Emmett POV
- ¿Que nadie piensa abrirme la puerta? - grité a través de la ventana.
No había tocado el timbre ni nada, pero me gustaba hacer un escándalo al llegar.
- ¡Tio Em! - escuché a través de la puerta.
Miré a Rose y ambos sonreímos.
- Hey, pulga ¿Llegaste antes que nosotros? - Vi el picaporte temblar y me imaginé a Nessie parándose de puntas de pies para alcanzarlo.
Abrió luego de unos pocos intentos y sonrió radiante.
- Sí, tio Em. Llegue antes - dijo haciéndome burla y sacándome la lengua.
Formé una "o" con mi boca y puse mi mano en el pecho, con mi mejor expresión de indignación.
- No juegues con fuego, pequeña -
Le dí un beso en la frente a Rose y dejé el portabebé con mi hija durmiendo - esa niña dormía como un tronco, lo que es una suerte porque si llegará a despertarla con mis gritos, Rose me mataría, literalmente - y se lo pasé a Rose.
- Será mejor que corras - dije mientras veía a Edward y Bella entrar al salón de la mano. Le alcé una ceja a Bella y ella se soltó. No lo olvidaría tan fácil.
Renesmee chilló entre risas y corrió detrás de Bella.
- Eso no te salvará, pulga - corrí detrás de ella mientras gritaba y chillaba. Veía como corría lo más rápido que podía alrededor del sillón.
Era tan fácil alcanzarla, pero deje que aumentara la expectación y luego giré y me escondí detrás del sillón mientras ella corría por el otro lado, cuando llegó la agarre y la puse sobre mi hombro mientras gritaba y pataleaba golpeándome el pecho. Obviamente no me hacía daño, mi pecho era una roca.
Me levanté aún con Renesmee en mi hombro y ví que todos nos sonreían.
Me acerqué a Carlisle y Esme, quienes se reían de los intentos inútiles de Nessie.
- Esme - dije dándole un beso en la mejilla. Me sonrió de vuelta y me giré a Carlisle.
- Emmett - me dijo tendiéndome la mano, la cuál tomé.
- Carlisle, tendrás que extrañar mi abrazo de saludo pero tengo un bulto en el hombro, que creo que tiraré a la basura - Renesmee chilló.
- No, no, no, tio Calile, soy yo. Ayuda, po' favo' - dijo Nessie. Carlisle meditó un poco.
- Emmett, ese bulto no suena a basura ¿Me permites revisarlo? - me dijo guiñándome un ojo.
- Em... Claro, Carlisle - dijo fingiendo susto.
Carlisle puso sus manos en el pequeño torso de Nessie y comenzó a hacerle cosquillas, con lo que pataleo y golpeo mi bien formado cuerpo.
- No, no, no, Eddy ayuda, po' favo' - Hasta aquí llegaba el juego. Eddy era una niña.
- Ya, basta de jugar con Ren - Dijo separando a Carlisle de Nessie. Y tomándola de mi hombro.
- Que aburrido, Edward - dije poniendo mis manos en las caderas y entrecerrandole los ojos - Aún así, me quiere más a mi -
Renesmee se aferró del cuello de Edward.
- No-o - dijo sacándome la lengua.
Ok, eso dolió.
- Oye, pulga. Te conozco desde que naciste - dije haciendo un puchero.
- Sólo jugaba, tio Em. - dijo y puso su cara de cachorro abandonado. Su tristeza por mi tristeza era adorable.
- Mi corazón no está de acuerdo - dije y le di la espalda. Fingí sollozos y subí mis hombros ritmicamente.
- No, tio Em - luego de unos segundos la tenía tirando de mi pantalón. - Yo te quelo mucho, como el planeta. Lo pometo - dijo. Y como sentí que se pondría a llorar muy pronto si no la perdonaba, me agaché.
- ¿Segura? - pregunté haciendo un puchero.
- Si, ¿verdad, mami? - dijo mirando a Bella hasta que ella asintió - ¿Lo ves? -
Puse un dedo en mi mentón.
- No se, creo que mi corazón se enfrió con lo que dijiste - Renesmee chilló mirando a Bella con los ojos como platos, y luego saltó a mi cuello.
Después de llevarla a ver Frozen, un corazón frío era la mejor escusa para recibir un abrazo.
La apreté contra mi pecho y cerré los ojos. Adoraba a esa pequeña, con ella entendí que me encantaban los niños y que no sería un total desastre con ellos. De verdad, me afectó un poco su declaración sobre Edward, pero algún día esto pasaría. Bella encontraría un chico, y sería como el padre de Renesmee, y para ella yo nunca podría serlo, porque ya tenía mi familia. Soplé en su cuello y picoteé su costado para que se retorciera en mis brazos chillando.
