijo esto último en susurro y aunque sabe que solamente tengo de los elfos la gracia, belleza e inmortalidad, no le dijimos que también tenemos la visión y la audición de uno.
Samantha: "será que me ama" – me pregunte – si espero hacerlo- dije con una sonrisa.
Después de comer y descansar, nos pusimos en la marcha. Les informe que yo sería la continuaría contando algún cuento. Después de pensarlo mucho durante el almuerzo y descanso elegí uno en especial.
Gimli: y como se llama el cuento que nos vas a contar Laisie – pregunto algo entusiasmado tratando de disimular un poco.
Samantha: pues el cuento se llama Alicia en el país de las maravillas – dije el nombre del cuento
Merry/Pippin: genial queremos oír – dijeron y empecé mi relato.
Samantha: Sucedió una vez, durante una hermosa tarde de verano, que una niña rubia llamada Alicia, paseaba por el campo junto a su hermana mayor, llamada Ana. Esta le dijo que iba a leer al lado de un roble que si ella quería jugar que lo hiciera, pero que no se alejara mucho del lugar. Alicia empezó a jugar, pero al cabo de un rato empezó a aburrirse. Cuando de repente vio pasar un conejo blanco como la nieve, pero lo extraño era que iba con ropa de humanos. El conejo se detuvo un momento y saco un enorme reloj y al ver la hora dijo que iba muy tarde. La pequeña niña muy curiosa y fascinada por el conejo le siguió y vio que se metía dentro de un gran agujero formado en un árbol y para alguien de su tamaño podría entrar. Lo siguió, pero al entrar vio que empezaba a caer como en un pozo sin fondo. Cuando creía que no pararía vio la luz y cayó en un gran almohadón. Estaba en una sala algo rara había cosas muy pequeñas cuando su verdadero tamaño era grande y otras cosas pero al contrario. En eso ve al conejo que estaba siguiendo que entro en una pequeña puerta. Fue hasta ella pero se dio cuenta que estaba cerrada. Entonces vio en la mesa del lugar había una llave que era del tamaño justo a la puerta que había entrado el conejo, pero entonces había un problema era demasiado grande para entrar por la puerta ya abierta. Vio donde encontró la llave había un pequeño frasco con una nota "bébelo y serás pequeña" y como ella quería seguir al conejo lo bebió sin pensar y cuando se dio cuenta era del tamaño justo para pasar la puerta. Entro por la puerta y llego al mundo de la maravillas – y entonces fui interrumpida.
Pippin: oye Samy ese mundo existe – me pregunto inocentemente.
Samantha: no creo Pip, aunque el mundo de los sueños es conocido así también – le respondí y seguí con la historia, ya que los demás estaban esperando que continuara - al pasar la puerta ve una inmensa pradera y a lo lejos se ve un enorme árbol y creyendo que podría encontrar al conejo se dirige hacia haya. Al llegar encuentra un curioso gato llamado chesar él le dice que camino coger para buscar al conejo. Al caminar un rato ve una mesa puesta lista para él te en eso encuentra a un hombre de aspecto raro. Él le dijo que se llamaba el sombrerero loco. Le ofreció un poco de té. Pero cuando se lo bebió el hombre le dijo que tenía una pócima y cuando menos acorado era más pequeña que al inicio y entonces una fuerte ventisca la lanzo al rio. Cuando creía que moriría ahogada, pero entonces fue salvada por dos hermanos muy extraños. Los cuales le ayudarían a salir de ese lugar siempre y cuando adivinara quien era el real – pero fui interrumpida.
Aragón: como así que el real – pregunto el moreno.
Jessica: si según el que escribió la historia en esa época. Los gemelos no eran bien vistos y se decía que el hermano mayor era el real y el menor era solamente una copia (N/A: eso es cierto antiguamente se veía mal aquellos que eran gemelos, decían que eran cosas del demonio) – dijo mi hermana.
Legolas: vaya dilema – opino mi rubio.
Gimli: yo diría que es una locura – opino nuestro amigo enano.
Samantha: bueno sigo con la historia – dije algo divertida, pues sabía que el comentario que hizo Legolas fue por ciertos gemelos que están en Rivendel ahora o eso espero y no se hayan metido en problemas – pero Alicia no pudo descubrir quién era el verdadero y entonces una nueva brisa la levanto por el aire y cayó en el jardín de un hermoso palacio. En eso encuentra a unos soldados pintando las rosas blancas en color rojo. Ella les dice que es ridículo hacerlo, pues así se ven hermosas. Pero entonces la reina aparece y le dice a sus guardias que le corten la cabeza a la pequeña sin motivo alguno. Sin la pequeña Alicia corre por su vida y entonces como una aparición le aparece de nuevo el mismo gato. Esta le pide que le ayude a salir de ahí. El gato le dice que siga el camino al frente y desaparece. Sin tener otra opción le sigue, pero cuando menos acuerda esta cayendo a un vacío sin. Y es ahí cuando escucha que alguien le está llamando. Al abrir los ojos, ya que los había cerrado al caer se da cuenta que su hermana está a su lado y le está diciendo que ya es hora de regresar a casa y que estaba soñando. Y colorín colorado este cuento se ha acabado – termine de contar y me di cuenta que ya estaba anocheciendo.
