como siempre aclarar los personajes no me pertenecen. La historia surgió en mi loca mente.

como ya tenia este capitulo listo ¿para que esperar para subirlo?.


Capitulo V:

Alice y Jasper.

Bella le recordaba a su hermana, era ingenua, despistada e inocente, una pésima combinación para sobrevivir en el infierno, por eso su hermana no lo había logrado, pero bella tenía algo a su favor pasaba desapercibida y no solía llamar la atención, bueno también tenía algo en contra, era Judía. Pero aun así tenía una buena estrella.

Ella era una judía francesa, pero eso muy pocos lo sabían.

Cuando 1940 Alemania rompió las defensas del ejército francés e invadió gran parte de Francia, ella vivía cómodamente junto a su esposo y su hermana de 13 años en parís. Se había casado apenas dos meses antes, con Garrett un importante periodista y un hombre con ideales, miembro de la resistencia francesa al nazismo, lucho por su familia y lo que creía correcto, hasta que la bala proveniente de un fusil, disparado por un soldado nazi, le voló los sesos, delante de su esposa y cuñada.

Habían vivido en la clandestinidad por casi un dos, hasta ser descubiertos por los soldados nazis.

Cuando Alice fue separada del cuerpo inerte de su esposo, no sabía que a veces la muerte podía ser la mejor opción. Ella y su hermana habían sido violadas, esa misma tarde por los mismos soldados que habían matado a su esposo. Su hermana nunca había superado tal hecho y cuando 9 meses después, con tan solo 16 años, había traído a este túrbido mundo a un niño rubio y de ojos azules, que le fue arrebatado a penas nació de sus brazos, para enviarlo con una familia alemana que lo educara según los ideales del nazismo, no había podido soportarlo y se colgó en la misma casa de maternidad, a la que habían sido llevadas después que los superiores de los soldados que las habían ultrajado, se diesen cuenta que una de ella estaba embarazada de un alemán, A Alice la enviaron a ese mismo lugar como enfermera.

La misma tarde que un grupo de enfermeras ayudadas por los soldados nazis que resguardaban el lugar bajaban el cuerpo sin vida de su hermana, ella escapo, ya no tenía nada por lo que permanecer en ese lugar, su hermana había muerto, porque ella no había podido cuidarla.

Busco a sus viejos amigos de la resistencia francesa, y con dos de ellos había viajado hasta Polonia, en ayuda de los miles de Judíos que estaban siendo exterminados, ayudando a falsificar documentos para que pudiesen abandonar el país, había ayudados a muchos, hasta que dos meses después, nuevamente había sido apresada y enviada finalmente a Auschwitz, como judía, tuvo que aprender a valerse por sí misma, aprendió de los errores que otra cometieron, analizo sus falencias y rápidamente aprendió de los trucos que podían hacer la diferencia entre vivir un días más o morir, por ello había utilizado toda su astucia para conseguir un triangulo de color rojo con una F en el medio, ascendiendo socialmente en el campo, pasando a ser una presa política francesa, lo cual tampoco distaba mucho de la realidad.

A bella la conoció, una mañana en los campos de cultivo de hortaliza a los que estaba designada, había preferido trabajar en ellos, que en la fábrica de caucho, de las plantaciones podía obtener comida para alimentarse a ella misma, como para contrabandear por otras coas que necesitase, con las otras presas. Así consiguió el triangulo rojo que portaba. Esa mañana la torpeza de bella le jugó en su contra, se había caído, derramando todo el contenido del canasto que carga, lo que la hizo merecedora del látigo de la guardiana de la SS, Alice la había ayudado a levantarse y en ese mismo momento decidió convertirla en su hermana.

Durante la tarde había llegado a la conclusión de que tenía mucho trabajo por delante con Bella. ¡por dios! La pobre estaba a un paso de ser una Musulmana(1), estaba demacrada y sus ojos estaban falto de brillo, si seguía así pronto la enviarían a la cámara de gas, o caería victima de los perros hambrientos de Jane, una de las peores carceleras del lugar, de una inigualable belleza, pero de una frialdad y crueldad que ya se quisiera el mismo demonio.

Alice Siempre se había dicho que contra el Tifus, ella no podía hacer nada, pero con la imagen era otra cosa, bella tendría que aprender, que la apariencia en este lugar, como en cualquier lugar del mundo, era muy importante, si te veías enferma y descuidada te transformabas en una Musulmana, por lo que se pasaba al primer lugar de la lista de presas, para aniquilar. Lo primero era asearse todos los días, en las condiciones en las que Vivian no era mucho lo que se podía hacer, pero había que utilizar las herramientas que se tenían a mano, lo segundo era no enloquecer y perder el sentido de la realidad, por eso era importante conversar cuando se podía, hablar de sus vidas, de sus sueños, porque nunca se podía dejar de soñar. Lo tercero era ser astuta alejarse de los posibles peligros, la muerte era una constante, pero no por ello, se podía dejar de luchar, y eso le enseño a bella.

Pero a bella se la habían llevado hacia 2 días y aun no volvía, y ella sabía que si lo había hecho era porque estaba muerta o estaba en el área de los experimentos y honestamente no podía decir que era peor. Prefería que estuviera muerta.

Miro su número tatuado en el brazo izquierdo el 14.528, había sobrevivido a muchas cosas, siempre había pensado que la suerte estaba de su lado. Pero ahora la había abandonado, nuevamente estaba sola, solo era un número más. Solo el hambre y el frio la acompañaban.

