Hola que tal, después de dar vueltas al asunto y tratar de recordar la trama de esta historia, no se me ocurrió como incluir a Gaara en este fic, con la pena que carcome mi alma temo que la decisión de un GaaIno cambiara a ShikaIno, espero les agrade y claro que no dejare una aportación pendiente al mundo de GaaIno que tanto me encanta, ya estoy ideando la trama de el fic que espero les guste
Sin más aquí la continuación de esta historia espero y sea de su agrado
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CAPIPTULO IV
El dia había llegado, se dirigió al baño para refrescar su mente después de aquella pesadilla, mientras se dejaba sentir por el agua pasaba sus dedos por unas cicatrices localizadas en sus manos, eran casi invisibles pero vividas a la memoria. Sonrió melancólicamente –está en el pasado-
Se alisto más temprano de lo normal puesto que iría por sus cosas a su residencia, detestaba la idea de ir y venir por las cosas indispensables.
-me voy- bajo corriendo hacia la puerta cuando la voz de Yoshino la hizo detenerse
-Shikaku te acompañara a tu casa, no soportaría que algo te pasara mientras estas bajo mi cuidado ¡SHIKAKU! Ven inmediatamente
-Tsk, vamos Ino- abrió la puerta y espero a que la mencionada saliera
-Siento por las molestias-
-No te preocupes, de todos modos no tenía nada que hacer-
No caminaron mucho para llegar a su destino, el solo mirar ese lugar le causaba escalofríos después de ese sueño tan real
-No tardare- sonrió y subió rápidamente hacia su habitación sin esperar alguna respuesta
Tomo una maleta de su armario la que contenía varia ropa, era común que su padre la dejara encargada y para evitar la "fatiga" no demoro en recordar a una persona que siempre la cuidaba, estaba tan sumida en sus pensamientos no era común que estuviera alerta dentro de su lugar de confort cuando algo la saco de su ensimismamiento
-Sucedió justo lo que no quería, querida te has convertido en una inútil. Todo lo que trabaje evitando que pasara lo hiciste realidad. Me repugnas-
-¿Mamá?- se quedó paralizada al ver a la imponente mujer que se encontraba justo frente a ella, seguía con su porte y ropa tan elegante como la recordaba pero algo había diferente, su mirada no era como la recordaba
-7 años y te habías olvidado de mi- chasqueo los dedos y a su lado apareció un joven con cabello negro, ojos azules, tez pálida, en buena forma –Vamos querida no hagamos esperar al clan- se acercó peligrosamente haciendo que la chica retrocediera e hiciera caer una lámpara que estaba en su cómoda al lado de su cama
-¡INO!- una voz proveniente de la planta baja hizo desaparecer a ambas figuras
Al ingresar a la habitación solo se podía observar a Ino con los ojos fijos en la ventana, con la boca abierta y completamente congelada, temeroso de que estuviera bajo un justo le llamo suavemente –Ino ¿Qué sucedió?- al no obtener respuesta la movió sin tener la respuesta esperada –Vámonos regresaremos en otro momento-
-¡NO! Estoy bien- cerro la maleta con la que estaba trabajando mientras una idea surcaba su cabeza –Ella está aquí, regreso, ella está aquí, está aquí-
Shikaku tomo la maleta y a la pequeña de la mano y se dirigieron nuevamente a donde sería su posada, antes de ingresar Ino se excusó y menciono ir a entrenar junto con su sensei. Hizo una reverencia y se alejó, procuro ir por el camino por donde hubiera mayor concurrencia. Siempre era así, cuando se sentía insegura esperaba que la muchedumbre la protegiera, era por ello que siempre le gusto entablar buenas amistades en toda la aldea.
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-Es suficiente Ino vámonos- Asuma tomo a la chica entre sus brazos para inspeccionar las heridas causadas por el entrenamiento
-Pero aún no he logrado mantener el tiempo suficiente mi técnica- se revolvió hasta que la bajo
-Ino, no puedes desarrollar tu técnica sin alguien de apoyo, solo te causas heridas innecesarias en cada posesión- miro molesto la herida que se encontraba justo en su cabeza –tienes que mantener la atención de lo que te rodea, esperemos a Shikamaru veamos cómo funciona así-
Continuaron con el entrenamiento y el moreno era quien se encargaba de recibir y acomodar el cuerpo de su ahora inerte compañera
-Mucho mejor, es todo por hoy esta anocheciendo-
-¿Estamos listos para los exámenes chunning?- miro vivazmente a su mentor el cual le dirigió una sonrisa
-Claro que si- revolvió los cabellos rubios de su alumna testaruda y si fuera por ella entrenaría sin descanso -¿Qué les parece si vamos a cenar?
