Era un mañana tranquila. El sol brillaba, los pájaros cantaban. Si todas esas cosas que hace una mañana agradable. Era una mañana como cualquier otra, excepto para los padres de Rin. Los cuales se encontraban muy sorprendidos por el repentino cambio de actitud de su hija. Se encontraba muy diferente desde su reciente mudanza. Poco sabían ellos de que ese repentino cambio se debía a un rubio rebelde e indomable.
-¡Cállate, imbécil, nadie pidió tu estúpida opinión!- Exclamo la rubia con enfado.
-Yo quiero expresar mi opinión y eso es exactamente lo que estoy haciendo. La banana es mejor que la naranja, niña estúpida.- Si, este par de imbéciles están discutiendo por cual fruta es la mejor.- Además recuerda algo esta es mi casa y puede decir lo que a mí se me plazca loli enana.
-Serás el hijo del dueño pero eso no te quita lo idiota. Estúpido rubio idiota.- Las sirvientas miraban como ambos rubios peleaban por algo ridículo pero lo trataba de interferir.
-Yo seré idiota pero tú eres una loli enana y eso es mil veces peor.- El rubio le enseño la lengua a la rubia, en señal de burla.- Mejor calla y come tu desayuno, niña.- La rubia estuvo a punto de quebrar el vaso que tenía en la mano. Si había algo lo cual enfadara a Rin más que nada en este mundo era que la llamaran niña y el rubio lo sabía muy bien.
-¡No me digas niña! ¡Tengo un maldito nombre, rubio teñido!- Grito la rubia al momento de levantarse de la silla del comedor.
-¡Yo soy rubio natural! No todo el mundo se tiñe de rubio. Ya que no todos somos como tú, NIÑA.- Dijo el chico resaltando la última palabra.
-¡Tengo un nombre!- Grito la chica mientras arrojaba su vaso en contra de la cabeza del chico. El rubio por poco pudo esquivar el vaso, el cual choco contra la pared rompiéndose en mil pedazos, o al menos eso pareció.- Mejor me voy antes de que termine siendo arrestada por asesinato y tortura a un discapacitado mental.- La chica tomo su bolsa que se encontraba en la silla de su lado izquierdo y se marcho del lugar.
-Señor, creo que debería de irse usted también.- Le dijo una de las criadas al rubio.
-Tú te callas. Si no quieres terminar sin empleo.- La joven chica palideció. Len nunca había amenazado a una persona del personal de la casa con ser despedida. El siempre los trataba con respeto a diferencia de su padre.- Tengo suficiente con esa maldita loli para que llegue a alguien a recordarme que llegare tarde a un lugar donde no deseo estar. Maldita este casa, maldito piso, maldita luz. ¡Maldita loli! ¡Maldito sea todo este mundo!- Las criadas observaron al joven chico con incredulidad. Era la primera vez que el joven actuaba con tanta inmadurez. Desde que esa chica había llegado el joven había cambiado de un cierto modo. Ya no se metía en tantas peleas con otros chicos pero siempre pasaba discutiendo con la joven rubia. Era como que si su nuevo entretenimiento era ver a esa chica enfadada. Poco sabían las criadas que el joven encontraba de una forma algo adorable ver a una loli enojada.
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La joven rubia hablaba con sus amigas animadamente después de escuela. Todas hablaban de lo genial que sería encontrar a un chico apuesto y adinerado. Lo cual Rin encontraba algo absurdo pero igualmente participaba en la conversación. La chica no se dio cuenta de que habían pasado más de tres horas. Normalmente la joven salía de clases, se dirigía a casa y pasaba el resto de la tarde discutiendo con un rubio idiota el cual la exasperaba.
La joven reía con las ocurrencias de sus amigas. Las cuales reían fuertemente y observaban fotos de chicos las cuales tenían en sus celulares. Había pasado un tiempo desde que Rin no hacia salía con ellas. No desde que se mudo y por poco tuvo que salirse de su actual escuela. Pero la chica encontró una forma de seguir el año escolar en la misma con sus amigas. Aunque tenía que despertar algo más temprano de lo que normalmente acostumbraba. La rubia tuvo suerte que la escuela del idiota no se encontraba muy lejos de su escuela.
-¡Rin!- La joven rubia observo a su amiga Ann, la cual la observaba con curiosidad.- ¿Estás bien? Te noto algo distraída. Últimamente ya no sales con nosotras al final de clases. Siempre regresas a tu casa primero que nadie.- Las demás chicas dejaron de hablar y tornaron su atención a la plática de ambas rubias.- ¿No será que tienes novios?- Dijo con tono pícaro la chica.
-¡NO! Claro que no. Es simplemente que ahora vivo en lugar más alejado y quiero llegar temprano.- Se excuso la chica.
-Si eso lo entendemos pero tu nuevo hogar quede a una hora de la escuela. Al menos podrías quedarte media hora hablando con nosotras.- Hablo Ann con desconfianza.
-Si pero es que debo de ayudar a mi madre con la limpieza.- La joven chica se encontraba muy nerviosa al ver a las chicas viéndola con picardía y complicidad.