Esa tarde estaba especialmente fría, iba de regreso a los barracones después de una larga jornada de trabajo, pidiéndole al cielo que no la obligaran estar por horas de pie, como castigo por algo o por siempre capricho de alguna de sus guardianas, quería dormir, estaba exhausta y deprimida, cuando su mirada se cruzo con la de él, era alto rubio y tenía los ojos mas azules que había visto, iba en un pelotón en sentido contrario le sostuvo la mirada por lo que parecieron horas hasta que finalmente le sonrió. Desde ese mismo momento sintió que lo amaría por siempre. Y desde ese día siempre a la misma hora sus miradas se cruzaban y se sonreían tímidamente. Supo que ya no estaba sola. De alguna manera lo tenía a él.

Jasper Hale, había llegado como prisionero de guerra Ingles, a Auschwitz III, y se las había ingeniado para ser transferido a Auschwitz II, aunque su verdadero objetivo era el campo principal, el debía de ser una de las pocas personas que había entrado a ese lugar de forma voluntaria, exponiéndose a propósito para ser capturado.

Estaba luchando por el ejército aliado en África, cuando había sido seleccionado como miembro del grupo especial de interrogatorio, en especial consideración a la rama de su familia judía, que tenía en Alemania y que fueron trasladas a los campos de concentración, su objetivo era infiltrarse tras las líneas enemigas y su misión la de otorgar información y sabotear los campos de concentración, por eso estaba en Auschwitz, porque en ese lugar había una de la industrias más importantes de armamento militar alemán, se infiltro como prisionero de guerra, sabía que el tratado de Ginebra sobre presos políticos, lo ayudaría ya que debía recibir un trato especial, aunque nada lo había preparado para las condiciones de vida que de Auschwitz, inicialmente había tratado encontrar a su tío entre los miles de judíos que estaban en ese lugar, pero no lo logro.

Los primeros tres meses, trabajo en la fabrica armamentista y había reunido toda la información que le fue posible y que decía relación con la ubicación de esta y lo que en ella se realizaba y fabricaba, pero eso no era todo necesitaba informar de lo que pasaba en ese lugar, solo había podido informar de forma escueta y a través de claves previamente practicadas, mediante la correspondencia que podía enviar y recibir, uno de los beneficios de ser preso político.

Siempre recibía cigarrillos, ellos eran un bien preciado dentro del campo, tenían mayor valor que el oro y eran la clave para poder negociar dentro del campo, y lo que le había permitido obtener ciertos favores de los Kapos, que lo vigilaban, así llego a Birkebau o Auschwitz II, buscando acceder al campo principal. Tenía órdenes de averiguar el funcionamiento del campo, y la destinación de los dineros obtenidos por la mano de obra explotada en dicho lugar y en general todo lo que pudiese. No sería algo fácil de lograr pero prefería morir intentándolo, para eso había sido entrenado.

Lo más difícil de conseguir era no hundirse en pensamientos negativos, que la muerte y la enfermedad que se respiraba en ese lugar, no lo consumiera, volverse frio, intentar ayudar aquellos que tenían posibilidad de vivir, ya que a todos no los podía salvar, mas de una ocasión había cambiado su uniforme con algún preso judío, a fin de que este se alimentara un poco mejor en el barracón Ingles, lo más terrible era soportar los piojos y la pestilencia que cargan los uniformes de los judíos. Lo que a la vez le permitía enterarse de la vida que llevaban los presos judíos, el último con el que había intercambiado lugar, no tuvo tanta suerte ya que había sido fusilado dos días después. Era un amigo, un buen hombre y lamentaba su muerte, llevaba días absorto, en pensamientos negativos y es que su carisma compasivo y a veces depresivo era una mala conjugación para un lugar como ese. No podía evitar absolver la negatividad del lugar y eso poco a poco se estaba volviendo una pesada mochila con la que debía cargar.

Fue una tarde que volvía de una de las fabricas, donde estaba a trabajar, cuando la vio, no supo si fue el destino o la necesidad de buscar algo que lo atase a la realidad, impidiéndole volverse loco, algo en que creer, pero a la distancia se perdió en sus ojos y no pudo evitar sonreírle, supo que ella le correspondía cuando le devolvió la sonrisa.

Era lo mas poco inteligente que podía hacer en ese lugar, aferrarse a alguien, pero no podía y no quería evitarlo, lo necesitaba, necesitaba algo bueno. Y cada tarde que sus miradas se cruzaban y se sonreían, era una razón que le hacía tener esperanza de que todo pronto iba a estar mejor.

Pero a el no le bastaba con verla a la distancia quería saber su nombre, quien era, quería tenerla cerca, abrazarla. Su sonrisa estaba todo el día en su mente. Y necesitaba urgentemente de más. Había tenido que esperar una semana para que le llegara su correspondencia y con ellas las cajas de cigarrillos que cada dos semanas recibía, no eran muchos, ya que la mitad era confiscada por la SS, y el resto lo distribuía sabiamente para que le permitiera acceder a lo que quería, pero esta vez el ocuparía una parte de ellos en poder acceder a los barracones de mujeres y poder acercarse a ella. Era altamente riesgoso pero valía la pena hacia dos días que no la veía y necesita saber si estaba bien.

Le costó una caja de cigarrillos más de lo que había entregado por cualquier beneficio, el transformarse en Kapo por una noche, pero no la encontró en el barracón al que estaba destinada, una mujer que había compartido con ella, le dijo que se llamaba Alice y que hace dos días dos oficiales de la SS, se la habían llevado al campo principal y no había vuelto desde entonces. Ahora más que nunca debía lograr ingresar Auschwitz I.

Cinco días después la suerte había estado de lado y logro, cuando un Oficial de la SS, entro a la fabrica preguntando si alguno de ellos, tenia conocimientos de medicina, el levanto la mano, no es que hubiese ido a la universidad a estudiar medicina, pero en el frente había aprendido bastante del tema, incluso había realizado amputaciones, así que eso debía servirle, en el bloque 1º, al que ahora estaba destinado.-


espero sea de su agrado.