NOTA: hola les daré unas indicaciones para que entiendan un poco lo escrito
· Lo que este así es cuando se está hablando a través de la mente, como hace Galadriel.
· "Lo que este así son pensamientos".
· "y lo que este escrito así es en elfico"
Narrador POV
La comunidad camino en silencio y ya casi indicando en cuarto día se presentó una dificultad.
Gandalf: No tengo recuerdo de este lugar – dijo mientras se sentaba y para el resto de la comunidad fue señal de descanso. Literalmente todos se tiraron al suelo o a la roca más cercana.
Pippin: estamos perdidos – pregunto algo asustado.
Merry: no y has silencio para los pensamientos de Gandalf – dijo serio.
Pippin: Merry tengo hambre – dijo mientras se sobaba el estómago. Los mayores rieron un poco. Las chicas se miraron y buscaron algo en sus bolsas. Al poco rato sacaron unas barras y dijeron.
Jessica: esto es Snickers – dijo mientras les repartía dos barras a cada uno.
Samantha: es chocolate como el que bebieron hace unas noches. Tiene maní adentro y junto con el chocolate da algo de energía, quizás le sirva por ahora – termino de decir mientras habría el envoltorio de uno de los Snickers.
Jessica: y si desean más me avisan – dijo con una sonrisa y recibiendo el abrazo de Merry y Pippin, como diciendo que al darles eso les hubiera salvado la vida.
Gandalf: chicas me prestan a sus perros de recate – pregunto mientras miraba detenidamente las tres puertas frente a ellos. Las chicas solo movieron sus cabezas hacia los perros y les hicieron unos gestos y estos entendieron inmediatamente y trotaron hacia donde estaba el mago.
Los chicos ya habían terminado de comer las barras de chocolate proporcionadas por las chicas cuando.
Gandalf: Ah es por aquí – dijo emocionado. Haciendo que la comunidad se empezara a levantar.
Merry: el recuerda – dijo emocionado.
Gandalf: no pero se siente una ráfaga de aire y los perros me lo confirmaron – dijo mientras se dirigía hacia la puerta. Al abrirla estaba bastante oscuro – me arriesgares a un poco más de luz – dijo mientras el cristal de sus asistente empezó a brillar un poco más, dejando a la vista el gran reino enano de Moria.
Gimli empezó a caminar lo más que podían sus piernas hacia el interior del lugar. Algunos intentaron detenerlo, pero fue inútil. La comunidad siguió a su compañero enano. Cuando lo alcanzaron estaba arrodillado, llorando al lado de lo que parecía una tumba.
Gandalf: aquí yace Balín señor de Moria. Esta muerto, como me lo suponía – dijo, en eso ve un libro y lo empieza a leer. A medida que lo lee a los integrantes de la comunidad un escalofrió empieza a recorrerles por la espalda. En eso Pippin tumba lo que parece ser un esqueleto por un pozo – tonto de un Tuk, para la próxima lánzate y libéranos de tu estupidez – dijo enfadado.
Pero no paso mucho tiempo cuando unos tambores empezaron a sonar, los perros empezaron a gruñir y acercarse a los hobbit como un escudo canino. Chillidos horribles de las bestias se empiezan a oír cada vez más fuerte.
Samantha: se acercan – dijo mientras preparaba su arco. Boromir va hacia la puerta y por poco es atravesado por unas flechas.
Boromir: tienen un trol de las cavernas con ellos – dijo fingiendo diversión y junto a Aragón cierran las puertas. Legolas les pasa unas hachas para que intenten bloquear la entrada.
Jessica: pequeños quédense junto a Gandalf y los perros – advirtió, mientras ella tensaba su arco.
Gimli: que vengan que todavía queda un enano respirando en Moria – dijo arriba de la tumba de su primo y con algunas manchas de lágrimas en sus ojos.
Samantha: ¿Qué? Pues yo no quiero que vengan – dijo nerviosa.
Jessica: te apoyo, pero no debemos flaquear – le dijo, mientras unos orcos se empiezan asomar por los agujeros de la puerta.
La morena suelta su flecha y se clava en el ojo derecho de uno de los orcos. El elfo y la pelirroja, le siguen igualmente insertando sus flechas en el rostro de las bestias. Los de ascendencia elfica pasan 3 minutos lanzando flechas tratando de alejar a los orcos de las puertas, pero cuando menos lo espera esta se rompe, haciendo entrar a las criaturas.
Las chicas abandonan sus arcos y toman sus espadas y uno de sus cuchillos gemelos. Con el cuchillo bloquean y con la espada cortan el cuello de los orcos. Jessica da un giro a su espada y atraviesa a dos de un solo golpe, cuando termina dirige su mirada hacia donde están los hobbit y ve con alivio que Gandalf los ha defendido al igual que sus perros que se lanzan a los cuellos de las criaturas sin piedad. Sin más vuelve a la batalla.
En eso el trol entra al pequeño cuarto y empieza a atacar a la comunidad. Las chicas se miran y asienten. Cada una sube a un lado de la parte más alta del lugar y empiezan a dispararle al trol sin piedad, pero este a pesar de estar siendo herido, no da su brazo a torcer. Legolas se les une en al ataque masivo. Pero sin más al parecer el trol ve a lo que quiere; los hobbit se habían separado y el monstruo había visto al portador he iba hacia él.