- Bien, pequeña. Perdonada - Me sonrió y besó mi boca. Cuando corrió de vuelta a Edward le dí una nalgada.
Ví como le alzaba los brazos y él la tomaba.
Más le valía cuidarlas bien. Si no se las vería con los gemelos Weasley, y sí, hablo de mis fabulásticos brazos.
Edward POV
La inocente confesión de Renesmee había inflado mi corazón hasta que sentía que me faltaba el aire. Pero sabía que le había dolido a Emmett, y lo entendía, después de todo yo acababa de conocerlas. Pero tenía una extraña conexión con esa pequeña.
Tendría que hablar con él, para ver que es lo que tenía que decir.
Besé la cabeza de Renesmee cuando volvió a mis brazos y miré a Emmett, quién miraba a Renesmee con pesar.
Cuando cruzamos miradas me apuntó con su índice moviendo los labios con un claro "Tenemos que hablar" y le asentí de vuelta.
- ¿Quién les abrió, Emmett? - preguntó mamá.
- La pulga - respondió.
- Renesmee, eso no se hace - dijo Bella reprendiéndola.
Ren se aferró al cabello de mi nuca sin tirar, más como una acción nerviosa.
- Esta no es tu casa - Bella le hablaba tranquilamente pero se notaba que a Renesmee lo que le asustaba era que se enfadaran con ella.
Hizo un puchero y cambio sus manos a mi pecho, jugando con el cuello de mi polera. Besé su frente.
Cuando empezaba a ver su barbilla temblar habló mi padre.
- Tranquila, Bella. No te preocupes. Renesmee conocía a Emmett, apuesto que por eso le abrío la puerta. -
Renesmee lo miró con sus ojos brillosos.
- ¿Verdad? - le dijo papá.
Asintió y recostó su cabeza bajó mi cuello. Acaricié sus risos y sentí a Bella suspirar.
La miré y vi su pesar. No creo que haya adivinado como reaccionaria Ren. Le sonreí para darle ánimos y le cerré un ojo.
- Oye, pequeña. - Llamé. Se levantó de mi pecho y sorbió su nariz mientras una lágrima corría por su mejilla. Se la limpié rápidamente - Mamá no está enojada contigo - Renesmee miró a Bella y ella negó, pestañeo un poco más animada y volvió a mirarme - Está preocupada. No tienes que abrirle a nadie ¿Bueno? Porque puede ser un desconocido ¿entiendes? -
Jugó con el cuello de mi polera y sorbió su nariz asintiendo.
Besé su coronilla y pasó sus brazos por mi cuello recostándose en mi hombro. Acaricié su espalda.
- ¿Quieres ir afuera? - le pregunté al oído y ella negó - ¿Que quieres hacer? -
Los chicos comenzaron a tratar de no prestar atención. Rose saludó a mis padres y ellos se pasaban el portabebé exclamando.
- Quelo il a casa - dijo sorbiendo su nariz, y comencé a sentir más lágrimas en mi polera.
- No, amor - dije sintiendo como empezaba a llorar. La abracé contra mi pecho.
- Pequeña - dijo Bella poniendo su mano en la espalda de Ren.
Ella se giró en mis brazos para mirarla.
- No estes triste, ya pasó - le dijo acariciando sus risos.
- Toros distuquieron - dijo entre hipidos mientras a mi se me partía el corazón.
- No, amor. Sólo te queremos mucho y nos preocupamos por ti - expliqué - ¿Quieres ir con mami? -
Asintió estirando sus brazos a Bella, quien la recibió y abrazó contra su pecho.
Las llevé al sillón y dejé que se sentaran mientras iba a la cocina por agua.
Cuando regresé estaban en la misma posición. Le di agua a Renesmee y luego de un par de tragos comenzó a calmarse.
- Oye, pulga - dijo Emmett acercándose luego de un rato - Traje legos gigantes - Dijo agachándose para mirarla y le alzó sus cejas repetidamente. Ella se rió y bajó del regazo de Bella para tomar la mano de Emmett.
Cuando salieron de la casa rumbo al auto de Emmett, rodeé los hombros de Bella con mi brazo.
- Siento como si hubiera corrido una maratón - dije cuando sentí que dejaba de estar nervioso.
- Que desastre - respondió - supongo que está algo sensible con el nuevo ambiente -
Asentí. Bella movió su cabeza para mirarme. Le sonreí y besé sus labios.
Cuando me separé sentí un silencio y pares de ojos en mi nuca. Me volteé y todos comenzaron a hablar atropelladamente.