-¿Todos los días?- Pregunto con desconfianza Gumi.
-Sí, todos los días.- Dijo Rin, tratando de sonar convincente.
-Bueno… si eso dices.- Todas las chicas decidieron creerle a la rubia. Aunque sospechaban que su amiga algo les estaba escondiendo.
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Cierto rubio se encontraba desesperado. Se encontraba completamente aburrido. El chico trataba de encontrar algo con que entretenerse pero nada captaba su atención por menos de cinco minutos. Len se encontraba decepcionado por haber evadido una buena pelea con un sujeto que lo molestaba desde que el chico coqueteo con su novia, pensar que lo había rechazado por regresar a casa para ver a una loli enana. El joven decidió tomar su celular para mandarle un mensaje a la rubia.
Enana estúpida. Te quiero anunciar que me encuentro muy entretenido teniendo el mejor sexo de mi vida. (─‿‿─)
El rubio no tuvo que esperar mucho por una respuesta de la joven chica.
Yo también te quiero anunciar algo, rubio desteñido. ¡No me importan nada de lo que estés haciendo! (˘︹ ˘) Tu vida solo me importara cuando me envíen una invitación para tu funeral () El cual llegara muy pronto ya que con suerte te dará una enfermedad la cual te hará perder esa cosa microscópica que llamas pene (‿◠)
El rubio comenzó a reír fuertemente debido a la animada respuesta de la rubia. Los empleados se encontraron sorprendidos ya que nunca habían visto al joven chico reír de esa forma. Simplemente lo habían visto sonreír levemente peri nunca reír de esa de esa forma.
Yo se que te importa al final de todo yo sé que me deseas. Por eso siempre tratas de llamar mi atención. (¬‿¬) Soy irresistible admítelo. Tú lo sabes, yo lo sé y todo el mundo lo sabe también (^o^) Apropósito me alaga que piensas en mi parte intima estas completamente equivocada sobre el tamaño. Pero sé que dices eso ya que lo quieres ver (◔◡◔)
El rubio se encontraba esperando la respuesta de la chica con emoción. Quería ver que respondía la rubia acerca de su mensaje.
No gracias. Tengo suficiente con estudiar el tamaño de las células en la clase de ciencias. Aunque tal vez si muestre el tamaño de eso que no tienes entre las piernas, gane el premio nobel de la ciencia por descubrir algo que no puede ni siquiera ser observado por un microscópico. (ˆˆc) Y créeme no te deseo no me interesan los chicos que se tiñen el cabello (¬‿¬)
El joven chico sonreía con cada palabra que leía. De alguna forma lo divertía ver como la rubia siempre trataba de burlarse de el aunque sea por mensajes de texto. Era algo ilógico pero le gustaba.
Como sea. Sé que nunca admitirás tu gran amor por mí. Pero está bien \ (•◡•) / Me liberas de la vergüenza de tener que rechazarte. Tu madre pregunta por ti. Quiere saber donde estas y a qué horas regresaras.
Len no sabía por qué mintió. La madre de Rin nunca pregunto por la chica pero el necesitaba saber donde estaba y si iba a volver. Ya que quería molestar a la chica en persona o al menos eso se decía a sí mismo.
Estoy en un café en una cita con mi ardiente novio (¬‿¬) No sé a qué horas volveré ya que él es mayor de edad y quiere ir a hotel. El cual si tiene algo entre la piernas a gran diferencia de ti.(っ^▿^)
Ese último mensaje había enfadado al rubio. El cual estaba a punto de ir a donde sea que estaba la rubia y golpear a quien sea que estaba con ella.
¡Wow! Así que te gustan los mayores. Le avisare a tu madre para que llame a la policía. Ya que es ilegal que alguien mayor de edad se acueste con una niña de catorce años. (っ)っ Hablo muy en serio. Tu madre va a estar furiosa. Al parecer yo seré el que asistirá a tu funeral (ˆ‿ˆԅ)
El joven chico tuvo una respuesta inmediata.
¡Estaba bromeando! Me encuentro con unas amigas. No sé a qué horas regresare pero tal vez dentro de dos horas estaré ahí. (-_-) Por favor no le digas a mi madre lo que te dije. No tengo novio ni nada parecido.
El chico se relajo al leer la última oración. Le alegraba que la chica fuera de una forma inocente aunque por los mensajes que le había enviado al parecer no lo fuera tanto. Pero al rubio no le tomaba importancia ya que él pensaba que era normal.
Entiendo. No tardes mucho, ya que las calles no son muy seguras de noches. Ten cuidado. Te estoy esperando ٩(˘_˘)۶
El chico mando el mensaje sin siquiera pensar en lo que acababa de hacer. El joven dejo su celular de lado y cerró los ojos. Los cuales rápidamente abrió al entrar en razón. El chico rápidamente agarro su celular y reviso el último mensaje que había enviado a la chica. Sorprendiéndose de lo estúpido que fue. Le había confesado a su peor enemiga que en realidad se preocupaba por ella. El chico había cometido un gran error.