Gimli: este cuento Laisie fue muy divertido – dijo soltando una carcajada.
Gandalf: y también sirve para que ciertas personitas no se metan en problemas y no desobedezcan a sus mayores – dijo mientas miraba significativamente a dos hobbit en específico. Merry y Pippin.
Jessica: bueno yo no sé ustedes, pero este es un buen lugar para descansar – sugirió mi hermana.
Boromir: es cierto y ya empieza a oscurecer es mejor detenernos – apoyo a mi hermana.
Aragón: si además avanzamos más de lo que esperábamos hoy – dijo con una sonrisa todos nos repartimos las tareas y nos pusimos a descansar.
Jessica POV
A la mañana siguiente, empezamos a despertarnos temprano. Para mi sorpresa Merry y Pippin no tuvieron que ser despertados. Mi hermana como le había tocado la hora de la guardia más pesada todavía seguía dormida, lo más probable que se levantara cuando la comida estuviera lista.
Pero en eso veo a los hobbit ya mencionados actuando muy cómplices. Veo que se acercan sigilosamente a mi hermana con algo en la mano. Al darme cuenta de lo que es pienso.
Jessica: "esto no va a terminar bien" – y cuando menos acuerdo un grito se escucha. Los que estaban dormidos o despreocupados de su entorno. Se levantaron con armas en mano para atacar – chicos no se preocupen al parecer dos de nuestro hobbit consiguieron una forma de despertar a mi hermana – en eso dirigen sus miradas hacia los involucrados del alboroto. Los hobbit corrían por el campamento tratando de huir de una pelirroja molesta. Los hombres del grupo me miraron como diciendo QUE PASO – al parecer los pequeños la despertaron con una pequeña amiga – dije mientras señalaba la araña que tenía Merry en la mano.
Legolas: pero ella se enfrentó a 50 arañas en el Bosque Negro sin problemas- dijo asombrado.
Jessica: si pero en momentos como ese que tu vida peligra te olvidas de tus temores. Y da la casualidad que las arañas son unos de los temores más grandes de mi hermana – informe a los demás.
El día pasó algo lento. Los hobbit consiguieron una buena regañada por parte de Gandalf por la broma. Samantha estaba algo molesta todavía y los demás, bueno nosotros estábamos tratando de sobrevivir a ese ambiente tan tenso.
Al llegar al medio día, nos instalamos y empezamos hacer el almuerzo. Algunos se pusieron a descansar como Merry y Pippin. Mi hermana se me acerco y pregunto.
Samantha: oye que tan lejos estamos de los enemigos – me pregunto. Creo que hace referencia a los Nazgul o algún grupo de orcos.
Jessica: para que quieras saber eso – pregunto curiosa.
Samantha: tu solo responde ya te darás cuanta después – me dijo. Sin más opción expandí mi poder y revise la zona.
Jessica: no hay enemigos hasta 7 días de camino – le respondí.
Samantha: gracias – me dijo con una sonrisa. En eso veo que se dirigía hacia donde esta Boromir recostado. Agudizo mi oído y escucho la conversación – oye Boromir cuán lejos puede escucharse tu cuerno – le pregunto al pelirrojo.
Boromir: pues creo que a tres días de camino, ¿porque? – pregunto curioso.
Samantha: oh por nada – dijo con una sonrisa que no me gusto para nada – podrías prestármelo – dijo con una sonrisa tierna y haciendo pucheros.
Boromir: claro – dijo sin más asombrado por tal petición.
En eso veo que se acerca sigilosamente hacia donde se encuentran Merry y Pippin. Ya sé lo que va hacer. Y cuando menos lo acuerda un fuerte ruido resuena por el lugar y dos pequeños hobbit mas asustados no pueden estar.
Los demás ven hacia donde esta parada Samantha con el cuerno en una mano y con una sonrisa maliciosa.
Samantha: la venganza es dulce – dijo mientras se regresaba dónde estaba Boromir, entregándole su cuerno e hiendo hacia el lado contrario del campamento.
Gimli: Laisie recuérdame nunca hacerle ninguna broma a tu hermana – dijo nervioso.
Jessica: claro – dije divertida, mientras reía a costa de los pequeños, junto a sus amigos Sam y Frodo.
Boromir: las mujeres son de peligro – dijo en voz baja y siendo corroborado por Gandalf, Aragón y Legolas.