Cuando volví la vista a Bella estaba totalmente roja.
Me reí.
- Acostúmbrate, son unos chismosos - le dije con mi boca pegada a su frente.
Se rió. Gimió y se separó con sorpresa y antes de que pudiera preguntar algo me respondió atropelladamente.
- Edward, el pastel... tu auto - le hice un puchero, se había separado demasiado rápido. - Vamos - se levantó del sillón y me miró con el entrecejo fruncido.
Alcé mi mano para que la tomara pero la miró con una ceja alzada.
- No. Levántate - dijo con las manos en sus caderas.
Negué y me acomodé en el sillón.
- Edward, me esforcé en ese pastel y si se derrite en tu auto te juro que me las pagarás - dijo agitando uno de sus dedos índice en mi dirección.
Flash-Black
- ¿Debería llevar algo a la casa de tus padres? - pregunté mientras caminábamos. Su brazo me rodeaba los hombros y yo pase uno de los mios por su espalda.
- No te preocupes, Bella - dijo quitándole importancia.
- Quiero darles una buena impresión. - dije abriendo la puerta de mi casa.
No prendí la luz hasta llegar a la cocina e intenté hacer el menor ruido posible. Prendí la luz de la cocina y me sente en las sillas de la isla de la cocina.
- ¿Estás preocupada? - preguntó sentándose en las silla de enfrente.
- Claro que sí, Edward. Hasta el momento deben tener una pésima opinión sobre mí - dije mirando mis manos entrelazadas en la mesa.
- ¿Por que crees eso? - dijo con la confusión marcada en su voz.
- Ya sabes... - dije mirándolo. Negó confundido - Tengo una hija, Edward. Y vivimos solas -
- No tienes que preocuparte por eso, Bella. Yo las quiero, a ambas. Y no me importa si ellos piensan diferente - dijo tomando mis manos por sobre la mesa.
- De todos modos llevaré un pastel - dije levantándome.
Fin del Flash-Black
Hice un puchero aún más pronunciado.
- ¿Cuántos años tienes? - dijo exasperada.
Se veía tan sexy enojada.
- Creo que ya era hora que alguien no estuviera detrás de ti como perrito faldero - dijo mi padre mirando nuestra discusión. Lo miré y rodeaba a mamá con un brazo y ella sonreía con nostalgia.
Bella se sonrojó y se aclaró la garganta.
- ¿Me das las llaves? - dijo mirando el suelo, de repente tímida.
Me levanté del sillón y tomé su mano no haciendo caso de su protesta. La llevé afuera mientras Emmett entraba con un bolso y Renesmee saltando a su alrededor.
Salí y abrí el auto para que Bella pudiera sacar su dichoso pastel, que anoche olía delicioso por cierto.
Saqué otras cosas de la maleta y caminé detrás de Bella, que ya se dirigía a la casa.
- ¿Dónde está tu cocina? - me preguntó.
Emmett y Renesmee estaban en el salón sacando los legos gigantes y planeaban armas una torre enorme. Le señalé la dirección y se dirigió con paso apresurado.
Cuando entramos, mamá estaba ocupada revolviendo algo en la cocina y papá estaba sentado en uno de los banquillos.
- Les traje un pastel para el postre ¿Dónde lo pongo? - dijo.
- No te hubieras molestado, Bella - Dijo Carlisle recibiendo el pastel y acercándose al refrigerador para hacerle un lugar.
- Eso le dije yo, pero no quiso llegar con las manos vacías. Y ni siquiera me dejó probarlo - Dije sospechando que le pasaba algo a mamá porque no se volteaba.
- Edward, pareces un niño todavía. Todos saben que no se puede llegar con la mitad de un pastel - Dijo Bella.
Papá rió. Sí, es jodidamente ingeniosa.
- Y todos saben que no se hace sólo un pastel, mínimo dos - dije intentando que pareciera lo más obvio posible.
Se rió.
- Lo siento, pero en mi casa comemos lo normal - dijo rodando los ojos.
Me reí y la envolví con mis brazos desde atrás.
- Somos hombres, Bella. Comemos mucho más - le susurré al oído.
Mi padre se reía de nuestra discusión y mamá no se daba la vuelta.
- ¿Mamá? - la llamé.
Dios, por favor que no sea la charla de "no lo mereces". Aunque si lo fuera, esta vez sería diferente, no dejaría que lo arruinara.
- Ven, Bella. ¿Me ayudas a preparar la mesa? - dijo papá poniendo su mano en el hombro de ella.
- Claro - me miró y apretó mi mano. Le sonreí para tranquilizarla.
