REINAS CAIDAS
*El lado tierno de un Uchiha*
Se quedó pasmado al ver la situación. Tenían una mansión afuera de Los Ángeles, justo en Malibu. Debían defenderse por su propia cuenta, su habitación era la del tercer piso a lado izquierdo de la casa, justo al fondo del pasillo, consistía en una gran cama, un escritorio junto con un mueble, televisor y una computadora, baño personal y un balcón con dos sillas sencillas. Estaba bastante confundido con todo, sabía que no todo cambiaria, no los dejarían salir de allí con la respectiva seguridad, les darían clases allí mismo, y que todos los días recibirían entrenamiento en defensa para sí mismos, cada fin de semana podría visitar a Naruto si él quería claro, o el vendría. Solo llevaba dos noches allí y todo eran tan extraño aun.
Bajo las escaleras con suavidad hasta la cocina, la noche era fría de un digno aire de mar, eran cerca de las once. Se sentó en la terraza de la casa a mirar el panorama y agradecer el frio, jugando con la arena en los pies la vio a lo lejos, sentada en la orilla de aquellas olas fosforescentes y debajo de un cielo forrado de estrellas. Y casualmente le pareció más bella que nunca, con el aire moviendo el rubio cabello, y la poca luz iluminar su piel, y sonrió para sí mismo, estaba jodido. Estaba bien jodido. Y lo peor es que solo podía reírse de aquello.
Se les dijo en el primer día que debían aprender a sobrevivir, y que eran compañeros y debían comportarse como tal, defendiéndose del resto y confiando solo en ellos. Aquello era toda una película. Pero él se había hecho la idea de que si vendría por ellos, la defendería y no solo eso la salvaría como no pudo hacer con su familia. Porque eso era, eran una familia de solo dos miembros. O por lo menos eso le dijo ella hace una noche.
Flash Back…
Estaba como todas la noches después de la invasión. Con un insomnio intenso y la soledad infinita.
-Debes dejarlo ya-dijo Ino, entrando por el marco de la puerta- Olvídalo Sasuke-.
Se giró para encararla, tenía una camiseta blanca sin magas pegada al cuerpo, y unos pantaloncitos de dormir rosa pastel, el cabello rubio despeinado y los ojos azules en él. 'reina hermosa de tan solo dieciocho' y recordó a esa estúpida canción que su hermano solía escuchar 'busca a la chica de sonrisa rota, y dile que si quiere pasar un rato contigo' y sabia el final, 'y ella será amada'
-Ahora somos nosotros dos- dijo acercándose a el- solo los dos, debemos cuidarnos ahora- dijo posando una mano en su rostro- somos una familia ahora-.
Fin del flash back…
Y no se fijó en que momento Ino regreso y lo miro directamente, le interrogo con la mirada y él no la evadió. Ella le sonrió como siempre y el no pudo evitar hacerlo, el Sasuke frio y calculador se iba cuando estaba con ella.
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-¡ESO FUE MALA IDEA!-grito Uchiha corriendo detrás de ella-.
-No me lo recuerdes, Sasuke-.
Escapaban de los estúpidos que los seguían, reconocieron a Ino, y la golpearon junto con Bobi y Hanso, los guardaespaldas, el llego justo a tiempo y se la llevo. Llevaba un morado en la quijada y el resto del cuerpo bien lastimado. Al pisar la casa solo suspiraron y se recostaron el en sillón, eran las ocho de la noche y estaban apestosamente sudados.
-Prométeme que nunca volverás a buscar a eso tipos- dijo Sasuke girándose a verla-.
Ella no lo miro, bajo la vista inmediatamente, y miro un punto fijo en el suelo.
-Sasuke, ese tipo ataco a mi madre aquella vez-.
La confesión fue un poco pesada, ella quería vengarse. Y él sabía bien a donde llevaba la venganza.
-Ino-dijo para ponerse justo enfrente de ella, le agarro el mentón, obligándola a verle- Debes olvidarlo, todo. Déjalo en el pasado y písalo con mucha fuerza.-
Y observo como ella se lanzó a llorar justo en frente de él, los ajos azul verdoso tornando se rojos, y las delgadas lagrimas caer sobre las mejillas. Rápidamente Uchiha intento secarlas. Pero ella le agarro de polo gris, y lo obligo a verla.
-No me daré por vencida, Sasuke-dijo- pero estoy segura de que si no vivo lo suficiente…Hare todo lo que esté a mi alcance para que lo hagas tu…Para que vivas por ambos-.
La declaración le sorprendió mucho. Ino y el tenían los mismos ideales, se limitó a asentir con la cabeza rápidamente, y ella lo soltó con rapidez, se limpió el rostro y se levantó del sillón.
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El resto de los días habían sido muy normales, siempre iguales. El aun sin poder dormir y encontrándosela en la fría noche junto el mar y el cielo, Ambos tan infinitos.
Pero todo cambio aquella noche. Cuando estaba tan cansado de todo. Camino lentamente hasta pararse a su lado con los pies ligeros sobre la arena.
-¿Caminarías conmigo hasta hundirte?- fue su pregunta, y hasta el mismo le sorprendió su respuesta-.
-Dime, ¿regresaremos o no?-.
Ino se giró a mirarlo sorprendida. El suicidio siempre estaba en sus pensamientos, pero no sabía que Sasuke tuviera unos pensamientos tan parecidos o tal vez, no los correctos. Con bastante lentitud, ella tomo su mano, tensándolo a el también. Él también se giró a verla.
-Si tú quieres regresar, lo haremos- Y le dio un gran apretón parea luego salir a correr con él, por la fría noche, sobre la cálida arena, con el cielo infinito solo los dos, desde ahora y de seguro para siempre.
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CONTINUARA