Aragón y Boromir toman las cadenas del trol y empiezan a jalarlo hacia atrás, pero este toma una lanza y la arroja contra el mediano. Todos en el lugar quedan asustados, pero reaccionan tratando de matar a las criaturas, se deshacen de los que estaban cerca en pocos minutos. Se dirigen hacia donde está el portador y le ven diciendo que está bien.
Aragón: imposible, eso hubiera atravesado hasta a un jabalí – dijo atónito
Gandalf: hay más de ese hobbit de lo que salta a la vista – en eso Frodo abre un poco su camisa y muestra algo asombroso.
Gimli: Mithril, vaya sorpresa maestro Bolsón – dijo asombrado. Unos chichillos se escuchan, se estaba acercando el enemigo.
Gandalf: para el puente de Khazad-dûm – dijo desesperado.
La comunidad empezó a correr por los pasillos del lugar. Al llegar a un salón son empezados a ser rodeados por miles de orcos. Estos están a punto de atacarles, pero un poderoso rugido se escucha asustando a los orcos, y estos huyen despavoridos. El grupo dirige su mirada hacia el fondo del pasillo y ven una luz roja como el fuego. Otro rugido se escucha sin igual.
Boromir: pero que es este nuevo horror Gandalf – dijo bastante asustado. En los ojos de las chicas miedo no puede dejar de verse, al igual que en el príncipe del Bosque Negro, pues precinte que podría ser.
Jessica: saben ahorita mismo me gustaría tener la espada de Glorfindel – dijo la morena haciendo de que Aragón le mirara sorprendido y algunos con miedo.
Gandalf: un Balrog, un demonio del mundo antiguo– dijo con voz tenebrosa asustando ahora si a los demás de la comunidad.
Samantha toma inconscientemente la mano de Legolas y esta la prieta con fuerza tratando de tranquilizarla un poco, aunque él también lo necesita.
Legolas: "no dejare que nada te pase" – pensó el elfo mientras miraba los bellos ojos color esmeralda de la pelirroja – "aunque para eso tenga que enfrentarme a ese demonio y entregar mi vida" – termino de pensar.
Jessica: mejor no pienses tonterías mi querido amigo, si tu mueres ten por seguro que ella te seguirá – regaño la morena a la mente del elfo.
Gandalf: Esto supera todas sus capacidades. Corran – grito desesperado. La comunidad no lo pensó dos veces y empezó a correr hacia el puente.
Jessica: Boromir más lento – grito pero este lo escucho tarde pues estaba a punto de caer, pero fue sostenido por Samantha y Legolas.
Boromir: gracias – dijo mientras se levantaba y seguía corriendo, al llegar una parte del camino se dieron cuenta que le faltaba un gran espacio. Los de ascendencia elfica saltaron sin problema, al igual que los perros.
Samantha: no habrá otro secreto del abuelo Calatar y que estos perros tengan ascendencia elfica – dijo irónica.
Jessica: hermana, para otro momento tus comentarios – regaño, mientras ayudaba a los demás a pasar. En eso flecas negras empiezan a atacar a la comunidad. Las chicas dejan al elfo ayudando al resto y ellas se ponen a atacar y las flechas dejan de llegar pues estas matan a los arqueros antes de que ni siquiera intenten acomodar una flecha.
Ya todos están del otro lado y empiezan a correr, pero Gandalf se queda y empieza a pelear contra el Balrog. Las chicas al ver esto tratan de ayudarlo pues tienen poderes sobre lo elementos, pero Gandalf les dice que esta es su pelea. Al poco rato el mago logra hacerle caer al abismo, pero el demonio no parece contento de irse solo, pues utilizando su látigo le toma por uno de los tobillos haciéndole colgar del borde.
Gandalf: váyanse tonto – dijo mientras es arrastrado por el Balrog al abismo. Samantha se dirige hacia el borde, pero es detenida por Legolas, el cual no le queda más remedio que literalmente llevarse la cargada. Lo mismo tiene que hacer Aragón con el pequeño Frodo que está gritando desesperado el nombre de su amigo. La morena termina de lanzar algunas flechas al enemigo con algunas lágrimas recorriéndole las mejillas. Cuando está a punto de irse una flecha negra se clava en su brazo izquierdo, pero para no darle más preocupación a los chicos rompe la flecha y con su capa esconde el brazo y para disimular carga su arco con el brazo herido.
Afuera del lugar los hobbit están llorando la pérdida de su amigo. Gimli está más que furiosos y quiere regresar a las minas, para vengar la muerte, de Gandalf, pero es detenido por Boromir. Samantha está llorando silenciosamente en los brazos del elfo.
Legolas: "creo que tenías razón de este lugar" – pensó con tristeza, al reaccionar que su amigo había muerto.
Aragón: Legolas, Jessica levántalos – dijo en forma de orden.
Boromir: dales un momento por favor, a todos – dijo con voz quebradiza.
Aragón: al caer la noche este valle va estar infestado de orcos. Hay que tratar de llegar al bosque de Lorien – dijo, mientras dirige su mirada al portador el cual parece como ido.
Jessica: "yo me encargo" – le dijo. Sin más la morena se acerca al pequeño y le habla – Frodo es hora de irnos – le informó.
Frodo: lo sé, pero no puedo moverme – dijo triste, mientras lagrimas salían de sus ojos.
Jessica: yo sé que es difícil Frodo, pero algunas cosas pasan porque así debe ser – le dijo con sabiduría – el sacrificio de Gandalf no debe ser en vano. Pero si no nos movemos, los orcos nos alcanzaron y podría esta misión terminar – le informo.
Frodo: está bien – dijo con una pequeña sonrisa, pero la cual salió triste.