Cuando ambos salieron me acerqué a mi madre, pero nunca pensé encontrarla así.
Estaba llorando.
Puse ambas manos en sus hombros y ella se volteó para abrazarme.
- Espero que llores de felicidad - dije intentando aligerar el ambiente.
- Ella es... - aquí vamos -... perfecta -
Eso sí no me lo esperaba. Quiero decir, Bella es perfecta, pero mi madre nunca veía con mis mismos ojos a las personas. Esta era una excepción al parecer. Suspiré aliviado, no quería pelear con mi madre, pero lo habría hecho si se hubiera opuesto a nuestra relación.
- Lo sé - respondí.
Se alejó para mirarme y noté que sonreía.
- Es perfecta para ti. Quiera o no algún día pasaría. Pero, se siente terrible dejarte ir - dijo mientras me acariciaba la cara.
- Mamá, esperaba esta conversación cuando me cambie a mi departamento, no ahora. - rió - No creo que se vuelva tan diferente a nuestra relación en estos momentos -
- Ya sé. Es sólo que verte con un familia. Porque, de verdad que tu con su hija tienen algo especial, como destinados a estar juntos. No niego que cuando Carlisle me contó que tenía una hija, me entraron ganas de darte la charla sin conocerla aún - hice una mueca - Pero me alegro de haberlas conocido antes. Ambas son especiales. Y tu padre ya cayó rendido a los pies de la pequeña -
- Y tu lo harás pronto, créeme - limpié sus lágrimas y le di un beso en la frente.
- Eddy - gritó Renesmee corriendo hacía mi - Em no quele sel la pincesa, quele que yo sea la pincesa, pelo yo quelo sel el dagón. Dile que sea la pincesa, po' favo' -
Alzó sus brazos y yo la tomé.
- ¿Por que crees que podría convencerlo? - pregunté mientras mamá se limpiaba la cara con el delantal de cocina.
Renesmee puso sus manos a ambos lados de su boca para contarme algo, aparentemente, super secreto a un volumen normal.
- Tío Calile dijo que tu mandabas en su tabajo - rei.
- Pero no estamos en el trabajo -
- No, pelo... ¿podes intenta'lo? - me miró entre sus pestañas y yo suspiré.
- No creo que pueda hacer que lo haga, amor. Pero conozco a alguien que sí. - dije sonriendo.
- ¿Quen? - dijo casi al grito.
- Tia Esme - respondí. Mamá alzó la cara sin rastro de lágrimas de la olla con salsa.
Ren estiró sus brazos hacia mamá al instante. Y ella sorprendida la tomó.
- ¿Lo halías, Tia E'me? po' favo' - dijo juntando sus manos.
Mamá rió.
Ganada.
- Vamos a ver que podemos hacer - la puso en el piso y Renesmee fue saltando de vuelta al salón gritando "yupi".
- Son perfectas - me dijo golpeando mi mejilla antes de salir detrás de Ren.
Bella POV
Había sido un día muy cansador. Renesmee dormía profundamente en el asiento trasero. Estaba mucho más tranquila por las actitudes de Carlisle y Esme, parecía que les agradabamos, y eso era un alivio, sobre todo por Renesmee.
La verdad cuando vi la casa pensé al instante que no encajaríamos ahí. Digo, ellos tenían una mansión que hacían llamar casa y yo... yo tenía un par de habitaciones que hacía llamar casa. Y obviamente estar en una situación así da para pensar que quiero dinero, o que quiero que me mantengan.
Hubieron ciertas veces en que me arrepentí de no haber venido en mi auto, como cuando Edward se quedó en la cocina hablando con Esme, era obvio que hablaban de nosotras, pero Carlisle me tranquilizó.
/Flash-Black/
Salí de la cocina mordiéndome el labio de preocupación. De seguro no nos quiere para su hijo, era tan predecible. Sabía que venir no era una buena idea. ¿Qué le diré a Nessie?
Sentí un apretón en mi hombro. Dios, que vergüenza, había olvidado a Carlisle.
Lo miré.
- No te preocupes, Bella - me sonrió.
- ¿Está hablando de nosotras? - asintió sonriendo.
- Es comprensible, no te pareces en nada a las antiguas novias de Edward - dijo riéndose.
¿Qué mierda significa eso? ¿Qué no pertenezco aquí?