-Lo siento hoy regresa mi papá, disfruten- tomo sus cosas y fue hacia la residencia Nara, después de lo sucedido en su casa no tuvo otros inconvenientes pensó que todo había terminado
-Ya llegue- observo todo el lugar y busco el chakra de su padre sin suerte
-Ino-chan aun no llega tu padre, Shikaku fue a esperarlo-
-Está bien, iré a ducharme-
Coloco cuidadosamente las vendas alrededor de su cuerpo miro cada herida, hematoma y cicatriz –todo sea por mejorar- sonrió se colocó un listón en su cabellera rubia y termino de arreglar, justo cuando escucho la puerta abrirse
-Inoichi que gusto- saludo amenamente la morena
-Espero que no haya habido inconvenientes- sonrió al recibir tan calurosa bienvenida buscando a una persona especial
-A decir verdad sucedió algo…- no pudo continuar cuando interfirieron en su plática
-¡PAPÀ REGRESASTE!- aterrizo en los brazos que se abrieron ansiosos por recibirla
-Ino te tengo una sorpresa- separo un poco a su hija cuando saco de entre sus ropas una pequeña caja
Al abrirla se podía observar una pulsera con pequeñas piedras moradas y un dije de oro blanco con una I
-Es hermosa- sonrió abiertamente, solo conocía a un hombre tan detallista y amoroso, una punzada atravesó su pecho cuando recordó a la persona que hacia feliz a aquel hombre
Después de una larga velada los adultos seguían con la reunión mientras una pasible joven yacía recostada al lado de su mejor amigo
-Oye Shika, que crees que suceda- la duda la carcomía se sentía nerviosa presintiendo que algo pudiera ocurrir
-¿Con que?- no abrió sus ojos esperando que la chica desistiera de sus ganas de seguir conversando
-Con nosotros…- dirigió su mirada hasta la ventana imaginando un sinfín de predicciones: una guerra, muerte, desaparición. Cerro fuertemente los ojos aún no se sentía preparada para proteger a sus seres queridos, recordó la vez que se prometió ser más fuerte para cuidar y velar el bienestar de todos los que se preocupaban por ella
O
O
El sol inundo la habitación golpeando de lleno sus ojos, al abrirlos sintió que alguien la abrazaba fuertemente sonrió al ver el perfil tan tranquilo que mantenía su amigo de la infancia, cuidadosamente se deshizo del abrazo y bajo a donde esperaba encontrar aun a su padre festejando
-Qué bueno que llegas princesa, tenemos que hablar- se acercó más a su padre cuando al ver quien se encontraba a su lado paro en seco, la garganta se le seco, todo su cuerpo se paralizo impidiendo formular alguna palabra –Tu mama y yo hemos estado hablando, esta pensando salir de viaje pero no tiene donde quedarse mientras tramita el papeleo que tiene aquí en la aldea, no puedo ofrecer nuestra casa sin tu consentimiento.
Ino dirigió su mirada a todos los presentes Yoshino no pudo evitar su molestia ¿Qué le sucedía a Inoichi, acaso ya se le había olvidado lo que esa mujer causo?
-¿Ino?- ínsito a que la menor hablara y diera su punto de vista
Ino seguía estática haciendo contacto visual con aquella mujer que había olvidado, aquella que le causo un trauma en su infancia tanto físico como emocional, haciéndola temblar cada que pensaba realizar alguna tarea doméstica, fue por ello que su padre contrato a alguien que se encargara de esas actividades en el hogar. Vio a su padre tenía nuevamente aquel brillo que titilaba al ver a su madre
-Claro no hay problema- evito que su padre la abrazara cuando salió de la casa –iré a entrenar-
Ahora comprendía las señales que le daba su mente, todos los recuerdos de su infancia la hicieron caer de rodillas, gruesas lagrimas desprendían sus ojos, la única idea que pasaba por su mente era la de mantener las cosas tranquilas por el bienestar y felicidad de su padre.
Había pasado un mes, ya se había acostumbrado a su rutina, levantarse a las 4 de la mañana limpiar y pulir cada rincón de la casa, mantener el refrigerador con comida y justo a las 8 salir a entrenar, lo menos que quería era dirigirle su atención a aquella señora que decía ser su madre. Sus palabras resonaban en su cabeza –No hagamos esperar al clan- ¿a qué se refería con eso? Esa duda intrigaba a la joven.
Hasta aquí este capítulo, espero haya sido de su agrado. Lo se algo corto y sin información. Pero así me gusta intrigar las mentes para que estén al pendiente de la historia. La trama y lo mejor está a punto de llegar.
Espero sus reviews con críticas, opiniones, sugerencias, ideas o algún saludo. Todo es bienvenido
Por cierto ¡ FELIZ AÑO NUEVO!