- Eso es bueno, Bella - lo miré y suspiré - No habíamos visto a nadie que le llevara la contraria a Edward. Todas las chicas parecían hacer lo que él quisiera y eso siempre le ha molestado a Esme, dice que eso no es lo que él necesita. - sonrió mirando el suelo - Personalmente creo que ya no nos corresponde elegir por él, ni dar opiniones, pero no puedo convencerla. -
- Es su hijo, se preocupa por él - dije entendiendo un poco a Esme. - Quizás no puede obligarlo pero creo la opinión de una madre o un padre siempre son bien recibidas -
- Es cierto - me sonrió - ¿Sabes? puedo ver lo que Edward vio en ti. No soy de las personas que juzgan a la primera pero, tu eres una de las pocas con las que puedo estar seguro que lo cuidarás bien. Eres una buena persona y creo que todo se puede reflejar en tu hija - sonreí a la mención de ella.
Miré hacía la cocina.
- Ya no te sigas preocupando por Esme, sólo le dice que te aprueba - Sonreí. - Le da un poco de miedo que salga dañado y ya no ser la única mujer en su vida pero tendrá que aprender a vivir con eso -
Reí. Aún me sentía un poco tímida con él.
- Mami - dijo Renesmee entrando en el comedor con los brazos cruzados y el ceño fruncido.
- Renesmee, espero que no estés peleando - dije levantando una ceja.
- No mami, pelo tio oso no quere se'l la pincesa - dijo apuntando a la sala de estar.
- Porque él es un chico, cariño. No puede ser princesa - acaricié su cabeza.
- Pelo tene que habe'l pincesa y yo no quero se'l - dijo mirando el suelo y cruzando sus brazos.
Suspiré.
- Por qué no le preguntas a Edward si puede convencerlo. Él es el jefe de Emmett en el trabajo - le dijo Carlisle.
- ¿Tio Calai'? - sonreí sabiendo que preguntaría.
- ¿Si? -
- ¿Qué es un jefe? - dijo confundida.
- Cuando alguien puede mandar a la otra persona - le dijo sonriendo.
Renesmee abrió los ojos sorprendida y fue a buscar a Edward.
- A veces creo que es muy mimada - le dije a Carlisle.
Me dio un mantel y comencé a ponerlo en la mesa.
- Hubieras conocido a Edward. - dijo riendo - Era todo un espectáculo llevarlo al centro comercial, hacía unos berrinches terribles - suspiró - Siempre terminaba con miles de juguetes, casi quedamos en la quiebra con ese niño - reí - al final optamos por turnarnos para ir -
- Es difícil de imaginar - dije.
- Ya habrá tiempo de ver videos - me sonrio guiñándome un ojo.
/Fin Flash-Back/
Edward se estacionó en frente de mi casa.
- Creo que fue todo bien - dijo mirándome. Le sonreí.
- Creo que sí. Creo que Ness realmente se divirtió - dije mirándola dormir.
- De verdad le agradas a Esme - lo miré sorprendida. - Y a Carlisle -
- Lo sé - le sonreí - Pensé que sería lo contrario -
- Los cautivaste - me sonrió y tomó mi mano - Igual que a mi -
- No te pongas cursi, Cullen - le golpee el hombro con la otra mano y el rió.
- Justo por eso. Porque no andas detrás de mí - dijo.
- Ya sé, tu papá me habló de eso. Tengo curiosidad de cómo eran tus otras novias - dije entrecerrando los ojos.
- ¿Otras? - sonrió hacía un lado y yo me paralicé - que yo sepa todavía no eres mi novia ¿o sí? -
- No - dije sintiendo el calor en mis mejillas.
Rió y acarició mi mejilla.
- ¿Quieres ser mi novia? - lo miré.
¿Quería? Claro que sí.
- Em... no sé, Cullen. Creo que quiero estar soltera para siempre - dije haciendo una mueca.
Me picó en un costado y reí por las cosquillas.
- En serio, Swan - dijo entrecerrando sus ojos.
- Bueno, conocí a tus padres, mi hija te adora. - volteé mis ojos - Creo que puede funcionar - suspiré.
Me tomó de la nuca y me acercó a él.
- Quiero que tú quieras - miré sus labios. - Y no hay besos si no somos novios. A propósito, quiero llegar virgen al matrimonio, Swan. Sólo para que sepas -
- Sí, claro - dije sarcástica - y yo también -
Reímos.
- Vamos, responde - miré sus ojos y pude ver que en serio estaba asustado.
Ya fue suficiente.
- Claro que sí, tonto - rió con alivio y me besó.
No intentaré dar ninguna escusa, sólo que estuve muy ocupada este año. No se si conocen el sistema de entrada a la universidad en Chile, pero es una asco.
Me tomé el 2015 para prepararme mejor, y bueno tampoco quedé.
Así que me tomaré el 2016, la 3era es la vencida.
Ojalá recuerden este fic, sé que me he ausentado mucho. Lo siento.
